Hola! Muchas gracias por seguir este fic! Este es el capitulo más largo que se a escrito hasta ahora! Igual espero les guste! Me divertí mucho escribiendo este cap! Y me divertiré mas en el siguiente cap!

Bueno, no tengo mucho tiempo, asi que las dejo con el capitulo!

DISCLAIMER: YOI no es de mi pertenencia :'( Todo de Kubo-sensei y compañía!

ADVERTENCIAS: Na'a

Enjoy!


Chapter V
Праздник
(Banquete)

"Confía en tu corazón y deja que el destino decida"

-Tarzan

強制結婚
(Unión forzada)

La mañana antes de la boda. Yuuri por fin empezaba a sentir nervios, en lo profundo de su estómago sentía sus tripas hacerse pedazos la una a la otra y el nudo en su garganta era difícil de tragar.

— Tranquilo Yuuri, sin duda la ceremonia ira bien.

Yuko estaba detrás suyo, peinando su cabello, mientras le daba palabras de aliento.

Rememorando. Yuuri había sido levantado esa mañana por la misma Yuko, quien le comunicaba de sus planes de ese día. Junto a ella iba una mujer de porte altivo, que sin duda era una omega. Era una cabeza más alta que ellos, tenía ojos de un frio azul y su cabello era de color paja.

La muchacha, vestida en las mismas ropas de sirvienta que Yuko usaba hizo una pequeña inclinación, en su rostro se leía la palabra "molestia" con tal claridad que Yuuri se sintió incómodo.

— Mi nombre es Larisa, estaré ayudándole a prepararse para el banquete de esta noche.

— N-no es necesario —se apresuró Yuuri a negar la ayuda—, Yuko puede…

— La zarina lo ha ordenado príncipe —dijo la muchacha nuevamente, interrumpiendo a Yuuri de forma brusca y fría—, ella quiere que la ceremonia se haga de la forma más perfecta posible, y teniendo solo a una dama de compañía a su disposición no parece ser suficiente.

Yuuri miro a su amiga de la infancia suplicante, pero esta negó con la cabeza. Ella era una plebeya, sin importar que tan amiga fuera de un príncipe, ella no tenía ninguna voz o voto.

Yuko se aproximó a la cama de Yuuri, donde el muchacho solo yacía sentado, toco suavemente su hombro mientras trataba de calmarlo. La omega de Rosskaya solo fue al baño para preparar el agua.

— No me gusta esto.

— Lo sé Yuuri, ni a mí. Pero no hay mucho que hacer. La zarina lo ha ordenado, y si decía algo en contra de ella… —la frase quedo al aire. Yuuri asintió.

Yuko lo acompaño hacía el baño, donde la ojiazul ya estaba echando algún tipo de especias y sales.

— ¡Ah! —grito Yuko, más de enojo que de sorpresa— ¡a Yuuri no le gusta el agua perfumada!

La ojiazul le dio una mirada de superioridad a su "compañera" sirvienta.

— La zarina ha ordenado que el príncipe las use. Debe causar buena impresión a los invitados… ¿o es acaso que trata de dañar la reputación de príncipe Vitya con su hedor?

"¿Vitya?" pensó Yuuri.

— ¡Yuuri no apesta!

— Oh, lo siento, no lo decía en ese sentido —dijo la muchacha, con clara diversión en sí, Yuuri se sentía más y más incómodo con ella alrededor suyo—, me refería a que muchos invitados son alfas, imagino que no querrá dejar impregnarse del olor de otros alfas que no sean su prometido, eso podría jugare en mal príncipe.

— Esta bien Yuko —interrumpió Yuuri a su amiga, mientras lentamente, con vergüenza, empezaba a despojarse de su ropa—. Ella tiene razón, es mejor no llevar olores extraños, los perfumes son tan fuertes que no se impregnará nada.

— Yuuri…

— Me alegra ver que tiene sentido común, príncipe Yuuri Katsuki, por favor, entre al agua antes de que enfrié —la ojiazul ahora le daba la espalda, para buscar algunos jabones. Yuuri arrugo la nariz al olerlos, los aromas fuertes siempre le daban dolor de cabeza y le mareaban, por ello se contenía de usarlos.

