I Remember You

18

Traiciones del pasado

~Cuartel general de CRUEL

A Ava Paige le conmovía la escena. Estaba en la naturaleza de Lydia proteger a quienes le importaban y quedaba claro que Newt le importaba, aun cuando no recordaba la mitad de lo que su vida había sido. No se había equivocado al denominarla "La Protectora". Y tal como todos los reclutados tenía un papel que jugar durante las pruebas del desierto, el cual ya había desempeñado al separarse de su grupo con tal de protegerlos a todos.

Su desempeño durante las pruebas la volvían una candidata igual de fuerte que Thomas, y eso Ava lo había tenido contemplado desde un principio pero al igual que el primer día de Lydia en el laberinto, la ministra seguía llevándose sorpresas con la muchacha. Su comportamiento era impredecible.

Sin embargo aún no terminaba por prestarle toda su debida atención a su recluta favorita, las pruebas aun no terminaban para Lydia. Mientras la ministra contemplaba como Lydia le acariciaba a Newt el cabello manteniéndose a su lado, supo que era el momento adecuado para dar inicio a un poco de venganza y a partir de ahí, ver que resultados podrían obtener de Lydia y Newt.

-¿Está todo listo para devolverle un par de recuerdos más a Newt? – preguntó en voz alta la ministra.

-Ha estado listo desde que decidimos ponerlo en un coma temporal.

-Si me permite la pregunta, ministra. – habló Janson escrutando a Ava con el ceño fruncido - ¿Por qué decidió que Newt este inconsciente en este momento de las pruebas?

La ministra lo miró incrédula por el tipo de pregunta que le hizo.

-Porque Newt necesita estar inconsciente para poder devolverle sus memorias…

-Creo que no me expliqué lo suficiente. – la interrumpió Janson – Lo que quise decir es, ¿por qué en este preciso momento de las pruebas necesita que Newt recuerde, ministra?

El semblante de Ava Paige se relajó.

-Ah, verá Janson, las mentes humanas son tan poderosas que Lydia y Newt se reconocen con todo y que les hemos borrado la memoria. Es por ello que quiero regresarle ciertas memorias en específico a Newt para observar tanto las reacciones de él como las de Lydia cuando sepa lo que Newt ha recordado, porque quiero que los dos se separen. Están interfiriendo con el orden planeado de las pruebas del desierto – Lydia siempre está interfiriendo con todo – además de que quiero ahorrarle a Lydia el desconsuelo ahora que sabemos que Newt está infectado con la Llamarada.

Además de que le recordaré quien está al mando.

-Eso es muy amable de su parte, ministra.

Ava Paige hizo un gesto con la mano restándole importancia.

-Lydia siempre me ha importado. Ella era mi favorita antes de Teresa y Thomas.

~Newt

Soñaba con un recuerdo porque no había otra manera que Lydia luciera tan joven.

-Esta noche – le decía ella.

Newt sacudió la cabeza tratando de aclarar sus ideas, no había estado escuchando a lo que Lydia le había dicho en un principio.

-¿Esta noche qué?

-¡Newt presta atención! – exclamó Lydia ligeramente molesta, luego bajó la voz una octava acercándose más hacia él – Esta noche nos marchamos de aquí, ya lo tengo todo planeado. Cuando todos duerman nos escaparemos, Charlie, tú y yo. Tengo un plan que no fallará, ¿vendrás o no?

Algo dentro de Newt gritaba que no lo hiciera, que era una pésima idea. Pero la idea de que Lydia se marchase sin él lo hacía sentir tan mal que estaba dispuesto a hacer lo que fuera con tal de seguir a su lado. Sonaba tan decidida que no le cabía la menor duda de que hablaba en serio y ya no había tiempo para aplazar la escapada que tanto había planeado.

-Sí, iré con ustedes. ¿Dónde nos veremos y a qué hora?

El rostro de Lydia se iluminó con aquella familiaridad que a él tanto le gustaba.

-En el pasillo de tu planta, espera una hora después de que todos se vayan a dormir – habló en un susurro bajo y veloz antes de ponerse de pie y tomar una charola de comida frente a ella.

Newt imitó su acción y se alejó tirando el contenido de su charola en un cubo de basura al lado de la salida de lo que parecía ser una cafetería repleta de chicas y chicos de su misma edad.

La escena cambió por completo y Newt pudo observarse a sí mismo como si fuera alguien más; se vio a si mismo caminando a paso veloz por un corredor en el que se detuvo al final frente a una puerta de metal. Dudó por un segundo pero al final llamó a la puerta. Alguien sosteniendo una extraña arma abrió y se hizo a un lado tras las indicaciones inaudibles de otra persona dentro de la habitación.

