DISCLAIMER: Nada de Harry Potter me pertenece, todo es de la gran J.K Rowling.

Capítulo 5.

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''La llegada''.

El enemigo en casa enemiga. Eso era lo que pensaban ambas pelirrojas mientras miraban al rubio sorprendidas.

-¿Y el resto?- Harry se percató de la situación y decidió hacer que ambas apartaran la vista de Malfoy.

Molly no respondió.

-¿Nadie ha vuelto?- Preguntó con un deje de desesperación.

-Nos cayeron encima Molly.- Dijo Hagrid triste.- No pudimos hacer nada.

-Bueno, gracias al cielo que ustedes están bien.- Respondió la señora Weasley mirándolos a todos, especialmente a Malfoy. Por primera vez Draco no sabía qué hacer.

Molly y Hagrid invitaron a los chicos a entrar a la casa. Draco entró por que creyó que Potter venía tras él, pero no fue así.

-Ron y Tonks ya deberían estar aquí.- Dijo Ginny acercándose a Harry.- Igual que papá y Fred.- Sonaba muy preocupada. Harry no alcanzó a procesar perfectamente lo que Ginny le había dicho, cuando una luz azul cegadora se presentó a su lado, desviando la atención y ambos y atrayendo a los que se encontraban dentro de la casa.

No se veía nadie, pero alguien debía haber llegado. Habían visto la luz y escuchado el característico sonido de la aparición.

-¡Ayuda!- Exclamó Remus Lupin saliendo de entre la espesa vegetación que rodeaba a la madriguera. Colgado a su cuello venía uno de los clones de Harry con una oreja ensangrentada, casi inexistente, y muy débil. Era, Específicamente, Fred Weasley.

Harry corrió enseguida a ayudar a Remus a cargar a Fred hasta el interior de la casa, frente a la preocupada mirada del resto de los que ya estaban ahí. Todos menos Draco, quien mostraba una expresión neutral, como si no le importara.

Entraron todos para acostar a Fred en uno de los sillones y poder evaluar más fácilmente el estado de su oreja.

Remus lo recostó en el sillón y la señora Weasley se abalanzó inmediatamente sobre su hijo a acariciarle el cabello suavemente, para tranquilizarlo, y tratar así, de que se sintiera más cómodo.

Al pararse derecho Remus se giró inmediatamente hacia Draco y se lanzó sobre él, estampándolo contra la pared con un ruido sordo, sujetando su cuello con una mano y con la otra, amenazándolo con la varita.

-¡Remus, ¿Qué haces?!- Exclamó Ginny. El nombrado la hizo callar con un movimiento de cabeza y concentró toda su atención en Draco.

-¿Qué criatura estaba en la esquina de mi despacho la primera vez que Harry Potter entro en él?- Preguntó lenta y suavemente, pero no por eso, menos escalofriante.

-¡¿Qué?!- Exclamó Harry.- Remus, esto es estúpido.- Siguió mientras le tomaba del brazo con el que aplastaba el cuello de Draco.- Es obvio que no sabe la respuesta, nunca estuvo allí. Además acaba de llegar conmigo, no veo cuál es el sentido de tu interrogatorio.

-Alguien nos delató.- Le respondió soltando a Draco, bajando la varita y mirando a Harry, relajándose un poco.- Alguien nos traicionó.- Volvió su mirada con suspicacia a Draco, quien respiraba irregularmente producto del impacto en la pared.- Voldemort sabía que te moveríamos hoy, Harry.- Continuó hablando mirando directamente a Harry.- Quería saber si Malfoy, por casualidad, había dicho algo. Pero como tú me acabas de decir que llegó junto a ti, creo que él no fue, creo.- Recalcó la última palabra.

Todas las miradas se centraron en Malfoy. Este automáticamente se puso derecho y se arregló el cabello dignamente.

-Si mal lo recuerdo, Remus, yo no soy el único que trabaja para los mortífagos y para ustedes al mismo tiempo.- Dijo con tono de superioridad.

-Si Malfoy, lo sé.- Remus lo miró directamente.

El mismo sonido que cuando Remus y Fred llegaron se escuchó fuera de la casa. Todos, menos Molly y Fred, salieron a ver quién había llegado y en qué condiciones. Remus se adelantó a todos y con varita en alto se detuvo frente a Kingsley. Ambos se sostuvieron la mirada durante unos segundos.

-Las últimas palabras que nos dijo a los dos Albus Dumbledore.- Dijo Shacklebolt con el mismo tono que Remus había utilizado con Draco.

Remus suspiró sonoramente antes de responder seguro y a la vez nostálgico, aún con su varita en mano.

-Harry es la mejor esperanza que tenemos, confíen en él.

Se sostuvieron la mirada por otros cuantos segundos y bajaron sus varitas lentamente mientras se miraban con suspicacia.

-¿Quién te delató?- Preguntó Kingsley a Harry.

-Hedwig, creo, trató de protegerme.

Kingsley le iba a responder, pero la luz y el sonido de otra aparición hizo que todos voltearan sus cabezas al mismo punto.

Billius Weasley y Fleur Delacour llegaron juntos, montados sobre un thestral. Un poco después llegó Ron junto a Tonks. Llegaban todos menos Hermione.

