Los Personajes de este fic no me pertenecen a excepción de uno o dos que saldrán posteriormente en esta historia. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA.

Este fic no está hecho con fines de lucro solo es por entretenimiento y diversión.

Antes que nada vuelvo a recordar lo siguiente: Las escenas están separadas por una rayita_ y puede haber alteraciones cronológicas entre cada una de estas, los pensamientos están entre "comillas", las notas de la Autora, están puestas en N.A. al final del cada capítulo e indicadas con un * en el intertexto. Finalmente las referencias a frases u otras cosas estarán en cursiva

Los sueños aparecerán en cursiva precedidos y seguidos por dos puntitos.

AVISOS Y COMENTARIOS (si es que los hay) al final del capítulo.


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Yo me había equivocado, lo había leído como la LUNA ROJA cuando en realidad significaba AMANECER, era hermoso y cálido igual que tu sonrisa, igual que tu recuerdo…

Gracias.

Este capítulo está dedicado a Akatsuki mi pequeño y alegre trotador de mundos…


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Capitulo 21: Un bonito Paseo por Ciudad Ropy

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Despertó sintiéndose realmente mareado, tenía una venda en la cabeza y un montón de sabanas cubriéndolo de manera exagerada.

-Auch- profirió cuando sintió de repente un dolor punzante.

La Luz se filtraba por una ventana con un color amarillo mortecino. Si mal no le fallaba su vista debían de ser cerca de las doce.

Miro a su alrededor y al inspeccionar la habitación ésta le resulto demasiado conocida, un extraño olor llegaba desde otra habitación no muy distante, olfateo el ambiente y sus bigotes se crisparon un poco. Hacía mucho tiempo que no olía algo como aquello, se le abrió el apetito y entonces abandono aquella cama en busca de aquello que su atención había llamado.


Esa mañana Zelda se levantó tempano, había dormido lo suficiente y la noche anterior también había cenado muy a gusto.

Después de que Yahab hubiera atendido a Tomodachi ella y los hylians se habían sentado a la mesa juntos. Como era de esperarse Link se sentó al lado de Zelda y mientras conversaban agradeció a la muchacha por haber cuidado de buena manera su "mercancía".

El recuerdo hizo que Zelda sonriera, era una de esas pocas veces en las que Link se mostraba lindo y amable de manera abierta. Se cambió con ganas y después de amarrarse las botas descendió a la planta baja de aquella estancia.

Al entrar en la sala escucho algunos ruidos extraños, busco su procedencia y de manera curiosa término en la cocina, ahí estaba Link haciéndose virutas entre tantos y tantos instrumentos.

-¿Qué haces?- pregunto curiosa

El joven hylian la miro con cierta vergüenza pues había terminado enredado entre un montando cazuelas. Una pequeña risa se escuchó no muy lejos y casi de la nada apareció Yahab cargando algunas cosas que deposito sobre la mesa.

-Princesa Zelda será mejor que lo auxilie antes de que de verdad haga un desastre.

Link se sonrojo aún más por la vergüenza pero se sintió aliviado cuando Zelda fue en su ayuda sin siquiera replicar por lo ocurrido.

-No estoy acostumbrado a cocinar de esta manera- añadió en tono de disculpa.- es decir, esto es un lujo, normalmente me las apañaría con algunas ramas y leña.

-Pero Link se supone que con esto debería ser más fácil.- añadió Zelda de forma divertida.

Yahab miro su cocina, rodo sus ojos de un lado hacia otro y con cortesía entrego un pequeño papel a la joven princesa.

-Estoy un poco falta de despensa, ¿porque no van ustedes a comprarla?

Zelda tomó el papel y miro la larga lista que en él se redactaba. Link arqueo una ceja, era cierto que había hecho un desastre en la cocina pero acaso había sido tanto para que Yahab los largara*, porque esa superrr lista solo decía una cosa "¡Fuera de aquí ahora!"

En parte era cierto y en otra no. Los hylians la miraron confundidos y después de unos minutos Zelda asintió cortésmente, después de todo estaban en casa ajena y tenían que hacer algo para pagar la estancia.

-No me miren de esa forma.- dijo casi riendo ante la reacción e sus invitados.- allá abajo en ciudad Ropy hay muchas cosas lindas que ver, vallan a distraerse un rato y cuando vuelvan podrán ayudarme en la cocina si es que aún lo desean.