Newt ingresó en lo que era una oficina, en el centro se encontraba un escritorio en el que había sentada una mujer no muy joven mirando unos papeles sobre la superficie de madera, y levantó el rostro con una sonrisa en cuanto miró a quien había llegado.

-Ah, Newton – le reconoció haciendo a un lado lo que leía - ¿Qué es lo que puedo hacer por ti?

Temor lo invadió.

-Ministra Ava Paige, necesito hablar con usted…

-Si se trata de atrasar el inicio de tus pruebas en el laberinto, ya te he dicho que no se puede más, te marchas el siguiente mes. – dijo de manera reacia.

-No es eso… - se le revolvió el estómago por lo que iba a hacer – es sobre Lydia.

Echó un vistazo a la ministra y en su rostro surgió un cambio total que a Newt le pareció que quizá hasta enojo le había provocado con tal mención.

-¿A caso no hemos sido claros con que se mantuvieran a distancia? – Ava Paige se puso de pie y comenzó a caminar por la habitación dándole un sermón que Newt ya había escuchado antes por lo que se decidió a interrumpirla para no perder más tiempo.

-Se quiere escapar. – pronunció tales palabras con un mal sabor de boca, traicionando a su amiga – Esta noche.

Ava Paige se detuvo con el rostro pálido.

-¿Cómo dices?

-Lo ha estado planeando desde que escuchó a escondidas que la iban a mandar al laberinto, planea llevarse a su hermano con ella…y a mi. Le dije que iría con ella pero solo para ganar tiempo y poder comunicarle a usted el error que está por cometer.

En su voz no había ningún rastro de malicia, ni deseos malignos, simplemente preocupación. Estaba preocupado por Lydia. Newt lo hacía para protegerla, no por traicionarla pues sabía que afuera no durarían ni un día y que CRUEL sobre todas las cosas era bueno, y su mejor alternativa.

Sus ojos picaban con lágrimas y se miró los pies, no sabía que otra cosa hacer para impedirlo y se sentía culpable, si Lydia se llegara a enterar no se lo perdonaría nunca.

La ministra colocó una mano en su hombro y le miró inclinando la cabeza.

-Haces bien al decírmelo, Newt. Si se escapan, afuera no tendrán a nadie ni nada. Lydia solo está confundida, hay que explicarle cual es la situación y te aseguro que entenderá, eso es todo.

-Me odiará si se entera que se lo dije. – sollozó.

-No se enterara, tu secreto está a salvo conmigo. Que me lo hayas dicho nos da tiempo para detener sea lo que sea que haya planeado y hacerla entender que CRUEL…

-Es bueno, - a completó su frase Newt – lo sé.

Ava Paige le dedicó una sonrisa y le dio una palmaditas en el hombro.

-Buen chico.

La ministra se alejó volviéndose a sentar frente a su escritorio, despidiéndolo.

Newt se enjugó las lágrimas con la manga de su camiseta, aún tenía algo más que decir antes de marcharse.

-¿Puedo pedirle algo más a cambio de la información que le acabo de dar?

-Cuidado con lo que dices – le advirtió Ava con severidad - ¿no te atreverías a querer extorsionarme, o si?

-No, de ninguna manera. Es solo que… - pasó una mano por su cabello pensando en que la ministra negaría su petición.

Se encontraba por arrepentirse.

La puerta de la oficina se abrió e ingresó alguien más en la habitación. Newt se giró para mirar pero el Newt de catorce años no se sorprendió tanto como el Newt de ahora al mirar que quien había entrado era Teresa.

-Perdón, no sabía que estaba acompañada. – se disculpó la pelinegra.

Ava Paige levantó una mano y le indicó que esperase.

-¿Decías, Newt?

Newt hizo como si Teresa no estuviera presente y se animó antes de que la oportunidad se le escapara.

-Es solo que me preguntaba si habría la posibilidad de que Lydia fuese enviada al grupo A, conmigo. Se que no nos quieren juntos pero técnicamente no vamos a recordar nada así que…no lo sé, tal vez es una tontería.

Miró a la ministra y luego a Teresa, Teresa no parecía muy contenta con lo que había dicho y si ella no estaba de acuerdo, menos Ava Paige.

-O tal vez una de las cosas más inteligentes que te he escuchado decir, Newt. – dijo la ministra – Pienso que al grupo A le vendría bien alguien como ella, así que haré que la transfieran del grupo B solo si me ayudas a detener a Lydia esta noche.

Teresa frunció los labios y miró al suelo. Newt no entendía nada.

Newt dio un paso hacia el escritorio de la ministra, lleno de esperanzas.

-¿Cómo?

