~*~Los Personajes de este fic no me pertenecen, excepto los OCs marcados por la misma historia. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA.
~*~Este fic no está hecho con fines de lucro solo es por entretenimiento y diversión.
Raya (cambio de escena, con una o varias alteraciones Cronológicas)."Pensamientos"*Asterisco en el intertexto* (notas de la autora, marcadas con N.A al final del texto en el mismo orden correspondiente de la lectura)."Referencias a otras frases",Recuerdos muy efímeros,Los sueños aparecerán en cursiva precedidos y seguidos por dos puntitos.
AVISOS Y COMENTARIOS (si es que los hay) al final del capítulo.
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Capítulo 37 : Oportunidades dadas.
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Un viento extraño le pasó por la cabeza y cuando despertó se encontró con esa visión aún más extraña, esos bonitos ojos azules y esa larga cabellera dorada que caía como cascada hasta la mitad de su cintura.
La diosa le sonrió de agradable manera y después el caviidae trató de enfocar la vista entre aquel descuadrado escenario.
Una extraña bruma color Rojo se había hecho presente, y después apareció Link, extrañamente cansado, extrañamente jadeante, la bruma se lo tragó por completo y cuando Tomodachi fue ver lo que pasaba solamente encontró a Ryuuji tirada en el piso.
La espada brilló de manera tenue y cuando la levantó un terrible escalofrió recorrió su peludo cuerpo, la grieta en donde tiempo atrás se habían incrustado los colmillos del Wolfo había vuelto a abrirse.
-¡Link!
Gritó su nombre pero no hubo respuesta, se viró hacia atrás y sintió que lo abrazaba la diosa, sus pasos tambaleantes lo llevaron hasta un nuevo sitio…
Los ojos tristes de la Diosa parecían buscar con añoranza al joven.
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-¡¿Qué quieres?!- rugió una voz un tanto molesta.
-¿Qué?- profirió al tiempo que se levantaba, tenía un terrible sudor recorriéndole todo el cuerpo, parpadeó un par de veces y vio a Link y Zelda mirándolo de forma inquisitiva.
-Estabas gritando- le dijo ella.
-Ah, sí, lo siento… fue un sueño.
-¿Un sueño?- clamó Link
-Un sueño… una visión…- el pensamiento lo fulminó de manera hosca y se pegó a Link para arrebatarle la espada.
El joven mercenario gruñó de manera severa pero no dijo nada al ver la desesperación en la cara de su amigo.
Finalmente lo escuchó suspirar de forma un tanto amarga, había examinado la espada como si algo no estuviera bien del todo.
-¿Pasa algo?- dijo al tiempo de recuperar su arma.
-No… ya ni estoy seguro, tal vez si fue solo un sueño.
Link rodó los ojos con un poco de fastidio, aunque la mañana se había vuelto fresca y agradable, el sol todavía se deslizaba perezosamente y eso hacía que el joven hylian se mantuviera más animado de lo normal.
-¡Vamos!- dijo Rouro con bastante energía
Se había quitado las vendas para batir un rato las alas, Tomodachi parpadeó un par de veces mientras observaba como Zelda movía la cabeza de arriba a abajo siguiendo los altibajos de su emplumado compañero.
-¡Cielos!, ¿no es algo pronto para eso?
-Ah, es cierto- murmuró Link de forma graciosa.- anoche mientras dormías ocurrió algo curioso, estábamos sentados frente a la fogata cuando…
-¿Sentados?
-Tú eras el único dormido como roca Tomodachi.
-Vaya… algo debió haberme caído realmente mal, en serio.
-Si como sea- clamó el Hylian de forma traviesa- lo que decía era que de la nada algo se movió entre los arbustos, estuve a punto de córtalo con la espada pero me detuve al ver que sus movimientos eran lentos y torpes, fue algo muy extraño porque de un momento a otro no supe identificar que rayos era y… … … …
**************Flash Back*************
La voz anciana gritó un poco asustada, Link se detuvo de golpe, había algo extraño en los arbustos pero no supo interpretar lo que era hasta que se apartó de un salto y vio salir de ahí una pequeña figura encapuchada.
