N/A: Hola mis hermosas criaturas del señor, he vuelto una vez más y les he traído un nuevo capítulo, espero les guste.
—¡Haré una fiesta! —gritó Isabel alarmando a todos los de aquella cafetería.
—¿Una fiesta? —preguntó Eren con cierto temor.
—Apenas regresamos a casa ¿Y ya quieres hacer una jodida fiesta? —dijo Levi salido de sus casillas.
—Sí, pero no te preocupes, no pienso invitar a nadie del instituto, solo amigos míos que he conocido por ahí —contestó Isabel sonriendo de oreja a oreja.
—Haz lo que quieras, yo no pienso asistir a una de tus fiestas, no sé si lo recuerdas pero no debo hacer esfuerzos bruscos ni beber alcohol —dijo Levi para soltar un suspiro después.
—Entonces ¿Piensas abandonarme en una fiesta llena de personas borrachas que podrían violarme, descuartizarme y vender partes de mi cuerpo por EBay?
—Son tus amigos ¿No? Se supone que debes confiar en ellos, y además dudo que te vendan por EBay, es más fácil en la Deep Web.
Isabel lo miró molesta inflando las mejillas.
—Quiero que vengas con Eren, no tomes alcohol, solo… quiero que estés ahí, de todas formas es mi fiesta de adopción —dijo Isabel haciendo que Levi abriera sus ojos como platos.
Lo había olvidado, Isabel cumplía 15 años de haber sido adoptada, de convertirse en una Ackerman. Su madre antes de morir solía hacer dos fiestas al año a Isabel, una por su nacimiento y otra por ser un miembro más de la familia. Y como Levi siempre odió festejarse, su madre decidía poner todo para Isabel.
—¿Adopción? ¿Eres adoptada? —preguntó Eren extrañamente interesado.
Isabel solo asintió con la mirada puesta melancólicamente en su té.
—Isabel, lo siento, lo olvidé, en verdad, perdón —dijo Levi mirando a su hermana fruncir el ceño.
—Descuida, lo entiendo, tienes muchas otras cosas importantes en tu mente como para olvidar el día más importante en la vida de los Ackerman, no te preocupes, es normal olvidarse de tu hermana, sobre todo cuando es adoptada...
—Joder Isabel, ya te dije que lo siento —interrumpió Levi.
—No es tan simple perdonarte… A menos que… —dejó la palabra en el aire.
—A menos que… —animó a continuar su hermano.
—¡A menos que tú y Eren vengan a mi fiesta de adopción!
Levi la fulminó con la mirada dándose cuenta de en la trampa en la que había caído gracias a Isabel.
—Olvídalo.
—Pero…
—¡Ahg! ¡De acuerdo ahí estaré!
—¡¿En serio?!
—Sí.
—¡Gracias hermanito!
—No empieces…
—De acuerdo los veré mañana a las ocho de la noche, se la van a pasar genial, lo prometo —y dicho esto la menor salió de la cafetería dando brinquitos emocionados por todo el lugar.
—Vaya, vaya —dijo Eren mirando divertido a su adversario.
—¿Qué? —preguntó Levi irritado.
—Así que el gran Levi tiene una debilidad.
—¿De qué hablas mocoso estúpido?
—Tu hermana Isabel, es tu debilidad, harías todo por ella ¿A que sí?
—¿Y a qué viene eso?
—Solo es curiosidad.
—Lo cual es extraño viniendo de ti ¿Acaso mi familia te interesa?
—Solo un poco —confesó el castaño.
Levi lo miró fijamente, pero no dijo nada y al final se limitó a comer todo lo que había pedido.
Eran las siete de la tarde y la fiesta de Isabel empezaría en una hora, Eren y Levi se encontraban en la habitación en donde Levi dormía, ambos estaban acostados mojados en sudor y otros fluidos, gimiendo cosas inentendibles y Eren sobre Levi.
—¡Joder idiota! Ngh, n-no hagas eso —gimió Levi sosteniéndose tembloroso de los hombros de Eren.
Eren frotaba con cierta malicia los pequeños pezones de Levi haciéndolo gemir entre el dolor y placer mientras lo penetraba sin piedad.
—¿Por qué no? Uff mmh, si hasta estás chorreando de gusto.
—Eres un bruto, ni que fuera uno de tus malditos muñecos inflables ¡Ah! —y de pronto las espalda de Levi se encorvó, Eren había llegado a ese lugar.
Eren sonrió con malicia y comenzó a golpear ese punto con fiereza haciendo que los ojos de Levi se pusieran prácticamente en blanco.
—Yo no hago eso con muñecos inflables cariño… Ngh… Y-yo lo hago con muñecos de carne y hueso.
Y Levi se corrió sin siquiera avisar, manchando el pecho de Eren, gritando cosas sin sentido y cayendo rendido en el colchón.
