I Remember You

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Conoce a Lydia

Lydia no hacia otra cosa que mirar a la nueva dar ordenes y crear una estrategia mientras las otras chicas la observaban y asentían a todo lo que decía. ¿Por qué Harriet y Sonia lo permitían? Lydia se limitaba a mirarse las uñas de reojo, siempre se había considerado así misma como una bocona y no deseaba soltar uno de sus comentarios mientras Teresa hablaba de como pasar la nueva prueba que CRUEL les había puesto.

El que una chica totalmente desconocida había aparecido por arte de magia sustituyendo a Aris, seguía sin hacerle mucha gracia, no confiaba en Teresa en lo absoluto pero como al resto de las chicas, no le quedaba de otra si querían obtener la cura. Suspiró cayendo en esa conclusión, si querían llegar al Refugio tendrían que seguir el plan de Teresa por mucho que les desagradara. ¿Qué más podía perder? No mucho, su vida en el Claro ya no, una familia tampoco, ya la había perdido hace años y eso es lo que le decían sus escasos recuerdos.

De un momento a otro la voz de Teresa se volvió tan insoportable que Lydia no pudo contenerse más y decidió hablar o más bien interrumpir su plan sin sentido.

-No, no, no, eso es lo más estúpido que he oído – dijo agitando una mano como si tratara de espantar moscas.

-¿Perdona, pero quién eres? – preguntó Teresa ligeramente ofendida y tratando de tener un mejor vistazo de Lydia – ¿A caso tienes alguna otra idea de cómo capturar a Thomas?

Las chicas a su alrededor se hicieron a un lado dejándola a la vista desde su lugar en el suelo.

-Me llamo Lydia y soy la jefa de las exploradoras del Laberinto, y sí, tengo un plan mejor.

-Bien, te escucho.

-Divide y conquistaras. En eso nos basábamos en el laberinto y en este caso si queremos atrapar al susodicho, yo propongo que hay que separarlo de su grupo, aislarlo, y después ya podremos hacer lo que queramos con él. Solo no representa ninguna amenaza, somos más.

Hubo murmullos de aprobación entre las chicas del grupo B, nunca nadie podía contradecir a Lydia, siempre se le ocurrían planes brillantes; razón por la cual la habían nombrado líder de las exploradoras del laberinto.

Todas parecían estar de acuerdo excepto Teresa quien no parecía estar muy contenta de haber sido desafiada y sobretodo opacada por alguien como Lydia.

-Suena fantástico, ¿pero cómo planeas llevarlo a cabo?

En eso no había pensado y Teresa parecía saberlo, aun así Lydia no le iba a dar el placer de humillarla, no delante de las chicas que tanto respeto y admiración le tenían.

Se encogió de hombros. – Lo primero es encontrar al otro grupo, ya después veremos la manera de aislarlo de sus amigos.

Teresa sonrió.

-Entonces no sabes cómo hacerlo.

-Así como tu no tienes idea de donde se encuentra exactamente el grupo A. Dime, ¿cómo planeas llevar a cabo tu plan si no tienes idea de donde se hayan?

El silencio llenó el espacio en el que se encontraban, Lydia había acertado nuevamente. ¿Cómo iban a encontrar al grupo A?

Teresa permaneció en silencio por unos segundos y Lydia no pudo evitar sonreír porque al fin había logrado desarmarla, ya era hora de que alguien lo hiciera.

-Él vendrá de eso estoy segura.

Lydia puso los ojos en blanco y se puso de pie decidida a irse a un rincón a echarse un buen sueño mientras Teresa continuaba con sus inútiles planes.

-Bueno, cuando lo haga avísame, necesitaras a alguien que sea veloz, cautelosa y que pueda espiarlos desde lejos. – se volvió hacia todas las chicas reunidas – Si queremos pescarlo habrá que seguir al grupo A de cerca y esperar el momento adecuado.

Y sin más caminó hacia el otro extremo de la habitación y volvió a sentarse con la espalda contra la pared, solo cerró los ojos cuando escucho a Harriet apoyar su plan, sonrió sintiéndose orgullosa de que alguien lo hiciera.

Lydia como todas las chicas en el grupo B, se había ganado su lugar. Sus comienzos no fueron los mejores pero ella fue de las primeras en no temerle al laberinto. Desde el primer día que llegó no pareció temerle a nada, y fue su valentía y coraje los que la llevaron a convertirse en exploradora y con el tiempo en su líder. Así como ella fue una de las primeras, también lo fue la primera en ser pinchada por un Penitente o como en el grupo B los llamaban: Silenciadores.

Desde ese momento Lydia no volvió a ser la misma, se volvió más ruda, a veces se mostraba insensible y sarcástica, fría y sin poco entusiasmo. Nunca nadie cuestionó lo que había recordado que la había hecho cambiar de esa manera pero solo las chicas que la conocían bien seguían viendo a la misma Lydia del primer día: valiente, carismática y una líder.

Fingió dormir mientras el resto seguía escuchando a Teresa, y cuando el sonido de los cuerpos dispersándose por la planta baja del edificio se escuchó y las voces cesaron; Lydia abrió los ojos ya que sentía a alguien muy cerca de ella. Juró que si se trataba de Teresa le soltaría un buen golpe que bien se estaba guardando.

Por suerte solo se trataba de Harriet quien se había sentado al lado de ella.

-Sabía que no estabas durmiendo, shaunie.

Shaunie era la palabra que las integrantes del grupo B utilizaban para referirse unas a otras, esa entre muchas otras que las chicas habían creado y formaba parte de su lenguaje.