La tela negra cubría gran parte de su cuerpo y en su cabeza llevaba un curioso sombrerito puntiagudo, la anciana irguió una tenue sonrisa al ver que el joven se apartaba sin haberla lastimado.
-Jovencitos- clamó con su voz anciana.
Zelda y Rouro se habían levantado casi como resortes y Link siguió retrocediendo hasta que quedo al lado de Zelda, ella lo abrazó por la espalda de forma tierna.
-Por poquito Link- susurró
Él simplemente refunfuñó un poco, ¿Qué hacia esa persona en medio de la noche y tan cerca de su campamento?
-Ah!, es una bruja- clamó Rouro con una vocecita graciosa.
La anciana se rio de buena manera literalmente con una risa de bruja.
-¿Qué hace por aquí anciana?- preguntó Link evadiendo la connotación de Bruja.
-He sentido su presencia.
Link estiró un brazo y lo colocó a modo de escudo como si con eso quisiera ocultar a Zelda, no sabía mucho de las brujas pero las cosas que había escuchado no eran nada buenas.
-Tranquilo hijito, no voy a comérmelos, soy una mercader ambulante, ¿No les gustaría probar una de mis pociones?
-¿Pociones?- preguntó Zelda de forma curiosa.
Rouro se acercó a la bruja dando pequeños saltitos.
-Joven Watarara, mira lo que tengo- le dijo mientras sacaba de su capa una botella con un líquido violáceo, la sustancia iba y venía con el movimiento y despedía ciertos brillos que eran muy bonitos.
Los ojos de Rouro siguieron atentamente la sustancia y durante unos instantes se quedó completamente hipnotizado.
-Se llama, "El beso de la diosa" si la bebes sanaras todas las heridas, incluso si son mortales.
-Incluso si son mortales- repitió él casi en trance.- ¿y cuánto cuesta?- preguntó mientras alargaba las manos.
La bruja le dio el frasco y él lo sostuvo con cautela.
-Es muy difícil de hacer, normalmente te cobraría 100 rupias de Plata.
-¡100 Rupias de Plata!- clamó poniendo los ojos como platos, la botella casi se le resbalaba y se hizo un desbarajuste tratando de atraparla. Suspiró de forma profunda, por poquito y se metía en un buen lio.
-Vaya- clamó Link de forma graciosa- ni siquiera yo valgo tanto.
-No- musitó Zelda con una vocecita- tu sólo vales 50- le dijo siguiéndole el juego.
Él le sonrió de forma tierna mientras ella lo seguía abrazando de forma cariñosa por la espalda.
-¡Cielos!- dijo Rouro mientras devolvía la botella.
-¿No te interesa?- preguntó la bruja.
El joven Watarrara miró con tristeza sus brazos.
-Si me interesa, es solo que… no tengo tanto dinero.
La bruja se rio de forma traviesa.
-Yo dije normalmente, pero,…-Irguió una ceja y lo miró de forma casi seductora, Rouro tragó saliva y retrocedió unos cuantos pasos.- También me gusta el trueque, ¿Te gustaría cambiarla por una de tus plumas maestras?
-¿Qué?- clamó él aun con más asombro y de pronto se llevó ambas manos a la cabeza.
-¿Qué es eso?- preguntó Link a Zelda
-Oh, son las plumas de su cabeza, son "maestras" o relativamente más importantes que el resto, los Watarara las utilizan para demostrar su posición social en la parvada, y además son irremplazables, si se les caen o se las roban nunca más vuelven a crecer en su cabeza, no son como el resto de sus plumas.
-¿Robar?- preguntó Link aún más curioso.
-A veces cuando se disputan rutas migratorias o territorios con otras parvadas, o si alguien le quiere quitar el liderazgo alguien, si se quietan las plumas los unos a los otros es una forma para humillarlos durante toda la vida, es por eso que las cuidan muchísimo.