Sin más remedio, Yuuri se dejó bañar por su amiga y la otra omega, pero estaba tan cohibido que su rostro estaba rojo, menos mal que el vapor estaba presente. Yuuri siempre había tenido problemas con su cuerpo, se sentía avergonzado de él, para ser más precisos. Sin embargo decidió relajarse cuando las suaves manos de Yuko masajeaban su cabello con los jabones que hubiesen traído de Enkoku, que tenían unos olores suaves y agradables para la nariz del príncipe.

La omega de ojos azules lavaba los brazos de Yuuri, mientras le contaba de sus planes para ese día.

Luego del aseo se dirigiría al comedor para tomar el desayuno con la familia real. Luego iría con el príncipe Georgi al pueblo a escoger las flores para su ramo (aparentemente, el ropaje y accesorios ya habían sido comprados por la zarina en persona), al regresar al palacio empezaría a practicar junto al príncipe Viktor los rituales que se llevarían a cabo mañana, luego sería la hora de comida, luego volvería a practicar los rituales nupciales junto con los 3 príncipes herederos, finalmente estaría unas horas con la zarina en un agradable merienda, para luego subir a vestirse y recibir a los invitados.

No hace falta mencionar lo nervioso que se puso Yuuri.

Volviendo al tiempo real. Yuuri finalmente ya estaba vestido, con ropas de Rosskaya, ya que Larisa le menciono que era hora de acostumbrarse a la vida en ese reino. Yuuri con pesar acepto, recordando la tarde que había pasado con el Yuri alfa.

Vestía una blusa azul claro con detalles platinos y pantalón negro, Yuuri se sentía incómodo con ello, después de todo.

Fuera de su habitación le esperaba Takeshi, quien escoltaría al trio de omegas al comedor.

— Mañana será el gran día, cierto Yuuri —le dijo con una sonrisa el alfa, Yuuri le sonrió.

— Ejem, disculpe, un alfa no debería hablarle tan igualadamente a un omega que está comprometido, sobre todo si está comprometido con un príncipe —dijo la omega ojiazul, con voz severa y casi maliciosa.

Takeshi suspiro, Yuuri lo escucho maldecir por lo bajo y pedirle a Izanagi (*) que le diera paciencia. Yuuri solo hizo una mueca de malestar.

— No tiene nada de malo —dijo rápidamente Yuko—, Takeshi es amigo de Yuuri.

— Es un alfa, y le está hablando a un omega que se desposará el día de mañana. Si algún invitado lo viera se armaría un gran revuelo. ¿Es que quiere insultar al príncipe Viktor, príncipe Yuuri Katsuki?

— Yuuri no…

— Lo siento príncipe Yuuri, fue mi error, mejor me adelanto.

— Takeshi, Yuuri no… —Yuko miro enojada a la otra omega, vio a Yuuri a los ojos y este asintió, entonces la chica corrió tras de su amigo, sabiendo lo difícil que era para él la situación actual.

— En verdad, los enkokuskiy son realmente fáciles de ofender.

— Espero que te disculpes con Yuko y Takeshi por ser grosera —dijo Yuuri, mirando a los fríos y afilados ojos azules de la alta chica.

— Y yo espero que sepas tu lugar, el príncipe Viktor se casara contigo y tu aun así le faltas el respeto —dijo ella, casi escupiendo las palabras.

Yuuri abrió los ojos con sorpresa, ¿podría ser…?

— Te gusta el príncipe Viktor —no era una pregunta.

La muchacha abrió los ojos con sorpresa, poniéndose roja como tomate, para luego endurecer la mirada, que se había llenado de horror un segundo antes.

— El príncipe es dulce y amable con todos. Tienes suerte de ello, él es un caballero. Pero no te creas especial porque te sonríe. Solo se casa por órdenes de la zarina.

La chica alzo la cabeza, llena de orgullo, casi como si ella fuera la princesa, y avanzo con un fiero orgullo que Yuuri sabía era propio de los rosskayos. La muchacha lo acompaño hasta las puertas del comedor y se fue, a Yuuri le pareció verla llorar y se sintió un poco mal.

Se preguntó cuántas y cuantos omegas lo odiarían por casarse con Viktor Nikiforov. Yuuri sabía que el alfa era guapo, pero recordando las veces que lo había visto en alguna fiesta, las omegas no le quitaban los ojos de encima, y otras tantas se envalentonaban y le pedían algún baile. El alfa siempre, con una sonrisa dulce, aceptaba a la petición.

Yuuri meneo la cabeza, sacándose las ideas de la cabeza, y abrió la puerta.

