Ahora si antes que nada las explicaciones.

Primer punto

Los Personajes de este fic no me pertenecen a excepción de uno o dos que saldrán posteriormente en esta historia. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA.

Este fic no está hecho con fines de lucro, solo es por entretenimiento.

Segundo punto: respecto al fic

Bueno no que clase de idea se hayan hecho al leer el prólogo, sería interesante que alguien comentara acerca de eso, para ver que se imaginaban de esta historia y que es lo que piensan ahora después de leer el primer capítulo. xD

El fic no está basado estrictamente en ninguno de los juegos de la saga, en realidad es más como otro comienzo, pero si tuviera que ponerle alguna temporalidad definitivamente diría que esta después del Ocarina of Time, pero no después del Twililight Princess, es algo así como un intermedio.

Aviso: este primer capítulo esta algo raro porque quería captar el punto de vista de ambos personajes al mismo tiempo y pues lo que resulto fue un extraño ir y venir en el tiempo de la historia.

Aunque es probable que este sea el único capítulo en el que se cuenten con tantos desfases.

Las escenas están separadas por una rayita_ y puede haber alteraciones cronológicas entre cada una de estas, los pensamientos están entre "comillas", las notas de la Autora, están puestas en N.A. al final del cada capítulo e indicadas con un * en el intertexto. Finalmente las referencias a frases o otras cosas estarán en cursiva

Posiblemente este publicando un capitulo por mes más o menos.

Tercer punto: Gracias a los que escribieron anteriormente en los Reviews no esperaba que alguien comentara tan rápido jejeje, de verdad me emocione y ahora si le he puesto ganas.

Bueno creo que no se me ha pasado nada… creo jajaja

Capítulo 1: El misterioso Joven de las tierras del Sur

Un estruendo se escuchó en el bosque, el choque de dos poderosas armas, el filo de la espada abatió contra los poderosos colmillos de la bestia.

Un aullido retumbo en los oídos de la joven hylian que incluso en ese estado de confusión pudo percatarse de todo aquello cuanto acontecía, no sabía cómo y de donde había aparecido aquel misterioso joven quien ahora se batía en duelo contra aquel gigante peludo, lo único que sabía era que estaba realmente feliz de verlo, una sensación de tranquilidad lleno su corazón, la angustia había desaparecido y en ese momento supo que viviría….


Los rápidos movimientos de aquel joven superaban a los de la bestia, su agilidad era digna de todo un guerrero y su mirada fría y calculadora no se dejaba intimidar ante aquel feroz animal que lanzaba zarpazos de manera errática y poco concisa, la aparición de aquel extraño individuo lo había dejado anonadado en un instante "como se atrevía a interferir entre él y su presa", lo pagaría caro, muy, muy caro, abrió sus grandes fauces y se lanzó contra aquel joven, pero él lo esquivo de forma rápida y casi burlona, lo vio dar un ágil salto para aterrizar en una rama deforme y caída casi al ras del suelo.

El joven miro directamente a los ojos de la bestia, "ven" le dijo en silencio mientras le hacía una invitación con la mano izquierda. "este es un duelo, demuéstrame lo que tienes" añadió simplemente con una fugaz mirada.

El animal estaba completamente furioso y su oscuro pelaje se erizo mientras lanzaba un siniestro aullido, el sonido viajo como el anuncio de una tempestad y la joven que seguía tirada en el suelo tuvo que cubrir sus oídos ante aquel llamado ensordecedor, los brazos todavía le temblaban, miro aquella escena que parecía salida desde sus más oscuras pesadillas, ambos contrincantes se miraban recelosamente era cuestión de tiempo para que alguno de los dos cayera, un movimiento en falso y todo terminaría, el misterioso joven esbozo una sonrisa mientras sostenía su espada con ambas manos, la bestia hizo una extraña mueca como tratando de imitarlo, era como si un misterio éxtasis se hubiera apoderado del ambiente, volvieron a cruzar sus miradas y entonces se abalanzaron uno contra el otro.

