Los Personajes de este fic no me pertenecen a excepción de uno o dos que saldrán posteriormente en esta historia. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA.
Este fic no está hecho con fines de lucro solo es por entretenimiento y diversión.
Antes que nada vuelvo a recordar lo siguiente: Las escenas están separadas por una rayita_ y puede haber alteraciones cronológicas entre cada una de estas, los pensamientos están entre "comillas", las notas de la Autora, están puestas en N.A. al final del cada capítulo e indicadas con un * en el intertexto. Finalmente las referencias a frases u otras cosas estarán en cursiva
Los sueños aparecerán en cursiva precedidos y seguidos por dos puntitos.
AVISOS Y COMENTARIOS (si es que los hay) al final del capítulo.
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Capitulo 12 : Espíritu Maldito
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La extraña niebla los cubría hasta las rodillas, la salida del bosque que antes era visible había desaparecido dejándolos atrapados en un extraño espacio de oscuridad.
La siniestra risa volvió a sonar haciendo eco en todo el sitio. Zelda soltó a Tomodachi que hasta entonces había permanecido en sus brazos e instintivamente corrió al lado de Link.
-Aquí estabas- sonó una voz gutural
Esa mirada sombría lo decía todo algo muy malo los había dejado atrapados.
-Muéstrate- volvió a gruñir Link al tiempo que desenfundaba su espada.
Tomodachi miraba de un lado a otro, escuchaba pero por alguna extraña razón no podía ubicar la posición de esa extraña voz.
-Aquí estabas- volvió a decir de manera siniestra mientras una nueva risa llenaba el lugar con una sensación escalofriante.- y también mi cena…. ¿Cómo te atreviste?
-Link- Zelda se aferró a su pecho.
-Alguien que conoces ¿cierto?- Profirió el caviidae.
-¡Cómo te atreviste!- volvió a repetir la voz esta vez en un bramido.
La niebla se volvía cada vez más espesa y los obligo a avanzar hacia es centro de aquel escenario. Fue entonces cuando lo vieron, estaba parado en dos patas jadeante como bestia hambrienta.
-¡¿TU?!- llamo el hylian con asombro.
-Ese es…- la joven se había quedado sin voz al ver aquella criatura más grotesca.
-¿Cómo te atreviste?- volvió a llamar la creatura pero esta vez con una voz chillona.
La frase se repetía una y otra vez como un eco infinito.
-Nunca había visto un Wolfo como ese- hablo Tomo con voz casi ahogada.
-Es él…- dijo Zelda con voz casi quebrada.
-¿Él?
-El mismo- añadió Link. Obligo a Zelda a que lo soltara y camino hacia el frente. –Que desagradable. Mírate nada más.
La creatura babeaba como si estuviera rabiosa y lo miraba con los ojos desorbitados. Era el mismo wolfo que alguna vez había intentado comerse a Zelda, todo en su aspecto lo delataba; el mismo pelaje negro como la noche, sus filosos colmillos y la cicatriz que Link le había dejado aquel día en el ojo derecho.*
El hylian se acercó de manera desafiante
-¿Cómo te atreviste?- escucho que profería una doble voz, gutural y chillona a la vez.
Fijo la vista en su enemigo y cuando estuvo lo suficientemente cerca logro ver su verdadera identidad. En el pecho de la criatura justo por encima de la marca que alguna vez había dejado su espada había un profundo hueco del que sobresalían tres pequeños y brillantes ojos rojos.
-Mirate nada más- volvió a repetir esta vez con la voz seca- creí que eras más que esto, lo sentí en aquella ocasión cuando peleamos… pero me he equivocado. Así de simple te has dejado engañar por ese cuervo de la muerte.
La creatura dentro del hueco rio de manera chillante.
-¿Cuervo de la muerte?*
-Es una clase de espíritu maligno señorita Zelda, de hecho la clase más desagradable que puede existir, se alimentan de pensamientos negativos y cuando encuentran a una víctima se alojan en sus corazones. Ese wolfo ahora es un cadáver andante, pero lo más triste es que todavía tiene cierta conciencia. Escuche.
