~*~Los Personajes de este fic no me pertenecen, excepto los OCs marcados por la misma historia. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA.
~*~Este fic no está hecho con fines de lucro sólo es por entretenimiento y diversión.
Raya (cambio de escena, con una o varias alteraciones Cronológicas)."Pensamientos"*Asterisco en el intertexto* (notas de la autora, marcadas con N.A al final del texto en el mismo orden correspondiente de la lectura)."Referencias a otras frases",Recuerdos muy efímeros, Los sueños aparecerán en cursiva precedidos y seguidos por dos puntitos.
AVISOS Y COMENTARIOS (si es que los hay), al final del capítulo.
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*.~Capítulo 52: La sombra y el Aquamentus~.*
(Segunda parte: Elección).
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El sonido del agua resonó al reaccionar con sus pasos, sentía que llevaba días vagando entre esa negritud y oscuridad, se sacudió de las ideas, sabía perfectamente sólo habían pasado unos cuantos segundos, el transcurrir del tiempo se sentía tan deforme que de cierta forma eso lo crispaba.
—Que sitio más desagradable…— masculló.
Finalmente pareció llegar a ese sitio, la imponente sobra de la bestia se alzó ante él de forma amenazante.
—Déjame salir— gruñó, sabía que había caído en una trampa y eso engendró un malestar en lo profundo de su estómago.
Desde las entrañas de la oscuridad su propia voz pareció responderle con una risa siniestra, cargada de resentimiento y sentimientos añejos.
—Da la cara— su voz repiqueteó con fuerza.
—Pobre Link… te has quedado atrapado en la oscuridad de tu corazón.
Apretó los dientes ante la respuesta, escuchar su propia voz diciéndole esas cosas lo ponía de nervios.
—¡Que es lo que buscas!— gritó de forma colérica.
La carcajada se repitió como un eco, un destello de luz carmín se escapó desde los ojos de la bestia, Link cerró sus propios ojos ante la luz cegadora.
Y ahora, estaba parado en un lugar verdaderamente horrible, se sintió desvanecer al tiempo e que sus ojos contemplaron aquel escenario. Conocía ese sitio, aunque había rogado miles de veces por no volver a verlo en su vida, las calles andrajosas del antiguo pueblo de Holocausto le dieron la bienvenida tal y como habían hecho desde que tuviera conciencia de su propia existencia.
—Te da miedo, ¿verdad?— resonó la voz extraña, la voz de la sombra que lo había estado molestando tratando de imitar su propia esencia— Crees que ahora eres más fuerte… pero sigues atado a los fantasmas de tu pasado.
—Ya no le temo este sitio— clamó con seguridad en su voz, más aun así, desde sus entrañas podía sentir el desenfrenado latir de su corazón. Odiaba ese sitio como jamás odiaría otro lugar en el mundo, el viejo castillo que se veía a la distancia sólo le traía de vuelta sus más amargos recuerdos.
—Es mentira…
—¡No le temo a mi pasado!— rugió tratando de librarse de sus emociones
—No el temes a tu pasado…— repitió— tal vez deseaste nunca recordar a Gwynn y Balor.
Al instante escuchó el bramido de los perros, los dientes chasqueantes seguidos por el sonido de sus patas pesadas y toscas. Aparecieron como salidos desde sus más añejas pesadillas, y sin pensarlo demasiado su instinto lo llevó a brincar en reversa, y terminó como gato encaramado en la cornisa de una construcción cercana.
Los canidos vacilaron en sus movimientos pero no apartaron los ojos de su presa, Link sintió como la respiración se le cortaba, lo híbridos de Wolfo dieron vueltas a su alrededor mientras le clavaban la mirada.
Hacia demasiado tiempo que no se sentía de esa manera, buscó a Ryuuji de forma desesperada, y mientras la empuñadura de la espada temblaba entre sus manos sintió verdadera rabia hacia él mismo.