Dentro todo estaba como los días anteriores, salvo por…

— Oh, es el príncipe Katsuki, los rumores eran ciertos, eh Viktor.

Frente a él había tres personas que no habían estado antes, pero Yuuri los conocía.

— Déjeme escoltarlo a su lugar, príncipe Katsuki.

Yuuri se dejó hacer, levemente confundido, el príncipe Viktor, al otro lado de la mesa, le sonreía amablemente, el príncipe Yuri le ignoraba, asesinando con la mirada a un hombre sentado junto a él, y Yuuri creía que las miradas que el alfa de 15 años le mandaban eran de odio se equivocó. Parecía que en cualquier momento asesinaría al alfa junto a él.

Yuuri tomo su lugar habitual, junto a Georgi, que hablaba animadamente a una omega sentado junto a él. Era alta, pero de cuerpo bonito, largo cabello rubio platino y agradables ojos azul oscuro. Yuuri la reconocía como la princesa del principado de Bielykiev, la princesa Natasha. Era una omega de gran belleza, cuyo marido era un hombre muy ocupado, sobrino del fallecido zar.

El hombre que lo había escoltado hacia su asiento era rubio y de ojos verdes con bello facial, era un alfa, y Yuuri lo reconocía como el hijo del ministro de Schelvtter, Christophe Giacometti. A Yuuri no le agradaba mucho, pues era un alfa que le gustaba de juguetear con omegas, incluso si era amable.

Este, al ver sentado a Yuuri, tomo su mano y deposito un casto beso en ella, haciendo que Yuuri se sonrojase levemente.

— Príncipe Katsuki, es un gusto volverle a ver —dijo elocuentemente, guiñándole un ojo.

Yuuri, levemente asustado, y recordando las palabras de Larisa, volteo primero hacia la zarina, que reía despreocupada, bebiendo de su copa. Luego volteo a ver al príncipe Viktor, que aun sonreía, casi riendo.

Un golpe estrepitoso en la mesa centro la atención de todos en el joven alfa de 15 años, el cual ahora dirigía su asesina mirada al rubio mayor.

— ¡Tu Giacometti!, ¡¿qué haces besándole la mano al prometido de otro?!

— Vamos, calma Yuri, ya ves que así es Chris —decía relajado Viktor, tratando de hacer que su hermano permaneciera sentado.

— Oh vamos pequeño Yuri, saludar a un omega es el deber de todo alfa, ¿verdad?

— Quizá el pequeño gatito quiere también atención, ¿no creen? —el que hablaba era el tercer nuevo invitado. Jean-Jacques Leroy. Era un alfa un par de años mayor que él, de cabello negro de ojos azul grisáceo también muy conocido por su fama de romper corazones. Era el hijo único del ministro de Stanada.

— ¿A quién mierda llamas así?

— Yuri, cariño, no alces la voz en la mesa. Estamos comiendo —reprendía amablemente su madre.

Yuuri rio suavemente, sin saber que pasaba.

— Disculpe príncipe Georgi —llamo en susurros al omega a su lado—, ¿qué hacen aquí Giacometti y Leroy?

— Oh, ambos son los mejores amigos de mi hermanito, y vienen aquí para anticipar el banquete de esta noche. Los padres de ambos no podrán asistir hoy, pero no te preocupes, asistirán mañana a la boda.

Yuuri asintió, sintiendo nuevamente el malestar en su estómago.

.

El carruaje real iba a toda velocidad, desfilando por las empedradas calles de Ruskiev, y sus ocupantes tenían una relajada conversación.

Yuuri iba al pueblo, a ver las flores de su ramo, o algo así le había explicado Larisa, junto a Georgi y Natasha.

Yuuri descubrió que finalmente podía relajarse en compañía de ellos dos. Era agradable.

Natasha también asistiría al banquete en nombre de su marido, quien no podía asistir ni a la boda. Aun así Yuuri se sintió un poco curioso de conocer al primo de Georgi, Ivan.

Natasha era bastante agradable, y hablaba maravillas sobre la vida de casada, una vida que parecía de ensueño. Georgi escuchaba anhelante las palabras de la rubia. Incluso Yuuri se encontró a sí mismo inmerso en los recuerdos de la mujer. Por cierto. Natasha parecía una muchacha de 17 o 18 años, pero Yuuri se sorprendió de saber que tenía más de 15 años, y estaba embarazada de cuatro meses de su primer hijo.

