Los Personajes de este fic no me pertenecen a excepción de uno o dos que saldrán posteriormente en esta historia. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA.

Este fic no está hecho con fines de lucro solo es por entretenimiento y diversión.

Antes que nada vuelvo a recordar lo siguiente: Las escenas están separadas por una rayita_ y puede haber alteraciones cronológicas entre cada una de estas, los pensamientos están entre "comillas", las notas de la Autora, están puestas en N.A. al final del cada capítulo e indicadas con un * en el intertexto. Finalmente las referencias a frases u otras cosas estarán en cursiva

Los sueños aparecerán en cursiva precedidos y seguidos por dos puntitos.

AVISOS Y COMENTARIOS (si es que los hay) al final del capítulo.


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Capitulo 13 : Entrada en las Tierras del Oeste

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El chillido sonó desde lo más alto de las cumbres en los altos árboles del bosque, incluso entre los espesos follajes su plumaje blanco era inconfundible, Tomodachi suspiro al ver que Beast volvía, la carta había sido entregada y ahora el águila arpía regresaba con su dueño.

La majestuosa creatura se posó sobre la tierra y después con cierta desgana Tomodachi fue a revisarle las alforjas, no encontró lo que buscaba pero a cambio saco de ahí un pañuelo, estaba envuelto como un paquete de regalo y al desplegarlo de ahí salieron numerosas galletas.

Con cierto trauma dejo que éstas se cayeran dentro de la alforja y después estiro la mano para que Zelda tomara aquel pañuelo. Beast alzo el vuelo de forma perezosa como si la tensión en el ambiente no le hubiera agradado y se marchara a un mejor sitio.

Zelda también soltó cierto bufido y después de quitarle las migajas tomó la mano de Link para inspeccionar el daño.

El joven se había puesto reacio pero aun así dejo que Zelda tratara de curarle aquella herida, era cierto que le dolía horrible pero aun peor que eso lo que verdaderamente lo hería era su orgullo.

-No tiene caso que sigamos viajando juntos- aclaro el caviidae con sonora voz. Link lo miro de manera inquisitiva, a fin de cuentas la profecía de su peludo compañero se había cumplido, Ryuuji se había roto durante la batalla, bueno más o menos ya que la mordida del gran Wolfo había dejado en la hoja de la espada una gran fisura.

-¿Vas a dejarnos Tomo?- pregunto Zelda un poco triste.

-Eso me temo Princesa- contesto con un toque de cordialidad.

Tomodachi lanzo un fuerte chiflido y en pocos instantes su fiel águila Beast descendió para atender su llamado.

-Tú decides Link, ¿Quieres seguir viajando de esta manera?

El joven miro nuevamente su espada ahora inservible, la guardó dentro de su vaina, y sin mirar al caviidae se la arrojo confiando en que él la atraparía.

Tomo sonrió al ver la decisión que había tomado el chico.

-Muy bien, entonces ya está decidido- dijo mientras se montaba sobre Beast, se acerco a Zelda y saco un curioso papel de su alforja.- Este es un mapa hechizado- agrego entregándole el pergamino a Zelda, ella lo desdoblo con curiosidad y observo numerosas marcas de colores sobre el papel.- la marca color Verde es el lugar en donde nos encontramos ahora- añadió señalando desde la distancia- la marca roja es el lugar a donde ustedes deben ir.

"Ustedes", la palabra resalto en aquella expresión, es decir que se refería solamente a ella, a Link y a Epona.

-Yo los estaré esperando en ese lugar, de esa forma ahorraremos tiempo y también porque la dirección es Noroeste, se saldrán un poco de curso pero seguro que desde ahí encuentran un buen camino para llegar a Hyrule- desvió la mirada hacia el joven hylian y saco otro objeto de su alforja mágica- ¡Link!- lo llamo.

Y por primera vez en bastante tiempo el joven le dirigió la mirada.

-Esto es un regalo, úsalo para proteger a la señorita Zelda durante el camino- y arrojo el objeto hacia las manos del joven.

Link lo atrapo con su mano izquierda como era de esperarse.

-¿Un arco?- esta vez era Zelda quien había hablado.

