Un cariñoso saludo para todos los que habían estado extrañando este fic, algunas personas me comentaron que está un poco olvidado y bueno pues la verdad es que si jajaja para que les voy a mentir. De todas formas les recuerdo que la publicación es mensual y cuando me toque publicar doble pues primero actualizo este los días SABADO y después el DOMINGO actualizo el de Knigths.

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Los Personajes de este fic no me pertenecen a excepción de uno o dos que saldrán posteriormente en esta historia. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA.

Este fic no está hecho con fines de lucro solo es por entretenimiento y diversión.

Antes que nada vuelvo a recordar lo siguiente: Las escenas están separadas por una rayita_ y puede haber alteraciones cronológicas entre cada una de estas, los pensamientos están entre "comillas", las notas de la Autora, están puestas en N.A. al final del cada capítulo e indicadas con un * en el intertexto. Finalmente las referencias a frases u otras cosas estarán en cursiva

AVISOS Y COMENTARIOS (si es que los hay) al final del capítulo.


Capítulo 6: Los Tesoros de Zelda

Ese día después de haber rescatado a Epona la yegua que les había causado un montón de problemas Link y Zelda se detuvieron en la ribera de un bonito río que pasaba cerca del sendero del bosque. El joven hylian considero que como siempre no era prudente viajar de noche y que lo mejor era acampar.

Mientras él preparaba la fogata noto que Zelda estaba peligrosamente cerca del río. Ya había tenido muestras suficientes de lo torpe que podía llega a ser la chica por lo que prefirió no arriesgarse.

-¿Qué estás haciendo?- dijo acercándose a ella.

-Solo trataba de quitar el lodo de mi bolso.

Y ahí estaba el misterioso bolso de nuevo captando la atención de Link.

-Será mejor que me dejes ayudarte.

-No es necesario, puedo hacerlo sola.

-Te caerás al río si utilizas esa posición*

-Claro que no.

-Zelda no seas terca

De un momento a otro los dos hylians estaban forcejeando por aquel bolso, de repente tal y como lo había dicho Link Zelda resbalo. El joven hylian ya lo había anticipado por lo que se giró rápidamente ocupando su lugar, Zelda cayó en el piso y él evidentemente cayó al río llevándose el bolso consigo.

-Toma- dijo entregándole el bolso a Zelda.- al menos ahora se encuentra limpio.

Zelda recibió el bolso con un gesto de desaprobación.

-Ahora todo lo que está adentro esta mojado.

Link desvío la mirada, ahora se sentía un poco apenado ya que en cierta forma eso era su culpa. Se retiró junto a la fogata y después se sacudió como un perro lanudo.

-Lo siento… ¿Quieres que te preste mi alforja?

-Alforja?- pregunto curiosamente, hasta el momento no se había dado cuanta.

Link señalo hacia la fogata, cerca de esta se encontraba una alforja color café, vieja, desgastada y hecha casi jirones. Por uno de los orificios sobresalía un pedazo de cuerda y lo que se asemejada a algún objeto punzocortante.

-No gracias, dijo ella con desanimo al tiempo que volvía a mirar su bolso completamente empapado por el agua del rio.


Zelda se sentó en una roca cercana y observo como el joven improvisaba una rama y un trozo de cuerda , al principio no tenía ni idea de que era lo que estaba haciendo hasta que lo vio sentarse a la orilla del río. Seguramente esto era a lo que llamaban pescar y se preguntó si realmente Link tenía ese tipo de habilidades.

Link la miro de reojo hasta que finalmente decidió preguntar.

-¿Y bien?

-Eh?- Zelda parecía confundida.

-Algún día me dirás ¿qué es lo que cargas en esa cosa?- dijo señalando con la mirada hacia el misterioso bolso blanco- De seguro debe ser algo muy valioso porque por su culpa casi te matabas hoy.