—Maldita sea..— blasfemó
Miró a los canidos con una muestra de pánico y desprecio, no había tenido el valor de hacerles frente, y ahora, después de haberse convertido también en un verdadero demonio, en un matadragones, en un ser buscado a lo largo y ancho de las tierras sureñas. Incluso después de eso, seguía sin poder hacérseles frente. El pelaje negro y el pardo se movieron de forma siseante como si jugaran descaradamente con sus sentimientos.
—Por qué…. "No quiero sentir esto", "¿Por qué sigo aterrado de ellos?, ¡Soy lo suficientemente fuerte como para matarlos de un sólo golpe!"
—Que cerca estuviste… que lastima que hubieras perdido tu fuerza, hace meses los habrías destazado a sangre fría, pero ahora tu corazón tiembla, siente dudas incluso de tu propia naturaleza, te has vuelto blando y desagradable… no eres digno de hospedar mi esencia.
—¡Muéstrate de una buena vez!— rugió con verdadera rabia.
El escenario se difuminó por completo, la sombra de la bestia volvió a visualizarse en el fondo, Link le clavó la mirada mientras ésta se escurría en las profundidades del agua, entonces el reflejo de Link cobró vida y se mostró ante él con una apariencia extraña.
El joven mercenario se quedó completamente quieto, el otro Link que hacía nacido desde las profundidades de esa extraña agua lo miró con cierta burla, era su vivo reflejo, aunque en comparación a él, éste tenía unos peculiares ojos rojos, sedientos de sangre y oscuridad, y un cabello azabache tan oscuro como la misma noche.
Caminó describiendo círculos alrededor del joven mercenario.
—Aquí me tienes. — Link abrió la boca para rechistar de su presencia, pero la sombra lo cayó con la mirada, shitó de forma suave acallando por completo el ambiente— No necesitas preguntar para entender, no necesitas rechistar para que yo te responda. Te conozco enteramente. Tus recuerdos, tus miedos y tus anhelos, los sueños inútiles que guardas desde la primera vez que viste a esa persona, todo aquello que forma parte de ti también forma parte de mi esencia, es la primera vez que nos vemos de frente, aunque posiblemente, no será la última. Yo, soy la oscuridad de tu alma, la sombra de tu corazón herido.
Link retrocedió por inercia, de cierta forma ese ser oscuro le causaba el mismo pánico que aquellos híbridos de perro y wolfo. Los ojos carmesí se incrustaron en sus pupilas azules dándole a entender que en ese escenario era él quien dominaba.
—No eres la oscuridad de mi alma, eres la oscuridad de este sitio.
—Seguirás avanzando a ciegas toda tu vida— clamó sin dejar su paso constante, las ondas del agua que se producían tras sus pisadas parecían dejar de moverse como si su mismo tiempo se hubiera detenido— no tienes el valor de reconocerme aun cuando te miro frente a frente, aun cuando te muestro nuestra verdadera naturaleza. La oscuridad de este sitio fue la que te dejó atrapado, más sin embargo, es la propia oscuridad de tu corazón la que puede liberarte.
»Link… regresa a mi lado, camina junto a mis pasos, olvídate de las tonterías que atormentan nuestra alma.
—No deseo recorrer ese camino.
—No deseas ser un ser propiedad las sombras… tampoco es lo que te pido, solamente guarda tus temores y deja de lado estas tonterías. ¿Sabes cuál es tu problema?
Chasqueó los dedos y una niebla densa invadió el escenario, la figura de Zelda apareció de la nada y Link se quedó petrificado.
—La pequeña princesa que nació para darle luz a tu vida— clamó al tiempo que la jalaba por un brazo, la princesa puso una cara de miedo y aunque Link sabía que no era la verdadera sintió la necesidad de ir a ayudarla. La sombra la empujó de forma brusca haciendo que chocara contra el joven hylian, Link la abrazó con cariño mientras la acurrucaba entre sus brazos de forma protectora— ¿ves cómo tiembla?, es porque la luz me teme, ¿ves la forma en la que tiemblas?, es porque tu pequeña lucecita es demasiado cegadora.