Todo termino tan rápido como había comenzado, la joven miro incrédula aquella situación, el guerrero y la bestia habían quedado dándose las espaldas, ambos parecían haber quedado paralizados después de su último ataque como si el tiempo en el campo de batalla se hubiera detenido, el guerrero se irguió lentamente su espada estaba cubierta por un espeso liquido rojo, el Wolfo al otro lado de campo se desplomo pesadamente, una gran mancha de sangre oscureció el suelo dejando en claro quien había sido el vencedor.

-Eres hábil.- musito el guerrero, mientras dirigía una fugaz mirada a su enemigo.

El Wolfo se levantó con dificultad, sus ojos enrarecidos lo miraron con odio profundo.

-Pagaras por eso.- dijo la bestia con voz profunda.

El joven con mirada sombría se acercó lentamente, camino con seguridad mientras pasaba su espada a la mano derecha*, la sangre del Wolfo todavía escurría sobre la hoja metálica dibujado a su paso un sendero escarlata. Se detuvo justo enfrente del gigante peludo y con un rápido movimiento de su mano le azoto un golpe en la cara. El gran animal chillo de manera estrepitosa mientras el filo de aquella arma rasgaba uno de sus brillantes ojos rojos.

-Solo lárgate.- contesto con un dejo de resentimiento ajeno.

El Wolfo salió corriendo a las profundidades del bosque perdiéndose entre la negrura de la noche.


Ella seguía todavía en el suelo sin entender lo que había pasado, el misterioso joven que estaba ahí había hecho correr a aquella bestia como si se tratara de un simple animal herido, parpadeo un par de veces como tratando de salir de aquel asombro y entonces vio como él se acercaba al tiempo que sacudía su espada para deshacerse de aquel rojo y espeso fluido.

El joven enfundo su arma y se detuvo ante la chica que había quedado paralizada en aquel inerte suelo, le tendió su mano y ella la acepto de manera instintiva. La miro directamente a sus ojos y después hizo un movimiento un tanto brusco obligándola a acercarse.

Los jóvenes quedaron a una distancia poco prudente, una sigilosa lágrima se deslizo sobre la mejilla de ella al tiempo en que clavaba la mirada en los azulinos ojos de su salvador, entonces sintió como sus fuerzas se desvanecían, estaba perdiendo el conocimiento y se aferró con fuerzas a las ropas del aquel joven que en ese momento había cruzado una de sus manos tras su espalda evitando que cayera al piso, miro nuevamente aquellos ojos de manera suplicante como si de esa manera lograra obtener un refugio que la protegiera de aquellas sobras que en ese momento inundaban su existencia.

-Has vuelto.- escucho como el joven musitaba junto a su oído al tiempo que acercaba su rostro.

Sintió como un par de brazos protectores se estrechaban contra su cuerpo y entonces se entregó al cansancio sin saber nada más de sí.


-Has vuelto.- musito él de manera casi imperceptible mientras la joven quedaba inconsciente entre sus brazos.- ¡No!.- pronuncio de manera tajante. – Imposible.- añadió con un dejo sombrío en la mirada. Miro a la joven que permanecía en sus brazos, su cuerpo emanaba cierta calidez y su rostro lucia apacible a pesar del cansancio. Entonces la duda inundo su corazón dejando una extraña sensación al descubierto, deposito a la joven de manera delicada sobre el suelo y después desapareció sigilosamente entre las sombras de aquel bosque.


Cuando despertó no recordaba absolutamente nada, le dolía la cabeza y sentía la el cuerpo húmedo como si hubiera pasado la noche a la intemperie dejando que el roció se pegara a su cuerpo, había demasiada luz e instintivamente llevo uno de sus brazos a su rostro.

-¿Qué paso?- pregunto para sí misma y entonces retiro su brazo para poder ver el lugar en donde se encontraba, una manta verde cubría su visión.- ¿acaso esa son….hojas?- movió la cabeza tratando de despabilarse y después se dio cuenta de que su inocente pregunta era una realidad concreta.