Llegaron al centro de Ruskiev rápidamente, donde el cochero ayudo a los 3 a bajarse. Para su sorpresa era Takeshi y un beta que recordaba haber visto merodear en el palacio.

— La zarina me ha pedido brindarles mi protección, ya sabes, servirles de guardia —respondió este.

— Takeshi, sobre lo de esta mañana —comenzó Yuuri, pero el alfa solo poso su mano en la cabeza del menor, dando algunas palmaditas.

— Esta bien Yuuri, no te preocupes mucho. Mejor concéntrate en tu boda.

El omega asintió, reuniéndose rápidamente con su futuro cuñado, el cual ya entraba en una floristería.

El agradable aroma de las flores lleno las fosas nasales de Yuuri, haciéndolo sentir a gusto por primera vez en el día. Odiaba los baños perfumados.

Las flores eran tan bellas, de todo tipo de colores y tonalidad, incluso había algunas flores que solo había visto en libros, y echaba de menos otras, como las Sakura, pero nada se podía hacer.

— Yuuri, mira, estos son los catálogos de los tipos de ramos que hay —decía alegremente Georgi, con su aire ensoñador, y suspirando. Yuuri se preguntó levemente si ya superaría a su ex pareja.

Los ramos era hermosos y a Yuuri le gustaron todos, pero debía elegir dos, y conforme a ellos, elegir las flores que adornarían el palacio. Yuuri pregunto para que necesitaría dos ramos, de lo que recordaba de las ceremonias de bodas de otros países, usaban los ramos para arrojarlo a los omegas solteros.

— Es para que uno, el más bonito, lo conserve la pareja. El otro, el más sencillo, será arrojado a los y las solteras de la fiesta —respondió sonriente Natasha.

Pasaron poco más de media hora escogiendo las flores.

Para el ramo que guardarían serían rosas rojas, blancas y amarillas, adornadas por margaritas blancas. El segundo ramo eran orquídeas con peonías y lavandas. Las flores para el recinto serían tulipanes y lirios en colores blancos, rosas y amarillos. Georgi le explico que en Rosskaya el amarillo era símbolo de buena suerte, y por tanto, príncipe y princesa le insistían en escoger siempre flores amarillas. Cada vez que Yuuri escogía alguna ellos decían que no o si, explicándole que ellos sabían el lenguaje de las flores. Yuuri en realidad, no sabía mucho de este, solo sabía identificar a las flores, pero no que significado le daban los demás. Además, dudaba que el significado fuera el mismo en Rosskaya que en Enkoku.

Finalmente salieron de la floristería, donde el dueño les agradeció con profundas reverencias.

— Supongo que ahora regresaremos al palacio —dijo Yuuri, desperezándose.

— Oh, espera Yuuri, aún tenemos una parada más.

.

— ¡Príncipe Yuuri Katsuki! ¡Concéntrese más!

— ¡S-si!, ¡lo siento!

¡Imposible!, ¡imposible!, ¡imposible!

—Srta. Lilia, me parece que Yuuri no se siente bien, su rostro está totalmente rojo, quizá debería descansar.

— Tenemos el tiempo contra nosotros Vitya, mañana es su boda, y como ambos son príncipes de dos ancestrales reinos, lo mínimo que se espera de ustedes es la perfección —respondió la estricta institutriz.

Aplaudiendo, nuevamente los motivaba a moverse para realizar el ritual. Pero Yuuri estaba más interesado en ver su bonito calzado. No podía, no podía ver al príncipe Viktor a los ojos sin que su rostro estallara en colores carmesí. Lo único que quería era esconder su cara en algún lugar y que nadie lo volviera ver en la vida.

— ¿Estas bien Yuuri?

Viktor le susurraba suavemente en su oído, ¿en qué momento se le había acercado tanto?

Yuuri mira asustado y nervioso a la dirección del mayor, con el rostro en vivo rojo, sin embargo, al ver los intrigados ojos azules, término por esconder el rostro entre sus manos, sus piernas fallaron ante el toque del alfa en su hombro y término agachándose, ocultando su vergüenza del mundo.

— ¡Yuuri!, ¿seguro que estas bien?, ¿quieres ir a tu cuarto a descansar? —Viktor estaba a su lado, incluso en el suelo, acariciando suavemente su espalda, Yuuri solo pudo negar, demasiado avergonzado para decir nada.

— Cielos, supongo que no hay opción, aún quedan tres horas hasta la comida, puede descansar un momento príncipe, pero no olvide, esta ceremonia debe ir a la perfección.

