~*~Los Personajes de este fic no me pertenecen, excepto los OCs marcados por la misma historia. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA.
~*~Este fic no está hecho con fines de lucro sólo es por entretenimiento y diversión.
Raya (cambio de escena, con una o varias alteraciones Cronológicas)."Pensamientos"*Asterisco en el intertexto* (notas de la autora, marcadas con N.A al final del texto en el mismo orden correspondiente de la lectura)."Referencias a otras frases",Recuerdos muy efímeros, Los sueños aparecerán en cursiva precedidos y seguidos por dos puntitos.
AVISOS Y COMENTARIOS (si es que los hay), al final del capítulo.
.~.^.~.
*.~Capítulo 50: Pasaje…~.*
~.^.~.~.^.~
Los rayos del sol entraron por la ventana, Zelda bostezo para desperezarse, había dormido poco durante la noche, estaba tan preocupada por sus amigos que no podía relajarse. Beast quien permanecía a su lado le dio los buenos días con los ojos bien abiertos.
Tenía pensado quedarse ahí quietecita esperando a que su mercenario volviera, pero su estómago rugía como fiera y muy a su pesar aceptó que tenía que salir de ese sitio, abrió la puerta de forma cautelosa, había un silencio excesivo cortando el ambiente lo cual le indicaba que posiblemente estaba sola.
—Qué extraño— aunque si lo pensaba bien ese collar mágico no le permitía salir del pueblo por lo que posiblemente sus captores no tenían que preocuparse de nada.
De pronto cierto repiqueteo se escuchó desde el fondo de la casa del herrero, seguro se había equivocado. ¿Había alguien más en la casa?
—Sendero del Guay pardo, Camino hacia el hogar de las salamandras….
— ¿Eso es lo que pone?
—Eso es lo que dice la inscripción de la piedra— añadió Tomodachi muy seguro de sus palabras. Había cientos de caminos laberinticos que conformaban el sendero de la montaña, y en cada bifurcación que encontraban se habían topado con indicaciones ambiguas, tal y como había dicho Smith, estaban talladas en la piedra de la montaña en un idioma rebuscado que sólo Tomodachi entendía. — ¿A dónde vamos?
—Aunque no puedo leer la cosa esa, es obvio que hay que usar la intuición lógica, he entrado en bastantes templos a saquear chucherías y si algo he aprendido es que a los antiguos les fascinaban las analogías.
— ¿Si?
—Buscamos a Din. Antiguamente a la diosa se la relacionaba con el elemento del fuego, fíjate bien Tomodachi— añadió apuntando hacia la fachada del Templo que se veía hacia arriba— la puerta de la estructura apunta hacia ese lado, si mi orientación no falla a pesar de las vueltas que he dado, por aquel lugar se encuentra el cinturón de Fuego del que recién venimos, eso significa que en este templo la Diosa del poder aún guarda sus atributos. Iremos hacia la casa de las Salamandras, según las mentes supersticiosas esos animales pueden resistir el fuego.
—Muy bien Link, eres un genio. Deberías ser Arqueólogo.
—Demasiados líos y poca paga, es mejor ser saqueador de tesoros.
—Si no fueras mi amigo te golpearía por decir semejante blasfemia. — bufó de una forma graciosa mientras una pequeña venita se le erguía en el entrecejo.
Link simplemente rodó los ojos con gracia.
Aryll caminó de forma triste, a su lado el abuelo Smith soltó un tremendo suspiro. La casa del viejo herrero se dibujó al fondo del pueblito.
—Mira— dijo Aryll señalando la chimenea.—Sale humo de ahí abuelo
—Eh?, que extraño, no deje nada en la cocina.
— ¿Crees que la princesa este en la cocina?
—Tal vez.
Pero era extraño de sobremanera, habían salido desde temprano a surtir su despensa de víveres, si Zelda estaba ahí ¿quién sabe que estaría haciendo?
— ¿Qué será lo que pretende esa bruja?— soltó Aryll casi de la nada.