Link examino el arma y pareció darle el gusto bueno.

-Y también… úsalo para protegerte a ti mismo- el caviidae hizo un breve pausa desviando la mirada hacia el cielo- de ahora en adelante es posible que tengas muchos problemas, pero a pesar de todo … yo confió en tu buen juicio- y termino su frase encontrando su mirada con la del mercenario.

Link asintió con la mirada.

-Beast!, ¡Koi!, ¡Koi!*- Ordeno Tomo.

Y al sonido del llamado la gran ave se aventuró en los cielos provocando una leve ráfaga de viento sobre el cabello de los hylians.

Los jóvenes se habían vuelto a quedar solos mientras veían desaparecer a su compañero sobre el horizonte.

-¿Link?- hablo la princesa y el mercenario atendió a su llamado- ¿Qué clase de lugar será el que se encuentra en esta marca?- pregunto señalando el pergamino.

El joven hylian no se molestó en mirar aquel papel su mirada seguía perdida en la dirección en la que se había marchado Tomodachi.

-Esa debe ser la casa de Yahab, el lugar en el que Tomo guarda todos sus tesoros…. Incluyendo la escama del dragón.

-La escama del dragón- musito.- eso es algo que ustedes ya había mencionado antes.

Él asintió con la cabeza y luego prosiguió.

-Ese es un objeto que conseguimos hace mucho tiempo en uno de nuestros viajes, originalmente se suponía que Ryuuji debía ser forjada con dos de estas escamas, sin embargo…-hizo una breve pausa y después miro a Zelda- en aquella ocasión el destino nos obligó a solo forjarla con una, Ryuuji quedo incompleta pero jamás pensé que algo como eso la afectaría.

- Eso significa que el propósito de Tomo es completar a Ryuuji.

-Sí, eso parece.

Link suspiro un poco, su raída alforja había sufrido algunos daños en su última pelea, también pesaba un poco y le dolía el brazo. No era como si no pudiera soportarlo pero debía aceptar que la herida era profunda y algo peligrosa.

-¿Me cuidarías algo?- susurro un poco avergonzado.

-Claro- asintió ella.

Entonces saco todas las rupias y las pertenecías valiosas que había adquirido en otras misiones, Zelda parpadeo un motón de veces, Link realmente cargaba con cosas extrañas.

-Me duele un poco el hombro, cargarías esto por mí, es decir, ¿me prestarías tu bolso?, solo serán unas cuantas horas.

-No seas tonto, las llevare el tiempo que sea necesario, no quiero que tu brazo sangre de nuevo.

-Te lo compensare luego, lo prometo.

Simplemente se quedó con una rupia morada como una vieja costumbre mercenaria, una cuerda y un extraño collar que parecía gigantesco como para poder usarlo. Zelda no pregunto nada, después de todo eran cosas que seguro planeaba vender o canjear en algún otro pueblo.

Y así después de aquella charla ambos continuaron con su viaje siguiendo el camino que el caviidae había marcado en aquel mapa, conforme avanzaban la marca verde se movía de manera que no había forma de perderse en el camino, ese literalmente era un mapa hechizado que servía como guía para los jóvenes viajeros.

Se adentraron en las tierras del oeste sin saber lo que les aguardaba, el viaje sin Tomo se volvió un poco más tranquilo pero no por eso menos alegre, Zelda y Epona seguían haciendo de las suyas así que Link no tuvo mucho tiempo de descanso.


Atravesaban una vasta pradera cuando de repente el joven mercenario sintió que algo extraño los estaba acechando, miro a su alrededor pero no pudo encontrar nada excepto la extensa hierva y uno que otro arbolito que apenas si era lo suficientemente alto como para pararse debajo de el y acaparar sombra.

-Algo anda mal- comento el guerrero volviendo a hurgar con la mirada aquel paisaje, después guío a Zelda y a Epona a uno de los bajitos árboles- Aquí estamos muy al descubierto. Quédate cerca del árbol mientras voy a investigar- ordeno a la princesa mientras se retiraba.

Una sombra diviso al joven hylian desde las alturas esperando el momento propicio.

