Los Personajes de este fic no me pertenecen a excepción de uno o dos que saldrán posteriormente en esta historia. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA.
Este fic no está hecho con fines de lucro solo es por entretenimiento y diversión.
Antes que nada vuelvo a recordar lo siguiente: Las escenas están separadas por una rayita_ y puede haber alteraciones cronológicas entre cada una de estas, los pensamientos están entre "comillas", las notas de la Autora, están puestas en N.A. al final del cada capítulo e indicadas con un * en el intertexto. Finalmente las referencias a frases u otras cosas estarán en cursiva
Los sueños aparecerán en cursiva precedidos y seguidos por dos puntitos.
AVISOS Y COMENTARIOS (si es que los hay) al final del capítulo.
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Capitulo29: La verdad sobre Tomo
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Frente a las praderas de tierras lacustres el sonido de la espada rajaba el viento con insistencia.
Link se había levantado muy temprano y se había puesto a entrenar con su espada, aunque llevaba varios días con ella, todavía no se acostumbraba a utilizar el doble filo y eso le molestaba un poco.
-¿Qué está haciendo?- pregunto Tomodachi a la princesa.
Ella lo miro insistentemente y después de mucho tiempo ladeo la cabeza.
-No tengo idea… lleva haciendo eso toda la mañana- dijo un poco preocupada sin quietar la vista del muchacho.
Desde lo lejos solo alcanzaba a vislumbrar la mirada insistente del joven hylian, no era como solía ser siempre, parecía un poco preocupado.
-¿En dónde está Rouro?
-Sigue durmiendo, aunque no lo parezca su ala herida le causa mucho estrés, un ave que ha sido privada del cielo… eso es algo tan triste.
-Va a estar bien- susurro ella. Su mirada todavía seguía perdida en los insistentes sablazos del hylian.
-Pero el otro día lo vi muy mal… él me dijo unas cuantas cosas y después cuando se enteró de que Link era Zilant, bueno, eso lo empeoro todo.
Entonces el caviidae agacho la mirada por unos momentos.
-Princesa ¿tú…?, ¿Cómo vez a Link?
Zelda lo volteo a ver de forma extraña.
-Es decir!, es que… bueno….. ¿Estas enamorada?-soltó finalmente.
-¡Que!, ¿¡De donde sacas eso!?- dijo casi cayéndose de espaldas.
Su rostro se puso completamente rojo y no pudo evitar virarse.
-¡No..no me malinterpretes!, no tiene nada de malo es solo que…
-Rouro te metió en la cabeza cosas extrañas- bufo con algo de enojo.
-¿Entonces no lo quieres?
-Este… esto..si, si lo quiero, pero.. es eso, lo quiero, solamente eso.
-¿Estas segura?
-Sí. Tomo yo, yo no puedo amar a los hombres, y a menos que Link no sea uno, yo no puedo estar enamorada.
-¿Qué?, yo, yo no entiendo. De veras.
-Ya no importa.
-Rouro me dijo que..
-Él es un tonto. Incluso cuando dice "conmigo si puedes ser feliz", pero él no es sincero con sus sentimientos, cree que lo que siente por mí es verdadero pero solo es un capricho.
-¿Un capricho?
-Él no puede ver más allá de su propio cielo y eso me enfada. Allá en su parvada tiene alguien que lo espera, alguien que ha luchado toda su vida por estar a su lado y él ni siquiera se ha dignado a mirarla. Eso también es cruel de su parte. ¿No te suena un poco familiar eso?
La pregunta retumbo de forma familiar en sus oídos, ¿Se estaba refiriendo a él?
- "No puede ver más allá de su propio cielo"- repito con algo de tristeza- ¿crees que soy así princesa?- musito virando la mirada.
-No te enfades, no quise decir eso- clamo algo arrepentida.
-No… no estoy enfadado- susurro de manera distante mientras veía al joven mercenario blandir la espada con empeño- Solo quería decirte… si vas con Link, bueno él… sólo no dejes que te confunda. Solamente ha buscado algo en la vida, pero sus sueños podrían volverse falsas ilusiones. Sería muy triste que estuviera solo el día en que lo descubriera, yo… pensaba, que sería agradable si te quedaras a su lado.
La princesa lo miro pensativa por un momento, sabía perfectamente que estaba haciendo alusión a "esa persona".
-Estaré con él si me necesita- dijo con simpleza.
Una fuerte ráfaga de viento choco contra un árbol cercano haciendo que el suelo vibrara.
-¡Cielos!, ¿Qué diablos es lo que está haciendo?- bufo Tomo de curiosa manera, al ver la forma en la que Link utilizaba su espada.