Yuuri escucho a lo lejos las zapatillas de la mujer, saliendo de la habitación, y se tensó.

— ¿Estás seguro de estar bien Yuuri?, ¿quieres agua, o quieres ir a tu habitación a descansar?

Yuuri suspiro, negando con la cabeza.

— Estoy bien, solo me eh mareado un momento, déjame un segundo y podré hacerlo —dijo, aunque no estaba seguro si el alfa le entendería, ya que aún oculto contra sus piernas, lo había dicho de forma ahogada.

Quizá solo estuviese exagerando, pero no podía mirar a su prometido a los ojos, no luego de haber comprado… cosas para su noche de bodas… Nuevamente sintió su rostro caliente, ardiendo en la vergüenza.

— ¡¿Pero qué…?!

Yuuri se encontró a si mismo abandonando su incómoda posición en el suelo en contra de su voluntad. Viktor, haciendo gala de sus fuerzas superiores cual alfa que era, lo había cargado entre sus brazos, tan cerca, Yuuri podía sentir el perfectamente bien trabajado cuerpo del alfa. Su corazón latía tan desenfrenado que era casi doloroso.

Pero antes de poder asimilar nada se encontraba fuera del cálido cuerpo del alfa, para encontrarse sentado en el sillón.

— Es mejor que descanse en el sillón príncipe, no deseo que pesque un resfriado, iré a traerle algo de beber.

Y con ello, el alfa salió de la habitación, sin dar tiempo a Yuuri para entender nada.

Una vez se dio cuenta, volvió a esconder su rostro entre sus manos, tratando de calmarse. ¡Viktor era un idiota! ¿Cómo se le pudo ocurrir cargarlo tan repentinamente?

Suspiro, tratando de calmarse antes de que le fuera a dar un paro cardiaco.

Miro la habitación. Era un salón grade y bello, con pinturas de personas y paisajes adornando las paredes de color azul. La estancia era gran y circular, con muchos ventanales, estaba en el último piso del palacio, así que podía ver a los pajarillos volar a través de estos. El piso era blanco y brillante, casi reflejante, los sillones eran de fina madera y mullidos asientos de colores cafés.

Respiro profundamente, tratando de no pensar en la ropa que había comprado, ni en ci…ciertos ju…

¡Imposible!

¡Imposible!

¡Definitivamente imposible!

.

Yuuri debía aplaudirse, lleno de orgullo. Cuando se concentraba en algo que quería podía lograrlo… la mayoría de las veces.

Ahora iba al comedor, escoltado del brazo de Viktor, pero aunque iban en silencio, al menos este no era incómodo.

Habían estado practicando duramente la ceremonia que realizarían el día de mañana por las tres horas restantes.

La ceremonia se dividiría en tres partes. La primera sería entrar en un círculo donde serían enlazados por sus familiares, mientras escuchaban la ceremonia. La segunda parte consistía en la ceremonia de la luz, donde dirían sus propios votos el uno al otro. Y la última parte sería, luego de dar el "acepto" la ceremonia de la arena. No parecía tan difícil, pero tampoco era fácil. Yuuri solo esperaba hacerlo bien en el momento preciso, porque las palabras de Lilia decían que como se equivocase sería doloroso para él. Según las supersticiones rosskayas, equivocarse en un paso maldecía el matrimonio para siempre.

Finalmente llego tomo asiento a la mesa, donde trato de ignorar las risitas cómplices de los omegas a su lado.

.

— Adelante príncipe Yuuri, puede pasar.

La voz del otro lado de la puerta lo asusto, sobre todo porque aún no había tocado la puerta. Iba a tomar una merienda con la zarina en sus habitaciones privadas.

Suspiro profundo, y sin desear hacerla esperar más, entro.

La habitación era grande y hermosa, con un complicado diseño en el tapiz, una chimenea que daba un cálido fuego, las ventanas bien cerradas con gruesas cortinas de terciopelo rojo con bordados dorados. Los sillones de la estancia eran ornamentados, en colores cafés de un diseño precioso.

La zarina estaba sentada en uno de ellos, con una mesita ratona de cristal y plata, con una bandeja de porcelana ya con humeante té y galletas en ella.

Yuuri tomo asiento, incómodamente, en el sillón frente a la mujer.

— Príncipe Yuuri, mañana será su boda con mi hijo, ¿está ya usted preparado cierto?

