~*~Los Personajes de este fic no me pertenecen, excepto los OCs marcados por la misma historia. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA.
~*~Este fic no está hecho con fines de lucro solo es por entretenimiento y diversión.
Raya (cambio de escena, con una o varias alteraciones Cronológicas)."Pensamientos"*Asterisco en el intertexto* (notas de la autora, marcadas con N.A al final del texto en el mismo orden correspondiente de la lectura)."Referencias a otras frases",Recuerdos muy efímeros,Los sueños aparecerán en cursiva precedidos y seguidos por dos puntitos.
AVISOS Y COMENTARIOS (si es que los hay) al final del capítulo.
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Capítulo 41: El periplo de esos Sentimientos
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El calor se sentía de forma intensa, aunque eso era lo de menos, llevaba horas sintiendo que sus brazos agonizaban y de la nada decidió abrir los ojos sólo para comprobar lo que era una realidad nefasta.
Nuevamente se puso a llorar en silencio, la vista que le daban sus ojos no le gustaba en nada, aunque el sonido que le llagaba era un poco alentador.
-¿A dónde demonios se fue Ceo?
-Shhh, ¿quieres que te degüellen?, no hables así del jefe.
La contestación a eso fue un gruñido que sonó un poco molesto aunque de cierta forma también tenía un tono de burla.
Los brillantes ojos ambarinos se asomaron por la reja y Zelda volvió a cerrar los ojos, tenía miedo como nunca antes en su vida. La rejilla de la puerta se abrió y el Lizalfo entró para dedicarle una mirada burlona.
-Vaya idiotas- dijo con sorna al ver la posición en la que la habían dejado.- ¿Para que la atan a los grilletes?, ¡Es una princesa!, ¿de veras creen que puede escaparse?
-Quien sabe, el caviidae se veía inofensivo y su hechizo no era de cualquier rango.
-La magia astral es pura cobardía, no sé de qué te asustas.- espetó haciendo una mueca de asco.
-Tienes razón, creo que mejor la bajamos antes de que le dé un paro cardiaco del susto, ¿Quién iba a pensar que esta era la que el brujo quería?
-"¿El brujo?"- pensó para sus adentros, desde que la habían encerrado en ese calabozo hacia casi un día, había escuchado hablar de ese personaje misterioso entre susurros.
-Hemos tenido suerte-Bramó el Lizalfo, y con gracia le dio un golpe a la cerradura con la cola, los grilletes cedieron y Zelda fue a estamparse contra el piso.
-"Mi trasero"- clamó de forma dolida, aunque ese quejido solo sé quedo en sus pensamientos, desde hacía horas que el miedo le había comido el habla y la visión del enorme Lizalfo no ayudaba en mucho. Lo único que la consolaba era saber que el primero al mando se había ido a quien sabe dónde, por lo que su condición de prisionera no cambiaría durante un buen rato.
Un gruñido hizo que cerrara los ojos y entonces su carcelero se rio de forma boba, con una risa tan nasal y destartalada que hasta el Lizalfo rodó los ojos de la vergüenza.
-Cuídala y aliméntala- clamó al tiempo que abandonaba la celda- Si Ceo llega primero avísale de lo ocurrido.
-¿Y si el brujo llega primero?
-Espero que no… no sabemos si Ceo quiere dársela así como si nada.
-Bien- clamó el otro con nervios.
Las enormes patas del Lizalfo hicieron eco en la loza de piedra volcánica, escuchó como descendían a través de los laberintos cavados en la montaña y después cuando el sonido desaprecio suspiró de forma triste.
Tenía ganas de llorar pero sabía que con eso no solucionaría nada.
-Link…- musitó sin siquiera pensarlo.- he terminado en un sitio horrible…. ¿Por qué será que siempre me pasan estas cosas?- clamó mientras recordaba como todo en su vida había sido un desastre, si no estaba Impa terminaba en las manos de hombres aprovechados, si no estaba Link terminaba en manos de los Dodongo o en el hocico de cualquier fiera que le rondara cerca.
Últimamente y quizás desde siempre tendía a meterse en demasiados líos estando sola.