Ya había tenido suficiente, no quería seguirlo escuchando, empuñó a Ryuuji con más fuerza de la debida haciendo que sus nudillos se pusieran blancos por el esfuerzo. Pero cuando lo buscó con la mirada no logró encontrarlo.
— ¿No puedes verme, Link?... y aun así, estoy a tu lado— clamó la voz de la sombra, Link podía sentir como se escurría a sus espaldas, escuchaba su aliento y sentía como sus pasos los rodeaban de mala manera— El amor por tu princesita te tiene ciego.
— ¡Silencio!
—Me callare, pero no podrás ignorarme, recuerda que soy parte de tu alma. Morirás si te quedas aferrado a la luz, no debes abandonarme Link.
Sintiéndose confundido tomó una postura de defensa, la princesa lo abrazó de forma tierna y acurrucó su cabeza contra su pecho.
—Te estas quedando ciego, Link— Link apretó los dientes ante las palabras, sintió que lo golpeaban en el estómago y refunfuñó al tiempo que dejaba salir el aire de sus pulmones— te mostrare que mis palabras son verdaderas, suelta a la princesa.
— ¡No!
— ¿No?— lo golpeó de forma severa y Link aulló con un dolor insoportable— suéltala, la próxima vez no te golpeare, arremeteré simplemente con el filo de la espada.
— ¿Qué?— masculló de forma jadeante mientras escuchaba como el filo de una hoja se deslizaba de forma amenazante y peligrosa.
— ¡Suéltala!, si quieres protegerla debes verme.
Sintió miedo y soltó a la princesa, la sobra de su corazón pareció ente sus ojos, había saltado de forma ágil dirigiéndose hacia él con la espada, Link arremetió con un contraataque y detuvo el golpe con un tajo horizontal. Ryuuji tembló de mala manera al sentir el golpe de la espada enemiga. No lo entendía pero de alguna forma la empuñadura en la espada de la sombra le hacía sentir cierta nostalgia, más no la suficiente como para dejar que eso lo distrajera.
— ¡Mírame de frente!, ¡Acepta mi existencia!, a partir de hoy seré tu contrincante— rugió al tiempo que se le echaba encima— no me pierdas de vista nunca.
La princesa retrocedió de forma asustada ante la pelea a muerte que se había cimbrado en ese sitio, ambos arremetieron con todo, mientras Link dejaba de lado sus dudas y despertaba al guerrero que llevaba dentro, su mirada se volvió una con el filo de su espada al tiempo que hacia retroceder de forma vacilante a la sombra.
El tercer día había llegado de forma inevitable, Tomodachi remolineó de forma preocupada, tenía que hacer algo, Link se había quedado sumido en esa trampa mortal y el tiempo literalmente se les había ido.
La inscripción en la piedra que revelaba el paradero del tesoro de la diosa, había pasado de ser una alegría a una encrucijada preocupante, aparentemente ahí estaba el tesoro, pero solamente podía sacarlo aquella persona que lograra sobrevivir a la maldición de la bestia.
Los ojos pardos del caviidae se posaron sobre el Aquamentus, él había sobrevivido a la maldición, entonces, ¿por qué no podía encontrar el tesoro?
Ahora estaba completamente varado, tal vez la razón de que el tesoro no apareciera era porque Link seguía atapado en el hechizo, de ser así habían terminado estampándose en un callejón sin salida.
—Link… regresa
Nuevamente lo movió con insistencia, algo extraño pasaba, la hoja de Ryuuji titilaba suavemente, Tomodachi la había visto hacer eso antes, siempre que el corazón de Link se conectaba con ella en batalla la espada respondía su llamado, aun no lo entendía, más sin embargo, aquel extraño comportamiento solamente indicaba que sus anteriores suposiciones eran correctas, el joven mercenario debía de estar librando una batalla en el interior de su corazón.