A lo lejos el joven hylian suspiro un poco cansado, dejándose caer al piso.
Había cerrado los ojos en señal de estar un poco harto.
-No.. no se puede, ¿Cómo rayos fue que lo hice?, si tan sólo pudiera volver a hacerlo- gruño un poco enojado.
-¿Estas bien Link?- preguntó Zelda.
Alzo su mirada y descubrió a la joven a su lado.
-¿Estas despierta?, lo siento ¿acaso he hecho mucho ruido?
Ella negó con la cabeza, él no se había dado cuenta que desde que había salido del campamento lo había estado observado desde la distancia.
-¿Qué quieres hacer?- preguntó de manera tierna y curiosa mientras lo levantaba.
Agacho la vista un poco apenado y después vio como el caviidae se acercaba.
-Quiero usar esa técnica- dijo con firmeza clavando los ojos en la espada.
-Esa técnica- repitió el caviidae.
Por unos instantes recordó como casi había salido volando con aquel viento monstruoso durante la pelea con los ladrones Dodongo.
-¡Oh, esa!- clamo nuevamente en tono curioso- ¿Cómo se llamaba?. . . ¿Kaitengiri?, así fue como la llamaste ¿cierto?.
-¿Qué?- dijo Link un poco incrédulo, ni siquiera sabía cómo la había hecho y Tomodachi acababa de decirle que él la había "llamado".
-Fue muy impresionante, ¿Cuándo fue que la aprendiste?- preguntó curioso.
-Creo que en ese mismo instante, no sé cómo… fue mi cuerpo el que reacciono solo. Pero si puedo hacer algo como eso quiero aprender a hacerlo voluntariamente.
-Eres un ser muy extraño. Los grandes maestros se pasan la vida inventando una sola técnica ¿y tú me dices que te salió de la nada?
-Está bien que tengas entusiasmo pero mira nada más- dijo Zelda mientras lo sacudía de las ropas- si te esfuerzas demasiado podrías lastimarte- le dijo con ternura.
-Es verdad, ¿acaso no estas satisfecho con la espada que te hice?-Preguntó Tomo.
-Si… es, bastante buena, pero- agacho la mirada con un poco de tristeza- No me sirve de nada si no puedo usarla correctamente. Ya no puedo usar… -suspiro de forma muy muy pesada-… ya no puedo usar mi mano derecha.
Puso la espada en su mano derecha e intento hacer algunos movimientos, pero era en vano.
-También tengo que acostumbrarme a eso- dijo con cierta melancolía. Las palabras del wolfo eran ciertas, nunca más iba a poder empuñar una espada con aquel brazo, la herida de la mordedura había sido muy profunda y aunque de cierta forma había sanado en la superficie, seguramente algo no había quedado muy bien por dentro.
-¡Pero eres zurdo!, Link no sé de qué te estas preocupando- añadió el caviidae, todavía seguía sin entender a que se debía esa manía.
Zelda también lo miro por unos instantes. El joven hylian parecía un poco deprimido.
-Lo siento- le dijo mientras se acercaba.- eso fue por mi culpa.
-No- le dijo con voz calmada, pero su mirada seguía perdida en el filo de la espada.- la culpa solamente es mía, yo no soy…. tan fuerte como tú piensas Zelda.
-¿Por qué no quieres usar tu mano izquierda?- le pregunto finalmente. Desde que había ocurrido el accidente con el wolfo y el cuervo de la muerte tenía la curiosidad de preguntárselo, pero no había encontrado el momento preciso y tampoco sabía si en algún momento era prudente hacerlo.
-Porque… está llena de pecados, este mercenario siempre la ha utilizado para llevar a cabo sus encargos más difíciles.- suspiro por un momento y su mirada nuevamente volvió a perderse en el filo de la espada - cuando matas a alguien, tienes que pagar el precio durante toda tu vida, y el precio de tomar una vida es muy pesado, tanto que puede aplastarte.*
-No querías matar al Wolfo- dijo Zelda sintiendo cierto vacío en su pecho.
-No era mi enemigo…- contesto con cierta amargura en la voz.
-Creo que entiendo- dijo finalmente Tomodachi.- utilizabas la mano derecha para poder frenarte, eso es porque hasta cierto punto eres torpe cuando intentas ser diestro.
-Ya no importa- dijo Link, aun con el mismo tono. – de todas formas no puedes cambiar el pasado.
-¿Sientes remordimiento?- pregunto el caviidae.
-No- le contesto con firmeza.- pero eso tampoco significa que me guste.