-Mátalo- susurraba la voz dentro de aquel hueco- sé que es lo que deseas… mátalo. Fue él quien te hizo esto.
-Mátalo- decía la voz del Wolfo esta vez a forma de trance.
-Lo ve. Incluso en esa forma está siendo manipulado. El cadáver debe seguirse moviendo para que la energía fluya y el parasito pueda albergarlo. Pero solo puede hacerlo si en su corazón siguen existiendo sentimientos negativos.
-¡Estúpido!- bramo Link con rabia.
Zelda lo miro y por un instante le pareció ver que el cuerpo le temblaba.
-De seguro se dejó atrapar en un momento de debilidad- agrego y después una amarga sonrisa cruzo por su rostro.
-Mátalo- volvió a hablar nuevamente la voz doble.
Un estridente rugido salió del hocico de la bestia, salto y trato de caer sobre Link. El joven lo esquivó fácilmente, corrió en círculos para confundir a su atacante y cuando menos se lo esperaba con una fuerte embestida del sable lo hizo retroceder.
Un rugido estridente se hizo sonar a la vez que la criatura se tambaleaba hacia sus espaldas.
-¡Muy bien!- dijo Zelda con algo de alivio al ver que la fuerza del mercenario era notablemente mayor a la de la creatura.
-Muy mal- la voz de Tomodachi se había vuelto sombria.
-¿Qué?- se viro al escuchar a su amigo y sintió cierto escalofrió al observar su semblante que oscilaba entre una mezcla extraña de nerviosismo y miedo. – mire bien señorita Zelda – agrego en el mismo tono de voz.
Zelda volvió su mirada hacia aquel combate, Link también parecía nervioso. La contienda siguió por un rato con el joven Hylian a la delantera pero de un momento a otro las cosas comenzaron a cambiar. Comenzaba a ser evidente la razón por la cual el pequeño mago y el mercenario actuaban de esa forma. Link acertó otro golpe, el wolfo cayo pero….
-Que desgracia…- murmuro el caviidae.
El Wolfo se erguía nuevamente con una sonrisa siniestra y deforme en el rostro, se sacudió un poco y era como si nada le hubiera pasado.
-Link ha comenzado a sufrir los efectos de la estrategia de los cuervos de la muerte. No importa cuántas veces lo tumbe esa creatura se seguirá levantando.
-¡¿Qué?!- la joven se llevó una mano su boca. Miro a su compañero y descubrió que el caviidae estaba en lo cierto.
Link comenzaba a sentir el desgate de energía, no había forma de que esto terminara bien pues aquel Wolfo al fin y al cabo era un cadáver.
Una garra rozo su hombro, esquivo un golpe que hubiera sido mortal y salto hacia atrás un par de veces.
-¿Y?... ¿Qué vas a hacer ahora mercenario?- La voz sombría fue seguida por una larga mirada. El joven mercenario estaba en problemas pero él no pensaba moverse. - "Si no puedes con esto como esperas proteger a la Princesa Zelda en un futuro".
-¡Tomo!, ¡has algo!- escucho que Zelda le gritaba. Tomodachi salió de su pequeño trance. – Por favor usa tu magia!- clamo de manera suplicante al ver que Link comenzaba a ceder.
-No sé cómo matarlo- agrego secamente. Era mentira. Cruzo miradas con Link y ambos se miraron de manera desafiante.
-No es posible- profirió la princesa y se tapó los ojos cuando aquel animal logro darle una patada al mercenario.
Link voló unos cuantos metros y termino estrellándose en uno de los árboles. Una leve línea de sangre comenzó a escurrir por su cabeza.
-Tsk- gruño con la vista clavada en el piso – Tenía que ser un wolfo, siempre logran sacar lo peor de mí.