Yuuri se sonrojo levemente, mientras luchaba porque su cara no se crispara asintió.

La mujer abandono su asiento para tomar una caja de una mesa aledaña. Se paró frente a Yuuri y se la entrego.

Yuuri la abrió, encontrándose en ella una simple, pero bella cadena de plata, con un diamante central.

— Esta es una reliquia que ha pasado de generación en generación en la familia Nikiforov. Yo la use el día de mi boda. La zarina anterior la uso en el día de su boda, y el anterior, y la anterior, y puedo enumerar hasta los inicios de las misma Rosskaya, y cual tradición ancestral, quiero que lo uses también mañana.

El nudo en la garganta de Yuuri se hizo más imposible de pasar, pero como pudo, asintió a lo dicho por a mayor, levemente conmovido de recibir tan bello obsequio.

— Espero que hagas feliz a mi hijo, Yuuri Katsuki.

.

— ¡Te ves muy guapo Yuuri!

Yuko y Larisa lo habían ayudado a vestirse para el banquete. Yuuri tenía tantas cosas en la cabeza que si salía bien librado de dicho evento sería un milagro.

Aun recordaba todas las cosas de las que hablo con la zarina, en su pequeña merienda, y como manejaba Rosskaya la tradición de la boda, muchas de las cosas que le enseñara ya se las había dicho Yuri apenas el día anterior. Luego de la merienda se había reunido con los tres príncipes de Rosskaya para practicar la tercera parte de la ceremonia. Georgi los enlazaría mientras que Yuri les lanzaría pétalos, en símbolo de unión y felicidad.

— ¿Yuuri?

— ¿Oh?, ¡Lo siento Yuko, me perdí en mi mente!

Ella solo rio suavemente, para luego sonreírle con cariño— ya hay que bajar a recibir a los invitados.

Yuko usaba un bello vestido de color rosa claro, la falda llegaba a un poco más arriba de las rodillas, usaba un color de labios que sobresaltaba sus ojos, y una flor sostenía su cabello en una coleta lateral.

Yuuri se miró al espejo una última vez. Usaba un traje sastre formal, con todo y saco, en color gris. Volvió a suspirar y salió de su habitación. Takeshi le esperaba afuera, vistiendo un esmoquin negro.

A Yuuri casi no le gustaban las fiestas como esas, donde había un montón de invitados estirados, conversaciones políticas o banales, y todo el mundo poniendo sus máscaras de gente buena mientras hablaban a espaldas de los demás de las peores maneras posibles.

El gran salón del palacio era la habitación más grande, y por mucho, que Yuuri había visto en el recinto. Tanto así que cabían perfectamente bien 20 mesas circulares con sus lindos adornos florales y manteles blancos, y una mesa rectangular alargada con diferentes platillos y muchos meseros sirviendo a las diferentes mesas. Y aún quedaba un espacio sobre un escalón donde una orquesta tocaba suavemente sus instrumentos con música para vals. La pista era grande y las muchas parejas bailaban al unísono de la música. Varios candelabros de araña colgaba desde el gran techo, pintado con bellos querubines. Los postes eran grandes y adornados con lazos y flores moradas. Todo el lugar parecía brillar en oro. Y los grandes ventanales daban salida al jardín de flores, como ambas grandes puertas estaban abiertas, los pétalos entraban revoloteando por la brisa nocturna. Casi era una visión de cuento de hadas.

Yuuri no era muy dado de bailar, sobretodo porque estaba levemente desanimado, sus padres y hermana tampoco habían podido asistir al banquete de compromiso.

— ¡Yuuri bailemos!

Yuko lo había tomado de la mano y conducido a la pista, donde varias parejas bailaban al tono de un vals alegre.

Las pareas danzantes eran jóvenes sobretodo, Yuuri los reconocía a todos como jóvenes de noble o real descendencia y familias política y económicamente poderosas. De hecho, en lo poco que llevaba de la noche, Viktor lo había acompañado, mientras le presentaba a algunas de estas influyentes personas. Sin embargo una de ellas, la princesa de Kalia, una rubia omega de ojos verdes, mantenía toda la atención del príncipe Rosskayo en ella, y él por ser amable no la interrumpía en su inacabable monologo. La muchacha estaba claramente enamorada de él. Y no hacía falta ser un genio, las miradas de odio que recibía por parte de ella eran suficiente prueba.

