N/A: Ese jodido momento en el que crees que Neko nunca regresará a sus fics de antes pero ¡Bam! Aparece con un nuevo capítulo.
Sinceramente las extrañé, pero me bloqueé completamente con esta historia, pero estoy segura de que no volverá a pasar. He vuelto y terminaré esto, sólo por ustedes.
Levi abrió los ojos con lentitud gracias a un dolor de cabeza asqueroso por haber pasado casi toda la noche sin dormir por razones obvias, era difícil para él aceptar que tener sexo con Eren era más que satisfactorio, Eren era el único hombre que lo había hecho tocar las estrellas sin salir del cuarto de hotel.
Estúpido, pero cierto.
Miró a su costado para encontrar una maraña de cabello castaño entre las sábanas blancas, como un deja vu, solo que esta vez Levi sabía con quién se encontraba.
—Eren —dijo mientras levantaba las sábanas, mejor dicho, jalándolas con fuerza dejando a Eren descubierto, para después abrir las cortinas con saña, filtrando la luz fuerte del sol a su habitación.
—¡Mierda Levi! ¡Mis ojos! —se quejó el moreno retorciéndose en la cama.
—Vístete, desayunaremos con tu familia y la mía —dijo Levi ignorando a Eren por completo, colocándose unos pantalones holgados y una camisa blanca.
Eren imitó a su adversario después de haber acabado con sus quejas y se puso una camisa verde y unos shorts color café.
Para Levi la ropa de Eren le hacía ver… Sexy.
Sí, bastante sexy.
—Levi, creí que habíamos acordado que solo olerías dulce por las noches —gruñó el moreno y el aludido se sonrojó.
—No es tan fácil…
—Lo sé, tampoco es fácil para mí no follarte, pero me controlo.
—¡Oh claro! Te controlas tan bien que ayer me follaste como un maldito loco en el baño público de un restaurante… Eren ¡Isabel nos descubrió! —ironizó.
—¿Intentas echarme la culpa de eso? Levi, todo pudo haber salido bien esa noche, pero tus malditos gemidos se oyeron hasta Alemania.
—No me jodas…
—Ya lo hice —interrumpió burlonamente Eren.
—Cállate maldito subnormal, quiero ir a desayunar…
—Dirás a almorzar…
—¡Cállate! ¿Quieres? Al menos déjame terminar de hablar…
—Imposible, tu voz es molesta cuando no la usas para gemir mi nombre.
—Idiota —gruñó Levi para después salir de la habitación.
Habían pasado tres días después del accidente de la ropa interior y desde ahí aquel par se había dedicado únicamente a pelear y tener sexo. Para ellos aquello tenía sentido, pero para Isabel no, ella sabía que tarde o temprano un sentimiento podría más que el otro y esperaba con ansias que el sexo sin compromiso se convirtiera a compromiso total entre ellos.
Pero sabía que no podrían sin ayuda.
—¿Y cómo están ustedes dos? —preguntó la menor con una sonrisa perversa en su rostro.
—Mal —respondieron ambos al unísono y secamente.
—No me sorprende —dijo Carla con evidente molestia llevándose un trozo de pan dulce a la boca.
—Hoy es prácticamente su último día completo aquí ¿Por qué no hacen algo divertido antes de irnos mañana? —sugirió Isabel.
—¿Cómo qué? ¿Pelearse hasta morir? ¿Discutir acerca de esa estupidez de sus extraños gustos musicales? —preguntó con burla Kenny quien llevaba un enorme sombrero tapándole la cara.
—Debes admitir que Justin Bieber no tiene talento —comentó Eren mirando a Levi—. El tipo es gay.
—Oh claro y el vocalista de Tokio Hotel* no lo es ¡Joder solo hay que mirarlo para saber que su hermano le da por detrás!
—No le hables así a mis bebés y menos a Bill Kaulitz* el hecho de que el twincest* sea real no te da el derecho que te burles… ¡El Toll* es real!
—¿Qué mierda significa todo eso?
—Significa que eres un estúpido ¡Solo deja a Bill en paz!
—¿Es mi imaginación o esos dos cada vez se pelean más? —preguntó Carla aún más irritada que antes.
—Sí, sobre todo por las noches… en la cama... sin ropa —comentó Isabel con un gesto que hizo que todos la miraran con miedo—. Oh vaya, ustedes sí que son débiles de mente.
—Me voy de aquí —anunció el embarazado sin más mientras se alejaba con rapidez de allí.
Todos se quedaron en silencio bastante sorprendidos por el cambio de humor tan repentino de Levi.
—Eren, creo que lo ofendiste —susurró Isabel cerca de Eren.
—¿Yo? Tú fuiste la que mencionó algo incómodamente sexual entre nosotros.
—Yo siempre he sido así, además, Levi siempre se ofende cuando tú le dices algo, fue tú culpa.
—De acuerdo, pero no me importa.
—Debería —habló Grisha por primera vez—. Debe importarte, cuando regrese le pedirás disculpas.
—Pero yo…
—Solo obedece Eren.
El castaño asintió bastante molesto y miró con odio hacia donde Levi había salido.
Isabel le miró preocupada, debía hacer algo para que esos dos no se dejaran llevar por su odio mutuo o todo el progreso se perdería, junto con su nueva OTP…
—¿Cómo que no está en tu cuarto? —preguntó Eren hablándole a Isabel a través de su celular saliendo nervioso de la habitación del hotel.
—No, Eren, diablos estoy preocupada, se fue desde la mañana y ya casi anochece.