Sintió como Zelda lo abrazaba y después se volvió hacia ella con una sonrisa.
-Pero te prometo princesa- dijo mientras enfundaba la espada.- que no volveré a manchar esta hoja en nombre de la avaricia. Ya… ha sido suficiente.
-Si te has arrepentido lo suficiente es momento para seguir adelante*- le dijo manteniendo su firme abrazo.
-Bueno no es precisamente arrepentimiento. Pero de verdad no quiero volver a hacerlo, y si nuevamente lo hago seguramente será porque mi corazón este lleno de ira….. igual que en aquel entonces.
-Ya no creo que eso pase- dijo Tomodachi.- Link, has cambiado. Sería bueno si te olvidaras de todo y permanecieras al lado de la señorita Zelda.
-Eres muy extraño, y se nota que después de todo nunca entiendes nada.
-Ahgggg- gruño de manera cansada. No podía convencer a ninguno de los dos de que realmente sería mejor si estuvieran juntos. ¡¿Qué acaso ahora tendría que ponerse a hacerla de cupido?!
Zelda también lo miro un poco extraño.
-Vamos Link.
-¿A dónde?
-Tengo hambre- dijo de manera juguetona.
-Entonces come- replico de la misma forma, mientras ambos caminaban de nuevo al campamento.
-Quiero que tú me prepares algo.
-¿Y eso?
-Cocinas realmente delicioso.
-Pero hoy no he pescado nada.
-Entonces vamos al lago- volvió a decirle de forma divertida.
Tomodachi los escuchó a lo lejos mientras se marchaban.
-Debería quitarte el gorro y mandarlo a volar muy lejos- dijo de una forma un tanto deprimida.
En el campamento Rouro dormía con la pata estirada, pero despertó bruscamente al escuchar un sonido metálico y tintineante.
-Buenos díiiias.- dijo la voz de forma animada.
-Ahhhhh!- el caviidae se había parado demasiado cerca de su rostro de modo que se espantó de muy mala manera.
-jajaja, lo siento, no creí que fueras a asustarte.
El joven watarara solo se llevó una mano a su cabeza.
-Que molesto, el mundo está lleno de traidores.- susurro de forma cansada. Inspeccionó el campamento y descubrió a Link y a Zelda junto a una pequeña fogata.
Los jóvenes habían puesto una pequeña olla metálica al fuego con algunas verduras y pescado dentro, era una suerte que después de todo hubieran sacado buenas provisiones y artículos del mercado de ciudad Ropy, sin contar con las cosas que Yahab había puesto en el equipaje de Epona
-¿Está enojado Alteza?, pero si yo no sabía que usted pensaba que Link era un legionario.
-Pero sabias que era un mercenario. ¡Lo sabía!, ¡¿porque confiar en un caviidae que está debajo de las montañas?!
Tomodachi desvió la mirada y agacho la cabeza de forma triste.
-No soy un traidor…- susurro mientras se alejaba- yo solo soy pequeño.
Entonces Link bufo de mala manera por primera vez en la mañana.
-Te crees valiente para juzgar a las personas ¿cierto?- dijo mientras se levantaba de su lugar, y lo sacaba fuera de la cama improvisada en la que estaba.
-¡Oye que te pasa!.
-¿A mí?, nada. Pero tú desayunas y te largas de mi campamento.
-¡Tú campamento!- gruño haciendo que se le esponjaran las plumas- Es Zelda quien decide eso, tú no tienes nada que decir en este asunto. Es más.. ¿Por qué no te vas y dejas que yo cuide de Zelda?, la llevare mucho más rápido a Hyrule , ¿quieres que te pague lo que ya gastaste en el viaje?, en el siguiente pueblo los watarara tienen una cuenta en un pequeño banco, dame un papel y te firmare un cheque.
-Pequeño bastardo- dijo mientras una venita se erguía en su cabeza- ahora si te pasaste, ¡Yo estoy cuidando a Zelda y ella se queda CONMIGO!
-¡Una princesa no tiene nada que hacer con un mercenario!
-¡A ti no te incumbe, a ella le gusta estar a mi lado!
-¡A, sí!
-¡Si!
-¡ ¡Zelda! !- gritaron los dos al unísono.
La pobre chica no sabía qué hacer, si mediaba por uno o por el otro la cosa acabaría muy fea.
-¿Por favor cálmense?, Link ven conmigo.
El mercenario refunfuño de mala manera pero se acercó a ella obedientemente.
-Por favor, no puedes correrlo, está herido y puede comérselo algún monstruo.
-Pero ya no lo soporto- dijo de malhumor.