—Eren —habló Levi haciendo un esfuerzo enorme dado al aire que le faltaba—. No te corras dentro de…
Levi no pudo terminar de hablar ya que Eren llegó al climax justamente dentro de Levi.
—¿Qué decías? —preguntó el moreno burlándose de Levi.
—Eres un gilipollas.
—Di algo nuevo, siempre dices lo mismo cuando me corro dentro de ti.
—Cállate.
Eren no dijo más, salió de Levi y se levantó de la cama.
—Pido el baño primero —dijo Eren después de un rato mirando el reloj de pared.
—De acuerdo, pero no te tardes mucho —contestó el pelinegro sobando su vientre un poco hinchado—. Después seguimos nosotros.
Eren se quedó observando esa escena durante un momento, Levi parecía extrañamente adorable, esa manera en la que sus finas manos tocaban con amor su vientre desnudo al igual que su cuerpo, totalmente relajado, incluso Eren se atrevería decir que Levi lucía inocente.
Eren sacudió su cabeza como si con eso desaparecieran aquellos extraños pensamientos y se metió a la ducha.
Levi en cambió se quedó ahí, ajeno a todo, simplemente amando a quien no podía ver.
—Eren es un buen padre —susurró—. Aunque no nos amemos estoy seguro que contigo será diferente, él cuidará bien de ti al igual que yo, nos une el amor que te tenemos y creo que eso es lo que más importa ahora —segundos después Levi se quedó completamente dormido justo a una hora de la fiesta de su hermana.
—¡¿Por qué tardaron tanto?! —preguntó Isabel abriendo la puerta de su casa mientras la estruendosa música sonaba.
—Levi se quedó dormido, me llevó bastante tiempo despertarlo.
—¡Me tiró agua a la cara y después me aventó a la tina! —gritó Levi molesto.
—Vaya ¿Y le quitaste la ropa, Erencito?
—Eso no te importa —contestó Levi tomando a Eren del brazo metiéndolo a la casa.
—¡Espera! ¿Qué haces? ¡Suéltame estúpido! —gritó Eren a causa de la música tan alta y Levi lo soltó un tanto desconcertado.
—¿Por qué? —preguntó Levi.
—Levi, seamos honestos, nos odiamos y justo ahora tenemos la oportunidad de separarnos y hablar con otras personas, no lo arruines y ve a bailar en medio de la pista a ver qué clase de persona quiere follarte en el baño esta noche —y dicho esto Eren se fue como el hijo de puta que era para Levi, se fue dejándolo solo con los ojos húmedos y con Isabel atrás de él mirando la escena bastante sorprendida.
—¡¿Qué demonios fue eso?! —preguntó la menor confundida.
—Eso fue Eren Jaeger, siendo tan idiota como siempre —ironizó Levi caminando hasta una de las sillas libres.
—Nunca creí que iba a ser tan grosero como para dejarte solo.
—Date a la idea Isabel, él siempre ha sido así —habló el otro mientras miraba a Eren comportándose como todo un conquistador entre chicos y chicas.
—Pues hazle pagar —dijo Isabel mirando al mismo lugar.
—¿Sí? ¿Cómo? —preguntó Levi, incrédulo.
—De la misma manera en la que lo tuviste a tus pies esa noche.
Levi miró a su hermana algo asustado por lo cínica que sonó la voz de ella ante ese comentario, pero, extrañamente, Levi pensó que tal vez sería una buena idea.
(Reproducir: We Found Us — Tokio Hotel).
Levi solo podía ver su reflejo en el espejo del baño mientras tomaba el valor suficiente como para hacer aquello, suspiró y lentamente comenzó a caminar hasta la puerta en donde afuera varias personas se encontraban charlando, bebiendo, bailando y cantando, entre ellas Eren que solo hablaba con un grupo de personas.
Levi bufó y caminó hasta el centro de la sala, y comenzó a mover sus hombros con cierta vergüenza la cual creció un poco más al ver que varios chicos y chicas le miraban, continuó moviéndose bajo la escasa luz del lugar, moviendo sus caderas simulando las veces en que Eren lo embestía.
Un leve suspiro se escapó de su garganta mientras sus manos recorrían su pecho, cerró sus ojos y comenzó a moverse más libremente en el lugar, sintiendo de pronto todas las miradas en él.
—Cuando te dije que bailaras, era sarcasmo —dijo una voz gruesa y ronca que Levi reconoció.
—No sonaba así, creí que hablabas en serio —dijo Levi intentando no sonar excitado, pero la manera en la que era acariciado por Eren en aquel baile le hacía imposible todo.
—Levi, estás duro ¿Verdad? —dijo Eren con la voz aun más ronca.
—¿Y eso a ti que te importa?
—Solo responde.