-Ah… bueno … si. Ejemp.. son muchas cosas, será mejor que llevemos a Epona, ¿No crees Zelda?- dijo tratando de disculpase por su actitud pasada.

-Si- añadió Zelda con nervio. ¿Tanto se había notado la perplejidad en sus caras?

Yahab ladeo la cabeza de un lado a otro "Par de despistados" pensó con Vehemencia al tiempo que les dedicaba una sonrisa, les entregaba una bolsa de rupias y los sacaba de la casa. Cerró la puesta con cierta fuerza y los jóvenes hylians quedaron un tanto perplejos ante aquella extraña pasada.

-Parece que iremos de compras- dijo Zelda levantando una ceja

-Parece que si- añadió él

No sabía si era su imaginación pero ¿acaso ese tono había sonado un tanto risueño?, de seguro que si porque Link no solía mostrar sus sentimientos con tanta facilidad.

Bajaron aquellos terrenos empinados rumbo al norte y al llegar a la ciudad ambos se quedaron boquiabiertos.

-Este lugar es enorme.

-Ahora que lo veo de cerca me parece aún más asombroso.

Ciudad Ropy era una ciudad centenaria fundada en tiempos de antaño por descendientes de antiguos guardianes de dragones, sinuosos edificios se erigían a lo largo y ancho de la ciudad y entre las callejuelas había tiendas y tiendas casi en cualquier esquina.

-En cierta forma entiendo…- dijo ella alzando la vista hasta cumbre de aquellos edificios

-….?

-La razón por la que Yahab quiere ser arqueóloga.

En ciudad Ropy todas las estructuras eran sumamente antiguas y a pesar de ser una ciudad de paso y un excelente punto de comercio conservaba muchos de los detalles que la habían hecho famosa desde hace siglos y siglos.

Una numerosa multitud vagaba por las calles y el bullicio se escuchaba en todos lados.

-En cierta forma es como ver una réplica de mi ciudadela, solo que en miniatura…, es decir, bien podrían caber diez ciudadelas en esta zona pero el resto de Hyrule sí que es más grande.

Link levanto una ceja, algo en su interior lo había turbado.

-Zelda…

-Si?

-Tal vez sea un buen momento para decirte esto.- trago saliva mientras su mirada se perdía entre aquella muchedumbre.

-¿Qué pasa Link?- pregunto mirándolo, su nerviosa voz había hecho que en instantes su vista se apartara de la impactante arquitectura de la ciudad. Lo miro retroceder un paso y casi esconderse tras sus espaldas.

Era como si un nudo se le hubiera hecho en la garganta, la boca del estómago y otras partes que ni siquiera se había imaginado que tenía.

-No me gustan las muchedumbres.

-A mí tampoco, ¿Pero que tiene eso?- pregunto avanzando unos cuantos pasos.

Bajo sus pies se extendía una gran capa de lava solidificada, lo cual significaba que en tiempos no muy lejanos tal vez un milenio o dos ese había sido un lugar con actividad sísmica muy activa.

Camino cierta distancia y después noto que Link no la seguía.

-Es en serio me ponen de nervios.- pronuncio quedándose justo en donde estaba

Movió su cabeza ávidamente de un lado a otro y después de despejarse un poco continuo.

-Es que.. no me siento nada cómodo.

-¿Qué te pasa?, ¿Tienes miedo?- dijo en un tono un poco burlón.

Link retrocedió un paso y agacho la mirada, y entonces la sonrisa desapareció del rostro de Zelda. ¿Era cierto?¿ Tenía miedo?

Bueno no precisamente. Era la simple idea de multitud la que lo ponía nervioso. Solamente podía imaginarse que un grupo de más de 50 personas significaba una horda, una horda malvada y furiosa. Un miedo añejo recorría completamente su cuerpo y a pesar de que intento tranquilizarse no lo logro a la primera, fue necesario que Zelda lo tomara de la mano y lo encaminara hasta la entrada de la cuidad.

-Link.- lo llamo con ternura.- ya no estamos en las Tierras del Sur.- profirió tratando de entender lo que en aquellos instantes cruzaba por la mente del joven hylian.

Era cierto aunque por unos instantes se le había olvidado. Ya no se encontraban en los pueblecillos lastimosos de aquellos lugares.