Link se había ubicado en una de las partes altas de aquel terreno que no sobrepasaba mucho al resto de la planicie, "Esto es un gran problema" pensó el joven mientras seguía buscando aquello que le inquietaba tanto.

-"¿De donde diablos viene esa presencia?"- la frase se quedo dando vueltas en su mente, hasta que de repente…

-Link, creo que no hay nada, deberíamos movernos- era Zelda quien había interrumpido esos incesantes pensamientos.

-¡Que estas haciendo!-replico él joven al ver a la princesa en medio de la llanura- Te dije que te quedaras…

-Ya sé. Debajo del árbol- interrumpió ella.

-¡Y porque no me haces caso?- agrego él frunciendo el seño.

-Llevas haciendo esto un buen rato y la verdad yo no veo na…

La joven princesa fue interrumpida bruscamente por una gran sombra que salio desde el cielo, se trataba de un pajarraco negro gigante, con un prominente pico y tres penetrantes ojos rojos, que recordaban mucho al del cuervo de la muerte con el que Link recién había peleado.

El gran pajarraco descendió sobre la joven atrapándola con sus fuertes garras.

-¡ZELDA!- grito Link en el momento en el que vio como secuestraban a su compañera, corrió hacia ella e instintivamente llevo una de sus manos hacia donde se suponía debería estar su espada, pero ahí no había nada, por unos instantes había olvidado que no tenia consigo a Ryuuji - ¡Maldición!- murmuro para él mismo.

El gran pajarraco emprendió vuelo sin que él pudiera hacer nada para impedirlo y la fuerte ráfaga que provoco al batir sus alas hizo que e joven hylian cayera de espaldas hacia el suelo.

-Auch, ¡Maldito cuervo Demonio!- y se levanto rápidamente para acomodarse el arco y las flechas.

-¡Link, Ayúdame!- escucho que ella gritaba, pero se había alejado tanto que no tenia caso contestarle.

El joven mercenario corrió tratando de apuntar a aquella ave monstruosa, pero cada vez que lo intentaba tropezaba con algo en su camino, apuntar y correr al mismo tiempo era demasiado difícil incluso para él, una piedra oculta entre la hierva fue la que lo hizo maldecir su descuido ya que el pobre se tambaleo hacia adelante y perdió totalmente de vista su objetivo.

-¡Zelda!- grito pero no obtuvo respuesta alguna, entonces volvió a gritar pero lo que escucho no fue la voz de Zelda sino más bien la de Epona, un fuerte relinchido fue lo que lo hizo mirar hacia atrás y vio a la yegua aproximándose a toda carrera.

-Epona- la llamo cuando ambos estuvieron lado a lado, la yegua le ofreció su lomo pero ninguno de los dos tuvo tiempo de detenerse así que mientras corría Link dio un gran salto para montarla. -¡Corre!, sigue a ese maldito cuervo- ordeno el mercenario.

Con Epona a su la do rápidamente alcanzo a aquella ave fugitiva, Link le lanzo una flecha pero esta no hizo efecto ya que en lugar de herir a l ave se quedo atascada entre el denso y oscuro plumaje.

-Ponte debajo de esa cosa, tengo una idea- profirió y entonces Epona apresuro el paso obedeciendo atentamente a lo que el joven demandaba, Link amarro una cuerda en el extremo de una de sus flechas y la lanzo de tal manera que ésta quedo atorada en el cuerpo de aquel pajarraco. Aquella bestia emplumada lanzo un alarido de dolor y batió sus alas para volar más alto pero Link vio venir aquello y se paro sobre el lomo de Epona para después saltar hacia el otro extremo de la cuerda.

Trepo por la soga con habilidad innata y saludo a Zelda divertidamente.

-¿Qué estas haciendo?, ¡Sácame de aquí!- refunfuño la doncella en apuros.

-¡Como usted ordene Princesa!- contesto el joven guerrero llegando hasta la cabeza del cuervo. El ave se sacudió tratando de tirarlo pero él se agarro con mucha fuerza y mientras estaba ahí arriba inspecciono el terreno con la mirada, necesitaba un lugar para aterrizar y definitivamente no seria en el duro suelo.

