Los Personajes de este fic no me pertenecen a excepción de uno o dos que saldrán posteriormente en esta historia. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA.
Este fic no está hecho con fines de lucro solo es por entretenimiento y diversión.
Antes que nada vuelvo a recordar lo siguiente: Las escenas están separadas por una rayita_ y puede haber alteraciones cronológicas entre cada una de estas, los pensamientos están entre "comillas", las notas de la Autora, están puestas en N.A. al final del cada capítulo e indicadas con un * en el intertexto. Finalmente las referencias a frases u otras cosas estarán en cursiva
Los sueños aparecerán en cursiva precedidos y seguidos por dos puntitos.
AVISOS Y COMENTARIOS (si es que los hay) al final del capítulo.
oOoOo
Capitulo 19: Allá abajo. En las planicies del Pico Volcánico
OoOoO
.
"Vuelve sano y salvo" le había ordenado. El pensamiento remolineó durante toda la tarde en su cabeza. Suspiro y recargo uno de sus codos en el alfeizar de unas de las ventanas de aquella casa.
La últimas palabras de Link la habían dejado inquieta ¿Qué podría haber en ese pico volcánico? ¿Por qué Tomodachi no había regresado? Y ¿Qué era ese extraño y mal presentimiento que su amigo le había anunciado?
El corcel en el que se había marchado había vuelto hace algunas horas sin su jinete abordo.
Suspiro ávidamente. La tormenta de arena rondaba en los recuerdos de su cabeza.
-"Presentimiento"- pensó. De alguna forma se había convencido de que su compañero estaba dotado de un sexto sentido, algo que le permitía ver hasta cierto punto en el futuro.
El remolino de arena cruzo nuevamente su cabeza, el Cuervo Demonio y el Wolfo en aquella noche tenebrosa.
-¿Qué te hizo salir esa noche Link…. Para poder encontrarme…?- susurro mientras hundía su cabeza entre sus brazos.
El cristal de la ventana comenzaba a tambalearse ávidamente, un fuerte viento soplaba desde el oeste y el cielo comenzaba a verse nublado.
-Princesa Zelda- Pronuncio una voz desde el fondo de aquella estancia.
La joven hylian se desperezó un poco y después de un rato bastante largo se viro para ver a la joven de cabello castaño.
-No se quede ahí o el viento terminara por aturdirla.
La miro con desgana y después de un rato se retiró de aquel sitio para ocupar uno nuevo en el sofá que yacía en aquella sala.
Yahab le ofreció té y galletas, las acepto gustosamente y después recordó que Link se había marchado tan rápido que no le había dado tiempo para comer nada. Una mirada triste enmarco su rostro y su anfitriona se acercó cautelosamente para sentarse a su lado.
-El joven Link le dijo algo que la puso triste ¿Cierto?
-No…. Bueno, no exactamente.
-¿Qué le sucede entonces?
-Creo que ya es un poco tarde para expresar esto pero… tengo miedo de que tampoco vuelva.
-Entonces solo debe conseguir otro guía ¿verdad?- añadió la joven con parsimonia.
Un leve escalofrió recorrió su cuerpo. El comentario no le había gustado nada. Pero…
-¿Conseguir otro guía?- susurro con un poco de taquicardia. Pero no era la común taquicardia que a veces sentía, esa que le daba cuando Link estaba cerca, ésta era una mala taquicardia la que siempre sentía cuando se ponía angustiada.
-Eso es lo que Tomodachi diría- agrego finalmente.- Pero no creo que eso este en sus planes ¿cierto?
-No.- contesto notoriamente con un gesto que parecía un tanto reprochoso.
¿Otro guía?. ¡Eso ni pensarlo! sabía muy bien que no podía aceptar algo como aquello, se lo había dicho a Link, que de no ser él no sería nadie. No podía confiar en nadie más, ni tampoco deseaba hacerlo. Lo único que quería era que su compañero volviera.
-Tomodachi me dijo, que al joven mercenario solo le interesa su propia satisfacción.
-Puede ser.- añadió sin poder negar aquello.- pero eso no me importa.
-Princesa, quiere mucho a Link verdad.- aquella oración no había sido ninguna pregunta sino más bien una afirmación.
Zelda la miro dubitativamente durante unos instantes.
-Es que se nota.- agrego la joven finalmente sin poder dar una mejor excusa por haber proferido aquel comentario.
-¿Se nota?
-Si… mucho.
-Entonces me pregunto… ¿Por qué él no puede verlo?
-Hay cosas que necesitan expresarse con palabras para que puedan ser entendidas.
-Pero ya le dije que lo quiero.- añadió ella en tono triste.