No entendía que era lo que estaba pasando y comenzó a asustarse, miro hacia su derecha para descubrir el extenso bosque en donde se encontraba, hacia delante, hacia la izquierda y hacia todos lados todo era bosque. Se incorporó lentamente al tiempo que pellizcaba uno de sus brazos.- ¡auch!.- gimió, esto no era un sueño, pero entonces ¿Qué era lo que estaba pasando?, dio unos cuantos pasos y comenzó a caminar buscando algún camino, todo se veía exactamente igual o por lo menos así lo era para su confundida mente, de repente su mirada se posó en algo extraño en el suelo, una pequeña línea en el césped coloreada de rojo que se dirigía hacia una mancha del mismo tono aún más grande, fue entonces cuando cayó en cuenta de lo que estaba sucediendo, numerosas imágenes de la noche pasada cruzaban su mente "el Wolfo", "el misterioso joven" y también…

Llevo una mano hasta su pecho como si este se sintiera adolorido

-Padre….- dijo de manera angustiosa.- solo espero que te encuentres bien.

Dejo de lado las cavilaciones para continuar su marcha de dudosa procedencia, la verdad es que la noche anterior había corrido tanto que evidentemente había terminado por perder el rumbo y realmente a esas alturas no importaba la dirección que en ese instante tomara así que sin más demora tomo rumbo hacia las entrañas del desconocido bosque.

Sin saberlo una misteriosa pero conocida figura la seguía desde la copa de los árboles.


La miro caminar hacia el sur del bosque y entonces decidió seguirla, por alguna razón algo en aquella muchacha lo había inquietado, ¿Por qué rayos seguía ahí? Y aún más importante ¿Por qué ahora la estaba siguiendo?

-"Este asunto no me incumbe".- pensó mientras se viraba tratando de ir en la dirección opuesta a la que había tomado la muchacha pero entonces algo lo detuvo, un extraño sentimiento ajeno a su conocimiento, volvió a virarse y vio como la joven avanzaba temerosamente en aquel terreno desconocido.- "¿y ahora?, ¿Por qué te vas por ahí?".- suspiro de manera un tanto amarga- Por ahí solamente hay más monstruos.- hablo para sí mismo.- esto no me incumbe.- dijo para sí mismo una vez más pero su cuerpo no le respondía, de alguna manera extraña se sintió obligado a seguirla y se deslizo cautelosamente por la copa de los árboles.

Nunca antes en su vida había visto muestras de semejante torpeza apenas si había avanzado un par de metros y la joven ya se había caído un par de veces

-Affhh.- suspiro mientras observaba aquel torpe caminar.- cuidado con la rama.- dijo de manera perezosa como si la joven que se encontraba a metros de él pudiera escuchar sus advertencias, y de un momento a otro escucho a la muchacha quejarse por el fuerte golpe que se había dado.


-Auch.- gimió al chocar contra la rama.- "estúpido árbol".- pensó de manera molesta.- y después de caminar tanto todavía no encuentro nada.- añadió con la mirada triste.- quiero irme a casa.-

Camino cabizbaja sin darse cuenta de lo que ocurría a su alrededor su mente estaba llena de dudas y preocupaciones.

"Puf"

Escucho un sonido extraño que la hizo volver a la realidad, era como si algo hubiera caído de la copa de los árboles, miro para inspeccionar pero no encontró nada extraño así que siguió caminando.

"Puf"

El sonido se repitió varias veces lo cual comenzaba a ponerla nerviosa, camino con más cautela, escucho cierto crujido y de repente un sombra cayo justo delante de ella haciéndola gritar por la sorpresa.

-¿Qué rayos fue eso?.- dijo mientras se acercaba a inspeccionar .- ¡una Skulltula!.- añadió con horror al divisar al arácnido. -¡waaaa!, ¡Qué horror! , ¡Qué horror! , ¡Qué horror! .- grito de manera improvisada moviendo sus brazos para retirarse del insecto.- ¡fuera!, bicho asqueroso.- dijo con la piel de gallina.