-Mira bien eso.- dijo Zelda

Finalmente el joven mercenario alzo la mirada, las concurridas calles estaban llenas de alegría, había muchos mercaderes de todos los tamaños, colores y razas que él nunca antes había visto. Por la calle vagaban sin preocupaciones humanos e hylians, algunos Gorons y muchísimos Keatones que siendo bribones por naturaleza intentaban sacar provecho de las muchedumbres. Nadie parecía querer matar a nadie, esa curiosa escena era totalmente lo opuesto a lo que había visto durante casi toda su vida.

Bajo la mirada avergonzado antes sus acciones, si hubiera respirado una o dos veces se habría dado cuenta de inmediato. Pero Zelda no era esa clase de persona y no lo juzgo por haber sentido rezagos de miedo.

-Vamos.- profirió ella una vez que lo vio sereno y calmado

Estaba a punto de soltar su mano, pero entonces se percató de que él se había quedado ahí a su lado.

-"Que extraño se siente"….-Pensó para sus adentros- "Sentirse protegido por otra persona"

Solamente una vez en su vida había sentido algo semejante, hacía mucho, mucho…. mucho tiempo, tanto que por poco y se le había olvidado como se sentía.

-¿Quieres que te cuide?- pregunto ella nuevamente en forma burlona.

Él asintió.

-No se supone que debe ser así.- profirió mientras caminaban lentamente.

-No.- asintió él.

-Tendrás que rebajarme mi deuda por esto. Tú eres el que tiene que cuidarme "señor mercenario"

-Eso es mentira

-¿Qué?

-Recuerda que tú misma lo dijiste, que me habías contratado para "Guiarte " a Hyrule, lo demás es un extra así que todavía me lo debes.

-Eso no me parece muy justo.

-Y no lo es.- dijo irguiendo una sonrisa.- pero mira con quien estás haciendo tratos, la próxima vez contrata a alguien verdaderamente justo.

-¿Qué es la justicia? Sino la conveniencia de los hombres. Link lo he estado pensando…

-¿Si?- dijo mientras inspeccionaba un melón.

La callejuela en donde se habían metido estaba llena de puestos de frutas, verduras y comida que a primera vista parecía realmente deliciosa. Un keaton bajito y pardo se acercó a Zelda , saco un cuchillo y Link se exalto ante la acción de la creatura, se puso delante de su compañera de forma brusca y defensiva

Pero no era un cuchillo cualquiera, era un cuchillo de prueba, el keaton lo miro con grandes ojos y con una juguetona sonrisa le ofreció un trozo de queso.*

-Muestra gratis.- dijo levantando nuevamente el cuchillo

Link más perplejo de lo acostumbrado no supo reaccionar ante semejante conducta. Zelda tomó el pedazo de queso lo probo gustosamente y después se lo ofreció a Link.

-Está muy rico.- dijo sonriéndole al pequeño comerciante.

El keaton movió las orejas gustosamente y señalo un puesto que se encontraba más adelante repleto de quesos y productos lácteos. Después se retiró y prosiguió con sus tareas. Link lo miro retirarse para seguir apuntando con el cuchillo a cuanta gente por ahí pasaba.

-Link ya relájate.- dijo Zelda al verlo todo turbado- ya te dije que iba a cuidarte.

Epona relincho de manera divertida como si se estuviera burlando de la actitud del joven.

Parpadeo un par de veces y después se estiro para relajarse un rato.

-De verdad que ya no estamos en las Tierras del Sur.- susurro mientras su mirada se perdía en el intenso bullicio de la gente.

Zelda lo miro con curiosidad, de seguro que ya lo había notado, pero entonces ¿Por qué el comentario a esas alturas?

-Nadie te regala la comida.- profirió contestando la mirada de su compañera.


Cerca del medio día Link y Zelda terminaron los encargos, cargaron a Epona con los víveres y regresaron al rancho.

En la cocina Yahab los esperaba

-¿Qué tal la ciudad allá abajo?- pregunto mientras inspeccionaba las compras.

-Es bastante bonita.- profirió la princesa.- y Link es un gran acompañante.

El joven Hylian levanto una ceja.

-De seguro que disfruto mucho de su compañía princesa.- pronuncio la chica apaciblemente.

-Es muy bueno regateando. Estoy segura de que no pasare demasiada hambre en el camino.- añadió irguiendo una gran sonrisa.

