Los Personajes de este fic no me pertenecen a excepción de uno o dos que saldrán posteriormente en esta historia. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA.

Este fic no está hecho con fines de lucro solo es por entretenimiento y diversión.

Antes que nada vuelvo a recordar lo siguiente: Las escenas están separadas por una rayita_ y puede haber alteraciones cronológicas entre cada una de estas, los pensamientos están entre "comillas", las notas de la Autora, están puestas en N.A. al final del cada capítulo e indicadas con un * en el intertexto. Finalmente las referencias a frases u otras cosas estarán en cursiva

Los sueños aparecerán en cursiva precedidos y seguidos por dos puntitos.

AVISOS Y COMENTARIOS (si es que los hay) al final del capítulo.


oOoOo

Capítulo 22: Flecha al vuelo

OoOoO

.

El desayuno le había sabido a Rayos, bufo sonoramente y después agito los bigotes como si tratara de quitarse una extraña sensación de encima. La mañana definitivamente había sido muy extraña, miro hacia una mesa cercana y con cierto recelo admitió que Link había sabido hacer muy bien sus jugadas.

-¿Cómo la conseguiste?- profirió de manera queda mientras inspeccionaba aquella pluma color escarlata.

El joven guerrero no había dado explicaciones, todavía no sabía cómo era que habían salido vivos de aquella peligrosa situación y lo último que recordaba era haber visto a la sombra oscura acercándose rápidamente.

Afuera de la herrería escuchaba cierto murmullo, ¿Qué había pasado entre Link y Zelda en el tiempo que no estuvo con ellos?. La pregunta vagabundeo en su mente durante un largo rato y después escucho como se abría la puerta.

-¿Quién sabe en qué estás pensando?, tienes una cara terrible- hablo Yahab mientras se acercaba. Deposito una pequeña caja sobre la mesa y en acto seguido acaricio la cabeza de su amigo. - ¿Vas a ponerte a trabajar en esas condiciones?

-No estoy tan mal, solo fue un golpe en la cabeza.- profirió mientras habría la caja.

La escama del dragón Zilant yacía en el fondo, la miro con cierta nostalgia y deseo poder utilizarla para otra cosa, pero era un objeto único al igual que la pluma de esa ave legendaria.

-"Si las uso para otra cosa Ryuuji quedara incompleta, de nada serviría repararla si vuelve a romperse tan fácilmente"- nuevamente el murmullo del exterior lo saco de sus cavilaciones.

-Parece que la princesa Zelda se está divirtiendo.- dijo la joven de cabello castaño mientras encendía la fragua.

-A propósito de eso.- dijo él mientras dibujaba con la mano semicírculos imaginarios sobre la mesa.- ¿Por qué hay tanta comida?... Aquí y …allá. Y en todas partes..

-Porque mande a nuestros amigos a dar un paseo por ciudad Ropy.

-Dejaste que la señorita Zelda se fuera sola con ese mercenario.- soltó con desgana.

-Ese mercenario.- Pronuncio mientras sus palabras se perdían.- el fuego ardía lentamente y su mirada se había quedado atrapada en el ir y venir de las llamas.- No es lo que me dijiste Tomodachi.- recalco.

El caviidae viro la mirada. Era cierto.

-No queda mucho tiempo para ese día…

-¿Qué día?- pregunto todavía con voz fastidiada

-En el que la princesa Zelda se dé cuenta, de que lo que ambos buscan esta frente a sus ojos. ¿Y tú Tomodachi?

-Sabes que no puedo ver ahí enfrente. Tengo un punto ciego.*

-Pero el que lo sepas no significa que quieras solucionarlo, ¿cierto?

-Cierto. A veces la medicina no es agradable. Pero supongo que tengo que admitirlo abiertamente…

La estancia quedo en silencio, y el crujir del fuego se apreció tangiblemente. Finalmente Tomo retomo su conversación.

-….Que Zilant ya no existe, ninguno de los que yo conocía, el mercenario ha cambiado.- añadió con la vista perdida.

Nuevamente el murmullo lo distrajo. "que buen tiro vamos hazlo de nuevo" escucho como un susurro en la distancia. Un par de voces felices divirtiéndose ahí afuera.


-Link que cruel eres- le reprocho Zelda cuando vio que Tomodachi salió furioso de la cocina.