-He estado encontrando difícil el conciliar el sueño. – dijo con amargura.

-Yo también.

Aquel momento le pareció tan normal, como si se tratara de una noche más en el Claro, conversando en la oscuridad de la noche sobre cómo había sido un día más en el Laberinto, la única diferencia es que ya no se encontraban ahí y no era de noche, afuera un sol calcinante se encontraba en su punto más alto y no había nada que hacer mas que dormir por el día para continuar por la noche hacia el refugio que CRUEL había prometido.

De solo pensarlo Lydia puso mala cara y no pudo evitar hacerle saber a su amiga su total desagrado sobre toda la situación.

-Harriet, en verdad no entiendo cómo puedes dejar que esa princesa nos esté dando órdenes como si hubiese sido siempre la líder.

Fue el turno de Harriet de suspirar.

-¿Qué podemos hacer? Es lista y supongo que si CRUEL la decidió intercambiar con Aris debe ser por algo bueno, hay que confiar.

Sin duda aquellas palabras no eran lo que esperaba por respuesta, esperaba que su amiga estuviera de acuerdo con ella pero comprobó que al igual que todas las chicas ya se estaba conformando con lo que CRUEL les había puesto enfrente. Pero Lydia no era de las que simplemente se conformaba, eso nunca la llevó a convertirse en exploradora, nunca se conformó con la idea de que no hubiera salida del Laberinto, nunca. Y que el grupo se estuviese conformando le enfermaba, lo detestaba con todas sus fuerzas.

-Hay que confiar. – Lydia repitió molesta – Lo mismo dijiste cuando decidimos salir del laberinto y mira que bien salieron las cosas. – puso los ojos en blanco – Te dije que nos quedáramos en el Claro, hubiera sido lo mejor. – admitió algo que le producía más tristeza que enojo.

Harriet no dijo nada por un largo rato por lo que Lydia decidió darle la espalda tratándose de acomodar y así poder conciliar el sueño que llevaba días sin acudir a ella. Minutos después, Harriet se quedó dormida al igual que el resto del grupo a excepción de Lydia.

Sintiéndose con energía de sobra, decidió ponerse de pie y estirar un poco las piernas, quizá si se movía podría conseguir cansarse y así sucumbir con más facilidad al sueño.

Otra de las razones por las que había sido apta para el puesto de exploradora era que en ocasiones le costaba trabajo estarse quieta por largos ratos, por lo que correr era una de sus maneras de mantenerse ocupada y calmar sus deseos de siempre mantenerse en movimiento. Dado que las demás dormían, el impulso de salir y correr un tramo del desierto le parecía tentador. La Rata, como también lo llamaban las integrantes del grupo B; les había dicho que debían mantenerse debajo de los túneles del desierto pero en cierto recorrido los túneles dejaron de ser un pasillo interminable y se toparon con una escalera que las condujo hacia el interior de un raro edificio altamente reducido. Desde entonces no se habían movido del lugar, salir al desierto sonaba aterrador pero no tendrían de otra si querían llegar al Refugio.

¿Por qué no de una vez saber a lo que nos enfrentamos? se dijo Lydia mientras intentaba obtener un vistazo de lo que había afuera a través de una ventana bloqueada por una tabla de madera.

Se abrió paso cuidadosamente entre los cuerpos esparcidos de las demás chicas sobre el piso pues no quería pisar a nadie y alertar a Teresa o a Harriet. En el laberinto había aprendido a caminar sin hacer ningún tipo de ruido por lo que escapar al exterior sin que nadie la viera resultó ser pan comido. Pero se arrepintió al instante.

En cuanto puso un solo pie afuera, una ola de calor que jamás había experimentado la azotó de golpe; quemaba con una fuerza infernal haciéndola sentirse como si estuviese envuelta en llamas por lo que apretó los dientes y pestañeó un par de veces para que su vista se acostumbrara a la luz cegadora.

Concentrándose en el calor que la embargaba y en el ansia por volver a un lugar apartado del sol, movió sus piernas una detrás de la otra como cada mañana al ingresar en el laberinto. No fue tan fácil como creyó, la arena hacia que sus pasos se volvieran difíciles, torpes y lentos. Pensó en que lo mejor sería regresar y se detuvo abruptamente. Mas eso no fue lo que la hizo detenerse, sino unas figuras que había visualizado a lo lejos entre las dunas. Se preguntó si la podrían ver pues ella era bastante capaz de visualizarlas y poder contarlas, eran más de diez. Tenía que tratarse del grupo A y de ser así tendría que decírselo a Teresa pues al parecer se dirigían a aquel edificio donde el grupo B se refugiaba.

Calculó que al ritmo en que se movían les tomaría cerca de la noche llegar a donde se encontraban el resto de las chicas. Miró su reloj, se dio media vuelta y corrió de la misma manera que había hecho antes.

Consiguió regresar al edificio en una sola pieza, exhausta y sedienta pero no despertó a Teresa, cuando la suplente de Aris lo hizo por si sola, Lydia fue directo al grano.

-Tenías razón…Thomas viene en camino.

Se odió por darle la razón pero su misión apenas estaba por comenzar.

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Hey que onda! Estoy de vuelta y sí hoy decidí actualizar porque recibí un par de reviews que me alegraron mucho y me animaron a continuar asi que bueno, continuare con este fic que gran parte ya lo tengo escrito y haber como me va jaja ;D

No se preocupen, se que ahorita la historia no suene quiza un poco atractiva pero se pondrá mejor se los prometo, solo denle una oportunidad se los pido

Y bueno, si les gustó no olviden dejar un review y seguirla

Gracias!

Bonnie fuera!