—Shhhh
—Está muy lejos abuelo— masculló con desgana.
—Tiene oídos en todas partes, incluso aquí en las tierras fronterizas a Dragonsterra.
— ¿Por qué esta tan interesada en Link?
—Parece ser que el joven mercenario heredó el alma de un antiguo héroe, la verdad no estoy seguro de que es lo que realmente pretende.
—Mira que meter a este pequeño pueblo en sus asuntos.
—Sin remedio…
— ¿Te rindes así de fácil?— suspiró
—Si la hacemos enojar podría deshacerse de nosotros con tan sólo chasquear los dedos.
—Pero no me gusta ser su marioneta… además. Zelda se veía muy triste, no me gusta tener que hacerle esto. — rechistó con enfado.
—Link volverá… conseguirá el tesoro y no pasara nada malo.
—¿Y si no?.
—Zelda tendrá que casarse con Vilán y…
—Consumar su matrimonio— interrumpió con una voz seca sintiendo cierto malestar por dentro
—…
El viejo Smith viró el rostro, metió una mano a su bolsillo y rebuscó para sacar su llave. Aryll se recargó en la puerta de la casa y respigó de forma sorpresiva cuando esta se abrió sin previo aviso.
—WAaah!, ¡La puerta está abierta!
Ambos asomaron al interior de la casa, había cierto jaleo que provenía desde la cocina, gritos despavoridos de alguna chica, aunque para ser sinceros no se parecían a los de Zelda.
— ¿Zelda?—Aryll avanzó con cautela. La puerta de la cocina estaba abierta, y de pronto de ahí salieron algunas plumas enormes de color blanco.
— ¡No te me acerques!— rugió una voz sumamente enojada, ahora sí que era la de Zelda.
—Oye sólo trate de ser amable, ¡Por favor quítame esta cosa de encima!
—Epppah, ¡ese es Vilán!—Aryll puso los ojos como platos y entró en la cocina, el pelirrojo gritaba de una forma chillona tratando de quitarse a la enorme águila Arpía de la cabeza.
— ¿Qué rayos pasa aquí?— Clamó el viejo Smith.
— ¡Me ha pegado un buen susto!— espetó Zelda— y además ¡es un pervertido!, trató de propasarse conmigo y Beast se le ha echado encima.
—Caramba… creí que era una chica, no sabía que era capaz de gritar de esa manera— clamó el viejo herrero antes de soltar una risa.
Aryll tenía una cara sumamente preocupada y trató de quitarle a la enorme ave, aunque Beast tenía órdenes estrictas de Tomodachi y no cedió de forma tan fácil. Al final, las suplicas de Vilán lograron conseguir ablandar un poco el noble corazón de Zelda, así que llamó a su guardaespaldas y la fiel águila regresó a su lado.
—Quería sorprenderla con el desayuno— chilló Vilan de forma molesta.
—Ajá, pero te metiste a mi casa sin permiso hijo— gruñó Smith de forma ligera.
—Es un propasado, trató de abrazarme sin mi consentimiento.
— ¡Era un saludo de los buenos días!
— ¿Saludo?, a mí nunca me abrazas para saludarme— refunfuñó Aryll de modo sentido.
Vilán se puso un poco rojo por la vergüenza cuando Aryll sin querer delató sus malas intenciones.
—Pero a la princesa le gustan los abrazos, de no ser así ¿Por qué razón abrazaría a ese mercenario?, seguro que esta falta de amor y cariño.
Zelda se enojó tanto que le metió una buena cachetada, y después de eso estalló como pocas veces en su vida, gritó de forma colérica la palabra "IDIOTA" y su voz retumbó en toda la casa, salió con zancadas largas de ese sitio y azotó la puerta con fuerza.
—Idiota— repitió Aryll en un susurró
— ¡Qué!
—Nunca entiendes nada, ¡Debería darte vergüenza!
—No sé de qué hablas.
—Hablaste como si el joven Link no valiera lo suficiente como persona.