Levi abrió los ojos para encontrar a Eren frente a él con la mirada oscura, llena de deseo. Levi se preguntó a sí mismo si su propia mirada se parecía a la de Eren en ese momento.
—Sí —contestó sin más logrando como respuesta un extraño abrazo de parte de Eren—. ¿Pero qué haces?
—Solo frótate en mí mientras bailas, yo bajaré tu dureza, Levi.
Levi abrió los ojos de par en par y miró a Eren casi anonadado ¿Frotarse? ¿Y toda la gente que los miraba?
—Pero…
—Solo hazlo Levi, no dejaré que nadie te vea.
Levi enrojeció, tembló un poco, pero al final obedeció al moreno.
Comenzó a mover las caderas siendo abrazado por Eren el cual se limitaba a sentir a Levi restregarse y a mirar a todos con odio, advirtiéndoles que dejaran de observar a Levi.
Cuando el ojiverde estuvo seguro de que las miradas los evadían sin dudarlo la mano de Eren se metió entre ambos y comenzó a acariciar el duro miembro de Levi sobre la ropa.
Aunque sabía que ya no los miraban decidió ser cauteloso en sus movimientos mientras Levi hacía un esfuerzo por seguir bailando.
—Ngh —gimió el pelinegro ocultando su cara en el hombro de Eren mientras este se dedicaba a sobar con lentitud y cuidado a Levi.
Levi no solo estaba excitado, sino que también impresionado, era la primera vez que se sentía completamente a salvo con su rival.
Eren se mantenía al tanto de la gente que se encontraba ahí, aquellas personas bajo la mirada atenta de Eren trataban de ignorar a Levi bailando. Era demasiado sensual, Eren lo admitía y también admitía que ese olor que comenzaba a desprender su enemigo lo ponía verdaderamente caliente.
—Levi…
—¿Sí?
—Necesito tocarlo.
—¿Tocar qué?
—¡Tu pene, Levi!
—No tenías… que ser tan vul-gar.
—Voy a sacártelo.
—¡¿Es-estás loco?! Nos verán.
Eren hizo caso omiso y en un movimiento rápido sacó el miembro de Levi fuera de su pantalón.
—Estamos abrazados, lo dudo mucho —Levi agradeció internamente la música tan alta ya que el sonido que hacía su intimidad mojada al ser frotada era algo vergonzosa.
En ese momento, la música, el extraño calor que los sofocaba, la adrenalina de ser atrapados, el morbo que conllevaba, todo eso fue detonante para que Levi comenzara a sentir el orgasmo llegar a él sin piedad.
—Eren, estoy… Ya casi —gimió Levi en su oído.
Eren gruñó y aceleró sus movimientos.
—Quiero que te quede algo claro Levi, desde ahora tú eres mío, nadie puede tocarte más que yo.
—¡Eren! V-voy a…
—Solo hazlo, nadie va a notarlo.
—Eren, yo no… tu ropa mgh, la mía, oh, Eren no puedo… es asqueroso.
—Tranquilízate, yo te protegeré… déjalo salir Levi, córrete para mí.
Y Levi cerró los ojos aferrándose al otro, su respiración se volvía cada vez más agitada y su cuerpo comenzó a temblar, sus piernas le fallaron pero Eren lo sostuvo, todo su cuerpo le avisaba, de pronto comenzó a ver borroso y su semilla salió disparada.
Su respiración era pesada, había tenido un orgasmo en medio de la sala, con personas moviéndose a su alrededor, eso lo hizo enrojecer de inmediato (mucho más si cabía).
Eren rápidamente lo abrazó con más fuerza evitando que alguien los viera, aunque en ese punto todos parecían temerle a la mirada de Eren, la cual se dulcifico cuando miró a Levi y lo arropó con sus brazos de nuevo.
—Vámonos a casa —dijo Eren acomodando la ropa del otro.
—Pero ¿Qué hay de Isabel?
—Ella lo entenderá —dicho esto Eren se quitó su chaqueta y se la colocó entre las piernas—. Pero tiene que ser rápido.
Levi asintió y tomó a Eren de la mano llevándolo lejos de la gente que evitaba mirarlos.
Todos menos Isabel, quien mantenía una sonrisa de oreja a oreja mientras fingía bailar con aquel extraño de cabello rubio.
—¡El mal triunfó! —gritó la chica siendo recibida por la mirada de su compañero.
—¿Qué?
—Ash olvídalo Fernan…
—Soy Farlan.
—Sí, bueno, no me importa.
Y una vez más los planes de Isabel dieron resultado.
N/A: Y eso fue todo por hoy.
Espero les haya gustado.
Lamento si fue demasiado morboso, quería experimentar un poco.
En el siguiente capítulo les prometo más lemon :3
Las amo, gracias por todo su apoyo.
Playlist: Melanie Martinez — Sippy Cup.
