Los Personajes de este fic no me pertenecen a excepción de uno o dos que saldrán posteriormente en esta historia. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA.
Este fic no está hecho con fines de lucro solo es por entretenimiento y diversión.
Antes que nada vuelvo a recordar lo siguiente: Las escenas están separadas por una rayita_ y puede haber alteraciones cronológicas entre cada una de estas, los pensamientos están entre "comillas", las notas de la Autora, están puestas en N.A. al final del cada capítulo e indicadas con un * en el intertexto. Finalmente las referencias a frases o otras cosas estarán en cursiva
Además quisiera agregar una pequeña disculpa ya que este capítulo es corto, la verdad es que en un inicio lo había escrito a mano y bueno en mi cuaderno se veían bastantes hojas jajaja. Los capítulos que se vienen están de la misma manera y tal vez considere subirlos de dos en dos o en intervalos más seguidos. Bueno tampoco quiero quedarme sin material para publicar así que eso está en un "ya veremos." :D
Sin más por el momento los dejo con la continuación de la historia.
El resto era prácticamente historia
-Esa fue la última vez que vi a Din y a mi padre.
El joven había escuchado atentamente cada una de sus palabras.
-Ya veo- dijo retirándose del lugar en el que se encontraba-
-Te vas de nuevo cierto?- Pregunto la joven siguiéndolo con la mirada.
-Si, …. Y tú también- añadió sin mirarla.
Los claros ojos azules de ella se iluminaron.
Capítulo 3: Camino a Hyrule
-¿Eso significa que me acompañas!.
-Si y No,- pronuncio de manera seria- Te llevare a donde tu carruaje, tal vez desde ese punto podamos encontrar a tu padre y a tu amiga.
Su corazón volvió a latir con nueva esperanza, corrió hasta donde se encontraba el muchacho y sin pensarlo dos veces se colgó de su brazo.
Una pequeña vena se formó en la frente de él.
-¡El brazo… ya te había dicho lo del brazo!, estas invadiendo mi espacio.
-Lo siento- se disculpó separándose de él.- ¿y ahora adónde vamos?
-Conozco el lugar y el camino que me narraste, está a hora y media de nuestra actual posición.
-Wow, se nota que conoces bien ese lugar.
-Corrección, YO, conozco bien todo este lugar- dijo alardeando de sí mismo.
-¡Que increíble!, no pude haber encontrado mejor guardaespaldas.
-Yo no soy guardaespaldas, que te quede bien claro, hago esto porque eres la cosa más torpe que jamás haya visto, casi te come un Wolfo, una Skulltulla y una baba deku, sin mencionar que te metiste torpemente a la aldea de esos desequilibrados.
-Que cruel eres, y no recuerdo a la Baba deku que mencionas.
-Es porque estabas distraída caminado y murmurando cosas raras, la verdad en que pensabas?, no escuche lo que decías pero te veías feliz caminando por aquel camino.
La joven princesa se sonrojo un poco, menos mal que no la había escuchado completamente de lo contrario este momento sería realmente vergonzoso.
-Espera un momento- añadió ella.- me estabas siguiendo?, Creí que habías desaparecido, y …¿En dónde estaba la baba deku?.
-En uno de los matorrales que pisaste antes de llegar a la aldea.- contesto un poco sonrojado.- Y no te estaba siguiendo.
-¿Seguro?.- dijo ella con tono pícaro
-Por supuesto- estaba mintiendo y se le notaba. Por alguna razón en esos momentos le era difícil fingir estando frente a ella, eso era muy extraño ya que por ser mercenario el engañar a las personas le resultaba sumamente fácil.- No sabes el montón de buenas piedras y semillas deku que me has hecho gastar.
-No tenías por qué hacerlo- dijo bajando la mirada.
Era cierto nadie lo había obligado a que la protegiera, pero algo muy dentro de él insistía en hacerlo, esta situación ya se estaba volviendo complicada al menos para que él pudiera dar explicaciones. El joven se viro dándole la espalda fingiendo un enfado que realmente no sentía.
-Pero me alegra que lo hicieras.- añadió tomándole la mano.
El hylian la miro de reojo, ¿Qué era esa sensación extraña? Y lo más importante ¿Por qué todavía no había apartado su mano? Normalmente lo hubiera hecho sin siquiera pensarlo, entonces ¿Por qué en esta ocasión era diferente?. Suspiro ávidamente y entonces volvió a repetir.