-¡Bingo!- bramo campante al descubrir una serie de pequeños lagos ubicados a lo largo de la llanura.- Disculpe señor Cuervo pero aquí nos bajamos- dijo agarrando la cabeza del gran pájaro para dirigirlo hacia los lagos y justo cuando estuvieron sobre aquellas masas de agua Link le dio un tremendo codazo que termino por herir al ave en uno de sus ojos.

El Cuervo instintivamente soltó a Zelda y después se volvió contra su atacante, pero éste ya había desaparecido. El horrible pajarraco Grazno con rabia por haber perdido a su presa pero sentía tanto dolor que prefirió retirarse de aquel sitio.


Un leve estruendo se escucho en la basta pradera y el sonido del agua chapoteando fue sobrepasado por los gritos de la princesa de Hyrule quien yacía completamente empapada.

-¡Link!, ¡AYUDAME!- grito la joven al tiempo que daba fuertes manotazos sobre la superficie del lago tratando de no hundirse en sus aguas.

-Pero Princesa si ya he hecho eso, ¿Qué acaso no la he sacado de un grave apuro?- le contesto una voz un tanto burlona perteneciente al joven hylian quien ahora nadaba despreocupadamente junto a ella.

-¡No Link! ¡No entiendes…. yo… no sé nadar!- profirió Zelda en un tono un tanto desesperado.

La joven princesa sintió terror cuando comenzó a hundirse en aquellas aguas, pero justo antes de pasar a la desesperación una gran ligereza se apodero de su cuerpo como si de repente estuviera flotando a causa de un milagro.

-Lo siento- susurro Link en un tono de disculpa.

Fue entonces cuando Zelda miro a su alrededor atentamente, su cuerpo no estaba flotando milagrosamente como en un principio había creído, era Link quien la había sujetado fuertemente impidiendo que se ahogara.

-No sabia que no podías nadar, ni mucho menos que te asustarías tanto.

Zelda ahora más calmada busco con su mirada a la de su acompañante y detecto en ella una gran reminiscencia de arrepentimiento.

-No te preocupes, yo también lo siento- confeso algo avergonzada- creo que la próxima vez debería hacerte más caso- agrego entrelazando sus brazos alrededor del cuello del joven y por primera vez sintió algo extraño, algo que jamás había sentido en su vida, por alguna extraña razón su corazón comenzó a latir más rápido de lo normal y el contacto con el joven mercenario la ponía un tanto nerviosa. Tal vez eso se debía al hecho de que lo estaba abrazando con las ropas totalmente mojadas y pegadas al cuerpo de ambos. Sintió como el brazo de él se deslizaba cuidadosamente alrededor de su cintura haciendo el contacto aun más cercano y no pudo evitar sonrojarse un poco así que por inercia oculto su mirada.

-No te sueltes, voy a nadar hacia la orilla- añadió él, gruño un poco porque aun le dolía el brazo pero incluso en esas condiciones su brazo bueno le bastaba para nadar de modo fluido.

Zelda simplemente siguió aferrada al cuerpo del joven mercenario y finalmente se pregunto "¿Qué era esa extraña calidez?". Ese tipo de sensación que Link siempre despedía cuando estaba junto a ella y que la hacia sentir tranquila y segura, en menos de lo que pensó Link la había llevado hasta la orilla en donde los estaba esperando una cara familiar, Epona relincho gustosamente al ver volver a la joven princesa a su lado.


El día había sido un poco turbulento pero afortunadamente no se habían desviado del camino, el mapa de Tomodachi parecía estar intacto a pesar de haberse empapado, lo cual significaba que conservaba todavía su magia.

La noche comenzaba a ponerse fría así que Link decidió encender de una vez por todas la fogata, la princesa Zelda se acurruco frente al fuego, sus prendas todavía húmedas no hacían más que causarle frío en el cuerpo, tiritaba de vez en cuando lo cual hizo que Link sintiera bastante pena por no decir arrepentimiento.

-Si quieres puedes cambiarte, te prometo que no voy a mirar.

