A la mañana siguiente el tiempo transcurría de forma normal en la posada donde se habían hospedado los buscadores del eldrit, aunque solo habían 2 miembros que habitaban la cocina, estos miembros eran las chicas del grupo, que discutían de razones varias y de cosas interesantes que les habían sucedido antes de aliarse en la búsqueda del eldrit hasta que cierto tema en concreto había pasado por la mente de la joven maga.
-Oye rena, tu sabes ¿por qué raven llego tan tarde anoche?-pregunta aisha con una curiosidad muy inocente, algo que toma por sorpresa a rena y esta se pone nerviosa ya que le era difícil responderle de manera adecuada para que raven no perdiera el respeto de aisha.
-aaa….bueno, c-creo q-que fue porque deseaba descansar mentalmente, ya sabes el ayudo a elsword a perfeccionar su técnica con la espada y también está el hecho de su redención, jejejeje- contesta de forma muy nerviosa la bella elfa, dado a que las mentiras no era algo que se le daba muy bien, esto fue más que obvio para aisha dado que las 2 eran muy buenas amigas y sabia cuando ella mentía.
-rena, sabes muy bien que las mentiras no se te dan bien- dice la maga un poco decepcionada de que le intentaran mentir, cosa que hizo que la arquera elfica sintiera que le caía una enorme roca sobre los hombros –dime la verdad rena, ¿por que raven llego tan tarde anoche?- ahora con preocupación en su voz, la maga le vuelve a preguntar a su amiga elfa sobre el estado de la desaparición nocturna del mercenario, rena al no poder resistir ese ligera preocupación en la mirada y palabras de su amiga que decide decirle la verdad.
-aisha….creo que raven estaba despechado por culpa de una mujer-dice la joven elfa con una mirada triste y deprimente.
-¿una mujer?, raven…. ¿tiene novia?-ahora con mas curiosidad que preocupación mira a su amiga para sacarle toda la información que ella cree que posee.
-en realidad no lo sé, anoche el me vio esperándolo en la puerta de la posada y de la nada corrió hacia mi abrazándome muy fuerte -al decir esto se sonroja un poco, aunque lo suficiente para que aisha se diera cuenta -y luego me empezó a pedir perdón, que se lamentaba mi perdida, que me había jurado que me protegería y que me fallo, en ese momento no entendía que pasaba hasta que…-a la joven elfa se le hiso un nudo en la garganta al recordar el momento en el que raven le confeso de forma indirecta, su máximo pecado –me llamo seris, luego de eso sentí que varias lagrimas caían sobre mi hombro- a la joven elfa se le aguan los ojos al recordar la imagen del rostro con lagrimas aun fluyendo del rostro de raven.
-rena…..- es lo único que articula su boca al ver la enorme tristeza de su amiga, al verla en ese estado, esta se levanta de la mesa para intentar consolar a rena pero el destino tenía otros planes y en ese momento entran elsword y raven que habían salido a entrenar más temprano, elsword se siente en una silla cercana completamente lleno de polvo y con varios cortes en el rostro y brazos, mientras que raven entra casi sin polvo y completamente distraído –por la madre de EL, que te paso elsword- le pregunta la joven maga al ver a elsword apaleado y adolorido hasta el orgullo.
-Raven, eso paso, creo que me confié demasiado y termine cometiendo errores de novato, no pude conectar ni un solo mísero golpe a raven y casi no bloquee los de raven-dice el joven caballero cuyo orgullo había sido pisoteado por el mercenario que estaba viendo las nubes por una ventana –aun sigo pensando que demonios tienes en la cabeza, raven- le dice un poco burlón el caballero al mercenario pero este ni se inmuta de las palabras de elsword –raven…..raven…..RAVEN!- aunque el pelirrojo le grito este ni siquiera se percata que le está hablando.
-raven- dice la elfa preocupada por la mirada de tristeza y melancolía de raven, que se le acerca y para llamar su atención simplemente toca su hombro, haciendo que reaccione y salga de sus pensamientos.
-¿eh?, ¿qué pasa?-dice raven aun con la cabeza en las nubes pero menos sumergido en sus pensamientos, esto hace que sus compañeros de equipo presentes le pregunten lo último que él deseaba oír mientras estuviera con ellos y menos de la viva imagen de su prometida.
-raven, dinos ¿estás pensando en seris?- rena al decir esto sorprende a elsword quien no tenía ni idea de lo que pasaba, a aisha porque ella le iba a preguntar lo mismo pero en privado y al mismo raven que no estaba preparado para que le hiciera esa pregunta tan directa.
-rena….si estoy pensando en seris- esta respuesta entristeció a rena, ya que si bien no entendió la confesión de la noche anterior, rena creía que seris era alguien importante para raven y sabia que él estaba pensando tal vez en dejar el grupo para reunirse con ella –seris es mi prometida y también…..*desvía la mirada hacia la ventana* ella es mi máximo pecado- al oír eso todos creyeron que raven la había abandonado en el altar o algo peor, pero antes de que le lanzasen la primera pregunta raven solo dice –ella está muerta….por mi culpa- al decir eso raven abre los ojos solo para mostrar una mirada completamente vacía y hueca, una mirada que solo poseían las personas con el corazón completamente destrozado.
-¿por tu culpa?, vamos raven, ni que la hubieras matado tu- dice elsword con su habitual tono despreocupado.
-en realidad ella murió al intentar protegerme en la fuga de la prisión, al protegerme ella murió y yo perdí mi brazo izquierdo, si no me hubiese descuidado, sino hubiese bajado la guardia, ella no me hubiese protegido- mientras raven dice eso, aprieta el brazo nasod con mucha rabia.
-raven….- dice elsword en susurro al darse cuenta que metió el dedo en una herida que aun estaba abierta, mientras aisha y rena lo miran con un semblante de impotencia al no poder ayudar a que raven olvide el dolor que siente por su perdida, mientras tanto al otro lado de la puerta de la cocina un hombre espiaba la conversación –por fin te encuentro maldito bastardo ahora, pagaras por todo lo que has hecho-dice el hombre alejándose de la puerta hacia su habitación.