Después escondió su cabeza entre el sofá y dio un largo suspiro.
-Es solo que…. Su corazón ya está ocupado
No sabía porque pero recordar aquello le dolía demasiado.
-Entiendo. Duele amar a alguien que está enamorado de otra persona.
-¿Amar?- pregunto sintiendo como la sangre se le iba a las mejillas.- no creo que se trate de eso, es decir, no puedo amar a los hombres.
Yahab la miro dubitativamente "eso definitivamente no era cierto" pero debía de haber una explicación para que la joven princesa dijera eso y tan seriamente.
-Todos los hombres son muy malos ¿sabes?. Intento pensar en que Link no es así….. De hecho no lo es, y tal vez sea el único.
-¿Porque dice eso Princesa?
-Sabes una cosa. Todo aquel hombre que he conocido ha intentado aprovecharse de mí. No sé si es porque soy princesa o si tal vez es por otra cosa.
Yahab parpadeó un par de veces y siguió escuchando atentamente.
-Y con Link… bueno, no sé, todo es diferente. Cuando estoy con él no siento miedo. ¿Quieres que te cuente un secreto?
Rio ante lo que estaba a punto decir, no sabía porque pero solo hasta ahora que miraba las cosas en retrospectiva es que se daba cuenta.
-Creo que es al único hombre que he abrazado.
Yahab volvió a parpadear un par de veces.
-Entonces sí que debe ser especial- pronuncio con una cálida sonrisa.
-Si lo es. Ni siquiera con mi papá tengo esos gestos, él me quiere pero es un tanto rudo.
-¡Rudo!, pero princesa. Link es un mercenario.
-Si es verdad…..¿..?... ¡Oye! ¡Es cierto!.- pronuncio como si acabara de caer en cuenta de aquello.
Su joven anfitriona se rio ante su reacción, ¿Cómo era posible que sucediera aquello?
-No creo que lo que ahora siente hacia él tenga algo que ver con su carácter.
-¿Tú crees?
-Bueno, ¿Cómo es él?
-Bastante recatado diría yo. No le gusta la gente. Ni los gestos de cariño. Ni tampoco los animales. Le molestan los pequeños detalles ideológicos y también las personas que no son sinceras consigo mismas.
-Wau suena como un ser demasiado asocial.
-Pues si lo es. Pero no es su culpa.- añadió con tristeza. -Los territorios del sur no son un buen lugar para él.
-¿Y entonces porque le gusta tanto princesa?
-Es una gran pregunta. Ni siquiera yo lo sé, pero parece que mi corazón se lleva bien con el suyo. Esto puede sonar muy egoísta pero…
Se quedó pensando durante un buen rato y finalmente decidió proseguir.
-Es como… si hubiera nacido para protegerme. Y yo… quisiera quedármelo para siempre. Llevarlo a Hyrule en donde podría ser feliz.
-Es un pensamiento muy bonito.
-Pero no creo que sea cierto. Él nació para a otra persona y por eso no creo que se quede por mucho tiempo a mi lado.
-¿Duele?
-Si… mucho
-Entonces es porque lo ama.- pronuncio con firmeza
Zelda la miro fijamente. Ella ya había aclarado ese punto pero…
- No importa que tan mal se lleve con los otros o si los otros jamás van a estar bien ante sus ojos. El corazón es una cosa misteriosa, no podemos elegir si nos enamoramos o no, o de quien lo hacemos. Incluso si lo niega eso no significa que sea verdad.
Por primera vez se quedó pensando largamente. La taquicardia en su pecho, el nerviosismo ante su cercanía y la felicidad de estar siempre cerca. ¿Amor? ¿De verdad era eso?
Durante un buen tiempo no supo responderse a sí misma y guardo aquel pensamiento en el fondo de su mente.
-¿Que sabes de estas cosas?, Yahab- Profirió en tono sereno.
-No mucho. Pero lo suficiente.- añadió con nostalgia.
-Dijiste que dolía amar a alguien que está enamorado de otra persona. ¿Acaso te paso algo como eso?.
-Eso fue hace mucho tiempo. También fue en una época triste.- murmuro. - Pero aprendí algo….
En sus ojos se reflejaba una profunda tristeza.
-Si vas a dejarle tu lugar a otra persona asegúrate de que sea la indicada. De lo contrario terminaras lastimando a quien deseas proteger, a esa persona que amas.
Zelda ladeo un poco la cabeza como tratando de encajar aquellas palabras en su mente.
-Tomo dice que "ese mercenario", se la ha pasado toda la vida persiguiendo fantasmas.
-Persiguiendo fantasmas…- repitió de manera queda.
-Princesa Zelda ¿de verdad va a permitirlo?