-Ah!, eso- parpadeo un par de veces y trato de ocultar una pícara sonrisa, no podía creer que Link estuviera realmente interesado.- es verdad, lo que guarda este bolso es algo muy especial.

Busco una superficie lisa y comenzó a sacar todos los objetos, Link se sorprendió al verlos porque a simple vista no era más que cosas comunes y corrientes. Un espejo, una libreta, varios tipos de bayas y frutas y otras chucherías entre las que Link distinguió un instrumento con cuerdas que seguramente servía para producir música, un manto blanco con una hermosa insignia azul bordada a mano, y una cosa azul ovalada con varios agujeros en su superficie.

Link atoro su provisional caña de pescar entre unas rocas cercanas y se acercó curioso para poder observar mejor.

-¿¡Que rayos es todo esto!?- pregunto tomando el objeto azul ovalado.

-Esas de allá son puras chucherías- Añadió Zelda apuntando a los primeros objetos que había sacado.

-Y estos de Aquí son los tesoros de La Familia Real- termino señalando el manto, el instrumento con cuerdas y lo que Link tenia hora en sus manos.

Zelda estiro su brazo y Link le devolvió el curioso objeto.

-Esto es una ocarina, "La Ocarina del Tiempo", hace algún tiempo gracias a este objeto Hyrule logro sobrevivir a una gran desgracia.

Link levanto una ceja en señal de confusión.

-Se supone que es un instrumento mágico, si tocas una melodía con él algo increíble sucederá. ¿Sabes una cosa Link? He pasado la mayor parte de mi vida traduciendo esas melodías, ahora eso ya no importa, me hubiera gustado mostrártelas pero gracias al río la tinta se ha borrado.- dijo señalando con tristeza hacia su libreta que estaba totalmente arruinada a causa del agua.

Link inclino su cabeza, se sentía más apenado de lo que había estado antes, Zelda noto su actitud y de inmediato trato de cambiar la suya.

-¡No te preocupes!- dijo ávidamente moviendo sus brazos.- tengo una copia en Hyrule, la verdad es que no soy tan descuidada como crees.

Link soltó una pequeña risa.

-¿Y porque estas cargando con estas cosas?

-Bueno se supone que es una muestra de confianza, planeábamos ponerlas en exhibición el día que firmáramos la alianza con el Reino del Sur.- Suspiro pensando en su padre y en su amiga, y también en que todo aquel arduo viaje no había servido para nada.- Eventualmente solo yo puedo cargar con ellas, no te lo había dicho pero estoy a punto de graduarme como sacerdotisa en el nivel básico.

-Suena como algo importante.

-Más o menos, la verdad todavía me falta mucho que aprender, pero en este nivel he aprendido a leer la mayor parte de las antiguas escrituras de Hyrule. Si me esfuerzo un poco más seguramente pronto poder dominar algún tipo de magia.

Link río para sus adentros pensando en que eso sería un tanto destrozo, Zelda era muy tierna pero la mayor parte del tiempo también solía ser "Algo torpe" hablando en términos suaves.

La chica agito la ocarina durante un tiempo y después soplo a través de ella, pero el sonido que salió fue desentonante, Link hizo un gesto de amargura y ella se detuvo inmediatamente.

-Creo que todavía tiene agua por dentro- añadió encogiéndose de hombros.

Link extendió su brazo amablemente y ella le regreso el valioso objeto. Los brazos del chico sin duda eran más ágiles y después de un tiempo de estar agitando la ocarina logro sacarle casi completamente el agua.

Entre tanto Zelda exprimió y sacudió con mucho cuidado el manto de color blanco y busco con cuidado alguna roca lisa en donde poder tenderlo. Estaba concentrada en su tarea cuando de repente escucho una melodía más o menos armoniosa y también bastante familiar, busco el origen del sonido y encontró a Link tocando la ocarina.

-Hey, no lo haces nada mal.- Dijo sonriendo.

Link le devolvió la sonrisa un tanto apenado y entonces Zelda se percató de la familiaridad de la melodía.