—Es sólo un mercenario.
—Si lo fuera no se tomaría la molestia de ir a buscar el tesoro. Además no sabes ver a través de los sentimientos de las chicas.
— ¿Los sentimientos de las chicas?
—La princesa lo ama como hombre.
—No lo creo. En fin, de todas formas se va a casar conmigo. Creo que este es el mejor sacrificio que he hecho en años.
Aryll también se puso algo colérica. El viejo Smith literalmente presencio un deja-vú en menos de cinco minutos, la misma cachetada, la misma mirada y la palabra "IDIOTA" resonando en toda la casa de forma furiosa. La joven rubia también salió de la misma manera y Vilán se quedó pasmado sobándose el rostro.
—Ya basta Vílan.
—¡Pero abuelo!…¡¿Qué rayos les pasa?!, ¿A caso las mujeres se han vuelto locas?— preguntó de forma boba e inocente
—Hijo, estate quieto y no te hagas muchas ilusiones, el joven Link volverá por su princesa.
—Eso ya lo veremos— bufó mientras salía enojado.
…
Aryll gimió con cierta tristeza.
—Vilán de verdad quiere casarse con otra— suspiró de modo irritado, dio un pequeño brinquito y se subió a una bardita que marcaba el perímetro de la casa, justo al lado escuchó un relinchido y se preguntó si estaría bien la yegua, hacía años que no tenían animales en el establo y a lo mejor no había calculado bien el nivel de agua o de comida.
Bajó de la barda y asomó la cabeza. Epona trotaba alegremente en círculos.
—Estate quieta— soltó Zelda con una risita, Epona volvió a relinchar de manera feliz y dejó de andar para que la princesa buscara algo en sus alforjas.
—Hola Zelda
—Amm, hola Aryll— saludo de forma seca, aun resentía que le hubiera mentido de esa forma.
—Perdón…
—Lo siento, no tengo respuesta inmediata.
—Entiendo.
—Hasta que Link vuelva sano y salvo.
A pesar de ser casi invierno el calor era agobiante, Tomodachi bufó para liberar el aire caliente de sus pulmones. Habían pasado por varias desviaciones y los acertijos se volvían cada vez más confusos.
Justo por encima de sus cabezas, ambos alcanzaron a visualizar un portal de piedra extraño, Link supuso que de seguro tendrían que dar varias vueltas en el sendero para poder llegar hasta ese sitio.
— ¿Estas bien?...
—Si… creo
—Las montañas del suroeste son heladas en comparación a estas, ¿no es extraño?, se supone que estamos más al norte.
—Si… no es natural, el templo debe de estar irradiando cierta magia, que increíble, incluso después de tantos años…
—Debe ser una desventaja tener tanto pelo.
—Sólo a veces. Oye, ¿crees que lo que dijo Smith sea cierto?
— ¿Acerca de la creatura que selló el héroe?
—Hummmf..— movió la cabeza de arriba abajo pero de forma dubitativa.
—Debe ser sólo la leyenda, tú eres quien puede decirme si de verdad existieron.
—Claro que existieron, la evidencia fósil lo ha dejado más que demostrado. Lo que no me creo es que pueda resucitar si se rompe el supuesto selló, ya pasaron muchísimos años, nada puede ser tan longevo.
—A menos que sea una deidad.
—Si… pero esa cosa era un monstruo, "El rey del fuego", eso fue lo que dijo Smith, ¿De qué clase seria?
— ¿Cuántos tipos de monstruos gigantes pueden existir en el mundo?
—Más de los que te imaginas— rechistó de un forma graciosa— ¿Ya se te ha olvidado ese dragón extraño que había sobre Pico Volcánico?, es la prueba más fiable de que existen cosas que ni conocemos.
—Cierto… ¿Tomodachi?
— ¿Si?
— ¿Qué clase de ascendencia tienen los de tu especie?
Se paró en seco y movió los bigotes con desenfado, su pequeña nariz canturreó en busca de aire más fresco pero con el calor que rondaba el ambiente simplemente consiguió fastidiarse.
