I Remember You
12
Leal
~Lydia
-¡Hey, malditos exhúmanos! ¡Por aquí!
En todo lo que llevaba de las pruebas del desierto ninguno de sus planes había funcionado hasta ese.
Los Cranks la siguieron al instante y Lydia corrió lo más lejos posible en la dirección contraria, haciendo caso a las indicaciones de Jorge. Sin dificultad desvió a los Cranks lo suficientemente lejos, el problema era que Lydia no veía la manera de perderlos y pronto comenzó a fatigarse, lo cual la ponía en riesgo. Consideró en ocultarse en alguna parte mas no encontró un lugar a su alcance, también tenía que tener cuidado de no terminar en algún lugar aún más repleto de Cranks.
Dobló en otra esquina más y se topó con un callejón sin salida, solo que en vez de toparse con un muro de piedra obstruyendo su camino, había un alambrado. Con un poco de ventaja se detuvo frente a la reja y consideró sus opciones. Uno, no había manera de que pudiese trepar por el alambrado con el brazo lastimado; dos, el metal de la reja lucía oxidado y viejo, no soportaría su peso; tres, podría pasar por debajo pero para ello tendría que cavar, ¿contaba con el tiempo suficiente? Los Cranks aún no la alcanzaban por lo que decidió jugarse su suerte y comenzó a cavar con las manos a toda prisa.
Lydia movía sus manos lo más rápido posible con todo y que los dedos comenzaban a dolerle, necesitaba cavar lo suficiente como para que su cuerpo pasara por debajo. Se le rompieron las uñas y la sangre se mezcló con la arena en una mezcla viscosa pero ni eso, ni el primer sonido proveniente de los Cranks ingresando en el callejón la hicieron detenerse.
El sudor comenzó a escurrir por su frente hacia sus ojos por lo que Lydia tenía que limpiarse la cara sin demorar en cavar. Pensó que ese sería su fin, por primera vez se sentía realmente asustada, pero no dejó que el miedo tomara control, en vez se concentró en todo el odio que les tenía a los Cranks. En su mente visualizó los rostros demenciales de sus padres y solo de esa forma sus manos terminaron de cavar lo suficiente como para que su cuerpo cupiera justo al tiempo en que los Cranks la alcanzaban.
Pecho tierra se arrastró por la abertura que creó pero no llegó muy lejos ya que en de un momento a otro sintió como una mano huesuda se aferró a su tobillo y tiró de ella arrastrándola de regreso por donde había salido.
-¡No! – chilló, sus manos se aferraron a la reja y solo esa acción bastó para salvarla de las bocas hambrientas de los Cranks.
Lanzó patadas sin soltarse, algunas atinaron a los Cranks pero el que la sujetaba del tobillo continuaba tirando de ella. Lydia lloraba y pedía ayuda hasta que se le ocurrió una manera de librarse.
Soltó una mano de la reja y la alargó hacia su arco que yacía del otro lado del alambrado, gritó con todas sus fuerzas ya que el brazo que alargaba era el herido y la simple tarea le provocaba mucho dolor. No obstante, hizo su mayor esfuerzo por soportarlo y consiguió tomarlo. En ese instante se soltó de la reja y el Crank terminó por arrastrarla, rápidamente, Lydia se llevó la mano hacia su espalda y tomó una flecha antes de darse vuelta y dispararle a su agresor. La flecha le atravesó un ojo y el Crank la soltó cayendo muerto, con el arco golpeó a otros dos Cranks y a toda prisa volvió a escabullirse por debajo de la reja sin que ya nadie la detuviera.
Los Cranks se quedaron atrás, chillando y golpeando la reja que no los contendría por mucho, no tardarían en imitar el comportamiento de Lydia y escabullirse en el agujero que ella había cavado. La persecución aun no acababa por lo que Lydia buscó el oeste y nuevamente volvió a correr en esa dirección.
Mientras corría escuchó la voz de Newt en su mente…y si puedes, búscanos, la de Minho por igual, vuelve con nosotros. ¿De que corría? ¿De los Cranks? Ya los había perdido. ¿Por qué no regresaba? Minho y Newt se lo habían pedido, ¿por qué? Lydia ya lo comprendía y era porque ya la consideraban una de ellos, quizá su amiga, sin embargo la lealtad de Lydia residía con el grupo B y no quería hacerles creer que estaba muerta. No volver y conseguir la cura con el grupo enemigo sería la peor de las traiciones y esa había sido su razón inicial al no prometerles que los buscaría después de deshacerse de los Cranks…mas ya estaba poniendo en duda aquella lealtad. Minho la había curado, Newt le había salvado la vida al encontrarla y confiar en ella, ¿qué eso no bastaba para hacerla cambiar de parecer?