-Es verdad que si le añadimos esa nota….- agrego acercándose al chico- Link, ¿Podrías tocar eso de nuevo añadiendo al final este movimiento?- dijo mostrándole el movimiento con mímica en sus manos.

-Creo que si- Link toco nuevamente la ocarina añadiendo al final el movimiento que Zelda le había mostrado, el resultado de esto fue una pequeña melodía que a comparación de la anterior estaba bien estructurada.

Link miro de reojo a Zelda quien permanecía quieta como esperando a que ocurriera algo.

-Es una ocarina mágica ¿Qué se supone que debe pasar ahora?.- dijo el chico en un tono un tanto burlón.

-Esa melodía que acabas de tocar, supuestamente sirve para llamar a los caballos.

-¡Que!, ¿¡Y porque a los caballos!?, ya hemos tenido suficiente de eso ¿¡No!?

Al ver que no pasaba nada Zelda se encogió de hombros

-Tal vez solo funcione con la persona indicada, después de todo*….

Dejo inconclusa su frase porque de repente se comenzó a escuchar un leve trote, varios arbustos se movieron y después de eso los jóvenes vieron emerger un rostro familiar.

-Esto no puede ser – dijo Link dándose un leve golpe en la cabeza- de todas las cosas que puede haber invocado con esto, ¿¡Porque tenías que ser tú!?

-¡Epona!- Zelda se acercó a la yegua y le ofreció una amistosa caricia, la yegua relincho felizmente pero se negó a salir de entre los arbustos.


La noche cayo más rápido de lo pensado, Link había logrado capturar unos cuantos peces, Zelda lo observaba con curiosidad mientras el chico utilizaba un una curiosa daga para preparar los alimentos, lavo dos ramitas de árbol en el río y después hizo brochetas los pescados y los puso al fuego.

-¿Qué sucede Señorita?, ¿A caso nunca ha comido algo como esto?- pregunto en tono sarcástico al ver como la chica lo observaba curiosa.

-Pues no, bueno…. Nunca de esta manera, a decir verdad nunca me había imaginado comiendo la carne directamente de un pescado, en el castillo los cocineros siempre la llevan preparada de manera diferente, había una persona que se encargaba especialmente de ello, mi padre siempre dijo que las espinas podían ser muy peligrosas.

Link escuchaba atentamente y soltó una risa cuando Zelda menciono esto último.

-Las espinas solo son peligrosas si no sabes masticar bien..- le refuto.

Zelda se sonrojo un poco a causa de la vergüenza. Se escuchó un relinchido inquieto desde los arbustos, Epona todavía seguía ahí, Zelda la invito a acercarse pero nuevamente Epona se negó, lanzo una mirada acusadora hacia Link y se escondió tras los arbustos dejando solamente su cabeza visible.

Los jóvenes hylians cenaron complacientemente, Zelda se asombró de que algo sin especias y aderezos pudiera saber tan bien, tal vez porque nunca se había dado la oportunidad de comer algo como eso o tal vez porque en aquellos instantes tenia demasiada hambre.

Link por su parte sentía fascinación por la ocarina, toco una vez más la canción para invocar a los caballos. Epona desde su escondite movió curiosamente las orejas.

-Hey, Epona, no seas quisquillosa y ven aquí a cenar- Dijo Link ofreciéndole una manzana con la mano que seguramente había tomado de las que traía Zelda en su bolso. La yegua lo miro profundamente, Link no supo interpretar si era o no algún tipo de desconfianza, finalmente se acercó con trote leve, también tenía mucha hambre. Era la primera vez que Link y la yegua estaban a una distancia relativamente cerca por lo que el joven logro notar una gran cantidad de heridas y cicatrices que tenían una peculiar forma, como si hubieran sido causadas por alguna herramienta, reflexiono un poco y entonces entendió que aquello que se le hacía familiar era la marca de un látigo.