—Link, sé que la has escuchado… La leyenda de los caídos.
—Leyenda de los caídos...— repitió buscando en su biblioteca mental de curiosidades, alzó una ceja y pareció dar justo con ese dato.
Una extraña leyenda del sur que circulaba sólo en boca de los ancianos, Link la había escuchado de forma accidental en un bar de mala muerte, no había entendido nada, hasta que años después cierta dragona se la contó con lujo de detalle.
—Los caídos… los dragones negros que en antaño fueron exiliados de Dragonsterra, al parecer abusaron de su habilidad de reclamo y cayeron en la oscuridad, uno de ellos regreso a luz después de haber pasado por un ciclo de locura; según se cuenta, arrancó con sus propias garras el corazón de un ser que amaba, pero ese corazón era puro y al tratar de engullirlo pareció despertar de una horrible pesadilla. Cuando se dio cuenta de lo que había hecho trató de suicidarse, pero los sentimientos buenos de su pareja lo guiaron por el buen camino, se despojó de sus alas y vagó por ahí en busca de los demás que habían perdido el rumbo, al parecer ni siquiera los dragones ancianos saben cómo fue que obtuvo el poder para sellar la oscuridad de los demás corazones, los despojó de sus poderes y los convirtió en creaturas escurridizas. Incapaces de borrar sus pecados los dragones negros aceptaron desposeerse de sus verdaderas formas, se hicieron llamar a sí mismos Los Caídos y se perdieron en las montañas para siempre.
—Eso parece…
—Es una leyenda añeja, aunque los dragones han visto al primer caído como un héroe, de no ser por él, tal vez la especie hubiera desaparecido. Desde aquella antigua era ningún otro había osado volcarse de lado, reclamar los poderes y alma de sus semejantes, tenían miedo de que el alma del caído los asechara por las noches y los reclamara como parte de su pueblo. Aunque como ahora sabemos… era mentira. Zilant osó romper el tabú, y después de él muchos otros comenzaron a hacerlo, él fue la revelación que terminó con la maldición de la leyenda.
—Aunque no todo era mentira, nosotros mismos fuimos testigos de ello.
—Aquellos que caen en la oscuridad, pierden su raciocinio, el Zilant que conocimos, era una verdadera bestia, un animal más que salvaje.
—Renunció a su razón con tal de obtener poder y fuerza…
—Si…— Los ojos de Link se perdieron en el portal que se acercaba, algo en su mente dio un pequeño brinquito y sus cejas se unieron de forma confusa— ¿Qué tienen que ver los caídos con lo otro?
—Los caviidaes, ellos son el pueblo de los caídos— pronunció con una voz profunda y seca.
El silencio permeó entre ellos, hasta que Link resopló y soltó una verdadera carcajada, le dio tanta risa que hasta se sujetó el estómago, y se siguió riendo hasta que avanzaron muchos pasos. Tomodachi viró los ojos con pereza.
Entonces Link trató de contenerse, pero cuando lo veía simplemente no podía evitar que le ganara la risa, era la cosa más absurda y ridícula que había escuchado en la vida.
—Te vas a reventar— bufó moviendo los bigotes.
— ¡Vamos!...¡Vamos!, ¡No es cierto!
—Daaaah, ¡Claro que no es cierto!, algún absurdo listillo se inventó la mentira hace años, ¿Cómo vas a creer semejante idiotez?, ya lo había dicho— gruñó de forma cortante— solamente son ratas de montaña, lo que verdaderamente me enfada es que hayan acogido la leyenda como suya.
Link dejo de reír después de eso, el recelo en la voz de su amigo era algo que definitivamente no le hacía gracia.
—Nadie merece semejante grandeza.
—Ya basta, te estas esponjando. No quería reírme, lo siento.
—Es mentira.