Zelda lo miro inquisitivamente por unos momentos pero después de razonarlo un poco concluyo que la propuesta del joven mercenario no era tan descabellada, Link saco la manta que anteriormente había comprado en La Villa del Norte y la coloco a lo largo del cuerpo de Epona creando así una especie de pared, al inicio Zelda no entendió las acciones de su acompañante y después enrojeció un poco al recordar el lugar en el que se encontraban, en la basta pradera no existía un espacio adecuado para que ella pudiera cambiarse. Cuando Link termino de armar su improvisada pared le hizo una invitación con una sonrisa que ella consideraba demasiado abierta y el joven mercenario se divertía un poco al pensar en los apuros por los que debía estar pasando la princesa, ella refunfuño un tanto disgustada pero el frío que sentía en su cuerpo termino por vencer a la vergüenza que en aquellos instantes tenia. Tal y como lo prometió Link se alejo un poco y le dio la espalda a su compañera para que pudiera cambiarse lo más cómodamente posible, es decir , si a eso hubiera podido llameársele cómodo, Zelda no podía recordar alguna otra situación en la que hubiera sentido tanto bochorno.

Una vez seca la princesa se acurruco nuevamente junto al fuego, se había puesto nuevamente sus elegantes ropajes dignos de la heredera de Hyrule y después de aquel improvisado cambio el resto de la noche le pareció calida y placentera aunque Link no pudo decir lo mismo ya que se quedo con el único cambio de ropa que tenia, miro unas cuantas veces a Zelda y termino por convencerse de que de alguna forma ella no encajaba del todo en sus ropas de princesa.

-Que bonitas son las estrellas esta noche- dijo ella rompiendo aquel silencio.

-Debe ser porque estamos en un lugar abierto- añadió su acompañante- en este lugar el cielo domina la mayor parte del paisaje.

-Sabes una cosa… no suelo salir mucho de Hyrule, así que de verdad disfruto estos momentos.

-¿Aunque te hayas mojado?- pregunto él con tono divertido.

-Aunque me haya mojado- contesto ella con una sonrisa.

Epona relincho felizmente como tratando de unirse a la conversación.

-Ven aquí bonita, vamos a dormirnos juntas- añadió Zelda haciéndole una invitación con la mano.

La yegua fue y se recostó a su lado, todavía tenia puesta la manta que le había colocado Link así que fue como si la princesa se hubiera recostado sobre una gran almohada.

Link las observo, Epona se quedo dormida rápidamente mientras que Zelda se quedo admirando las estrellas, el manto nocturno lucia realmente espectacular y el canto de los grillos sonaba enteramente arrullador, en uno de los días pasados Link le había dicho algo certero "No todos los insectos son tan malos, deja de tenerles miedo" había clamado el mercenario mientras atravesaban el misterioso anillo, tal vez Link tenia razón y no todos los insectos eran tan malos.

Es una verdadera lastima.

-¿Qué cosa?- pregunto ella al escuchar la voz de su acompañante, pero no obtuvo respuesta alguna así que se incorporo un poco para buscarlo con la mirada.

El joven tenia posada la vista sobre ella y no puso evitar ponerse un poco nerviosa, ultimadamente eso pasaba muy seguido y no tenia la mas minima idea de porque la mirada de él tenia ese efecto sobre ella.

-¿Qué cosa…?- volvió a preguntar, esta vez con un toque de nerviosismo en su voz.

Link le dirigió una sonrisa y después agacho la mirada.

-Me estaba refiriendo a Epona- dijo finalmente con la vista aun clavada en el suelo.

-¿Epona?- entonces miro hacia su compañera equina.

-Ella es asombrosa- añadió el levantando un poco la mirada- Es asombroso… sentir el viento chocar contra tu cara y saber que puedes correr a esa velocidad.

Zelda se quedo reflexionando unos instantes y sus cavilaciones la llevaron a una duda en particular ¿Cómo era que Link había alcanzado a ese cuervo gigante? Lo único que recordaba era haber escuchado bramar a la monstruosa ave y después de eso vio como el joven subía hasta su cabeza con ayuda de una cuerda, ¿Pero….Y antes de eso?, entonces intercalo su mirada entre el joven y la yegua y llego a la única resolución a la que se podía llegar.

-Montaste a Epona para poder salvarme- clamo con un tono de asombro en sus palabras.