Comenzó a desacelerar el paso al tiempo en que se preguntaba si sería buena idea volver o no. En un edificio continuo una escalera llamó su atención, si subía hasta la azotea estaría a salvo pues necesitaba un minuto o dos para tomar aire y pensar con quienes volver, si con el grupo B quienes habían sido su familia durante tres años o si con Newt y el grupo A, a quienes conocía desde hace un día pero la habían hecho sentir segura, como en casa. Pero sobretodo volver con Newt. Newt que ya le extrañaba con tan solo haber pasado un día con él.
Lydia se había mentido así misma al negar que al haber despertado con la mano de Newt entre la suya, no le había provocado nada. Claro que le había provocado algo, una sensación que creyó reconocer, era como si ya estuviese familiarizada con las manos de él, ¿qué es lo que habían sido antes de ser separados? seguía preguntándose y se negaba pensar si quiera en la posibilidad pero era algo que moría por descubrir y mientras subía por la escalera de incendios del edificio, no dejaba de pensar en que tonta había sido al dejar ir a Newt.
Finalmente llegó a la azotea donde la luz era aún más cegadora y se desplomó en el suelo tosiendo, dejando que la adrenalina se drenara por completo.
Una vez que su respiración se hubo normalizado, Lydia se incorporó. Quiero regresar con ellos, con Newt.
Ya había elegido.
-Quiero regresar con ellos – dijo por segunda vez, en voz alta.
Sintiendo una enorme satisfacción por tales palabras se puso de pie y escaneó la ciudad desde la altura del edificio. Alcanzó a percibir el autobús amarillo en que por última vez habían estado gracias a su color, y usando sus binoculares se dedicó a buscar a los chicos.
No tuvo que buscar mucho porque en ese instante el sonido de varios disparos la alertaron, siguió el sonido y pronto los encontró. Su pulso se aceleró del solo pensar en que alguno de ellos estuviese herido ya que se encontraban alrededor de alguien caído. Por favor que no sea Newt rogó en su fuero interno.
Los chicos se movieron dejando ver a Lydia que afortunadamente no se trataba de Minho o Newt sino de Thomas. Lydia se retiró los binoculares horrorizada pues el chico no tenía buen aspecto. ¿Quién le habría disparado? Eso era lo de menos, sus amigas tenían que saberlo. Tal vez no habían sido ellas las responsables pero si Thomas moría, podría ser algo a su favor. Podrían hacerse las responsables y engañar a CRUEL.
-Cambio de planes – se dijo y volvió a encarar el oeste. – Necesitan saber lo que pasó.
Justo en ese momento un nuevo sonido la alertó y se volvió apuntando con su última flecha hacia un Crank que había conseguido subir hasta donde ella.
-Niña bonita – dijo la mujer Crank. – Que niña tan bonita.
-Niña bonita y solita – dijo un segundo Crank subiendo por la escalera.
De nuevo se encontraba atrapada.
Ya estaba harta de siempre quedar atrapada por los Cranks pero a diferencia del callejón, sobre la azotea tenía a donde correr, la cuestión era que tendría que saltar como nunca antes en su vida. Se percató de que la azotea formaba parte de un conjunto de edificios similares, con la misma altura; algo así como un conjunto habitacional que se separaba uno de otro solo por unos metros.
Sin otra alternativa, Lydia corrió hacia el borde opuesto de la azotea para tomar vuelo en lo que iba a hacer. Iba a saltar hacia la otra azotea y los dos Cranks no tardaron en comprender lo que iba a hacer, por lo que corrieron hacia ella antes de que se les escapara.
Lydia le echó un último vistazo a su flecha restante.
-A la mierda.
La situación era de vida o muerte por lo cual la disparó al Crank más cercano y dio en el blanco, corrió a toda velocidad hacia el borde sin detenerse dejando que la velocidad la impulsara y saltó. Sus piernas no le fallaron en ningún momento.
Una vez que aterrizó en la siguiente terraza, repitió la acción sin detenerse, dejó que la adrenalina la guiara nuevamente. Sin embargó no contó con que las azoteas no serían eternas y cuando se dio cuenta de que solo quedaba una sola en la cual aterrizar, resultó ser muy tarde. Intentó frenar en cuanto dio el último salto, derrapó pero eso la hizo caer y rodar sin control hasta el borde, se aferró con un solo brazo deteniendo una posible caída al vacío.
No quiso mirar hacia abajo, no quería saber lo que le deparaba el destino pues era evidente que iba a caer y no habría nada que la salvara esta vez. Uno a uno sus dedos se fueron soltando, Lydia luchaba con todas sus fuerzas por mantenerse sujeta pero con un solo brazo resultó ser imposible y terminó soltándose. Calló al vacío.
Cerró los ojos, lo siento, Harriet, de verdad que lo intenté…perdón Regina y Clara…Minho, quise volver…perdón, Newt…perdón, Charlie, sea donde sea que estés…
Esperó el impacto pero sucedió lo que no inimaginable.