Pero la skulltula no se movió lo cual fue muy extraño

-¿Acaso estará muerta?.- dijo acercándose con cautela y volvió a retroceder cuando se percató de que sus palabras eran reales.- ¿pero porque?, ¿acaso?... ese sonido de antes….- sus palabras fueron interrumpidas por otra sombra que cayó de un árbol cercano.

Otra skulltula había caído, el arácnido de negro aspecto y blanca panza con forma de calavera yacía muerto a unos cuantos metros de donde se encontraba la chica la cual de inmediato se viro sobre sus pasos y descubrió a varias de estas arañas tiradas en el piso, parecían haberse desplomado de tal forma que parecía que se estaban organizando en una línea de ataque y lo peor era que momentos antes ella había pasado justo por debajo de ella.

-Tengo que salir de aquí cuanto antes.- su voz ahora sonaba un poco quebrada, y entonces se apresuró a avanzar pero en su descuido choco contra algo viscoso que de un momento a otro no supo decir lo que era, retrocedió instintivamente y después lanzo un grito de horror al darse cuanta contra lo que había chocado, era una telaraña gigante, tan grande que estaba tejida sobre dos troncos de árboles como si estos fueran simples ramitas.

Cerro los ojos y se sacudió tratando de quitarse la pegajosa sustancia y después escucho algo que la puso aún más nerviosa de lo que ya se encontraba, un extraño chirrido acompañado de un castañeo constante. Abrió nuevamente los ojos y lo que vio casi le paralizo el corazón.

La dueña de aquella enorme telaraña había descendido desde los árboles, miro a la joven y después a su telaraña ahora inservible, lanzo un especie de bufido enojado, avanzo lentamente hacia la joven y en su camino encontró algo que no se esperaba, pequeñas skulltulas tiradas en el piso como si algo o alguien las hubiera golpeado, entonces la gran araña enfureció al ver aquella escena, dedico una mirada de odio hacia la joven y se abalanzó sobre ella tratando de embestirla.

La chica se quedó paralizada, volvió a cerrar los ojos y se cubrió con los brazos la cara esperando aquel fuerte golpe, sin embargo lo único que ocurrió fue que escucho un sonido. Una especie de alarido chirriante que posiblemente venia de aquella gran araña, entonces abrió los ojos, la skulltula gigante estaba a unos cuantos metros tirada con la panza y las patas hacia arriba, y frente a ella se encontraba una figura bastante familiar.


Se movía sigilosamente por las ramas de los arboles observando con detenimiento a aquella joven, y nuevamente se preguntó "¿Por qué rayos la estoy siguiendo?".

-Qué persona tan despistada, caminado por ese lugar sin siquiera mirar a su alrededor.- entonces suspiro al tiempo que recargaba su espalda sobre el grueso tronco de un abeto, pero de pronto algo llamo su atención, inclino la cabeza y enfoco la vista, algo extraño se movía entre los arboles justo sobre la cabeza de la despistada damisela.

.-Skulltulas.- susurro con desprecio al tiempo que llevaba una de sus manos hacia su espalda y sacaba de su cinturón un curioso objeto, una especie de resortera hecha con la madera blanca, cogió unas cuantas piedras que llevaba guardadas en su bolsillo a forma de munición y después apunto cuidadosamente tratando de que la joven no se diera cuenta de su presencia, una a una las skulltulas fueron cayendo, desde esa distancia eran un blanco relativamente fácil pero hubo un par de estas que se adelantaron a su juicio y en lugar de tratar de descender sobre la cabeza de la muchacha se lanzaron enfrente de ella, aun así logro darles con certeza pero sus sigilosos andares se echaron a perder por culpa de aquello, la mucha se puso nerviosa al descubrir a las arañas y eso ocasiono que se precipitara cayendo en la trampa de una araña mucho más grande. Vio como el gran arácnido atacaba a la joven y se sintió culpable por haber ocasionado aquello.


La skulltula embistió contra la joven y justo cuando estaba cerca de su objetivo una extraña sombra decenio sobre los arboles interponiéndose en su camino, aquel evento la tomó por sorpresa pero no por eso detuvo su marcha. Gran error, lo siguiente que supo fue que estaba volando en la dirección contraria.