Alzo la mirada, la creatura se acercaba lentamente, su cuerpo estaba casi destartalado por los golpes que antes le había proferido, en su abdomen se asomaban varios huesos que seguramente estaban rotos desde ya hace un buen tiempo y por si fuera poco emitía un olor bastante desagradable. Era una escena realmente grotesca.
-Siempre logran sacar lo peor de mi- volvió a murmurar con los ojos perdidos en su atacante como si muy dentro de ellos comenzara a erguirse un odio profundo, la sensación se volvió mas fuerte a medida que se incorporaba. Tambaleante pero firme.
El wolfo gruño, definitivamente no pensaba darle la oportunidad así que en el mismo instante en el que el joven comenzaba parase decidió abalanzarse y dar el golpe final.
-"Que desgraciado"- pensó creyendo que en cualquier instante sentiría el fuerte golpe de la creatura. Pero estaba preparado, no importaba cuantas veces lo golpeara al final el saldría victorioso, con su fuerte voluntad no permitirá que algo como eso terminara con su vida. Lo miro intensamente y justo cuando comenzaba a cubrirse, preparado para recibir y el golpe y luego levantarse escucho algo que lo desconcentro totalmente.
-¡Señorita Zelda pero que hace! – escucho que el caviidae gritaba y después su vista se desenfoco de aquel ser oscuro para posarse en la joven.
Lo que ocurrió después lo dejo boquiabierto, la joven había golpeado al gran animal con una gruesa rama de árbol. La rama se partió sobre su cabeza y el animal si bien no quedo noqueado se sorprendió tanto que fallo en su ataque.
-¡Señorita Zelda!, ¡Regrese aquí ahora mismo!- volvió a gritar el caviidae.
Pero a Zelda le temblaban completamente las piernas, ahora que estaba frente al wolfo la grotesca imagen del animal la había dejado sin juicio alguno.
Abrió su hocico de manera amenazante y mientras se viraba decidió terminar con algo que había comenzado hace demasiado tiempo.
-¡Ahora si te voy a destazar!- hablo mientras un gruñido ahogado salía en lugar de su voz.
La chica cerró los ojos, escucho de manera entrecortada como Tomo le gritaba y después como el resto de los sonidos incluyendo el de la bestia se distorsionaban en aquel ambiente. Sus sentidos se había paralizado completamente era como si su propio cuerpo no deseara presenciar su fin. Pero entonces ¿Por qué escucho con claridad aquello?, una voz muy conocida.
-¡Zelda!- La voz de Link la hizo abrir ojos.
El joven la había empujado sacándola de la trayectoria de aquel mortífero ataque. Cayo pesadamente sobre el duro suelo sintiendo el dolor que producía su propio cuerpo al estamparse contra la yerma superficie, pero eso no fue lo que la hizo volver a la realidad sino el horrible escenario que se erguía en aquel mismo instante.
Una sonara y burlesca carcajada interpretada por el extraño dúo de voces que provenían de la creatura y Link….
-¿Qué vas a hacer ahora?- profirió la voz chillante
-Nunca más volverás a lastimarme- Profería la voz gutural deleitándose con aquel brazo entre sus dientes.
Un pequeño charco de sangre se había formado en aquella superficie.
-Link…- intento gritarlo pero la voz no le salía.
El joven hylian permanecía colgado en el hocico de la bestia y su brazo derecho había quedado totalmente aprisionado entre las fauces de aquella peligrosa mandíbula. La creatura que permanecía erguida lo zangoloteó de un lado a otro haciendo que aquella herida se volviera cada vez más y más profunda.
A ese paso terminaría por arrancarle el brazo y nadie podría hacer nada.
-"!Que estás haciendo!, ¡Deja ya de jugar!"- la mirada insistente de Tomodachi se unió a la del mercenario.
Link entreabrió los ojos, el dolor que en aquellos instantes sentía era fuerte pero de alguna forma soportable, bufo ante la mirada insistente del pequeño mago y después le miro con ojos inquisidores, como si con aquello pudiera decirle lo que con palabras le era imposible expresar, (por lo menos en aquellos instantes).