Después de un rato ocurrió algo sumamente preocupante, Ryuuji se apagó de forma seca, el brillo característico de la hoja se desvaneció…
Como si la espada estuviera muerta y carente de vida…
Nuevamente una lágrima asomó por la mejilla de Link.
—Por favor, no me digas que estás perdiendo. ¡Link!
Tomodachi sabía bien que aunque la batalla se librara en su interior Link realmente podría quedar herido, si perdía, su corazón quedaría destrozado, su alma quedaría atrapada en las sombras y con el tiempo la horrible maldición del Aquamentus lo consumiría.
De cierta forma, y sin saberlo, habían terminado por adentrarse al lugar más peligroso en el que hubieran podido estar en su vida
—Se acabó…
—…
Su propia voz salida desde la sombra de su corazón lo dejo helado, nunca en su vida se había enfrentado a algo semejante. Al inicio habían ido parejos, hasta que de pronto comenzó a copiar cada uno de sus movimientos, a interpretar cada una de su estrategias… era literalmente un reflejo, aunque a comparación de él la oscuridad de sus alma no parecía agotarse.
Y ahora, después de horas y horas se encontraba ahí tirado con los brazos tambaleantes tratando de erguirse.
—No me puedes ganar Link…
Link apretó nuevamente su mandíbula, pero sentía que se ahogaba, y a los pocos segundos dejó salir un resoplido en señal de que había llegado a su límite.
—Aprendiste bien una lección, pero pasan las horas y te has estancado en el camino.
—Silencio…
—Muy bien— canturreó de forma alegre
Link se incorporó para alejase en cuanto lo vio demasiado cerca, la sombra de su corazón aligeró el paso.
—No debes detenerte Link— susurró al ver que el joven mercenario se tambaleaba por el esfuerzo— no importa lo que pase, cada día que trascurra, seguirás viviendo, cada día seguirás luchando. Ahora me temes, más aun así no debes apartarte de mi lado, ¡Pelea!— gruñó
Se abalanzó sobre él con la fuerza que únicamente Link podía hacer surgir desde su propia alma, lo aturdió de forma severa, y al sentir el impacto Link pareció reaccionar de nuevo, era extraño que lo arremetieran con su propia fuerza.
La sombra de su alma lo obligó a seguir luchando, lo acorraló y lo persiguió, lo arreó interminables veces hasta que Link, cansado y aturdido, comprendió que no podría escapar de ella y que si de verdad quería salir con vida tendría que vencerlo.
Farfulló maldiciones mientras retrocedía para defenderse, cada contraataque que daba le era devuelto con la misma fuerza, el bramido de las espadas se volvió en un ir venir constante como si fueran los latidos de un corazón en guerra, resonaron en medio de la oscuridad de forma rítmica y acelerada.
—Mírame a los ojos…
—Link— La voz de Zelda lo distrajo, se viró de forma preocupada y jadeó con preocupación al ver que el otro Link lo empujaba poco a poco hacia su princesa.
—Zel…— su voz pareció un gemido patético y su corazón nuevamente se llenó de miedo, no quería que saliera lastimada, no quería perderla a causa de su debilidad. Los pensamientos estropearon su memoria a tal grado que olvido por completo que aquella Zelda era sólo el producto de la trampa que el otro Link le había tendido.
— ¡Mírame!, ¡Nunca me pierdas de vista Link!, despega tu mirada de ella por un instante, no podrás verme mientras tus ojos estén atados a ilusiones vanas.
— ¡Zelda no es una ilusión!— gruñó de forma colérica, y pese a su malestar, se obligó a sí mismo a apartar la mirada de su princesa, necesitaba ver para poder defenderse, en ese entorno oscuro y extraño sentir y escuchar no le bastaba, la sombra tenía razón en quizás en sólo una cosa, necesitaba de todos sus sentidos para poder enfrentarlo.