-Son gajes del oficio.- resolvió él con cierto orgullo.

-Igual que tus raras habilidades para la cocina.

-Más o menos.

-¿El joven Link de verdad sabe cocinar?- pregunto Yahab expectante.

-Más o menos.- volvió a replicar el hylian. - ¿Quieren probar algo las señoritas?, pero les advierto mis servicios no son gratis.- entonces rio, se levantó del lugar en donde estaba y se dirigió a la cocina tratando de no hacer un nuevo desastre.

Ambas chicas se quedaron mirándose la una a la otra de modo perplejo.

-Princesa Zelda.- llamo la atención Yahab .- esta es una buena oportunidad para decidirse.

-¿Acerca de que..?

-Es un hombre que sabe cocinar…..

-….

Zelda capto la indirecta y ambas se echaron a reír.

-Si de verdad sabe, entonces si le pediré que se case conmigo.

Link quien escuchaba el barullo desde la cocina se preguntó de que estarían hablando, como siempre la especie femenina le parecía extraña y muy escandalosa, recordó el raro dúo que hacían Zelda y Epona y ahora el igual raro dúo que hacían esas dos platicando en la sala.

-¿Porque no va a echarle una mano?, de seguro es divertido.

-Yo no sé cocinar.

-Entonces pídale que le enseñe.

-Jamás terminare de pagarle.- replico.- por más riquezas que halla en Hyrule. De seguro que para cuando lleguemos tendré que cederle todo el reino y de pilón pedirle que me aloje

Nuevamente ambas se rieron. ¿De verdad Link iba a cobrarles el desayuno?. Bueno era como él decía sus servicios no eran gratis, pero recordaba lo que Zelda había hecho por él esa mañana y se sentía en obligación de compensarla en alguna forma, por otro lado, la despensa era de Yahab y tampoco sería correcto cóbrale algo que ella misma ya había pagado.

Sumido en sus pensamientos escucho como alguien se acercaba.

-Déjame ayudarte- pronuncio la joven princesa.

Link la miro con cierta burla.

-De seguro que esto será un desastre.- inquirió dejando escapar una leve risa.

-Si.- asintió ella.- y precisamente por eso le diré a Yahab que tú lo hiciste todo.

-Eso no parece justo.

-¿Y quién sabe que es la justicia?.- volvió a decir ella.

No podría haber pedido una mejor mañana, ni a tan buen maestro, le enseño muchos tipos de cortes básicos sobre las verduras y también los tipos de especies que podían o no combinarse.

-Y a propósito Zelda.

-¿Si?

-Ahora que lo recuerdo. Antes de que me "espantara" con ese Keaton.

-¿Ajá?.- respondió ella ensimismada con sus tareas.

- Ibas a decirme algo?

-Ah. Es verdad.- lo miro por unos instantes y después prosiguió.- estaba pensando. Que sería bueno que te quedaras conmigo.

Link nuevamente la miro dubitativo.

-¿A qué te refieres exactamente?

-¿No te gustaría vivir en Hyrule?

-No lo sé.- profirió con bastante serenidad mientras cortaba de tajo un repollo.- Tal vez si encuentro lo que busco por el camino. Hay cosas que tengo que hacer y por eso no puedo darme el lujo de quedarme estancado en un solo lugar.

-Entiendo.- nuevamente algo en el pecho le dolía. Pero no dejo que esos pensamientos turbaran su semblante, las cosas habían ido bastante bien en el día como para arruinarlas ahora.

-¿Y porque piensas eso?¿quieres tenerme cerca? Eso no es natural. Cualquier persona en sano juicio se alejaría de los problemas.- le recordó. Los ladrones Dodongo todavía andaban por ahí y querían a cualquier costo su cabeza. Además no eran los únicos enemigos que tenía, quien sabe cuántos más andaban rondando por ahí cargando algún tipo de recelo a causa de su pasado.

-Me agradas mucho, eres un alma buena y sensible, con un corazón muy puro, apacible pero lleno de amor a la aventura. No hay forma de que encuentre algún día un mejor acompañante. Si te quedas conmigo podría divertirme el tiempo que quisiera, seriamos como cómplices y nos escaparíamos del castillo todos los días para ir a pasear a los mercados, o al lago hylia o a la villa kakariko, ahí también hacen bonitos festivales pero mi padre nunca me deja ir sin escolta y cargar con un montón de soldados no es algo muy cómodo que digamos.