-Solo era una pequeña broma.

-Pero se ha ido sin desayunar.

-Porque él así lo quiso.- añadió divertidamente.

Zelda lo miro a regañadientes y entonces la sonrisa se borró de su rostro.

-"No te gusta cuando la princesa te regaña ¿Eh?"- pensó Yahab mientras los miraba.- "Que cosa tan extraña sabiendo que es un rudo mercenario, pero es muy tierno"

-Iré a disculparme.- refunfuño finalmente al ver que Zelda no cambiaba su expresión.

Pero Yahab lo detuvo.

-Joven Link, no es necesario. Después de todo fue él quien desprecio la comida con razones superfluas e incoherentes.

-Ya sé pero…

-Está bien.- profirió.

Un sonido extraño se escuchó a la distancia.

-Y ahí va, directo a la herrería.- dijo con algo de pesadumbre mientras se levantaba de la mesa.

-¿Es un poco pronto para eso no crees?- pregunto Zelda.

-Si, pero no hay quien lo detenga. Seguro que ya está haciendo berrinche.

-Fue a reparar a Ryuuji, de seguro que en cuanto lo haga me hecha de aquí a patadas.- añadió Link con desgana.

Yahab suspiro.

-Así que?, Zelda, ¿Cuál es el plan B ahora?- dijo recargándose en el hombro de la chica.

-¿Plan B?

-Si ya sabes. Con lo de nuestro pequeño accidente es difícil saber a hacia donde iremos. No llegaremos muy lejos siendo vagabundos.

-Buen punto.- agrego. Por un momento había olvidado que no tenían ni un cinco*- Tal vez si llegamos a un sitio desde donde pueda enviar una carta a Hyrule las cosas se solucionen.

-¿Y qué lugar podría ser ese?.- dijo de manera pensativa

-Que tal Colmillo de Guerra- interrumpió Yahab.- la capital tiene muchas conexiones, de seguro ahí hay algún mensajero que conozca Hyrule. Además está en una ruta directa al norte les quedaría de paso si deciden ir por ahí.

-No es mala idea, pero me gustaría verificar esa ruta.

La joven asintió, se retiró totalmente de la mesa y fue en busca de un mapa.

-Este mapa es demasiado viejo y solo muestra los límites geográficos de la zona, pero de igual forma sirve.- extendió el pergamino sobre la mesa y después trazo una línea imaginaria con su dedo.- ahí es en donde está la ciudad.

-¿Qué es esa línea roja?- pregunto Link al ver cierto perímetro marcado en el mapa. La línea se ondulaba en forma de luna menguante y permeaba solo la mitad de la ruta antes señalada.

-Son los límites de Dragonsterra.- inquirió, -los copie de otro mapa que se encuentra en la biblioteca central de ciudad Ropy.

-Esos territorios que sobresalen son parte de las tierras del oeste- añadió Link frunciendo el ceño

-Pues si…?, ¿Qué hay con eso?

Link se rasco la cabeza, no tenía ni idea de que el país de los dragones tenía una forma tan extraña, y pensar que el día anterior le había dicho a Zelda que de no volver se dirigiera a Colmillo de Guerra. Un escalofrío le cruzo la espalda y entonces agacho la mirada. Saber que las cosas existen es una cosa, pero saber cómo existen es algo totalmente diferente. Él había escuchado hablar de la gran capital solo de oídos.

-Es territorio Dodongo.- aclaro Zelda al ver que su compañero no continuaba.

Yahab irguió una ceja.

-¿El joven mercenario que mato a un dragón le teme a unos ladrones?

-Es una larga historia- contesto la princesa encogiéndose de hombros.

Al parecer Tomodachi no le había contado todo, forzosamente había tenido que confesarle de donde había sacado la escama que le pidió que le guardara, pero le había omitido ciertos detalles entre los cuales se encontraba el grave conflicto que tenía el joven hylian con los ladrones.

-No hay otro camino que nos lleve.- refunfuño al ver el mapa.- ¿Que esa cadena montañosa?- clamo Link señalando con el índice.

-El cinturón de fuego. Es antiguo y muy peligroso, además tendrían que cruzarlo dos veces si es que quieren seguir su camino.

-Ni hablar.- profirió en voz baja.