-Lo sé… hablare con él, te prometo que se quedará callado al menos hasta que lleguemos al siguiente pueblo.
Link puso mala cara, miro al watarara y este le saco la lengua.
-¡ ¡huyy! !, voy a matarlo- dijo casi echándosele encima.
Pero Zelda lo atrapo por la cintura evitando que hiciera una locura.
-Déjame Zelda, te aseguro que hoy vamos a cenar estofado de watarara, debe saber asqueroso, pero no hay nada que no arreglen un buen par de especias.
-No Link, por favor no lo hagas… no eres un asesino.
La furia del hylian desapareció de inmediato.
-No eres un asesino- le repitió ella con cierta ternura mientras lo abrazaba por la espalda y hundía su cabeza contra su cuerpo.
Entonces él suspiro.
-Sólo hasta el siguiente pueblo- dijo aun con un poco de molestia- Zelda…- le susurro- yo, de verdad soy un mercenario, no digas cosas tan a la ligera- clamo un poco triste.
Pero ella sólo lo estrujo más contra su cuerpo creando una cercanía cálida y acogedora.
-Gracias.
-Ve con Tomodachi ¿quieres?- dijo de repente.
-¿Con Tomo?
Soltó al joven hylian y busco al caviidae con la mirada, estaba sentado a lo lejos con la mirada un poco triste y el cuerpo decaído.
-¿Qué le paso?
-Tu amigo es un idiota. Precisamente tenía que mencionar lo de las montañas- gruño de mala manera.
-Ahora que lo mencionas- dijo algo sorprendida. – nunca me quedo muy claro eso, ¿de verdad es un exiliado?
-Sí, Lo es.
La tomó de la mano y la llevo hasta donde estaba el caviidae. Tomo simplemente irguió las orejas cuando los escucho acercarse a sus espaldas.
-Se les va enfriar el caldo- dijo con una voz muy neutra.
-No te hagas el tonto- clamo Link – sabes bien que todavía no hierve. La princesa quiere saber de eso.
Sus orejas volvieron a moverse de forma curiosa pero no les dirigió la mirada.
-No es necesario- dijo Zelda un poco nerviosa de que ese fuera un tema delicado para su amigo.
Pero Tomo dio unas palmaditas en el suelo con su mano indicándole a la princesa que se sentara. Ella hizo lo que le indicaba y después le acaricio con una mano la cabeza.
-Ya no importa- susurro él, pero su voz había sonado melancólica- Fue solo que Rouro me sorprendió un poco cuando lo dijo.
-¿Qué paso?- dijo ella un poco triste al ver el semblante de su amigo.
-Ellos se asustaron… hice magia, y ellos se asustaron. Es verdad que soy un exiliado, pero no porque sea un traidor sino porque mi propia familia me tuvo miedo. Estaban dispuestos a pasar por alto la diferencia pero yo siempre fui muy torpe para ser un caviidae, no me gustaba esconderme todo el día y ellos se enojaban mucho cada vez que me encontraban contemplando el cielo… un día me salí sin permiso y mi hermano fue a buscarme, pero el muy torpe no sabía caminar correctamente en el llano despejado y al luz del día…
Un pequeño silencio se hizo en el escenario.
-Casi se lo comió un kargaroc de las montañas. No ponga esa cara princesa, no murió ni nada por el estilo- dijo con un tono fingidamente gracioso.- pero sus amigos nunca me perdonaron, un día mientras nos mudábamos de madriguera me mandaron por un camino desconocido. Deambule por horas y horas hasta que los encontré del otro lado de una pequeña meseta. Pensaba que se habían equivocado, pero lo habían hecho a propósito cuando llegue a su lado los escuche decir "es mejor si se pierde y no vuelve, solo causa problemas", ni siquiera volví acercarme a ellos para saludarlos, no volví para decir "estoy bien, me desvié un poco por el camino", sólo di la media vuelta y me aleje de casa… ¿porque querría estar en un lugar en el que me tenían miedo y no me querían?… los caviidaes son una raza cruel y sin sentimientos. Yo princesa no fui el primero en terminar de esa manera, de todas formas…de todas formas iba a terminar exiliado, era muy enano para la manada. Tarde o temprano iban a desterrarme porque a los que son pequeños y lentos solo los consideran un estorbo.
-Y terminaste en la estepa- susurro Zelda.
-Eh? ? ?, ¡Sí!, ¿Cómo lo sabe?- clamo algo sorprendido.
-Yahab me lo dijo "encontré a Tomodachi en la estepa" también mencionó que estabas casi muerto.
-Es que nunca antes había ido por ese camino, no sabía que estaba escaso de comida y agua, no es como si hubiera querido suicidarme aunque así lo pareciera.- clamo con una risita nerviosa.