El joven que había descendido de las ramas justo a tiempo, tomo su espada con la mano derecha y haciendo un movimiento desde abajo hacia arriba consiguió voltear la gran skulltula.

La joven que se encontraba a sus espaldas miro la escena con gran asombro, al principio de manera anonadada sin saber que era lo que realmente había pasado, pero luego cuando recobro un poco la cordura reconoció al joven que estaba frente a ella, era la misma persona que la había salvado la noche anterior, un joven alto y de buen porte vestido con túnica verde de la cual sobresalía una extraña malla metálica como la que utilizaban algunos guerreros y una parte de la camisa blanca que llevaba por debajo, calzaba unas botas marrones que le llegaban hasta la mitad de la pantorrilla y que cubrían parte de su pantalón color claro, usaba unos guantes que parecían hechos de algún tipo de cuero y un extraño sombrero puntiagudo del mismo color de su túnica que adornaba su cabeza cubriendo su rubio cabello.

-Tenias que atraer al bicho grande, ¿no es cierto?.- escucho que decía aquel misterioso joven mientras enfundaba su espada.

El arácnido consiguió ponerse de pie, sacudió su cabeza para despabilarse aquel golpe y fijo sus asquerosos ojos en aquello que lo había golpeado.

-¿Y tú que miras?.. Cosa con patas.- añadió el joven de manera despreocupada y arrogante antes de fulminar al arácnido con la mirada.

La skulltula miro a su atacante y de repente comenzó a actuar de manera extraña, como si algo en aquel joven la hubiera espantado, retrocedió de manera tambaleante y después se echó a correr lanzando sonidos extraños que eran propios de los de su especie.

-Es bastante lista… mmm?, me pregunto si será la misma que golpee el otro día porque ha salido corriendo al verme….- pero no pudo seguir hablando, sintió como alguien lo abrazaba por la espalda.

-Gracias…muchas gracias.- dijo una voz de manera casi quebrada.- Gracias por haber vuelto, eres como un ángel.

El chico pareció no inmutarse ante aquello, la miro de reojo y después utilizo uno de sus brazos para apartarla.

-Oye, no hagas eso, no me gusta que los demás invadan mi espacio personal.

-Lo siento.- agrego ella separándose de él.- es solo que estaba realmente feliz.

El pareció no escucharla y camino alejándose de ella.

-Espera, adonde vas¡?.- le grito un tanto exaltada.

-Pues simplemente me voy.- contesto de la misma forma despreocupada.

- Por favor no me dejes sola en este lugar.

-Lo siento, pero no es mi problema.- dijo sin dejar de caminar.

Avanzo por un camino que para él era conocido y esquivo varios obstáculos naturales sin dificultad alguna, el bosque estaba realmente tranquilo aquella mañana lo cual disfrutaba con gusto, pero había algo que todavía le perturbaba, se viro hacia atrás y descubrió que la muchacha lo estaba siguiendo.

-¿Qué se supone que haces?

-No quiero quedarme sola, que tal si aparece una bestia como la de anoche.

-Entonces la enfrentas o huyes.

-No creo que pueda seguir haciendo alguna de las dos cosas.

-Mmmm, pues que lastima.

-¿Por qué haces eso?

-¿hacer qué?

-Salvarme y luego dejarme abandonada.

El joven se detuvo un momento, y por primera vez en bastante tiempo le dedico un mirada, no tenía ni la menor idea de cómo contestar aquello, observo atentamente a la muchacha se veía un poco preocupada aunque eso era de esperarse, sus claros ojos azul zafiro le prestaban la más completa atención como si esperaran una respuesta audible.

-Quien sabe….- finalmente respondió casi entre susurros

Entonces la chica se acercó y lo tomo de la mano dedicándole una sonrisa, era una sensación extraña y también una situación extraña, la joven había aparecido de la nada en el bosque y se notaba a leguas que no era habitante de ninguno de los pueblos colindantes a éste, vestía unas ropas demasiado elegantes, un vestido de seda largo que le llegaba hasta los tobillos, la parte de abajo era blanca y la de arriba azul, un extraño objeto adornaba su peinado, de su hombro colgaba una curiosa bolsa blanca con una extraña insignia dorada y su calzado no era el más propicio para vagar en aquel bosque.