-Oh- musitó Link mientras tomaba nota mental de todo lo que Zelda decía.
La bruja volvió a estirar el brazo con la botella, el líquido iba y venía de forma oscilante como si con su leve movimiento invitara al joven watarara a tomar una decisión importante en su vida.
Rouro dudó por unos instantes, esa noche no había ido temprano a dormir porque todavía le dolían los brazos, pasarían meses antes de que quizás lograra mostrar alguna mejoría pero además no sabía con certeza cómo iban a quedar sus alas una vez que las desplegara.
¿Y si la poción era verdadera?, ¿y si podía curarse con tan solo tomarla?. La oferta era tan tentadora que la idea de aceptar rondó por largos instantes su cabeza.
-¿Qué pasa Rouro te da miedo?-clamó Link al tiempo que se le acercaba.
-Si fuera un Watarara común y corriente lo aceptaría- dijo con mucha tristeza- pero… yo soy un príncipe, mi deber es velar por mi pueblo, ¿Quién creería que me arranque una pluma voluntariamente?, ¿Quién querría a un rey hecho una deshonra?, llevaría a la vergüenza a todos mis seguidores, porque estoy seguro de que por lo menos la mitad preferiría seguirme aunque quedaran señalados para siempre. Y yo… no quiero eso.
-Entonces ellos preferían a un rey manco ¿Verdad?
Puso los ojos como platos antes de virarse para verlo. Link le dedicó cierta mirada inquisidora y después él volvió a virarse para ver a la bruja, la anciana seguía ofreciéndole la botella con cierta ansia.
-¿No aceptaría otra cosa?- musitó de forma triste.
-Las Rupias o la pluma, de otra forma no hay trato, lo siento también debo ganarme la vida.
Suspiró de forma profunda y cerró lo ojos para volver a su lugar junto a la fogata, pero entes de poder dar algún paso sintió un terrible dolor en la cabeza.
Link se había escurrido a sus espaldas y con su agilidad gatuna le había tirado una de las plumas maestras.
-¡Auch!- gruñó mientras se llevaba las manos a la cabeza sin saber todavía que era lo que le había pasado.
Zelda se quedó con los ojos como platos y cuando Rouro se dio cuenta se quedó completamente helado y con la cordura petrificada.
La bruja parpadeó de manera curiosa y cuando vio que Link se le acercaba profirió su risita de bruja.
-ji ji ji ji, parece que tenemos un oportunista.
-Anciana dígame una cosa- clamó Link entrando en su modo mercenario- Le interesaría canjear su poción por un producto de fuente secundaria.
-Fuente secundaria- repitió la bruja antes de proferir de nuevo su risita.
-Casualmente le he robado esta pluma a un terco Watarara, ¿Qué le parece si hacemos un trueque?
La bruja lo miró con sus grandes ojos ancianos y después irguió una sonrisa un tanto chueca.
-Hecho- musitó mientras ambos intercambiaban las mercancías- siempre es un trato canjear con un mercenario, solamente ellos saben lo que les conviene.
-Así es- susurró Link.
-La mitad de la botella para sanar una pequeña vida, la botella entera para regresar a cualquiera de los límites del inframundo.
Entonces la miró con ojos atentos, tomó nota mentalmente de todo lo que había dicho y sin más se dio la media vuelta. La bruja desapareció tal y como había llegado.
Zelda se había quedado sin palabras y Rouro soltó una pequeña lágrima del coraje.
-Bien- dijo Link con nuevos ánimos -mira Zelda 100 rupias de plata hemos dejado de ser vagabundos.
-Link ¿Cómo pudiste?- musitó ella con la voz un poco quebrada.
-¿Qué te pasa no estas contenta?
-No- volvió a hablarle bajando la mirada.
-¿Y por qué no?
-Acabas de lastimar a Rouro de por vida.