"Permitir". ¿A qué se refería?
-Y si él nunca encuentra a esa persona solo terminara sufriendo eternamente.- prosiguió con tono melancólico.
-No quiero que eso pase- añadió Zelda con tristeza.
-Entonces debería sincerarse. Si de verdad amas a alguien entonces te quedaras ahí para esa persona sin importar que. El día en el que ese joven guerrero abra los ojos y se sienta perdido sería bueno que estuviera a su lado.
-Pero …¿qué pasa si él no quiere?
-Será su decisión no la de él la que realmente importe. Mira nada más a Tomodachi.
-Bueno, Por cierto él…- no se animo a continuar, era un tema un poco delicado.
-Ya lo sé.- profirió la joven con firmeza. – Pero no importa que tanto lo intente, yo no puedo cambiar sus sentimientos. Solamente él puede… ¿Entiende?
- ¿Y tú?
-Estoy entre la espada y la pared.
-Tanto así.
-Lo adoro y lo amo porque es parte de mi familia. Pero no puedo compartir sus sentimientos. Y también tengo miedo….
-De que cosa?
-De lo que pueda pasar cuando finalmente decida hacer mi vida. Es decir,… también tengo el derecho de enamorarme.
-¿Yahab hay otra persona tu vida?
-Sí.
Ambas se quedaron calladas. La cosa no estaba nada bien es decir….. ¿?... ¡por las diosas!
-Santo cielo- murmuró Zelda al pensar que tal vez algún día se encontraría en esa misma situación pero con los papeles volteados. ¿Y si de verdad amaba a Link? Y él amaba a otra persona, entonces ¡qué haría?
-Por favor no le digas nada..- añadió la joven en un tono informal que no había utilizado hasta entonces.
-Creo que de todas formas no podría.- profirió la princesa colocando una mano en su frente. .- ¿Cómo fue que paso eso?, es decir, tiene mucho sentido pero…
-La historia de mi vida es un círculo infinito. Es como si estuviera destinada a rescatar a todos en la estepa.
-Eso suena raro.
-Sí. Ya sé. Bajo las grandes montañas de Dragonsterra existen puntos muertos sin comida ni agua pero ricos en minerales y fósiles, nadie que este cuerdo va esos lugares pero a mí me gusta vagabundear por ahí. – dijo señalando con la mirada a una de las múltiples repisas. -Un día hace muchos años encontré a Tomodachi lo cure y lo cuide y se quedó para siempre a mi lado. Y hace algún tiempo me paso lo mismo con un chico realmente lindo.
-Eso suena interesante.- agregó Zelda queriendo saber el resto de la historia. -¿Era un chico lindo?
-Bastante. Y no me refiero solo a su físico, aunque tenía unos hermosos ojos violáceos.
"ojos violáceos" ¿a qué le recordaba eso a Zelda?
-¿Tenia?
-Ya se fue.- contesto con tristeza. – me dijo que tenía una importante misión que cumplir. Debió de haber sido algo verdaderamente importante como para que intentara acortar camino por aquellos paramos desolados.
-¿Y crees que vuelva?
-No sé. Esperó que si o terminare por convencerse que me han maldecido al celibato.
Zelda rio ante el comentario, es como si la joven hubiera decidido que no quería otra cosa. Eran esos ojos violáceos o terminaría por no ser nada.
-Tenía un buen caballo llamado Copernicus , rápido como el viento y fuerte como las mismas montañas. Tuve que decirle a Tomo que lo había vendido pero él no me creyó.
-¿Y qué fue lo que realmente paso con él?
-Se lo regale a mi amor platónico. No quería que muriera nuevamente en el intento por completar aquella misteriosa misión.
-Valla debió de haber estado muy decidido.
-Sí. Bueno, ¿que se le va a hacer? Así son los Legionarios.
-¿¡Los Legionarios!?
-Era un Legionario, estoy segura, vi su símbolo en su alforja.
-"Un legionario de ojos violáceos"- pensó la joven hylian.- "No puede ser posible, eso sería demasiada coincidencia"
-En este mundo no existen las coincidencias, solamente el destino y lo inevitable*- profirió la otra joven.
-¡Que¡?- acaso había leído su mente o algo así.
-Algún día cuando no pueda más seguramente correré como Loca a Colmillo de Guerra para buscarlo.
-Ah?. Ohhh. Sí. Entiendo- suspiro al ver que ese comentario había sido realmente aleatorio y no tenía nada que ver con lo que anteriormente había pensado.
-Algún día.- repitió
-Algún día cuando no puedas más. ¿A qué viene eso?
-Camine a la cuidad de Ropy*, entre en la primera tienda que vea y si conoce a mi familia entonces se dará cuanta. Ya me he quedado sola en esto. Con Tomo no me basta para vivir la vida entera.