—Seguirá siendo una ilusión resbaladiza y etérea.
— ¡No es verdad!
—Lo es, pero no lo aceptas, al igual que no aceptas mi existencia, ¿No es acaso que las ilusiones son intocables?... inalcanzables
Entonces la sombra arremetió por la parte baja, giró dos veces en su perímetro y lo asaltó por la espalda con un tajo vertical doloroso y severo, Link gruñó tratando de virarse pero entonces la espada de su oponente le respigó al tiempo que hacia volar a Ryuuji de sus manos.
Había perdido su arma en un abrir y cerrar de ojos, y ahora, la sombra lo retenía contra el piso, el agua que los rodeaba se movió de forma temblorosa mientras aquellos ojos escarlata lo miraban con tristeza.
—Fuiste tú quien la condenó a vivir como una ilusión…
El sonido se volvió seco.
Link bajó la mirada… ¿Había perdido?
—Has dejado de moverte, Link. Te tragara la oscuridad si no te repones. Mira bien hacia tu pasado— musitó… el Holocausto volvió al escenario, los híbridos de Wolfo volvieron a remolinear a su alrededor como fantasmas.
Link cerró los ojos, aunque tratara de ocultarlo nuevamente sentía miedo, una lagrima se escapó de sus ojos, no sabía qué hacer. Aunque después de todo ella seguía a su lado, su mano tierna lo acaricio limpiándole la lágrima.
—Zel….
La princesa lo abrazo de forma tierna mientras miraba a la sombra de forma extraña y desafiante.
— ¿Zel?— repitió el Link del cabello azabache y mirada escarlata— ¿la eliges a ella, Link?, o ¿a ella?— farfulló mientras apuntaba a su espalda. El escenario del Holocausto se movió de forma extraña, la visión de Zelda apareció lejos del alcance del joven mercenario.
— ¿Qué?— gimió de forma confundida, si Zelda estaba allá, ¿Quién estaba a su lado?, se viró de forma rápida, su corazón se estremeció al verla.
Ahí estaba su persona, tan Linda y tierna como la recordaba, con esos grandes ojos azules que sólo le decían lo mucho que lo querían.
— ¿Viniste a salvarme?— clamó con cariño mientras la abrazaba— igual que antes.
Pero ella le dio un golpecito en la cabeza, Link alzó la mirada, de forma extraña lo único que podía ver de ella claramente eran sus ojos, negó con la cabeza y dirigió su vista hacia Zelda. La princesa se vía triste, Link se sintió herido y confundido cuando la mirada de sus dos amores se juntó en esos breves segundos.
— ¿Me has olvidado?— musitó con tristeza.
Link viró su mirada para responderle.
—No, nunca, ¡cómo podría olvidar a la persona que más ama mi corazón!
—Olvidaste mis palabras— acusó nuevamente de forma triste— mi voz y mi rostro.
Link negó fervientemente con la cabeza.
La sombra de su alma se acercó con pasos severos, lo tomó por el cuello de la túnica y con una fuerza descomunal lo lanzó hacia el centro.
—Link, — habló con cierta rabia— deja de negar tu realidad, no puedes verle el rostro y aun así te aferras a ella.
Cerró ante aquellas palabras, eran ciertas, ¡No podía recordarla! Sentía tanta rabia y enojo.
—El tiempo se acaba— masculló mientras sus ojos escarlata se posaban en la persona que Link amaba con desesperación, chasqueó los dedos, el escenario tembló de manera estridente, Link se tambaleó, y como si fuera un instinto buscó a Zelda de forma inmediata.
Todo se desmoronaba, el escenario desaparecía poco a poco, Link se estremeció cuando escuchó el grito de su princesa, el suelo se desquebrajaba a su alrededor de forma peligrosa.
— ¡Detente!