Cuando todos se estaban comenzando ya a alarmar por la demora, el mismo sonido y la misma luz, les robó la atención de nuevo.

Hermione se fue corriendo a los brazos de Ron y se fundieron en un tierno abrazo, del cual también se hizo partícipe Harry después de un rato.

Todos se abrazaban y se preguntaban los unos a los otros que era lo que les había pasado, si es que los habían herido, si necesitaban algo, o cosas así.

Draco observaba apartado. Desde que había llegado se sentía tremenda-mente incómodo, pero ahora aún más.

Todos se abrazaban y él estaba ahí, sólo, apartado del resto. Todos se recibían con muestras de cariño y preocupación, pero a él no. A él lo recibieron con un interrogatorio un tanto ridículo a su gusto. Se sentía aparte, aislado. Quería que alguien lo abrazara y le preguntara si necesitaba algo, quería que alguien le dijera firmemente que todo iba a estar bien.

Su mirada se paseaba por todos los presentes en el jardín de la madriguera. Algunos lloraban de felicidad y de alivio, abrazándose, abandonando el temor que tenían de perderse entre ellos.

Pero su mirada se detuvo en unas personas específicas.

El Trío De Oro.

Desde su primer año en Hogwarts llevaba escuchando las grandes hazañas del trío y sus integrantes. Parecía que la vida de ellos fuese más fácil, pero ahora Draco que daba cuanta que no por la forma en que se abrazaban. Estaban asustados, se notaba. Hermione los abrazaba como si no fueran a verse jamás de nuevo, y aunque probablemente fuese verdad, a Draco no le molesto imaginarse que Ron y Harry se perdían unos minutos para poder tomar él su lugar, para que ella lo abrazara, para que ella lo quisiera, para sentirse querido, valorado, útil.

Pero eso no pasó. Ellos seguían ahí, abrazados, ignorando al resto del mundo que se encontraba a su alrededor.

Un sentimiento extraño lo recorrió de pies a cabeza. Quería que alguien lo notara. Por primera vez deseo poder ser Weasley, para que Hermione lo pudiese abrazar.

Su cerebro trabajaba a mil por segundo, su corazón estaba acelerado y su respiración era irregular. Estaba agitado. Quería que lo notaran, que lo incluyeran. Quería ser Potter o incluso Weasley para poder estar ahí, ser parte de algo donde había cariño, como lo era ese mítico trío.

Quería gritarle a ella que él estaba ahí, que quería ayudar, que podían confiar en él, que no los iba a traicionar.

-¡Granger!- Estaba tan agitado que ni siquiera proceso lo que estaba a punto de decir, de hecho, ni siquiera quería decirlo. Hermione levantó la vista y Ron con Harry se voltearon a verlo sorprendidos, igual que el resto de las personas ahí presentes.

-¿Malfoy?- Preguntó Hermione sorprendida y confundida.- ¿Quieres algo?

-Si.- Respondió automáticamente sorprendiéndose incluso a sí mismo. Ni siquiera había pensado en que decir cuando ya había hablado.- Hablar.- Continuó en tono neutro.

Hermione lo miró más confundida aún y comenzó a caminar hacia él, no sin antes dirigirles unas miradas tranquilizadoras a sus mejores amigos, quienes se miraban entre los dos como buscando ayuda.

¿¡Qué voy a hacer ahora?! Pensaba Draco. No tenía nada de qué hablarle a Hermione, claro, excepto lo de que se sentía solo y la cursilería, pero no se lo iba a contar a nadie, menos a… ella. Esas son las consecuencias de hablar sin pensar antes, pensaba nervioso.

Cuando Hermione llegó a su lado, estaba incómoda. Le pidió sin emitir sonido alguno que se sentara junto a ella en el pasto para poder hablar mejor, y así lo hicieron, no sin antes una suspicaz mirada de parte de Draco.

Una vez sentados pudieron ver como todos entraban a la casa por petición de Molly. Mientras entraban, todos los miraban de reojo, como sospechando que algo iba a salir mal. Esas miradas asustaron aún más a Hermione.

-Bi…Bien… ¿De qué quieres hablar, Mal…Malfoy?- Preguntó nerviosa.


I'M HERE AGAAAAAAAAAAAAAAAAAAAIN!

lo siento u-u se que me demoré siglos x.x pero les contaré mi bizarra historia xd

En mi colegio hacen selecciones para poder seguir, y si quiero quedar necesito promedio arriba de 6.0 y buena conducta y todo eso...

mi promedio está excelente, de eso no me preocupo, pero como quieren ponernos a prueba, nos mandan trabajos y tareas hasta por si acaso:(

Enserio lo siento, espero puedan entenderme:(

Ahora a los que nos concierne... ¿Qué tal? ghsfhdkjsd DAAAAAAAAAAAMN DRACO! por qué hablas tanto:( sdjfhksjdhf imagínense en próximo capitulo:s

hkdsjfhksdjfhksdj ¡que pasará? jshfkjsdhk que le dirá es la pregunta x.x jsdhfkjs algo tendrá que inventar, digo, no sé:/

jeje okeeeeeeeeey! muchas gracias por leer y dejen sus hermosos, preciosos y sumamente hermosos revieeeeeeeeeews!

byeeeeeeee!:)