El caviidae comenzó a ponerse nervioso y cuando el wolfo volvió a sacudir al joven mercenario escucho como algo crujía. No podía soportarlo más Zelda seguramente se daría cuanta de que le había mentido pero no podía permitir que le arrancaran el brazo, era algo que no se perdonaría si es que llegaba a ocurrir.
Avanzo unos cuantos pasos y justo cuando estuvo a punto de lanzar un hechizo la mirada del joven hylian lo detuvo. Ahí estaban de nuevo esos ojos inquisidores el mensaje que transmitían era demasiado claro "Así es como lo decidiste. ¡No te metas en esto!". El caviidae retrocedió nuevamente por alguna razón no podía ir en contra de aquello.
-Nunca más volverás a empuñar esa espada con este brazo inservible- decía el wolfo riendo mientras el agarre de su hocico se volvía cada vez más aprisionaste.
Pero de pronto dejo de reírse. El hylian lo miraba de una forma casi burlesca. La espada que permanecía a cierta distancia sobre su cabeza comenzaba a emitir una extraña esencia.
-Eso podría ser cierto- profirió al tiempo que se erguía una sonrisa en su rostro mientras hablaba - si es que yo fuera diestro.
La espada que hasta entonces había permanecido en la mano derecha del joven fue súbitamente liberada. Los ojos del wolfo miraron como aquella arma caía lentamente y siguieron su recorrido hasta la mano izquierda del hylian.
Un chillido estruendoso resonó desde lo profundo de wolfo, un chillido agudo mezclado con un graznido espelúznate. Las fauces de la bestia se abrieron y el joven fue liberado.
Zelda y Tomo parpadearon un par de veces y en menos de lo que lo habían hecho el mercenario se movió como el rayo. ¿Quién sabe qué cosa había pasado? El wolfo permanecía de pie pero inmóvil y cuando Link enfundo su espada la creatura cayo pesadamente sobre el suelo con el cuerpo totalmente destazado.
-Que pesado- gruño de manera molesta sintiendo cierto ardor en su brazo. – Zelda- le llamo la atención a la chica que aun permanecía en el suelo – No vuelvas a hacer tonterías.
-S..si- estaba comenzando a respirar con calma mientras el joven hylian se acercaba a su lado.
Link la miro de manera tranquila, en la mirada de la joven podía ver cierto alivio. Un alivio que por cierto no duro demasiado. Cuando Link se percató de la desesperación en la mirada de Zelda supo a duras penas que su batalla estaba lejos de terminar, una oscura sombra se irguió tras sus espaldas.
-!Link!- un grito lo hizo virarse rápidamente.
Cuando Ryuuji cayó desde la mano derecha del hylian hasta la izquierda, el joven caviidae intuyo que la batalla finalmente había terminado.
Link dio un golpe certero que logro alcanzar parte del cuerpo de aquella monstruosa ave lo cual hizo que por unos breves instantes el cuerpo del wolfo dejara de moverse. El joven mercenario no perdió el tiempo y con una serie de ágiles movimientos termino por destrozar en pedacitos a aquella abominable creatura.
Que espectáculo tan desagradable y horroroso, los restos de aquella bestia ahora yacían en el piso separados a cierta distancia unos de los otros. En su mente el joven mercenario profirió maldiciones.
-"¿Por qué siempre tienen que sacar lo peor de mí?"- gruño para sus adentros mientras se acercaba a su protegida tratando de permanecer sereno.
-"Hasta que dejas de jugar"- la mente del caviidae permanecía un poco confusa ante aquel espectáculo. – Si eres un guerrero zurdo no entiendo todavía ese afán de utilizar la mano derecha- susurro muy por lo bajo con cierto tono extraño que parecía una mezcla de alivio y también de enojo.
Miro como el joven regañaba a la princesa Zelda en un tono demasiado suave y termino por convencerse de que algo muy en el fondo de él había cambiado desde la última vez que habían hecho una misión juntos.