Su mente viajó en el tiempo unos cuantos meses a ese día en el que lo había conocido, nuevamente recordó las ultimas cosas que le había dicho, Tomodachi tenía razón, le había gritado sin motivo alguno… era cierto que él se había portado mal con Dulac, pero su rabia y sus celos no la habían dejado ver ese semblante sumamente preocupado y además ¿Cómo se suponía que tenía que actuar?, se había puesto completamente a la defensiva, pero era porque él sabía que ella todavía le tenía miedo a los hombres.
Un profundo dolor comenzó a acentuarse en la boca de su estómago, cerró los ojos pero su corazón le dolió mucho al hacerlo.
"se sintió herido".. "solo… y si no regresamos seguro que de verdad se va a ir y nos va a dejar para siempre. "
El recuerdo se volvió sumamente amargo.
-Seguro que de verdad se fue…
Musitó para sí misma, sabiendo que de otra forma ya habría intentado rescatarla, una lagrima se le escapó de forma furtiva y fue a parar al piso en donde en segundos se vaporizo debido a la temperatura.
Nuevamente se sentía sofocada y se levantó sintiendo que las manos le ardían, la loza volcánica estaba realmente caliente. Sus pies trastabillaron un poco y no se dio cuenta en que momento fue a parar contra la pared que estaba a sus espaldas.
-Auch- gruñó, aunque el pequeño golpe ahora era lo de menos.
Los minutos se volvieron horas, el carcelero le pasó un plato de comida entre las rejas anchas, pero ella simplemente retrocedió hasta una esquina, el tiempo pasaba de manera implacable y la luz del crepúsculo nuevamente abandonó la celda al igual que lo había hecho el día pasado.
-"Nadie va a venir a salvarme"- pensó mientras se llevaba las manos la cara.
El silencio se había vuelto cortante, incluso su celador se había aburrido y la había dejado abandonada, el leve burbujeo de las termas que se encontraban a unos cuantos kilómetros era menudamente audible.
El aullar de los géisers que subían y bajaban de manera constante, el viento silbando durante la noche… su propia respiración haciendo remolino contra su cara.
Cuando sus manos abandonaron finalmente su rostro parpadeó para recuperar la visión perdida, su celda ovalada y monótona estaba revestida con colores marrones y rojizos, a la derecha la gran rejilla abandonada le acusaba cierta pesadumbre, los barrotes se veían bastante fuertes a pesar de que a primera vista se notaba que había sido desgastados por el tiempo, un pequeño ventanuco se erigía enfrente de ella y por primera vez en horas logró ver algo que no fuera vapor de agua.
La luna llena refulgía de una manera hermosa y las estrellas titilaban como diciendo "Hola, aún no hemos desaparecido", era como la visión salida de una novela, mágica pero a la vez muy distante.
Entonces cuando las horas pasaron, nuevamente su mente regresó al pequeño pueblo del que había salido, se preguntaba si Tomodachi estaría bien o si Epona habría logrado levantarse, se había caído de bruces y era probable que se hubiera roto algún hueso. Se preguntaba también cuál sería su destino y por qué ese tal brujo estaba interesado en ella, aunque sus cavilaciones sólo le permitieron llegar a una conclusión poco precisa, estaba más que obvio que la utilizarían para pedirle algún soborno a Hyrule.
Las palabras del primer ladrón que los recibió en la entrada de aquel recinto vagabundearon en su cabeza "Cuando todo esto acabe seguro que King se la come", eran añejas, pero entonces, ya no estaba segura de nada, no sabía si algún día volvería a su casa o si tendría la oportunidad de volver a ver a los seres que había amado en la vida.
Lo único que sabía era que Link ya no estaba, la había dejado a su suerte en el peor de los momentos, la palabra "Largate" rondó su cabeza de forma tortuosa… y entonces también la visión a la que había ignorado en aquel preciso momento.
Los ojos tristes y confundidos de Link cuando ella le propinó la cachetada, se habían perdido en una mirada cristalina, no sabía cómo expresarlo con palabras pero ahora esas emociones fluían sin poder contenerse. Su subconsciente la dejo oír cosas que no se había permitido escuchar antes, las largas zancadas del hylian alejándose por el camino opuesto, y antes de eso, los latidos de su corazón de forma acelerada.
La frase "se sintió herido" tomó un nuevo significado. Y entonces se dio cuenta que había lastimado a la persona que más amaba en la vida, al único ser al que le había entregado sus sentimientos y su corazón plenamente.