—Alza más la voz Link y te escuchare, piensa en mis palabras cada día de tu vida, hasta que finalmente me llames por voluntad propia, el día en el que dejes de temerme me convertiré en tu propia espada.
Retrocedió unos pasos mientras se volvía intangible, Link se levantó de forma presurosa.
—Ahora no lo entiendes, pero pronto, más de lo que piensas, comprenderás que hoy has aprendido algo importante, cuando pienses en mi golpéame con todas tus fuerzas, si huyes de nuevo volveré para buscarte.
— ¿Qué demonios es lo que realmente quieres?, ¡¿Por qué no me mataste?!
—Soy parte de tu alma…
Las palabras de aquel ser llegaron de forma extraña a sus oídos, lo vio mover los labios pero las oraciones se volvieron indescifrables en su cabeza.
—El tiempo se acabó, Link… ¿Volverás?, aquí mismo puedes elegir tu destino— clamó, la visión de Zelda imploró el nombre de Link de forma asustada, el suelo se desmoronó bajo sus pies y aduras penas consiguió sostenerse del filo del suelo para no caer y perderse en el abismo.
— ¡Zelda!, ¡Bastardo, detente!
— ¿Para qué viniste a este sitio?, elige Link, puedes quedarte con tu pequeño y adorable recuerdo— musitó mientras señalaba a "esa persona" –Puedes ser feliz con ella, nadie tiene porque reclamarte, ni siquiera yo, más aun así, terminara desapareciendo, ya te diste cuanta que poco a poco has comenzado a olvidarla, nada puede detener eso, mientras sigas bloqueando esa parte de tu memoria siempre cargaras con el miedo a perderla de nuevo. Y por otro lado…
La sombra miró a Zelda, Link no podía descifrar los sentimientos en su mirada, había tristeza y preocupación, por una fracción de segundo creyó verse a sí mismo en su reflejo.
—Ella seguirá siendo una ilusión inalcanzable, si no dejas que tu corazón sea libre de las ataduras del pasado también desaparecerá, si de verdad la amas, acógela con todo tu ser y tu existencia.
—Con todo mi ser y mi existencia— repitió casi en trance mientras seguía perdido en esos ojos escarlata.
—Aun estas a tiempo, no dejes que se caiga al vacío…. Elige
—Elegir…— y nuevamente la palabra que alguna vez había escuchado de la voz de su pequeña guía lo torturó de sobremanera— no quiero elegir.
—Te quedaras sin nada. Al igual que antes, debes seguir moviéndote, debes caminar hacia el futuro. Elige Link, un recuerdo efímero, o, un futuro brillante.
Entonces desapareció completamente.
—Elige…— pronunció en una voz cargada de una emoción incomprensible.
El escenario se desmoronó de forma rápida, la visión de Zelda se aferró con todas sus fuerzas a su nombre, podía escucharla llamándolo a la distancia. Su mente nuevamente se volvió tonta. Al frente de sus ojos "esa persona" le sonreía de forma tierna.
Sabía que debía elegir, la sombra de su corazón lo había lanzado justo al centro entre sus dos amores, lo había hecho a propósito para que ninguna lo influenciara con ningún tipo de ventaja. Solamente podía salvar a una. Entonces ¿Salvaría al recuerdo de su persona especial, o a Zelda quien en esos momentos repensaba su brillante futuro?
Cerró los ojos sintiendo vértigo.
Todo se volvió oscuro.
"¿Para qué viniste a este sitio?"
Algo extraño rugió desde el fondo. Tomodachi irguió las orejas y retrocedió varios pasos, el reflejo del Aquamentus desapareció de la superficie del agua. El caviidae trastabilló de forma confundida.
A sus espaldas Link abrió los ojos…
Se limpió las lágrimas y avanzó con pasos firmes.
— ¡Link!
No contestó a su llamado.
Prosiguió con pasos sigilosos, sintiéndose extraño pero curiosamente libre….