-"No has estado fingiendo", pero por las diosas…. me siento muy mal- profirió todavía en un tono más bajo, en una voz casi invisible. Había visto aquella pelea con atención y no era como lo que siempre presenciaba cada vez que lo observaba luchar, Link había salvado a Zelda a costa de su vida y posiblemente también a costa de su orgullo al verse forzado a utilizar sus verdaderas fuerzas pero solamente porque la situación así lo había requerido.
Miro nuevamente con atención, el brazo derecho del hylian estaba sangrando de una manera bastante fluida. Suspiro hondamente y después se preparó para aceptar que durante todo ese tiempo se había equivocado. Era cierto que Link estaba siendo guiado por sus propios intereses, de hecho siempre había sido así, pero el destino era muy curioso y de manera extraña una relación muy poco usual se había formado y enredado alrededor de intereses "egoístas".
-"Ese cariño es verdadero". "¡no me la puedo creer!"- pensaba mientras se acercaba a los jóvenes.
La mortecina niebla todavía no había desaparecido, -"que extraño"- pensó mientras daba su siguiente paso. Un sonido burbujeante capto la atención de sus pequeñas orejas redondeadas, después un graznido y al final una voz gutural conocida. Un escalofrió recorrió su pequeño y peludo cuerpo, y cuando viro los ojos descubrió que el cuervo de la muerte todavía seguía vivo.
El horrendo pajarraco despidió una luz violácea alrededor de su cuerpo y tan pronto como recupero el sentido el cuerpo de wolfo se armó de una manera extraña y deforme. Algunas de sus partes había quedado sobre el piso pero la mayoría habían vuelto a unirse como piezas de rompecabezas.
-¡Link!- grito horrorizado al ver tan desagradable espectáculo.
Miro como una sombra oscura cubrían el piso a su alrededor. La mirada de Zelda y el grito de Tomodachi solo indicaban una cosa.
Desenfundo la espada y con un giro logro detener aquella mortífera embestida, la espada quedo entre las fauces de la bestia y el joven hylian no pudo hacer más que resistir aquel golpe.
El wolfo rio de manera torcida en una expresión vacía.
-Te sigues moviendo, pero tu alma ya ha abandonado este mundo ¿porque?- gruño mientras se aferraba con fuerza a la tierra. Aquella creatura había comenzado a avanzar haciéndolo retroceder.
Sus botas comenzaban a dejar un pequeño arrastre sobre la tierra a mediada que el wolfo lo empujaba. Si aquella cosa horrenda seguía su curso pronto se estrellaría contra Zelda que aun seguía en el piso, no podía permitirlo y ¡no lo haría!, levanto la mano derecha y se aferró con ambas a la espada.
-Inepto, ¡cómo te atreviste a destruir este magnífico cuerpo!- chillo el cuervo. - ¡Ya no importa de seguro que después él también me las paga!- añadió irguiendo una de las garras del wolfo. – Me dijo que serias una presa fácil – susurro- Me lo voy a comer. ¡Me lo voy a comer a él! ¡Y también a ti y a esa mujer cuyo destino permanece sellado al de esta asquerosa alma!
-¡arggg!- profirió Link. Un terrible dolor comenzaba a recorrerle el brazo herido. -¡Maldita sea!- bramo al escuchar un sonido escalofriante como si algo se agrietara y comenzara a romperse.
Cerró los ojos con fuerza, puso todo su peso en las piernas y se concentró solamente en detener el avance de aquella bestia.
-¡Zel..da!- trato de gritarle pero su voz se había sofocado por el esfuerzo- " ¡quítate!"….. " ¡Por favor quítate!"- ese extraño pensamiento suplicante invadió su mente y cuando creyó que la bestia terminaría por llevárselo a él y a ella entre las fauces algo muy extraño paso.