Desde el principio supo que Epona no era un caballo salvaje y era muy notorio porque tenía incorporada una brida y una silla, seguramente se había escapado de algún lugar y lo más probable es que llevara algún tiempo fuera de su casa, pero no el suficiente como para que la brida estuviera tan ajustada como ahora lo estaba, en ese instante Link sintió mucho coraje y en cierta forma entendía porque la yegua se comportaba de una forma un tanto esquizofrénica.

Epona tomo la manzana que le ofreció Link, la comió con cierta dificultad y después resoplo burlonamente, le dio la vuelta al joven hylian y después se recostó a un lado de donde estaba Zelda, la joven acaricio la crin de la yegua de una manera dulce y Epona se quedó profundamente dormida, estaba demasiado cansada.

-Solamente haces lo que te conviene, ¿Cierto?- musito Link en voz baja, después abandono su lugar, se acercó a donde estaban Zelda y Epona y solo después de verificar que el animal estaba profundamente dormido se dispuso a quitarle la brida y la silla, la silla salió de manera fácil aunque era sumamente pesada y Link tuvo que hacer cierto esfuerzo para retirarla de su sitio. La brida fue lo complicado ya que ya que algunas de las hebillas con las que estaba compuesta se habían encarnado o atorado, Link movió la cabeza en forma de negación saco su daga y la deslizo suavemente por debajo de la brida cortando cada una de las correas y cuando llego al hocico jalo de tal manera que la yegua escupió el bocado que llevaba puesto.

Zelda miro con tristeza como algunas de las correas habían dejado su marca sobre la cabeza de Epona, observo a Link tirar la brida al suelo y después volver a su lugar. Se había percatado de la molestia del joven así que se le ocurrió una idea para poder animarlo.

-Link, ¿Quieres que te enseñe otra canción?- pronuncio mientras tomaba uno de los tesoros de su familia, el instrumento con cuerdas. - Yo utilizare el arpa y tú puedes seguirme con la ocarina, después de todo se te da muy natural hacerlo.

Link sonrío, tomo la ocarina y se sentó a un lado de Zelda. La noche transcurrió suavemente y los sueños de Epona fueron acompañados por una hermosa melodía.


A la mañana siguiente la Yegua se despertó, había dormido profundamente toda la noche, se sentía descansada y cuando se puso en cuatro patas noto en sí misma una extraña diferencia, se sentía más ligera de lo normal y no tenía ese horrible sabor metálico en su hocico que la había acompañado desde hacía bastante tiempo, observo a su alrededor y vio la silla de montar tirada, la brida había desaparecido pero eso no le importaba, lanzo un alegre relinchido y troto en un círculo para desperezarse. Se sentía feliz sin embargo había algo que faltaba, se detuvo y volvió a mirar a su alrededor, la fogata que la noche anterior estaba encendida ahora solo musitaba con una ligera línea de humo. Link y Zelda no estaban por ninguna parte, se habían marchado tempranamente dejando tras de sí a la yegua y al campamento olvidado.


En cuanto amaneció Link y Zelda decidieron retomar su camino, Epona seguía durmiendo, los jóvenes hylians habían charlado la noche anterior y llegaron a un acuerdo, Epona sería más feliz si se quedaba libre, ahora que no tenía el peso de la silla ni las ataduras de la brida su vida sería mucho más fácil. Zelda estaba triste pero en el fondo sabía que era lo correcto.

-"Las cosas no pueden forzarse así como así"- pensó, se acercó a la dormilona yegua y se despidió con un beso el cual deposito sobre su cabeza, escucho como Link la llamaba así que se apresuró a alcanzarlo.

Los jóvenes retomaron el sendero del bosque, se habían marchado tempranamente dejando tras de sí a la yegua y al campamento olvidado.*


La espesura del bosque se había terminado, cada vez había menos árboles y poco a poco el paisaje estaba siendo remplazado por una bonita llanura, Link finalmente pudo enfundar su espada pues ya no tenía que lidiar con la fastidiosa vegetación.