Ava Paige movió un dedo indicándole que se acercara más para poderle susurrar al oído y la imagen se distorsionó nuevamente.

Ahora se encontraba en un pasillo oscuro y solamente iluminado por las tenues luces de emergencia. Escuchó ruido proveniente de otro corredor continuo y del cual Lydia y un chiquillo regordete emergieron trotando y cargando mochilas en la espalda.

-Todo listo – le dijo Lydia deteniéndose frente a él. Lo evaluó con la mirada y se sorprendió al notar que Newt seguía en sus pijamas y arrugó el entrecejo – Newt, ¿dónde están tus cosas? – habló a susurros – Nos marchamos ya. – le recordó haciendo énfasis en las palabras.

Newt tragó saliva intentando mirarla con severidad y se cruzó de brazos.

-Lydia, no podemos marcharnos ahora. No es seguro allá afuera.

-¿Y aquí dentro estamos mejor? – respondió de manera sarcástica. Bufó – Por favor, Newt.

-Al menos aquí tenemos una cama, un techo y comida. – le espetó con severidad. Notó como su tono de voz se reflejaba en la expresión de Lydia, parecía no reconocerlo y Newt tampoco lo hacía. – Dices que quieres proteger a Charlie pero allá afuera no harás más que ponerlo de nuevo en peligro – le echó un breve vistazo al niño que se sujetaba a la mano de su hermana y los miraba con timidez. Newt pareció reconocerlo por un instante más su atención se volvió a centrar en Lydia quien comenzaba a enfadarse.

-Prefiero renunciar a la seguridad de este lugar a que me separen de él. ¡Mierda, Newt, creí que me apoyabas en esto!

Sus siguientes palabras salieron mejor de lo ensayado.

-Lo hacía hasta que me di cuenta de cuanto estas poniendo en riesgo, Lydia. Da media vuelta, quédate aquí, aun puedes hacerlo.

La hizo dudar por lo que la muchacha bajó la mirada hacia su hermano y negó antes de alzarla. Le miró con odio a Newt.

-Si tú te quieres quedar está bien. Charlie y yo nos marchamos sin ti.

Y tras decirlo sostuvo con más fuerza la mano de su hermano echándose a trotar nuevamente, pasando del lado de Newt. Pero el muchacho no se iba a quedar de brazos cruzados mirando como lo conseguían, y acercándose a un interruptor en la pared del pasillo, presionó un botón que desató una alarma. Las luces se encendieron de golpe iluminando el pasillo junto con el sonido ensordecedor de una sirena y las puertas de los compartimientos que se ubicaban en esa planta se abrieron de par en par dejando salir a chicos y chicas somnolientos.

Tal como esperaba, Lydia se frenó y se volvió hacia él con ojos furiosos.

-¿Qué rayos hiciste, Newt?

Una voz ajena respondió antes que él lo hiciera.

-Hizo lo que tenía que hacer, lo correcto – dijo Ava Paige apareciendo al final del pasillo que Lydia había tomado.

Lydia empujó a su hermano detrás de ella en un movimiento protector, volviéndole a echar una mirada de odio a Newt.

-¿¡Se lo dijiste!? ¿¡Cómo pudiste!?

Newt no pudo continuar sosteniéndole la mirada y la desvió comenzando a arrepentirse de lo que había hecho. Dos guardias se acercaron a Lydia y su hermano y los tomaron de un brazo.

-Siento que hayamos tenido que llegar hasta este extremo – continuó diciendo Ava Paige a Lydia – pero sigues sin entender, Lydia. Y es por tu intento de querer escapar que tendremos que mandarte al laberinto unas horas antes, lo siento.

Con tales palabras, los guardias tiraron de Lydia y su hermano mas sin embargo los dos hermanos opusieron resistencia y Lydia comenzó a soltar una sarta de amenazas y palabrotas que Newt sintió desconocer a su amiga.

-¡Newt, lo prometiste! – gritó Lydia luchando por librarse de los dos guardias, un tercero había llegado e intentaba llevarse a su hermano pero ambos no se soltaban uno del otro.

Newt no deseaba interferir ya que lo hecho, hecho estaba y solo se limitó a observar como se la llevaban, así como todos a su alrededor. Todos observaban la lección por semejante intento.

Teresa llego hasta el lado de Newt y le colocó una mano sobre el hombro.

-Es lo mejor. – musitó.

-¡Newt, no los dejes, no dejes que me manden!

Pero al final lo consiguieron.

Toda la escena volvió a distorsionarse y Newt visualizó rápidos vistazos de lo que recordaba desde su primer día en el Área, un Área en la que Lydia nunca había estado a pesar de que él había solicitado el cambio. Todo había sido un engaño más de CRUEL.