-La mano ya te había dicho lo de la mano.- esta vez sonaba con desgana como si realmente sus palabras no tuvieran sentido alguno.
-No es verdad.- rio ella comenzando a caminar.
El levanto una ceja sin entender.
-Primero fue tu cuerpo, después tú brazo y al final la mano, en ninguna ocasión me repetiste lo mismo.
-Que pesada, ¿Pero supongo que me entendiste no?, no me gusta que me restrinjan el espacio personal.
-Bueno, creo que voy mejorando en eso no crees?, tal vez la siguiente vez sea solo tu dedo.
-Entonces te lo diré de una vez por todas, no toques mi dedo.- dijo burlescamente mientras camina y se unía a ella.
-Si señor mercenario.- se burló también haciendo un saludo gracioso con la mano.
-No juegues conmigo niña o de seguro me arrepiento de lo que estoy haciendo.
-No soy ninguna niña, en menos de lo que piensas habré cumplido 18.
-Si wow.- dijo el en tono incrédulo tomando el liderazgo de la marcha.
-y tu?
-Yo que?
-Que edad tienes?
-Quien sabe, ya perdí la cuenta, creo que 20 o algo así*
-Cómo es que alguien puede perder una cuenta cómo esa?
-Realmente no es importante o sí?, si luchas por vivir cada día de tu vida.
-Bueno creo que eso es cierto.
El camino fue largo y agotador para la joven princesa, ese vestido y ese calzado de verdad se habían vuelto un estorbo, pero finalmente había llegado a aquel lugar en el que había visto por última vez a sus acompañantes. El camino por donde antes había transitado su carruaje se elevaba unos metros más arriba de la linde donde termina el bosque, es decir, allá en lo alto del peñasco, la princesa cubrió su frente con su mano para desviar la luz que los afectaba y miro hacia arriba.
-Cielos.- su voz sonaba preocupada.
-Tendremos que escalarlo si es que esperamos encontrar algo.
-No estoy segura de poder subir algo así.
-¿quieres esperar aquí abajo?.
-¡De ninguna manera!.- dijo moviendo efusivamente sus brazos.- ¿Qué tal si esos sujetos encapuchados todavía están por aquí?
-No parecías preocupada por eso antes
-Porque has estado conmigo, tú eres realmente fuerte, pero si me dejas aquí abajo sola, ahí ya cambia la cosa.
Sin saber porque se sonrojo un poco ante aquellas palabras, le dio la espalda a la joven y sacudió su cabeza como tratando de sacarse los extraños pensamientos.
-Vamos, subamos con cuidado.- dijo pausadamente.- no esta tan empinada, iré delante.
La joven princesa no podía creer que de verdad fuera a hacer eso, pero en fin… comenzó a subir cuidadosamente.
-"Vestido no sabes ni tienes idea de cuánto te odio en estos momentos".- pensó y después suspiro.- "con cuidado, una mano detrás de la otra".- se repetía mentalmente al tiempo que subía.
Su acompañante hacia buen rato que había llegado a la cima y ya no podía verlo.
El joven mercenario inspecciono el lugar, había marcas de fuego y huellas de deslizamiento dejadas por alguna clase de rueda, seguramente pertenecía al vehículo en el cual había viajado la joven, camino inspeccionando el terreno. No había nada más, ninguna señal de que algo o alguien siguiera ahí, volvió entonces al borde del peñasco por el que seguramente todavía subía la joven.
-"un poco más".- pensó tocando el borde la cima.- ¡Si lo hice!.- dijo con aire de triunfo, pero su descuido ocasiono que se desequilibrara hacia atras.- Oh¡ Diosas!, ¡Diosas!, ¡Diosas!.- sintió como su cuerpo se separaba del peñasco- Ah¡ Me caigo!..- grito cerrando fuertemente los ojos
-No te estas cayendo..- añadió una voz con desgana
Entonces abrió sus parpados, era cierto no se estaba cayendo, miro su brazo y lo siguió hasta donde estaba su mano, el joven hylian la tenía fuertemente sujetada.
-Eh… sido salvada.- dijo con alivio
El suspiro y después la jalo fuertemente hacia arriba.
-No hay nadie aquí- Le dijo el mercenario a la princesa.