El hylian la miro aun con más detenimiento sus largos cabellos rubios bailaban al suave compas de la brisa que se escabuia entre la espesura de los árboles, fue como si durante un instante hubiera quedado atrapado en una especie de transe del cual le era imposible salir.

Ella también se había quedo inmóvil, no sabía porque estaba haciendo eso, de un momento a otro se sentía realmente feliz a pesar de que el chico era un completo desconocido, no acostumbraba a ir por la vida hostigando gente pero en aquel momento, en ese preciso instante tenía la sensación de que si lo dejaba ir perdería algo más que una oportunidad de salir de aquel bosque, algo… importante, realmente importante.

El despertó finalmente y se separó de una manera un tanto brusca.

-Ya te dije que no hagas eso.- dijo retomando su camino.

-Lo siento, pero espera no te vallas, o al menos deja que te acompañe un momento más.

-¿Acompañarme?.- dijo y luego soltó una risa de manera espontánea.- Señorita, ¿acaso no sabe lo que soy?.

La joven lo miro interrogativamente y después contesto alegremente.

-La persona que me ha salvado… dos veces.

-Pura casualidad- mintió desviando la mirada.

-En este mundo las casualidades no existen, solamente el destino y lo inevitable.*

El levanto una ceja tratando de comprender lo que aquella chica le decía.

-No deberías de ser tan despreocupada, podrías toparte con alguien peligroso, como yo por ejemplo.- añadió con una sonrisa mientras tomaba el mentón de la chica y acercaba su rostro.- tú de verdad no sabes que soy verdad.- susurro casi maliciosamente pero su voz también tenía algo de sarcasmo.

La chica permaneció paralizada, no espera que algo así fuera a suceder.

-Yo.- continúo al tiempo que acercaba sus labios al oído de la joven.- soy un Mercenario Señorita.

-Un …mercenario?

-Así es.- dijo separándose bruscamente.- Yo, soy la clase de persona que preferirías no acompañar, hago trabajo sucio por dinero y no me importan las consecuencias, Robar, destruir o asesinar, qué más da.- se viro y volvió a soltar una risa pero esta vez parecía amarga..- ¿a caso todavía vas a seguirme?.- se burló y siguió caminado dejando a la joven algo pasmada.


-"Un mercenario"- repitió la joven para sus adentros mientras caminaba cautelosamente.

Se escondió detrás de un árbol y observo como aquel misterioso joven se viraba

-¿Por qué todavía me estas siguiendo?, ya sé que estas detrás del árbol.- dijo con mirada acusadora.

Ella no salió de su escondite, por alguna razón creyó que no sería un buen momento.

-Por las diosas.- musito el joven con algo de enfado.- "incluso después de todo lo que le dije"

Lo miro alejarse lentamente y después salió con cautela, llevo una de sus manos a su mentón y con aire interrogativo divago en cavilaciones extrañas.

-"¿Qué será lo que tienes?", si de verdad es cierto lo que me dices ¿Por qué no siento peligro alguno?, de hecho es como si tuvieras un aura protectora.- camino sigilosamente detrás de él por alguna extraña razón de verdad no podía dejarlo ir.

El chico volvió a virarse y le dedico una mirada inquisitiva. Ella rio por debajo.

-"¿Qué se supone que significa eso?, si de verdad quisieras asustarme no me mirarías con esa preocupación, ¿Qué será lo que estas tramando?, desde hace buen rato que me di cuenta… podrías correr y perderte de mí vista si así lo quisieras".

De repente el bosque se había vuelto menos espeso y la luz del sol se filtraba con más claridad. El joven se detuvo repentinamente mientras ella había decidido acercarse, no tenía caso seguirse ocultando era tal y como él mismo había dicho "ya la había visto".