-¡Toma esto asqueroso animal!, ¡Como te atreves!* – Abrió los ojos y lo siguiente que vio fue al caviidae saltando sobre la raída cabeza del wolfo- ¡Bestia EITAM!-
-¡No!. Espera – profirió el mercenario, pero ya era tarde Tomodachi había lanzado su hechizo y una fuerte corriente de electricidad los había cubierto a ambos. Link quien sintió el choque de energía profirió maldiciones para sus adentros. - ¡arggg!, ¡pequeña bestia!- le gruño enfadado, pero pronto se dio cuenta de que aquello lo había liberado.
La extraña creatura se quedó paralizada ante aquel hechizo mientras que Link un poco tambaleante se recobró de manera rápida.
-Apunta al cuervo.
-¿Qué?- dijo un poco mareado
-El CUERVO…el cuervo- profirió Tomo aferrándose a la cabeza del animal que comenzaba a moverse de nuevo.
-¿El cuervo…!, por supuesto, eso es. – Tomo la espada con ambas manos y se lanzó directo a él- "Claro eso era, la última vez logre acertarle y por eso se había quedado quieto".
Corrió directo a su pecho y con un último esfuerzo clavo la espada en el agujero de su pecho, justo en el corazón en donde se albergaba el espectro, el ave grazno de manera estridente y cuando Link retiro su arma el cuerpo del wolfo se volvió polvo y cayó sobre la tierra en una lluvia de huesos Un pequeño charco de sangre se formó pero solo en el lugar en el que en cuervo se encontraba.
-¡auch!- gimoteo Tomodachi cuando cayó al suelo y después cuando fue cubierto por aquel enorme esqueleto.
La niebla se despejaba, por fin todo había terminado pero….. ¿Qué rayos había sido eso?
-¿Me pregunto a quien se refería con él?- inquirió el caviidae con el cráneo del Wolfo sobre su cabeza. Aquella extraña pieza ósea hubiera sido un buen casco pero cuando Tomo la dejo caer en el piso ésta al igual del resto del esqueleto comenzó a evaporarse de una manera extraña.
-Quien sabe, ¡como si no tuviera a más de uno intentando matarme!- añadió Link de manera burlona mientras se sostenía el brazo derecho.
-No lo entiendo. Aunque también lo había olvidado ¿Por qué ese hechizo te sigue afectando?, se supone que solo funciona con las bestias.
Link lo miro de reojo ¿de verdad se le había olvidado?
-¿Estas bien?- le pregunto la joven en tono preocupado al ver el mal estado de su brazo.
-Estoy bien- contesto de manera seca y cortante.
-¿Y ahora qué te pasa?,-Le pregunto Tomo- "Maldito carácter bipolar"
Suspiro de manera pesada extendió la mano en la que se encontraba Ryuuji y desvió la mirada. Tomodachi y Zelda posaron su mirada sobre el arma.
-¡Oh cielos!- exclamo la joven al ver el filo de aquella hoja
Tomodachi giro los ojos y se fue de espaldas.
-Lo sabía- dijo mirando el denso follaje de los árboles mientras permanecía tumbado en el suelo- que no te lo dije…. Que iba a romperse….
Un suave viento ondeo sobre sus finos bigotes. En su pecho se había anidado una enorme tristeza.
Continuara….
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N.A.: *Bueno hasta ahora es que me doy cuenta, nunca aclare en que ojo era xD
*Cuervo de la muerte: creatura sobrenatural creada por Rumiko Takahashi, para los que no lo ubiquen es uno de los primeros monstruos que salio en Inuyasha xD
*jajaj estilo Daxter en la última frontera xD "¡Quítale las manos de encima MONO ASQUEROSO!" jaja como mola esa misión.
Bestia Eitam= bestia Quieta
Comentarios del Capitulo:
Bueno espero que este capítulo no hay sido muy pesado, la verdad es que no me esperaba que esta pequeña pelea abarcara tanto xD. Aunque también tiene un pequeño pedazo argumental pero eso no lo justifica espero que la próxima vez que se venga algo como esto pueda narrarlo de forma más concreta.
Y hablando de los cuervos de la muerte jaja se me había pegado el OST de Inuyasha mientras escribía esto xD.