-Tal vez deberíamos buscar en los alrededores- añadió ella.
Él asintió y juntos comenzaron a caminar inspeccionando el sitio, paso una hora, dos, tres y quien sabe cuántas más hasta que la chica por fin se rindió, era tal y como su acompañante había dicho ahí no había nadie.
-Es probable que se hayan marchado.- dijo caminado hasta uno de los límites de aquel camino por donde antes había cruzado su carruaje y que se extendía hacia horizonte, también ahí había un pequeño acantilado.
La chica se sentó en aquel borde, y miro tristemente al infinito.
-Sin mi…- completo su frase bajando la mirada.
-Tal vez no sepan que estas viva, después de todo te caíste a un barranco….. en un carruaje en llamas.
-Si….- añadió sin siquiera mirarlo ¿Qué era lo que iba a hacer ahora?. Sintió la leve brisa que soplaba desde el norte y un sentimiento de angustia la embargo repentinamente.
El Hylian la miro detenidamente, algo en su interior se había retorcido al examinar aquella triste mirada que le brindaba la joven, se acercó a ella y se sentó a su lado, pensando en cómo podía remediar aquella situación.
-Supongo que tendré que volver por mi cuenta a Hyrule- dijo ella después de un largo silencio.
-Supongo- añadió él secamente.
Ambos se miraron por un largo instante, como si nuevamente hubieran quedado atrapados por aquel extraño transe, una idea loca corrió en la cabeza de ambos, el joven hylian la descarto de inmediato ¿Cómo rayos era que se le había ocurrido eso? Ni hablar, no podía salir de las Tierras del Sur, aunque algo en el fondo le decía que en el norte tal vez encontraría aquello que había buscado toda su vida, miro detenidamente a la princesa….
-"Definitivamente se parece…. Tal vez" "Tal vez" "Tal vez", "No, estoy seguro de que así es… está en aquel lugar"
-Oye- dijieron ambos al mismo tiempo
-Perdón tu primero princesa.
Ella lo miro sorprendida, desde que se habían conocido era la primera vez que hablaba con tanta formalidad y amabilidad ¿Acaso tramaría algo?, en fin, no importaba.
-Estaba pensando.
-Si?
-No puedo volver sola a Hyrule.
-Aja.
-Y tu…. Eres un mercenario
-Así es.
-Haces cualquier cosa por dinero.
-En efecto- cada vez que afirmaba una astuta sonrisa se dibujaba cada vez más en su rostro como si la joven por si sola estuviera yendo a donde él quería.
-Entonces pensaba ¿Por qué no te contrato para llevarme a Hyrule?
El fingió indiferencia y después rechazo como si la idea no fuera de su agrado, aunque era exactamente lo que había estado buscando.
-Dímelo, cuál es tu precio- añadió ella desafiante, definitivamente no se marcharía sin su nuevo objetivo.
-No estoy seguro de que puedas pagar, más de dos meses de camino he?
-Yo soy una princesa puedo pagar lo que se me dé la gana- agrego en tono juguetón.
-Tal vez…- y las palabras quedaron en el aire
Ella se levantó de su lugar, una sonrisa adornaba su rostro como si la esperanza hubiera regresado a ella, Le tendió entonces el brazo al joven hylian como una invitación casi forzada, el volvió a sonreír por debajo, se viro lentamente y sus azulinos ojos quedaron conectados con los de ella como si ninguno de los dos necesitara de palabras o lenguajes complicados, una mirada, eso era suficiente, estiro su brazo izquierdo y tomo la mano derecha de la joven.
Ninguno de los dos lo sabía, que ese preciso instante cambiaria sus vidas para siempre, acababan de formar un lazo muy especial que sería imposible de romper incluso para ellos. De ahora en adelante el destino los mantendría unidos como lo había hecho desde siempre… desde tiempos inmemoriales.*
N.A: * Qué curioso no? jajaj, bueno este es un buen momento para explicar lo siguiente este Link está inspirado en el protagonista del Manga de Skyward Sword, quienes ya haya leído esta maravillosa obra me darán la razón al decir que definitivamente este Link luce mayor que cualquiera de la saga, no sé porque pero así luce realmente atractivo.
*No sé si alguien ya noto que hasta este punto he omitido el nombre de los protagonistas, jajaja con el lio que ha sido eso, pero era necesario para enmarcar bien el siguiente capítulo.