-Mira eso.- dijo señalando cierta espesura compuesta de arbustos.

Ella se acercó y lo miro interrogante.

-Mira a través de ese muro.

La chica obedeció sin decir una sola palabra. Al otro lado de la espesura se erigía una pequeño camino de rustica estructura, una sonrisa adorno su cara y después se viro hacia donde se suponía se encontraba su misterioso acompañante.

-Ya sabía que no estabas…- el joven había desaparecido- caminando sin.. rumbo.


La había llevado hasta ahí apropósito, pero no entendía porque no podía marcharse, otra vez tenía ese extraño sentimiento de no poder y de no querer dejarla sola, observo como ella avanzaba por aquel casi sendero silvestre ¿Qué acaso eso no era suficiente?.

-¿Qué diablos me pasa?, no puedo seguir perdiendo el tiempo con ella.

Llevo una de sus manos hasta su extraño sombrero y su mirada se volvió melancólica.

-No es… la persona que busco, ya basta¡- se regañó al tiempo que desaparecía entre el follaje de los árboles.

El joven avanzo unos cuantos metros pero luego volvió a detenerse

-Solo espero que no entre en esa aldea- dijo de forma un tanto angustiada - ¿Por qué demonios me estoy preocupando¡ además ella una chica no creo que se atrevan a hacerle daño.

Volvió a saltar de rama en rama, pero no avanzo demasiado esa sensación oprimía su pecho.- O si?- hablo entre susurros mientras la brisa jugaba con su rubio cabello.

De alguna forma algo siniestro se sentía en la atmosfera.


-Qué persona más extraña, aunque en cierta forma era agradable, tenía uno ojos muy bonitos- dijo par si misma mientras caminaba por aquel camino- es una lástima que luzcan tan solitarios, me hubiera gustado que se quedara conmigo- parpadeo un par de veces y sacudió ávidamente la cabeza- que cosas tan raras estoy diciendo de repente, ni siquiera lo conozco.

Entonces sonrió al recordarlo.

-Tenia tanto tiempo que no me encontraba con alguien tan lindo.- dijo bajando la mirada.- de verdad que es una lástima, siempre es lo mismo, el conde aquí, el príncipe allá, párate derecho y no dejes de saludar- suspiro ávidamente- que fastidio, con todos los hombres siempre es lo mismo, pero… él sí que era diferente, él es … autentico- otra vez tenía esa pícara sonrisa al recordarlo aquel joven la había tratado con verdadero atrevimiento.- pero bueno supongo que no fue su culpa después de todo él no sabía quién soy yo.

Un extraño sonido interrumpió sus pensamientos, ladridos y cacareos que no eran propios del lugar en donde se encontraba pero si del que estaba un poco más adelante en aquel camino. Avanzo más deprisa y su rostro se ilumino al ver lo que tenía delante de ella, una villa igual de rustica que aquel camino.

-Por el amor de Nayru, Gracias diosas estoy salvada.

Bajo la cabeza y volvió a recordar.

-Gracias misterioso joven de las Tierras del Sur.

Miro nuevamente hacia adelante una parte del comino seguía de largo mientras que el resto se internaba en la villa.

Ignoro el camino que seguía de largo y entro en aquella aldea, "por fin algo de civilización " o más o menos, la felicidad le duro muy poco pues en cuanto piso aquel lugar algo extraño comenzó a ocurrir, sus habitantes habían dejado repentinamente sus labores y la miraban con un dejo de miedo y alguno que otro con desdén…..

Continuara….

Valla parece que esta despistada chica no sabe en que esta punto de meterse, ¿Qué pasara con lo extraños habitantes de la villa? Y aún más importante ¿volverá a encontrarse con su joven y apuesto salvador?

N.A: *Mano derecha? O_o seguro ya se dieron cuenta de que eso es muy extraño, pero tiene una explicación lógica, no la voy a decir jajaja solo esperare a que la descubran en los capítulos que vienen.

N.A: * Una terrible y sincera disculpa pero es que de veras tenía que poner esa maravillosa frase de Ichihara Yuko en este primer capítulo.