-Pronto llegaremos a La Villa del Norte.- dijo el joven hylian un tanto aliviado. Había escuchado de aquel lugar en varias ocasiones y pensó que sería un buen punto de partida.

-Awww- suspiro Zelda- ¡Qué bueno!, la verdad ya me estaba cansando.- añadió estirando sus brazos, y después algo capto su atención.- oye Link, ¿No escuchas algo?

-Creo que si- se viro lentamente, el sonido le era un tanto conocido- suena como….

Dejo la frase inconclusa, una sombra café salió del bosque a gran velocidad lo empujo y lo dejo tirado, y después escucho un relinchido, "Suena como el trote de un caballo" eso era lo que había querido decir el pobre muchacho.

-¡Mira Link es Epona!, ¡Ha vuelto!- Dijo Zelda abrazando cariñosamente a la yegua.

-Ya me di cuenta.- dijo Link susurrando desde el suelo.- ¡Animal del demonio!, ¿¡Que es lo que haces aquí!?- añadió al tiempo que se levantaba.

-Creo que quiere venir con nosotros.

-De ninguna manera.- negó él cruzando firmemente los brazos.

-Ah… ¿Pero porque?

-Ya tengo suficientes problemas contigo Zelda.- recalcó irguiendo una ceja.

-Por favor Link- dijo la chica suplicante.

Link miro a Epona y Epona lo miro a él, fue un juego de miradas fulminantes (Con rayitos y toda la cosa).

-Ya he dicho que no- tomo a Zelda por el brazo y camino obligando a la chica a seguirlo.

Epona no iba a darse por vencida tan fácilmente ignoro las órdenes del chico y se puso a seguirlos alegremente.

La calmada caminata se tornó un poco más alegre con este nuevo trío disparejo.

Continuara…

...

N.A.:* bueno esto lo voy a dejar a la imaginación de los queridos lectores, ¿Qué tipo de posición seria esa?

*Lo que Zelda estuvo a punto de decir es que su dueño original era el héroe del Tiempo.

*si se están preguntando porque puse la misma frase dos veces simplemente es porque pensé que sonaba kawaiii jajajaja


AVISO Y COMENTARIOS...

Bueno sinceramente espero que le haya gustado, a mi (a pesar de que es muy simple y cortito el capítulo) siempre me ha gustado mucho, es básicamente un anexo del anterior pero también es un pilar muy importante en lo que será la trama principal de la historia.

También me estoy poniendo un poquito verde de los nervios jaja básicamente porque a partir del SIGUIENTE CAPITULO se vienen a presentar los OC´s (ya saben el conjunto de personajes originales de la historia) y no sé qué tanto valla a afectar eso en la aceptación tan buena que ha tenido hasta el momento el fic.

Por lo general siempre me doy a la tarea de ver los perfiles y en ocasiones leer las historias de la gente que me deja Reviews y comentarios, y bueno algunos los lectores que hasta ahora he tenido comentan en sus perfiles que no les gustan los OC´s.

De todas maneras espero que no afecte demasiado y antes de que me acribillen espero que lean con atención los comentarios del siguiente capítulo.

Si quieren saber un poco acerca del personaje que aparecerá. Bueno solamente puedo decirles algunas cosas, la primera y más importante es que está hecho con el mayor amor del mundo dedicado para mi mejor amigo. Definitivamente no va a ser el típico OC que se roba el protagonismo aunque tiene un carácter algo antagónico y desencadénate de varios eventos importantes en el resto de la historia, es gracioso y algo extrovertido igual que ese alguien en el que fue inspirado.

Y bueno hay tantas cosas que decir de él que mejor espero a que ustedes mismos las descubran…

Y bueno por ahí también se viene un OC bastante espacialito pero de eso hablamos en la siguiente publicación.

SALUDOS

Mis buenos saludos a Natrif, gracias por tu comentario de los capítulos anteriores.