El joven hylian solo la miro de reojo.

-Ella me pidió que la montara- hizo un pequeña pausa y clavo sus ojos en Epona-Posiblemente...sintió miedo.

-¿Miedo?

-De que desaparecieras para siempre. De volver a quedarse sola.

Zelda acaricio la crin del animal que dormía plácidamente.

-¿Crees que tiene miedo de su pasado?

-Todos lo tenemos de alguna forma u otra- respondió él desviando la mirada.

Ambos se quedaron en silencio, Zelda siguió acariciando a la yegua mientras que él observaba atentamente el césped de la pradera como si tuviera algo de interesante.

-Deberías tratar de Domarla – soltó ella de repente.

-No sé Zelda, no sé si eso sea posible.

-¿Y porque no?, ya te dejo montarla ¿no?

-Pero fue por ti, porque quería que te salvara, ¿Crees que no me he dado cuenta?, tú eres como una luz en su vida y yo sigo siendo un simple extraño.

Su voz se había vuelto un tanto melancólica, él mismo se haba dado cuenta de ello y sintió bastante enfado para consigo mismo.

-No digas eso, tú no eres ningún extraño y ella lo sabe, es solo que….. siempre es así cuando algún hombre se le acerca, no solo tú, también en la Villa del Norte parecía todo el tiempo asustada, pero no tuvo problemas cuando la señora de la posada la llevo al establo, ni tampoco siente miedo cuando Tomodachi se le acerca- hizo una pausa y le dedico una mirada a su compañero.- Sé que también lo has notado- le dijo con ojos asertivos.

-Fue un hombre quien le hizo daño- respondió él cruzando su mirada con la de ella- ya lo sé, si lo sospechaba aunque creí que con el tempo eso cambiaria. Pero ahora pienso que eso es imposible, su corazón esta demasiado herido y no creo que nunca considere el aceptarme.

-"Si… pero yo también creía que nunca en mi vida aceptaría a nadie y mi corazón también está bastante herido…".Dale tiempo Link

-Tiempo- repitió él acostándose sobre el césped.

-Sabes, a veces las chicas somos un poco prejuiciosas, podríamos tener a nuestro verdadero amor frente a nuestras narices sin siquiera darnos cuenta.

-¿A que viene eso?- pregunto mirándola de reojo.

Ella simplemente rio divertidamente, volvió a recostarse sobre Epona y entonces dijo:

-Buenas noches Link.

-Buenas noches Zelda- contesto él.

La noche quedo en silencio mientras el manto nocturno avanzaba lentamente en el firmamento.

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Continuara...

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N.A.: *Tomo utiliza un llamado especial para hacer que Beast vuele jajaja casi casi como Angg lo hace con Appa.


Cometarios del capitulo:

Hay las Diosas! ! ! Que me Muero y sin excusa alguna jajaja solo me queda echarle la culpa a alguien…..mmmmm?... ¡A Link! Jajaj si a él por ser tan lindo y tan hermoso y por distraerme demasiado, es decir, quien se resistiría a jugar Spirit Tracks de una forma decente jaja.

Ya bueno hablando en serio perdón por el retraso y sin aviso, lo que pasa es que no me di cuenta que había llagado al agujero jaja en donde no tenia trascripción lista pero bueno aproveche la semana y también aparte de terminar todo este capitulo también trascribí lo ULTIMO QUE ME FALTABA que era el inicio del siguiente , bien ¡Al fin!, salto como gato lleno de alegría jajaja.

Y bueno aprovecho para decir que estaré subiendo los capítulos en la tarde o en la noche porque me han cerrado la biblioteca TT_TT ¡Ahhh! Como sufro era tan way subirlos desde ahí, pero en fin ¬¬ ni más remedio, es difícil escaparse durante las mañanas supongo que hoy tuve suerte.

Este capitulo lo iba a subir ayer en la noche pero el Word me troleo de mala manera, por alguna extraña razón no quería guardar ningún cambio y bueno me daba grima subirlo de esa manera porque tenia el MAR de errores de hecho no se si alguno se me fue de pilón pero por si acaso me disculpo por adelantado