A Link se le fue el aire por otro lado y volvió a soltar una carcajada. Pero Tomodachi no estaba molesto, solamente chasqueó la lengua y soltó un suspiro con desenfado, algún día tendría que dejar de reírse, aunque por lo menos él había sido ligero y agradecía que el chisme que se habían inventado los cavidades no hubiera llegado a todas partes, era extremadamente vergonzoso que se lo recordaran, porque la gente que lo asociaba con la leyenda siempre se burlaba de él de forma grosera.
Cuando finalmente se le terminó el aire, se vio obligado a detenerse y a sostenerse de una piedra, se limpió las lágrimas que se le habían salido por la risa y trató de no ver a Tomodachi.
—Maldito Link, espero que te duela durante horas la panza.
Se tapó la boca para evitar el sonido, pero aun así la risilla fue audible.
— ¡Oh!, poderoso caído, por favor perdone a este humilde mercenario.
— ¡Te estas ganado una mordida!
—Jeje, tranquilo.
—Ehh!, ¡Pero mira nada más en donde estas recargado!— soltó al ver el portal de piedra.
La extraña estructura estaba diseñada de una forma muy simple, dos pilares a cada lado del camino coronados con una piedra brillante en la parte alta, había una plataforma plana en el suelo con extraños petroglifos grabados.
Link reconoció un glifo arcano que databa de la antigua lengua hylian, lo había visto en varios templos y mediante distintas asociaciones había llegado a interpretar que se traducía como "Fuego", seguramente formaba parte del nombre del templo o del mítico monstruo que yacía ahí sellado.
—Tal y como lo dijo Smith, la inscripción revela a los huéspedes del templo y también hay una advertencia, "Solo los descendientes del héroe pueden entrar en este sitio". Menudo lio, en fin, vamos Link el día se nos está yendo rápido.
—Si…— la respuesta sonó seca. Literalmente carente de sentido. Tomodachi alzó la vista y vio al joven hylian con la mirada perdida en el cielo.
— ¿Pasa algo?
—Los guays…
—Eh?— miró al cielo pero no vio nada— no están.
—No… no se acercan este sitio, pero nos habían estado molestando desde que pisamos los terrenos de la montaña. Esas aves son territoriales, una vez que te ponen el ojo es difícil que te pierdan de vista.
—Tal vez les molesta el viento, aquí arriba sopla fuerte.
— ¡¿El viento?!— respigó de forma incrédula
Tomodachi adelantó el paso y traspasó el portal que marcaba el inicio de la construcción del templo, Link permaneció inquieto en ese sitio, algo extraño pasaba en ese lugar, había visto fauna durante todo el recorrido, no solamente las aves sino también un centenar de bichos, incluso tras sus pasos había hormigas moviéndose en todas direcciones, pero al cruzar el portal todo parcia seco y carente de vida. Aspiró el aire sintiéndose un poco agobiado, pero aun así, marcó su paso firme para seguir el ritmo de su amigo, no tenía tiempo para tonterías, tal vez sus instintos se habían puesto un poco locos, pero era normal teniendo en cuanta el sueño que había tenido la noche pasada.
Mientras atravesó la entrada y se adentró en el camino, sintió ese aire enrarecido de nuevo, exactamente igual al del sueño.
La entrada principal del templo con el mismo aspecto de su sueño.
Las mismas escaleras que había pisado siguiendo a la pequeña guía…
Los pilares que rodeaban la estructura a modo de adorno y esa fachada extraña adornada con colores solares, había una roca rara decorando el marco de la puerta.
Respingó de forma mental maldiciendo sus malos presagios, de alguna forma no quería ir a ese sitio, pero entonces, la imagen de Zelda y sus ojitos tristes venían a su memoria. Las extrañas ideas y presentimientos desaparecían y nuevamente se engullía de las agallas que siempre lo habían acompañado.
De una forma sumamente extraña la tontería esa del monstruo era lo que menos le preocupaba. Tomdoachi inspeccionó la puerta buscando algún mecanismo de entrada, pero sólo terminó con una carita confusa al verificar que estaba sellada a cal y canto.