Zelda se incorporó un poco y entonces le acaricio la cabeza, como tratando de confortarlo.

-Tendremos que ir por ese camino… oh…

-oh?.- pregunto él

-Volver sobre nuestros pasos y buscar otro.

-Pero volver sobre nuestros pasos es igual de peligroso,- le dijo con cierta ironía.

-Pues si.- le sonrió, mientras sus miradas se cruzaban.

-¿No tienes miedo?

-No si me acompañas.

-De acurdo- añadió con una pequeña risa burlona.- hay que conseguir cosas para el viaje, flechas de ser posible.

-Tengo algunos materiales en el almacén- interrumpió la joven.- si sabes cómo armarlas te las regalo.

-Claro, hay que verlos.

En el almacén había un montón de cosas, la mayoría inútiles o por lo menos eso parecían a la vista de las mentes simples. Yahab saco una caja y se la entregó al joven mercenario, él asintió con la mirada y después de un rato decidió que sería bueno trabajar las flechas con algo de luz y aire fresco, así que fue y se sentó en un pastizal ubicado cerca los terrenos que colindaban el racho, había varios árboles y una agradable sombra. Hacia el lado oeste se erigía una pequeña estructura que posiblemente era la herrería de Tomodachi y hacia el este un pequeño arroyo cruzaba cerca y los caballos lo utilizaban como abrevadero.

-¿Y cómo es que sabes tanto?- Pregunto Zelda al ver que Link había armado con facilidad una de las flechas.

-Bueno…- Tomo la flecha con ambos índices y la inspecciono minuciosamente.- Gajes del oficio.

-No creo.- añadió ella sentándose a su lado.- se nota que te esfuerzas demasiado, sabes leer muy bien los mapas y la geografía de cada lugar por donde pasas ¿Cuántos lenguajes hablas y en cuantos idiomas escribes?.

-mmmmm…?- se quedó pensando por un rato.- ¿Lenguajes?, supongo que varios aunque no sabría decirte con exactitud, puedo leer varios idiomas, pero si hablamos de escribir creo que solo el hyliano. Pero, ¿qué hay con eso?

-Eres bastante increíble.- le sonrió.- no deberías subestimarte cada vez que puedes.

- Es porque todo se lo achaco a mi oficio ¿verdad?, pero es cierto, si no sabes te mueres, así de simple. Por eso siempre intento saber algo de todo, aunque es difícil, especialmente porque solo yo puedo ser mi único maestro, nadie está dispuesto a compartir sus saberes con Zilant o con el demonio rubio ojiazul, bueno tal vez excepto los libros porque ellos no guardan rencores.

Zelda recargo la cabeza sobre su hombro y miro como laboriosamente armaba aquellos objetos. Suspiro y pensó nuevamente, todavía quería quedárselo, pero no tenía caso insistirle y no podía obligarlo a que se quedara junto a ella.

-¿En qué estás pensando?- pregunto él después de un largo tiempo.

-En nada.- le mintió.- qué te parece si me enseñas y te ayudo.

-No es tan mala idea.- admitió y después le enseño paso a paso como armar una flecha.- La pluma se pone así ¿vez?- le decía indicándole la forma más correcta.


Epona se vio gustosa ante aquella libertad, bebió un poco de agua y corrió junto con los otros caballos.

Link se equipó el arco y probó una de las flechas de Zelda, al otro lado del arroyo había un tocón bastante grande que le sirvió como blanco.

-Muy bien.- le dijo con satisfacción.- creo que incluso están mejor que las mías.

-Menos mal.- le respondió.- comenzaba a creer que sería una inútil durante todo el camino.

Link la miro de reojo, Zelda se había perdido en sus pensamientos, y al verla así recordó la pequeña conversación que habían tenido esa noche en pueblo Ígneo "Las cosas serían más fáciles si yo no fuera una carga.", tal vez ella seguía pensando así y en cierta forma eso la hacía sentirse muy mal.

Se había quedado dándole vueltas a un par de plumas y entonces sintió como Link la tomaba del brazo y la levantaba tiernamente.

-¿Qué paso?.- pregunto de forma atolondrada una vez que la sacaron de su sitio.

Pero en lugar de contestarle Link le coloco el arco en las manos y poniéndose justo detrás de ella acomodo su postura.