La sonrisa le volvió al rostro, al tiempo que recordaba la primera vez que había visto el rostro de la joven.
-Supongo que en algún punto es deprimente, pero me alegro tanto de haberlos dejado… mi vida definitivamente fue más feliz desde que Yahab entro en ella y también me dio tanto gusto cuando Tsukiko me dijo "¿Qué es un caviidae?"- dijo imitando la voz de Tsukiko para después reírse de buena manera- se nota que nunca estuvo con una manada, aunque también es muy pequeña… no se lo pregunte pero, es tan probable… que ni siquiera le hayan dado la oportunidad de vivir su vida, seguramente tuvo la suerte de que alguien la hubiera recogido cuando era pequeña- agrego después en voz melancólica.
Zelda lo abrazo y lo acurruco entre sus brazos, él simplemente cerro los ojos y la abrazo de vuelta… Link miro con nostalgia hacia la copa de los árboles.
-Al final… al final fueron ellos quienes me abandonaron- dijo tratando de reprimir el llanto cuando se le acumularon los sentimientos- Lo odio tanto princesa, odio tanto ser un caviidae, odio tanto haber nacido de este modo- dijo finalmente llorando mientras estrechaba su rostro contra el pecho de la joven…
-No digas eso Tomo… ¿No crees que Yahab te ama precisamente porque eres un caviidae?
-Yo… no sé, ¿cree que sea por eso?
-Claro que si- le dijo ella revolviéndole el pelaje de la cabeza.
Después miro a Link con mucha ternura, era evidente que la había llevado ahí apropósito para que su amigo se desahogara.
-Mi estofado se está tirando- dijo al tiempo que sintió la insistente mirada de la joven. Después simplemente se retiró del escenario.
Zelda rio de forma graciosa.
-Allí va otra vez huyendo- clamo mientras lo veía marcharse- Él definitivamente no acepta que puede llegar a ser muy lindo.
-Es porque es un idiota-clamo graciosamente Tomo una vez que se había recuperado-No sé porque será que a veces le tengo algo de envidia… tiene la oportunidad de ser feliz y no la aprovecha.
-Tú también Tomo- le dijo ella con una sonrisa.
-Pero yo…
-Encuéntrate a ti mismo. –clamo con una sonrisa.
-¿Por qué me dice eso ahora?
-Esas palabras son las únicas reales, no lo olvides.
Se paró de su sitio dejando un rato a solas al caviidae.
-Link- lo llamó
El joven retiraba la comida de la hoguera y solo asintió con la cabeza en señal de que la estaba escuchando.
-¿Te gusta estar conmigo?
-¡Eh!, ¿qué?
-No necesitas contéstame ahora- dijo virándose de pronto,- cuando tengas la respuesta, dímela… entonces te diré algo importante.
-¿Algo…importante?, ¿Por qué no me lo dices ahora?
Nuevamente se viro para estar frente a él, la miraba con ojos curiosos y muy dubitativos.
-Porque solo tendrá valor dependiendo de tu respuesta, ¿entiendes?
-No realmente, ¿Qué tanto hablas con el caviiade?, a veces cuando los dejo a solas después dices cosas muy extrañas.
-Tal vez- dijo mientras se reía.
Él no entendió nada…
.
.
Continuara…
.
Comentarios del Capitulo:
Ay Tomodachi, si te adoro por ser un caviidae, jajaja xD.
Bueno por aquí viene el trio de las verdades, xD, ¿Por qué salió así?, no tengo ni la menor idea, cuando me di cuenta ya estaban los títulos puestos, supongo que en cierta forma tiene un poco de sentido ya que por esta parte se vienen la mayoría de las revelaciones, a veces mi cabeza trabaja de forma extraña, tan extraña que cuando me doy cuenta ni yo misma puedo explicarlo xD.
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En fin. De momento es todo y bueno no sé…
Creo que si mi compu sigue muerta no voy a poder subir capitulo entre semana, tengo suerte de estar un poco paranoica y de haber hecho la mayoría de los respaldos. Aunque de todas formas todavía siento los rezagos de la locura, casi me da un infarto por perder el adelanto del capítulo de la tesis, no hace falta decir que si se te pierde algo tan importante un día antes de entregarlo… bueno… ustedes saben.
*P.D.: Para los que estén leyendo Twilight GAMES, bueno realmente me gustaría recuperar ese capítulo que había modificado. Pero bueno si para la siguiente semana no lo soluciono, no hay pex, ya ni modo pues vuelvo a hacerlo.