-No- musitó dejándose caer en la losa ardiente- ¿Qué hice?... no quería… de verdad no quería que me dejara…
Pero ya era tarde…
Seguro que se había ido en cuanto se percató de su propia ausencia, Tomodachi seguro que se había quedado desmayado en aquel llano sin la oportunidad de ir a buscarlo o de convencerlo de que se quedara.
Seguramente se había visto nuevamente solo y también se había marchado solo, simplemente solo como lo había estado durante casi toda su vida.
Recordaba las tiernas sonrisas que sólo le había brindado a ella y cuando las comparo en su memoria, descubrió que no se parecían en nada a las que le había dedicado a aquella chica en esa tarde, eran falsas y sin emociones tal y como Tomo lo había descrito, eran solamente un "juego", algo tan innato como respirar o tan inevitable como el latir de un corazón, algo que simplemente le daba vida. Cuando encontró su nombre se había vuelto feliz y orgulloso, había dejado de ser una cosa para poder convertirse en alguien, pero aun así seguía siendo un mercenario, seguía viviendo como lo había hecho desde el inicio, siguiendo su instinto… el mismo instinto que le había devuelto sus alas a Rouro, y el mismo instinto que le había permitido a ella entender lo que se sentía estar completa.
Era cierto que no le había gustado, pero de un momento a otro comprendió que tampoco quería cambiarlo por otra cosa, era un ser único y realmente extraordinario.
-Y ya no lo tengo…- musitó mientras la frase se perdía en el eco sordo de la celda.
De verdad que ya no lo tenía, y de un momento a otro era lo único que le importaba, gimoteó de dolor al comprender que de verdad lo había perdido, había terminado por desaparecer junto con una parte de su alma y también junto con sus sentimientos.
Nuevamente se sintió vacía y sus pasos la guiaron de forma tambaleante hasta la rejilla de su celda, se aferró a ella con rabia en el alma sin comprender que se estaba lastimando a ella misma, el metal estaba ardiente como el resto de la estancia, y sin embargo ella lo sintió como un toque gélido.
Entonces de verdad lloró como no lo había hecho en horas, como no lo había hecho nunca en su vida entera, quería que su Link volviera, quería volver a tenerlo entre sus brazos, aunque no pudiera decirle sus sentimientos y aunque su corazón no soportara compartirlo con otra.
Bajo la nube de confusión que se acentuó en su cabeza no logró escuchar el escándalo que se había armado en los pisos inferiores.
Los gruñidos de Los Lizalfos y las blasfemias inteligibles del resto de los ladrones, un olor a quemado le llegó levemente hasta el inconsciente, aunque su cerebro lo ignoró debido a los olores sulfúricos que lo habían intoxicado casi por más de un día.
Sus brazos perdieron poco a poco la fuerza y sin sentir otra cosa que no fuera odio hacia su propia estupidez, dejó su cuerpo a la deriva, cayó lentamente como el mismo fluir del tiempo y cuando toco piso suspiró con resignación…
Se sentía vencida y agotada, las lágrimas ya se le habían secado y su frente también fue a parar hasta aquellos barrotes.
Se perdió durante mucho tiempo en sus sueños hasta que ciertos pasos se escucharon de forma pesada…
No tenía el menor interés de posar su vista sobre aquel nuevo individuo que ahora se posaba delante de su celda, pero entonces muy dentro de su ser algo la llamó de forma desesperada, la mano de esa persona se posó sobre la suya y entonces levantó la mirada.
Unos ojos fieros y profundos la recibieron, estaban tan llenos de odio y de ira que ella no pudo evitar que los suyos se llenaran de lágrimas.
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Continuara...
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Comentarios del Capitulo:
Bueno pobre Zelda, creo que a veces a todos nos pasa, hay ocasiones en las que lastimamos a quien mas queremos sin poder remediarlo y ademas nos damos cuenta justo cuando ya es un poco tarde.
¿Será que Link de verdad ya la ha abandonado? :(
y ademas de verdad que terminó en un lugar horrible, ¿Que clase de lugar horrible es ese?, en el siguiente capitulo vamos a averiguarlo con mas detalle.
Este capitulo estuvo bastante corto, aunque desde un inicio trate de hacerlo tal y como había hecho el de Epona ;)