-Algo menciono él- converso mientras se llevaba una galleta a la boca..- Renunciaste a tus raíces para convertirte en Arqueóloga, creo que eso no fue bien visto ¿verdad?
-Allá en la ciudad todos creen que estoy loca. Es muy difícil vivir de esa manera. Pero no puedo abandóname a mí misma.
-Valla ojala tuviera ese valor. También renunciaría a mi cargo y a mi herencia.
-¿No quiere ser princesa?
-Solamente quiero si algún día está bien visto que reine una princesa soltera.
-No creo que el sistema monárquico funcione de esa forma.
-Si, pero ya te lo había dicho, los hombres son muy malos, en especial los príncipes… creen que pueden hacer lo que se les pega la gana. Tal vez debería huir ahora que puedo, es decir, seguramente creen que estoy muerta. Pero extraño a mi familia y mi padre no merece ese tipo de dolor. También esta Impa y a ella la he querido desde siempre, seria egoísta de mi parte si decidiera no volver.
Yahab se llevó una mano a la cabeza, ese tipo de cosas siempre eran muy complicadas.
-Bueno. Págale a Link para que se case contigo. Solo tiene que fingir ¿no?. Con su apariencia todo el mundo creerá que de verdad es un príncipe.
Zelda se sonrojo de sobremanera, no podía creer que hubiera propuesto algo como aquello aunque….
-Bueno… no es tan mala idea- dijo tratando de enfriarse.
-No.- replico Yahab entre risas. Se levantó de su lugar y fue a rellenar las tazas de té.
-"Pedirle a Link que se case conmigo"- pensaba con más efusividad de la que era debida.- cumpliría mis deberes hacia mi pueblo y no tendría que preocuparme de otra cosa. – mascullaba al tiempo que llevaba una de sus manos hacia uno de sus pendientes.
-Princesa Zelda, lo está pensando demasiado*.- escucho que le decía Yahab al tiempo que volvía a sentarse.
-De verdad que no es una mala idea. Si algún día tengo el valor tal vez se lo pida.- dijo con una sonrisa
La conversación se había vuelto amena. Por unos breves instantes la preocupación por el hecho de que dos de sus compañeros estaban desaparecidos se había esfumado.
La noche se había cernido rápidamente, en las montañas del oeste siempre era así en esas épocas del año. A medida que se acercaba el invierno las noches eran más largas.
Un fuerte relinchido capto la atención de las jóvenes quienes rápidamente salieron de la casa para ver qué era lo que sucedía.
-Parece que su yegua se ha brincado los establos
-¿¡A dónde vas Epona!?.- llamo a la yegua
Pero Epona ya se había ido. Decidieron seguirla bajo el oscuro manto de la noche antes de que el arremolinado viento apagara el candil que llevaban en las manos.
Un fuerte sonido de aleteo las hizo retroceder en su marcha y a lo lejos sonó como si algo realmente enorme hubiera aterrizado.
.
.
Continuara…
.
N.A.: * ahí va otra vez Clamp (si por alguna razón se me pasa enmarcar alguna de sus frases en los asteriscos, bueno… ya sabes de donde vienen, son muchas y de repente se me va la onda cuando estoy escribiendo)
*Para los que tengan curiosidad busquen en internet "ropy lava" y se darán cuanta sobre qué tipo de superficie esta erigida la ciudad y porque le di ese nombre.
*jajaja la metichona metiéndole ideas raras en la cabeza.
Comentarios del capitulo:
Y mientas Zelda y Yahab chalalean alegremente Link y Tomodachi se han convertido en barbacoa para dragón xD. No, no se crean es broma.
¿Qué va a pasar ahora? ¿Epona se ha escapado? ¿Link y Tomodachi volverán sanos y salvos? ¿Zelda le propondrá matrimonio a Link? Jaja bueno no creo que eso ultimo ocurra solo era una loca idea.
.
.
Mañana subiré uno de los muchos extras que tengo preparados para este fic, decidí que seria bueno subirlo en esta parte porque contesta una de las preguntas importantes de la historia, precisamente la que se plantea Zelda al inicio de este capitulo "¿Qué te hizo salir esa noche Link…. Para poder encontrarme…?" también se enlaza directamente con el capitulo 10, y bueno es un poco diferente a lo que estoy acostumbrada a narrar en Camino a Hyrule, pero como es un extra pensé que valía la pena intentarlo .
Entonces les dejo la invitación abierta, lo voy a subir como "Preludio en una noche de verano: Lluvias intermitentes." Es una cosa súper cortita que también complementa el prologo de esta historia