-Que rara es usted princesa.- profirió irguiendo una sonrisa.

-Además podrías enseñarme muchas cosas, eres un buen maestro.

-Zelda nunca terminarías de pagarme.- añadió nuevamente con parsimonia.

-Tal vez….- pronunció.- "Pero tal vez eso sería bueno, así te quedarías a mi lado".

"Alma buena y sensible", "corazón puro" y "buen compañero" que raras ideas tenía Zelda acerca de su persona pensaba Link, no era exactamente alguien con las manos limpias, en el pasado ya había derramado sangre, no precisamente porque le apeteciera sino porque su trabajo así lo solicitaba.

-"¿Quién iba a pensar que algún día alguien pensaría así respecto a mí?"- cavilo durante un buen rato. Miro a la chica divirtiéndose con las verduras "Seguramente ser de la realeza también creaba ciertas ataduras" pensaba, no como las que él y otras personas tenían pero al fin y al cabo ataduras..-"Si tan solo hubieras sido esa misma persona"- se dijo para sus adentros tratando de hacer raídas conexiones, pero muchas cosas no cuadraban y abandono la idea tan rápidamente como había llegado.


Mientras desayunaban escucharon unos pasos descender bajo las escaleras.

-¡Tomodachi!- exclamo Yahab en tono de reclamo porque el joven caviidae todavía no estaba en condiciones para levantarse.

-Estoy bien- profirió llevando una de sus cortas patas a su cabeza.- ¿Qué cosa has cocinado?.- pregunto con carita tierna.- huele delicioso.

La chica meneo la cabeza de un lado a otro y después lo ayudo a ir a la mesa.

Link y Zelda estaban sentados ahí teniendo una calurosa charla sobre temas indeterminados.

-¿Y qué hacen los Goron?- preguntaba recordando lo que había visto temprano en la ciudad.

-Pues ruedan, ruedan y ruedan, y nadie puede detenerlos. También hacen juegos extraños y complicados.

Tomodachi escucho las cosas a medias, desde siempre no podía entender porque Link se comportaba tan extraño especialmente al lado de Zelda, era lo que nunca había sido con ninguna otra persona, lo miro atentamente y termino inspeccionando las rasgaduras de su manga derecha, la túnica estaba hecha un desastre recuerdo de su querido amigo el Wolfo y su loco compañero el cuervo de la muerte. Se deshizo de la tonta idea del mercenario aprovechado y sin poner todavía en orden todas sus ideas se dedicó a desayunar aquel sabroso plato.

Una rica sopa de verdura con muchos granos de elote flotando en ella, al centro de la mesa había unos trozos de carne que muy poco le interesaron y a los lados platos con alguna especie de croqueta, le dio la vuelta a una y descubrió que tenía rico brócoli así que la probo.*

-Esta vez sí que te luciste- le dijo a Yahab con amplia sonrisa mientras sorbía lentamente de la sopa.

-Gracias Tomo, pero yo no lo hice- respondió encogiéndose de hombros.- si quieres dar las gracias ahí enfrente esta tu cocinero, Link ha cocinado todo esta mañana.

La respuesta no le hizo gracia, la sopa se le fue por la nariz y el líquido salió volando sobre la mesa.

-Y ese plato estaba envenenado- dijo Link con sorna y malicia, mientras recargaba su codo izquierdo en la mesa y su cabeza en la mano del mismo brazo…..

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Continuara…

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N.A.: *Largar: en el lenguaje popular también significa correr o despedir, su uso es poco usual aunque en ciertos núcleos sociales pequeños se sigue utilizando, por ejemplo cuando te dicen "Vete a largar al perro" es decir, que corras al perro o que saques al perro.

* No sé si les ha pasado, pero en Guadalajara es muy común que te hagan eso cada vez que pasas por un tianguis. Y por cierto que ese Keaton es como los que salen en Minish Cap.

*xD como se nota que tenía hambre, escribiendo esto a las 9 de la noche durante un largo turno de trabajo.


Comentarios del Capitulo:

Bueno la verdad es que no tengo muchos comentarios, excepto que espero que les haya gustado el capítulo.

A ver qué suerte tiene Link ahora que se ha puesto un poco más relajado, jaja después de haberse casi muerto creo que su cabeza comienza a pensar en otras cosas xD.