-Sí, es porque él es muy torpe, en la vida hay que ser egoísta, si dejas que las oportunidades se vayan después nunca podrás volver al pasado, eso significa que debes de darle la cara a todos tus errores y además ser lo suficientemente valiente para nunca vivir en el arrepentimiento. Dime Zelda, si supieras que un minuto de vacilación puede cambiar tu vida entera ¿Cuántas veces lo pensarías? ¿Dejarías que ese minuto se acabara?
-Bueno, yo pues…
-Yo no- clamó con firmeza- no necesitas morirte para vivir en el infierno, sólo basta con que pierdas algo sumamente importante. Rouro acaba de perder la oportunidad de volver a volar en el cielo, es decir, mira nada mas como quedo después de todo, quién sabe si podrá volver a usar sus alas, me preguntó si sus seguidores también aceptarían eso, si vas a proteger algo, protégelo con garras y dientes no importa lo que piensen los otros.
Bajó la mirada de forma triste antes de llevarse las manos al rostro, Link tenía razón pero lo que había hecho no había sido lo correcto, él no entendía como se sentiría Rouro toda la vida, ahora había perdido dos cosas importantes, una oportunidad y un lugar digno en su parvada, a lo lejos escuchó como el joven watarara musitaba "No importa lo que piensen los otros" de forma bajita, como si las palabras de Link se le hubieran pegado en la cabeza.
-No llores Zelda- musitó Link al tiempo le ponía una mano en la cabeza.
-No Link, no fue correcto- susurró tratando de controlar su llanto.
-Entonces definitivamente no estas feliz, ¿Cierto?
Negó con la cabeza mientras seguía con el rostro oculto.
-¿Estas enojada conmigo?
La verdad era que no sabía ni como contestarle, no sabía qué clase de sentimiento era el que sentía. En ese momento Link la abrazó de forma tierna y la despeino de forma graciosa.
-No te enojes, mira voy a regalarte esto, recíbelo como un intercambio equivalente- le dijo al tiempo que depositaba la botellita con la poción entre sus manos- ahora es tuya, puedes hacer con ella lo que quieras, es tu decisión, puedes salvar a quien elijas o vendarla y obtener esas 100 rupias de Plata tal y como yo pensaba hacerlo, cualquiera que sea tu elección podría decirse que te has vuelto sumamente poderosa.
-Link, tú…?
-Y Rouro- clamó interrumpiéndola- tienes suerte, no todos se enfrentan a Zilant y salen con vida, es una fortuna que un mercenario de mi clase solo te haya robado una simple pluma.
Se alejó de sus compañeros mientras le musitaba a la princesa "Espero que hayas escuchado las instrucciones con cuidado", y se sentó junto a la fogata, Epona se acercó a su lado para recostarse y el joven hylian simplemente bajó la mirada, había actuado sin pensar en las consecuencias aunque esperaba que por lo menos Zelda utilizara su lógica.
-Link idiota- escuchó que Rouro le decía desde la distancia.-Algún día me las vas a pagar caro- siguió gruñendo pero en su mirada no había rezagos de odio.
Link bostezó de forma perezosa.
Y Zelda se quedó pensando durante mucho rato, era obvio que la única decisión que tomaría sería la de darle la poción a Rouro.
-¿Estas bien?- pronuncio una vez que se había acercado a su amigo emplumado.
-Sí. No pongas esa cara. Él tiene razón, yo… soy un idiota, no he sabido ver las cosas en perspectiva, pero me pregunto si de verdad tendré el valor para vivir sin arrepentimiento, ahora que lo pienso para poder luchar no necesitaba esa pluma.
Bufó de manera molesta y después se dejó caer en el suelo para poder mirar al cielo. Las estrellas relucían de forma alegre y recordó las bonitas y cálidas noches de verano en las que solía salir a pasear con Sora su segunda al mando.
-Rouro- musitó Zelda mientras se sentaba a su lado.
-My Lady, nunca hagas enojar a tu compañero… tiene, habilidades muy insanas, aunque…
-¿Si?