—Y mañana en la mañana nos iremos a casa ¿Tú crees que lo encontremos para entonces? —Eren se metió dentro del ascensor ansioso, se sentía algo culpable de la desaparición de Levi, y si algo le pasaba definitivamente sería su culpa.
—Yo espero que sí, iré a buscarlo por la ciudad.
—Iré contigo.
—No, mejor quédate en el hotel por si regresa, yo iré con tus padres y mi tío… te avisaré si lo encontramos.
—Isabel, todo esto es por mi culpa ¿cierto?
—Claro que no, recordemos que mi hermano está embarazado, en ese estado es bastante hormonal, tranquilo, ya aparecerá y le podrás dar su última noche aquí —dijo la menor de manera pervertida y se carcajeó fuertemente.
—Me das miedo.
—Nos vemos Eren.
Y colgó.
Eren miró el celular con molestia y lo metió a su bolsillo.
Al salir del ascensor fue directamente a la zona de comida para darse cuenta de que estaba vacío, eso lo hizo sentirse más nervioso.
Caminó un poco más para llegar a afuera, en donde una enorme alberca se encontraba bajo el ocaso.
Eren estaba a punto de irse hasta que reconoció una figura solitaria metiendo únicamente los pies en el agua.
—¡Levi! —gritó Eren con desesperación y corrió hacia él—. ¡Gilipollas! ¡Idiota! ¡Estúpido!
Levi lo miró con cara de pocos amigos.
—¿Qué quieres?
—¿Todavía lo preguntas? ¡Estabas desaparecido! ¿Dónde estuviste? —gritó el castaño, colérico y extrañamente feliz al mismo tiempo.
—No estaba desaparecido, le dije a Isabel que iría con Petra y los demás a dar una vuelta y comprar recuerdos antes de irme ¿Acaso no les dijo nada?
Eren tuvo un extraño tic en el ojo.
¿Isabel sabía? Maldita hija de…
—¡No me lo dijo!
—Bueno, tal vez tenía sus razones para hacerlo.
—Ajá ¿Cómo cuáles?
—Le dije que no quería verte… supongo que entendió y no te lo dijo para que no me buscaras como el idiota que eres.
—¡Creí que te había pasado algo!
—Claro que no —respondió Levi ajeno a la preocupación de Eren.
Eren suspiró y se sentó a su lado.
—¿Estabas molesto conmigo? —preguntó el castaño.
—Siempre lo estoy contigo —respondió el otro evitando la mirada de Eren.
—¿Incluso cuando tenemos sexo?
Levi lo fulminó con la mirada.
—Incluso cuando lo hacemos —afirmó—. Siempre te vienes dentro de mí y eso me molesta.
—Eres todo un maricón, igual a Justin —y así la plática se tornó oscura de nuevo.
—Sí, como tú digas, fanático de un tipo que se maquilla.
—¡Maquillaba! ¡Eso tiene bastante! Además maquillarse no te hace maricón.
—Ahora que lo recuerdo tú bailabas en tacones, ¡Vaya! ¡Los alemanes son bastante raros!
—No es por ser alemanes ¡Joder! Puede que seamos gays, pero es que lo haces parecer algo malo.
—¡Lo admitiste! ¡Admitiste que el tipo es homosexual!
—Yo no sé si lo sea, soy fundashi y lo emparejo en el Toll que es diferente.
—No entiendo de lo que hablas.
—Porque eres un estúpido.
Levi se levantó bastante cabreado, pero su suerte le jugó mal y terminó tropezando y cayendo al agua.
Eren se carcajeó fuertemente durante un largo rato hasta que se dio cuenta de que Levi no salía a la superficie.
—Mierda —gruñó y se lanzó al agua sacando a Levi quien tosió desesperadamente.
—No sé nadar —gimoteó Levi antes de toser de nuevo.
—Me di cuenta —dijo el moreno cargando a Levi hasta recostarlo en el suelo—. ¿Estás bien?
—Sí, gracias por no dejarnos allí —Eren lo miró con cuidado y sonrió.
—Haría todo por mi bebé… Hasta soportar a un hormonal embarazado que además es mi peor enemigo.
Levi soltó una risita como si aquello hubiera sido un halago.
—Quiero ir a acostarme —susurró el pelinegro y Eren asintió con dulzura.
Eren tomó nuevamente a Levi en sus brazos acunándolo y lo metió al hotel, ambos estaban empapados.
—¡Dios mío! ¡Allá está Levi! ¿Por qué está mojado? —preguntó Carla desde el portal principal del hotel.
—Tranquila Carla, lo mejor es dejar que ambos vayan a su cuarto ahora, deben estar bien, es bueno saber que Eren lo haya encontrado —respondió Grisha tomando el hombro de su mujer.
—Sí, déjale a Eren darle su última noche aquí a Levi —dijo Isabel con una sonrisa de oreja a oreja.
Fin del capítulo.
N/A: En verdad extrañaba este fic :,3 lamento si los cambios de los personajes son demasiados, pero es que me he perdido un poco con ellos, solo espero que les haya gustado.
Tokio Hotel* Es un grupo Alemán de rock/pop, pop alternativo. Durante mi ausencia me envicié con este grupo como nunca antes, así que tal vez los mencione más seguido por aquí.
Bill Kaulitz* Es el vocalista del grupo.
Twincest* Se le llama así a las relaciones amorosas entre hermanos gemelos.
Toll* Es el nombre que se le da a la relación entre el vocalista (Bill) y su hermano gemelo y guitarrista de la banda (Tom).
Playlist:
Automatic - Tokio Hotel.
/Ven, les dije, me he enviciado :v
¿Review?