Los hábiles ojos de Link inspeccionaron la estructura.
—Arco
— ¿Qué?
—Saca el arco de tu alforja mágica.
—Oh claro— clamó de forma atolondrada mientras sacaba el objeto, vio a Link posicionarse de espaldas a la puerta y apuntar a uno de los pilares aledaños, soltó una flecha sin pensarlo demasiado y un sonido metálico se difumino por el ambiente. — ¿Qué fue eso?
—Mira bien caviidae, tal vez aprendas algo, hay un espejo volteado justo enfrente.
El pequeño espejo que estaba enganchado al pilar giró al sentir la fuerza del proyectil que Link había lanzado, se detuvo mostrando su cara cristalina, y cuando las nubes despejaron un poco el cielo los brillos solares se reflejaron y se desviaron siguiendo una trayectoria muy curiosa, la luz dio de lleno en la piedra que estaba por encima de la puerta y de forma casi inmediata se escuchó el sonido de un pestillo cediendo desde la parte de adentro.
El joven mercenario dio la media vuelta y con una buena patada azotó la puerta y consiguió abrirse camino hasta el interior del templo.
—Un sistema de Luz y espejos, ¡Que increíble!
—Comunes y antiguos.
— ¡Pero este aun funciona!
—Por los pelos, ¿viste el cristal?, por alguna razón extraña ya casi había perdido su brilló.
—Necesitas de un hechizo para que reaccione con la luz.
—Entonces la magia lo consumió hasta convertirlo en una roca.
—Ahora que se nutre nuevamente del sol volverá a convertirse en una piedra preciosa.
—Es probable.
—¿Lo viste en tu sueño, Link?
—No…de ninguna manera. Pero los pasillos del templo, me parecen conocidos. Siento que algo malo nos espera delante.
Sus palabras dejaron en silencio el escenario, el sonido de sus botas permeó durante el resto del recorrido, no era un templo como los que había visto antes, parecía que la estructura se apropiaba de la oquedad enorme tallada en la montaña, no había más salas ni pasadizos, solamente ese corredor que descendía hasta el fondo, de cierta forma eso lo ponía de nervios. La ligera inclinación lo hizo sentir que bajaba hasta el fondo de un profundo abismo, la luz del sol dejo de acompañarlos a medio camino y Tomodachi encendió una chispita con magia. El interminable pasillo dio fin después de varios minutos de caminata intensa. Parecía que habían llegado a una sala verdaderamente enorme.
—Es otro sistema de espejos. — clamó Tomo mientras se asombraba con el antiguo mecanismo.
—Hay una pequeña oquedad en nuestras cabezas, pero parece que varias rocas han colapsado ahí arriba.
—Es cierto, posiblemente los movimientos sísmicos de la zona lo provocaron con el pasar de los siglos. Pero se supone que la luz da justo aquí— dijo señalando una curiosa plataforma, movió la mano y envió ahí su chispita. La magia de luz reemplazó al sol y los espejos comenzaron a reflejar los brillos los unos contra los otros. La sala quedó completamente iluminada. Aunque tal y como lo había previsto Link, ahí abajo terminarían por encontrarse con algo verdaderamente angustiante, aunque en aparente vista el sitio permanecía vacío, el joven mercenario logró distinguir perfectamente el escenario de sus sueños.
La oquedad profunda del templo no tenía nada, excepto una gran masa de agua al fondo desde la que se erigía una figura oscura y aterradora, era tan enorme que literalmente ocupaba todo el fondo de la sala.
Link avanzó con cautela, y a medida que lo hacia sus pasos parecieron volverse pegajosos.
— ¿Qué demonios es eso?
—La oscuridad que yace en este sitio— advirtió con ojos profundos y voz cortante
En ese preciso momento Tomodachi supo, que quien hablaba no era precisamente Link, tenía esa mirada extraña, la mirada del mercenario… la mirada del ser que había reclamado el alma de la bestia. Simplemente el puro instinto.