-En estos momentos podría estarme desangrando, aunque solo siento un leve ardor en la cabeza, se nota que ese mercenario tiene las manos ligeras para hacerse con lo que desea.
Zelda le paso las manos por la cabeza, Link le había tirado tan fuerte pero al mismo tiempo de forma tan segura que la pluma había salido limpia y sin complicaciones.
-Toma- Le dijo ella entregándole la botella.
Rouro le sonrió de manera graciosa.
-¿Estas segura?, recuerda, tienes el poder de salvar una vida.
-Sí, y quiero que sea la tuya, Los Watarara te necesitan, debes volar para poder cuidarlos siempre. Debes volar para que ellos también tengan un futuro, tómalo como un intercambio equivalente.
A lo lejos Link irguió una sonrisa, aunque ninguno pudo verla porque había permanecido dándoles la espalda.
Rouro aceptó de buena manera, había aprendido una buena lección aquella noche aunque antes de darle el trago escuchó que Link se reía y de alguna forma eso lo detuvo.
-¡Que te hace gracia!- gruñó mientras una pequeña venita se le formaba cerca de las cienes.
-Nada- clamó Link- Ahh, por cierto, es posible que mueras si la bebes toda.
-¿¡Qué!?- clamaron ambos príncipes al unísono.
-Ustedes son tan despistados.
El pequeño recuerdo de repente vino a la mente de Zelda "Espero que hayas escuchado las instrucciones con cuidado"
-¡Cielos!- clamó de forma graciosa, fue y se sentó al lado de Link para poder preguntárselas- Link repítemelas de nuevo.
-¿Qué?
-Las instrucciones
-¿Cuáles instrucciones?
-No te hagas el tonto- clamó ella, pero a él nuevamente le había ganado la risa.
-Quiero un trueque- soltó de la nada.
-¡Un trueque!
-Claro, soy un mercenario yo no doy cosas gratis.
-Pero Link no tengo nada- le dijo de forma tierna.
-Que lastima- musitó él de forma graciosa.
-Ya sé, te las cambio a cambio de seguir seco.
-¿Seco?
-Epona Lengüetéalo
-¿Qué?
La yegua lo miró de forma traviesa y de forma obediente saco la lengua para lengüetearlo.
-No, no, no, no, ¡Espera!, ¡De acuerdo!, ¡Trato hecho!
-Espera Epona creo que quiere negociar con nosotras- dijo ella de forma burlona, la yegua volvió a su sitio y Link bufó un poco por lo bajo.
-No es justo, pero eso me pasa por enseñarte demasiadas cosas, ¡Zelda! Nunca debes utilizar tus habilidades en contra de tu maestro, no sabes que puedes quedar maldita*.
La princesa soltó una carcajada y después lo abrazó de forma tierna.
-Anda, dime- le musitó con mucho cariño, estando ahí pegada en su pecho, Link cambio un poco de colores y después carraspeó para poder hablar de nuevo.
- La mitad de la botella para sanar una pequeña vida, la botella entera para regresar a cualquiera de los límites del inframundo.- repitió las palabras de la Bruja
-¿Eh?, ¿Qué significa eso?
-Que Rouro es muy enano para bebérsela completa, solamente debe tomarse la mitad, la verdad es que no sé qué pase si se la bebe completa, pero con esas cosas es mejor no hacer de Tomodachi,-Clamó mientras veía como el susodicho dormía a pierna suelta- no todos somos como conejillos de indias aunque los caviidaes si tienen cierta resistencia contra estas cosas.
-Aaaa- Zelda volvió a reírse de forma tierna, al otro lado de la fogata Rouro se sentó de forma nerviosa, se bebió la mitad de la botella y después de unos segundos el ardor de su cabeza desapareció por completo, los brazos también dejaron de dolerle y después de un rato le gano el sueño y cayó como una piedra.
La princesa se acercó para recoger el resto de la poción y también para recostar de forma correcta a su amigo, después de todo término por volver al lado de Link y de forma traviesa se colgó de su brazo.