-¿Quieres aprender Zelda?, el otro día me dijiste que yo era un buen maestro.

-Sí, ¿porque no?- le contesto sintiendo que el corazón se le aceleraba, las manos de Link se posaron justo sobre las de ella enseñándole exactamente cuál era el movimiento.

-No creo que sea apta para esto.- dijo con algo de desconfianza, el pulso le temblaba pero no era precisamente por no saber lanzar una flecha.

-Tirar una flecha al vuelo, requiere de muchos años de práctica, pero esos años de nada sirven si no tienes confianza, concéntrate y siente a tu objetivo, respira hondo y suelta suavemente la flecha..- le dijo de manera paciente, ni siquiera se había dado cuenta pero su rostro estaba muy cerca de el de ella.

-"Concéntrate Zelda".- se regañó mentalmente a sí misma al sentirse un poco mareada, aunque en un primer instante no supo a qué atribuirle tan extraño síntoma después de un rato se dio cuenta de que definitivamente era porque Link estaba demasiado cerca.

-Suelta la flecha.- volvió a decir muy cerca de su oído.- no tengas miedo si fallas.- le replico al sentir que le temblaba la mano.

Finalmente respiro hondo y soltó la flecha. El pequeño objeto tomo vuelo rápidamente y para su sorpresa se incrusto justo en el blanco, es decir en el gran tocón del árbol.

-¡Valla!- dijeron ambos sumamente sorprendidos.

-Bien.- dijo Link parpadeando un par de veces, le paso otra flecha y la invito a que lo intentara de nuevo, pero esta vez sin demasiada ayuda.

El resultado fue exactamente el mismo.

-¡Cielos!, pues… no me lo esperaba,- dijo casi boquiabierto después de varios tiros.- olvida lo que te dije de los años, tienes talento innato. Creo que ya puedo dormir tranquilo, de ahora en adelante tu harás las guardias nocturnas.- le dijo burlonamente mientras le acariciaba la cabeza.

-¡Que gracioso!- le contesto en tono irónico.


Los murmullos y el ajetreo no lo dejaban concentrarse. Y entonces finalmente decidió salir para ver lo que pasaba.

-¡Tomodachi!- escucho como Yahab le gritaba antes de salir por la puerta, le lazo una mirada inquisitiva y después prosiguió.- No seas cizañoso.- le advirtió finalmente.

El joven caviidae bufo y después de esa pequeña represión salió para ver lo que pasaba.

-Muy bien, ahora ¡allá!- escucho que Link decía con bastante energía, lo busco con la mirada y lo vio apuntando hacia cierto árbol lejano, después vio a la princesa y abrió los ojos desmesuradamente.

-¡AH!, ¡QUE CREES QUE ESTAS HACIENDO!.- le reclamo casi de manera inmediata.

Zelda perdió su concentración y la flecha fue a parar a quien sabe dónde.

Link gruño con cierto enojo- Felicidades Tomodachi.- le dijo en un mal tono – Acabas de perder una de las flechas.

-¡¿Yo?!- le reclamo.- ¡Tú!, torpe mercenario, ¡cómo se te ocurre dejarle un arma tan peligrosa a la princesa!- profirió finalmente con voz inquisitiva.

Link rodo los ojos, Zelda agacho un poco la mirada y después de eso Tomodachi extendió la mano para que ella le entregara el arco.

-Ah.. ah.. ahh. Eso sí que no.- le dijo link, negándole con la mano.- ¡Mi arco! Y ¡mi clienta!- le reclamo sonoramente.

-¡Es mi arco!- le refuto él.

-Mentira, ¡Tú! Me lo regaste, ¿que ya no te acuerdas?

-Te dije que le dieras un buen uso, y mira nada más lo que haces, devuélvemelo.

-No pienso hacer eso. Además no le estoy dando un mal uso.

-Estas poniendo en peligro a la señorita Zelda.

-¡Estas ciego caviidae!, le estoy enseñando a defenderse.

-Si claro.- añadió con cierta burla.

Zelda volvió a inclinar la mirada ante el comentario. Y después Link lo miro con reproche desmedido

-No quise ser grosero señorita Zelda.- se disculpó al ver que si querer la había hecho sentir mal.