—Si...— pronunció de forma seca.
Se aproximaron con cautela sabiendo que podía ser peligroso, había una espada clavada en el piso, y de la espada surgían decenas de cadenas que terminaban en las distintas partes del cuerpo del ser oscuro. Tomodachi se aproximó de forma tambaleante…
— ¡No la toques!— rugió Link cundo lo vio con intenciones de tocar la espada, el caviidae dio tres brinquitos hacia atrás espantado— despertaras a la bestia— susurró…
—La bestia…— a pesar de la luz de los espejos, la figura era difusa, entonces murmuró nuevamente un hechizo y otra chispa de luz surgió frente a ellos, la mirada de ambos pareció quedar ausente y desorbitada.
—Esta…
—Si esta…
—Esta….
—Si….
— ¿Muerto?
—Creo que… es más que obvio— balbuceó poniendo la vista casi en blanco.
—Pero es…. ¿Un dragón?
—No… si…. Espera, se parece a algo que he visto antes.
— ¿Antes?
—En un bestiario— mustió, agachó la vista y se alisó los bigotes, lo tenía en la punta de la lengua pero por alguna razón, no le salía.
—Esa es la bestia.
— ¿Y en donde está el héroe?
—Ahí atrás— clamó Link de forma segura.
Tomodachi se viró pero solamente vio ahí la espada.
—Debió volver a su forma original antes de sellarlo. Pero los seres humanos no son como ellos— aclaró mirando al ser oscuro.
Era una bestia enorme, aunque después de miles de años ahora simplemente quedaban los huesos, se había fosilizado justo ahí en ese preciso sitio. Las cadenas aún irradiaban magia aunque ya no importaba si se rompía o no el sello.
—Alguien estuvo aquí antes que nosotros, mira hay un monolito en el agua, parece que dice algo. — Tanteó el terreno y entró cuidadosamente en el agua— hubiera jurado que era profunda— exclamó de forma un poquito perturbada. Pero el agua no rebasaba ni siquiera por mucho el nivel del piso, era una cosa extraña y misteriosa ya que cerca de ahí no parecía haber ningún yacimiento o fisura por donde esta se filtrara.
Caminó de forma oscilante hasta posarse frente al monumento, leyó de forma rápida e irguió una sonrisa, la piedra no hablaba de la bestia ni del héroe, hablaba del tesoro que buscaban, justo estaba terminado de leer cuando encontró algo sumamente extraño, había una rara advertencia al final del pasaje.
—Devorará el corazón que más le apetezca, el corazón que permanezca con dudas…— era una oración perturbarte, quiso repasarla pero el pasaje entero había desaparecido.— O..Oye… Link— se viró para llamarlo pero ya no estaba.
Solamente el agua y el vacío, incluso la bestia había desaparecido y el templo se había quedado a oscuras.
Tomodachi tragó saliva al sentir una magia abrumante moviéndose justo sobre la superficie del agua.
—Link, ¡Link!
Pero la única contestación fue el rugido de la bestia. La enorme oscuridad se reflejó desde el fondo y se irguió se forma amenazante…
.
.
Continuara...
.
Comentarios del Capitulo:
"No despierten a la bestia..."
Las palabras del anciano Smith parecen cobrar sentido, pero hay algo peor en ese sitio, algo a lo que Link de verdad teme.
*Link si no te amara tanto, también te golpeara por decir semejante blasfemia jajaja, es broma. Pero entrando en razonamientos lógicos, es verdad que los saqueadores a veces tienen incluso más técnica que los Arqueólogos mismos, por otro lado, este es uno de esos capítulos en lo que saco mi lado friki arqueoantropológico y me doy el gusto de narrar sin siquiera tener que consultar otras fuentes literarias xD, eso me encanta ! ! !
*La leyenda de los caidos, seguro es verdad lo que tomodachi dice, tres días después Link murió por haberse reido como nunc antes en su vida... jajaja, es broma, pero seguro que su estomago de verdad se reciente xD