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Continuara...
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Comentarios del Capitulo:
OMG *Yahab entrando en su modo fangirl* (jajaja Zeldangelink yo se que tu me entiendes xD)
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xD
Es decir...
hay tantas cosas que decir sobre este capitulo, y sin embargo creo que seguiré guardándome algunos comentarios, seria lindo que cuando este fic este más avanzado se dieran el tiempo de volver hacia atrás y releer esta parte, que tiene cosas escondidas a mas no poder, a pesar de que solo tiene cerca de diez folios en Word, me demore casi mas de un die en terminarlo... ¿La Razón?
OMG ¡En serio!. todas, es decir, absolutamente todas las frases de Dark están escritas con dobles significados, de inicio a fin, y hay cierta cosita curiosa que pienso revelarles en el siguiente capitulo.
Por el momento me quedo un poco nerviosa. ¿Qué tal?, ¿era lo que esperaban? o simplemente cayeron en la sorpresa, tal y como le dije a mi querida amiga GoddesArtemis estoy por hacer cierta locurilla, "esta será, la primera de varias propuestas arriesgadas que postulé a lo largo de este fic, la aparición y caracterización de cierto personaje que seguramente nadie espera a estas alturas"
Eso sucede porque Dark no es nuestro típico DarkLink, ¿Realmente es una sombra? ¿Un reflejo? ¿La oscuridad del alma del héroe?, ¿acaso es por que siempre tiene que ser el villano?, pero entonces ¿Qué significan esos constantes ojos tristes?, ¿Cuál es el significado oculto en sus palabras?... en esa voz silente que se ha deformado en la conciencia de nuestro joven mercenario.
*Por otro lado, también hemos tenido otra probadita del pasado de nuestro protagonista, para los que no ubiquen el Holocausto de forma directa, les voy a dar una pequeña pista, el único extra que actualmente he publicado de esta historia "Preludio en una noche de verano" esta ligado con esto.
De todas formas es probable que aun queden interrogantes, el fic es muy extenso y el corazón de la historia apenas si esta por asomarse, así que hay varias cosillas que únicamente van a poder entender con el transcurrir de los capítulos.
Y bueno, ¡Me emociono!, porque el que se viene es alucinante en varios sentidos, creo que también compensara esta sucesión de capítulos cortitos xD
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/*/ Y por supuesto mis típicos Avisos, más que nada para quienes esperan de forma ansiosa el Epilogo de Caballeros de Hyrule, la verdad es que se ha vuelto tan, pero tan largo... jajaja que ya ni sé si ponerlo como Epilogo o como fic aparte xD, es broma, pero si, en serio se ha vuelto muuuuy largo, no era broma cuando dije "Me estoy divirtiendo demasiado como para cortar el rollo, para dejarlo o cerrarlo apresuradamente por falta de tiempo"
Así que espero que sean pacientes, les aseguro que valdrá la pena, aunque la verdadera razón de mi retraso también es muy personal, varias de mis mejores amigas aquí en FF lo saben, estoy feliz y emocionada, pero también un poco triste por no tener el suficiente tiempo que dedicarle a mis historias, desde hace varias semanas que comencé con los tramites para mis Practicas Profesionales y de hecho la semana pasada recién comencé a ejercerlas, lo malo es que ahora verdaderamente en he quedado sin espacios vacantes para el descanso, la semana entera la tengo ocupada en ello y los fines de semana los dedico a mi trabajo, eso me deja simplemente con pocas horas al día entre sábado y Domingo para poder realizar algunos avances, y como mi computadora aun sigue muerta tengo que conformarme con esos pequeños espacios entre quehaceres. ¿Qué se le va a hacer? después de todo la computadora del trabajo es exclusivamente para el trabajo y tengo que darle prioridad a eso TT-TT
Sin más por el momento me despido de forma alegre, y gracias por ser pacientes con esta escritora ;)