Link volvió a bostezar de forma graciosa.
-Gracias.
-¿Por qué?
-Tu sabes porque.
Se quedó a su lado hasta que termino dormida con una sonrisa en la cara, esa noche más que nunca volvió a comprobar que de verdad lo amaba, en esos días que habían pasado aun trataba de hacerse a la idea, aunque ahora estando ahí a su lado realmente terminó por quitarse las dudas.
Detrás de los arbustos a muchos metros de distancia, el sonido de cierta magia resonó entre el paisaje.
-Diablos- gruñó de forma graciosa. -¿Por qué tuve que hacer eso?, ni siquiera me conocen, que más daba que fuera de anciana o de cualquier otra cosa- la voz era jovial y femenina.
-Así lo ordeno nuestra señora- clamó otra vocecita femenina aunque un poco más aguda.
-Que fastidio, rayos, ¡Tsukiko!, ayúdame a quitarme esta vieja capa.
-Vaya Airin ¿de dónde sacaste esa cosa?, está realmente fea, de verdad parecías una vieja bruja.- le dijo burlándose de forma divertida.
-Daaaa, ese era el punto, además la transformación sólo funciona en mí no en mi ropa.
-Sí, si, ya no refunfuñes. Recuerda. Ordenes son órdenes.
-Así es… así es como se rigen las brujas. Me pregunto ¿En que estará pensando mi señora?
-No tengo idea.
-¿También te quedaste con ese extraño polvo?
-Era inevitable, si Tomodachi hubiera estado despierto te hubiera descubierto a la primera. Es muy posible que mi olor se hubiera pegado en su memoria, menos mal que se les ocurrió acampar en esa parte del campo.
****************Fin del Flashback*****************
-Y en resumidas cuantas eso fue lo que paso, le robe una pluma a Rouro para hacerme con 100 Rupias de Plata pero Zelda me regañó y tuve que devolverla, bueno que se le va a hacer.
Tomodachi lo miró con los ojos abiertos, Link había omitido casi todos los detalles así que el caviidae solo sabía que el mercenario había hecho un par de barbaridades por la noche, se llevó una de sus patas a la cabeza, aunque después de un rato incluso sin que Link le hubiera dicho demasiado sobre el asunto se percató de cuales habían sido sus verdaderas intenciones.
-Pero Link…
-¿Si?
-No te pusiste a pensar ¿Para que la bruja quería la pluma de Rouro?, ¿no crees que haga magia negra con ella?
-Tal vez. Es una bruja- masculló de forma despreocupada- pero para el caso ya no es nuestro problema.
Tomodachi exhaló de manera fuerte, a veces le desesperaba que Link fuera de esa forma.
-Escucha caviidae seguro que la hubiera conseguido en cualquier otro lado, después de todo los Dodongo hirieron al Watarara para venderlo en el mercado negro.
-Si es cierto.
Se viro para ver a Zelda y a Rouro, el joven Watarara parecía tener ojos decididos, había llegado la hora de que nuevamente volara.
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Continuara…
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N.A.* jaja es un chiste bobo que hace referencia a los maestros y los aprendices de magia en la saga de Crónicas de la Torre.
Comentarios del Capitulo:
xD, Aunch pobre Rouro, menos mal que Link tiene las manos ligeras jaja.
.~AVISO:
Bueno espero que me soporten pero se vienen algunas semanas lentas, he entrado en un periodo de PAUSA casi con todos mis fics, la semana que viene publicare normalmente pero después de todo he decidido turnar publicación entre este fic y el de Twilight GAMES lo cual únicamente significa que la publicación de Camino a Hyrule se va a volver quincenal, espero no llevarla de esta forma durante mucho tiempo, aunque bueno antes lo había publicado mensualmente sin ninguna clase de repercusiones, de todas formas es mejor si me voy lento por algo de tiempo de esa forma adelanto un poco más la historia para no quedarme atorada ;)