-Oye mira todo eso.- dijo Link apuntándole, a los tocones y árboles, cercanos y lejanos.-

El cavidae alzo la mirada.

-"¿Qué quieres que vea?, presumido"- pensó al ver las flechas en los tocones de los árboles.

-¡Ya lo viste!- le reclamo.

-Si- bufo nuevamente con fastidio

-Pues la única flecha que he clavado yo ha sido esa.- dijo señalándole su único tiro.- Todo lo demás ha sido obra de Zelda.

Estaba a punto de refutarle eso, pero se quedó corto con las palabras, ¿Cómo se suponía que iba a hacerlo sin lastimar los sentimientos de la princesa?.

-Tal vez de verdad es una mala idea.- dijo Zelda entregándole a Link el arco.

-¿Qué?, ¡claro que no!, si es por lo que dijo este, no dejes que eso te moleste, tú tienes talento innato. De verdad.- le dijo con una sonrisa.

Pero Zelda miro con cierta tristeza aquella arma.

-De verdad- le volvió a decir con cierta ternura.- si es por esto, no te detengas. Te comprare un arco nuevo.- dijo dejando el que tenía en las manos a un lado del caviidae justo sobre el piso.

-Link.- lo llamo con cariño.- no tenemos dinero.- le recordó

-Oh, es cierto.- dijo rascándose la cabeza al caer en cuenta de aquello.- pero lo hare cuando lo tenga.

- Esta bien, fue divertido.- dijo mientras abandonaba aquella loca idea.

Tomodachi apenas si había entendido algo, ¿no tenían dinero?, a Link era lo que menos le faltaba, siempre tenía rupias disponibles por si se le presentaba un nuevo viaje o una gran oportunidad de búsqueda.

-Si mi amigo no le cree, entonces ¿porque no se lo demuestra?.- hablo una voz detrás del caviidae y de inmediato lo saco de sus cavilaciones.

Yahab tomo el arco del suelo y se lo entrego a Link y este a su vez se lo entrego a Zelda.

La joven princesa se quedó pensando por unos instantes y después tomo la flecha que Link le ofrecía con la mano.

-Allá.- le dijo Link entusiasmado señalándole un tocón bastante lejano.

Tomo la empuñadura y después tenso la curda.

-"Nada mal".- pensó Tomodachi al ver la técnica de la princesa, pero después suspiro pesadamente, si la mano se le soltaba de seguro que se daría un buen golpe.

Finalmente fijo el blanco y con gracia soltó la flecha que salió volando hasta dar con aquel tocón de árbol.

-¡Valla!- dijo Yahab sumamente sorprendida.- ese sí que fue un buen tiro.

-¡Ejemp!- carraspeo Link de manera sonora para que Tomo pudiera escucharlo.

Pero el caviidae no dijo nada solo se quedó ahí parado, boquiabierto y avergonzado.

-Y ¡tú! Tomo.- lo llamo Yahab.- porque será que nunca me haces caso, te advertí que no vinieras a meter cizaña, ¡A tu herrería ahora!- lo regaño.

Link se rio por lo bajo, pero Zelda se sintió un poco mal, habían regañado a su peludo amigo por su culpa.

-¿Oye y en cuanto tiempo tendrás lista a Ryuuji?

-Tres días.- dijo mientras se viraba y comenzaba a caminar de vuelta.- dame tres días.

.

.

Continuara….

.

N.A.: * Literalmente las cobayas y otros animales con visión periférica no pueden ver ahí enfrente jajaja

* "No tener ni un cinco" literalmente significa que no tenían nada de dinero


Comentarios del Capitulo:

Bueno realmente no tengo nada que decir hoy, excepto que ¡Se me había olvidado que debía subir el capitulo! jajaja, rayos, es que lo había preparado desde en la mañana pero como no tenia Internet pues bueno lo deje para "Luego" y termino por olvidarseme xD, de hecho ahora mismo pensaba:

"Daaaaaaa ¿Creo que me falta algo?"

jaja. bueno pues una pequeña disculpa.

Y ¿no creen que Link es superrr lindo en este capitulo? Awww ternurita, le dice a Zelda que le va a comprar un arco pero no tiene dinero xD, JA, que típico, es un poco igual a mi en ese sentido, a veces también olvido ese pequeño detalle y de forma boba X3