Calló sobre algo suave y caliente en el cual se hundió abruptamente y se deslizo hacia abajo.
Abrió los ojos de golpe evaluándose a si misma, no se había hecho daño. Observó en donde yacía y se sorprendió aún más al descubrir que se trataba de una duna de arena del desierto. Una carcajada llena de alivio salió de sus labios. No podía creer que estuviese viva.
Se levantó para observar en donde se encontraba, a su costado se alzaba la ciudad mientras que al lado opuesto se extendían tramos y tramos de desierto. Lo había conseguido, había logrado salir de la ciudad.
Recordando que aun portaba el mapa con el camino hacia el segundo escondite del grupo B, lo sacó de su bolsillo para echarle un vistazo. Sorpresivamente, el segundo escondite se encontraba en la misma dirección en la que Lydia se encontraba, le extrañó que las indicaciones de Jorge curiosamente la hubiesen llevado hacia donde el mapa precisamente comenzaba…mas no tenía tiempo de pensar en cuan extraño resultaba todo, aun le faltaba mucho por recorrer antes de que el día llegara a su fin y prefirió darse prisa.
~Cuartel general de CRUEL
El caos amenazaba con despertar en la sala de observación. Tenían un recluta herido, el grupo B cada vez se tornaba más impaciente por salir de su escondite antes de la fecha límite que le habían dado a las tres reclutas que se habían aventurado en la ciudad, dos de ellas estaban muertas y una ya se había separado del grupo A y se encontraba en el camino de regreso.
Nada de eso había sido planeado. Las cosas estaban saliendo del control de CRUEL y tendrían que interferir antes de que el daño fuera irreversible.
Ava Paige se encontraba furiosa con la situación.
-¡¿Alguien me puede explicar cómo es que un arma de ese calibre terminó ingresando en la ciudad?!
-No lo sabemos, ministra – respondió la mujer de gafas y cabello trenzado.
-Quiero que lo investiguen a fondo, ¿es tan difícil? – Ava Paige se volvió hacia otra persona del personal frente a las pantallas de observación. – Asegúrense de que Jorge Díaz sepa que hacer, si no es capaz de ayudar a nuestro Thomas, será necesaria nuestra intervención. No podemos perder a uno de nuestros candidatos más importantes.
-Sí, ministra.
-¿Qué hay de Lydia, ministra? – preguntó otra voz.
El rostro de la mujer se endureció mientras observaba a Lydia correr por el desierto sujetando un pedazo de papel, no le sorprendía que la muchacha no se rindiera, sabía de sobra que era capaz de eso y mucho más. El simple hecho de que se hubiese alejado del grupo A desechando por completo el plan de capturar a Thomas la colocaba en la lista de posibles candidatos. Eso era algo que Ava Paige tampoco había contemplado que sucediera, creía que el desierto finalmente acabaría con ella pero se equivocó. Lydia era más fuerte de lo que creía.
Si todo lo ocurrido no la había acabado, Ava sabía de algo que si lo haría y para ello necesitaría a Newt. Necesita recordar quien está al mando.
La ministra respiró profundamente y habló llena de calma al tiempo en que se masajeaba las sienes. Iba a ser una noche larga.
-Déjenla, por ahora solo hay que centrarnos en Thomas, nada más. Tiene que sobrevivir y cuando lo haga, daremos inicio a la fase de La Traición.
-Excelente decisión, ministra – la apremió Janson - ¿Debemos comunicarnos con Teresa para iniciar con esa variable?
-Aun no, hay que esperar a que Lydia consiga reunirse con su grupo, quiero saber qué es lo que tiene por decirles y como va a reaccionar Teresa.
-Como usted diga, ministra.
Y este es otro de mis caracteristicos capitulos conectores, asi que siento haberlas defraudado sin mas momentos Newtdia como los shippea mi lectora Madison Sargue jajaja pero les prometo que no demorare en juntarlos nuevamente, los siguientes capitulos son muy buenos pero no les dire de que tratan porque espero que ustedes tengan sus suposiciones, asi si quieren pueden compartimerlas en un review :D ya saben como funciona este negocio! jaja ok no
Mmegi: jaja tranquila, Minho se mantendrá muy alejadito de Lydia, yo me encargo de eso ;D pero ya sabes era necesario para el "triangulo amoroso" lo se! yo tambien envidió a Lydia porque vio a Newt sin camiseta u.u no me quites el chocolate yo lo amoo!
Madison Sargue: Newtdia! gracias por crear el shipp me llegó al kokoro. Paciencia! ya vienen más! La proxima semana puede que suba dos...o tres...jajaja tu sabes que quiero acelerarle antes de que salga PDF.
Y sin mas mis querdias lectoras me despido. No olviden dejar un review!
-Bonnie