Así que Yuuri se había quedado solo, entre un montón de personas desconocidas, preguntándose se Pichit estaría entre los invitados para levantarle los ánimos. Eso era hasta que Yuko lo había llevado a la pista, aun si Yuuri no gustaba de los bailes formales.

Ahora bailaba animadamente con su amiga, para luego sentir una mano en su hombro, y al voltear encontrar al pequeño Yuri, con las mejillas infladas en un puchero, y desviando su verde mirar a un lado.

— ¿Puedo bailar contigo? —dijo por lo bajo. Yuuri se asombró, pero le cedió la mano de Yuko, para que ambos pudiesen bailar en paz, mientras se retiraba de la pista, sin ánimos de seguir.

Yuuri tomo asiento, mirando a ambos bailar, Yuri al parecer era un buen bailarín. Y Yuko tenía una gran sonrisa. Ambos bailaban dando vueltas una y otra vez, se veían adorables juntos.

— ¿Quieres bailar?

Una mano apareció en su línea de visión. Una mano tan blanca como la suya. Miro hacia arriba, encontrándose un chico de ojos obsidianas y cabello negro cual cuervo. Su mirada inexpresiva junto a sus gestos hicieron que Yuuri lo reconociera rápidamente.

— Seung —murmuro sorprendido. Las manos del alfa tomaron las suyas, levantándolo de su asiento, para llevarlo a la pista.

Una mano se posó en su cadera mientras una nueva canción, llena de violines, resonaba en el salón.

— Recibí el mes pasado una invitación para tu boda, no podía creerlo. Supongo que esto iba a pasar en algún momento —dijo, pero para Yuuri siempre había sido difícil leer las expresiones del otro, porque, sencillamente, no había tales en el rostro del joven alfa. Seung Gil Lee era el segundo príncipe del imperio Honja Minguk, y había sido uno de los pretendientes de Yuuri, hacía poco más de dos años (*). Su relación había sido tan seria que casi se habían comprometido. Casi es la palabra clave, casi.

Ambos jóvenes se miraban, Yuuri estaba levemente asombrado de bailar con el alfa como si nada hubiese pasado, quizá eso era porque lo suyo ya lo había superado hacía mucho tiempo.

— Hacia un tiempo consideraba muy seriamente nuestro compromiso —dijo el otro, con su expresión neutral.

— Si, yo también consideraba el casarme contigo —una vuelta rápida tras una más lente—, pero supongo que no estábamos destinados —Yuuri no quería que su voz se cortara, no cuando ya había superado aquel trago amargo, así que, para su fortuna, la canción se acabó y el dejo la pista de baile, con Seung mirando hacia él, pero Yuuri no miro atrás, si lo hubiese hecho no tendría fuerzas para encarar el futuro, porque si lo hubiera hecho hubiera visto el rostro lleno de dolor y soledad del joven alfa.

Yuuri llego a la mesa rectangular, parpadeando furiosamente para que las lágrimas no escapasen de sus ojos. Tomo un vaso con una bebida probablemente alcohólica, y sin meditar más, lo bebió de un trago, uno muy amargo.

— Wow, nunca pensé que serias de los que beben con esa expresión.

Yuuri abrió sus ojos (¿en qué momento los cerro?) mirando frente a si a su pequeño cuñado rubio, mirándole entre fastidiado y divertido.

— ¡¿Yuri?!, ¿y Yuko?

— Por allá, con tu gigantón amigo

Yuuri miro hacia donde el rubio le señalaba, mirando a Yuko bailar animadamente con Takeshi, que tenía un profundo sonrojo mientras trataba de seguir el ritmo de su amiga.

Nuevamente Yuuri sintió unas manos, unas de su tamaño, el rubio lo llevaba a la pista de baile.

— Si te emborrachas de nuevo y bailas como idiota entonces Viktor me regañará, tsk, aunque ese es su trabajo.

— ¿De qué…?

Pero la música siguió, tan suave y calmada, era relajante.

— En verdad, que tonto —murmuraba el Yuri alfa por lo bajo, mientras bailaban a ritmo lento. Yuuri se rio por lo bajo, de ver el adorable rostro sonrojado del menor. Yuri a veces era muy gracioso.

Bailo con él dos piezas, antes que una pequeña muchacha castaña pidiese bailar la siguiente pieza con el rubio, cosa que Yuuri cedió, riéndose del rostro de lata del rubio al ver que muchas menudas chicas de su edad se le acercaban, pidiendo un baile. ¿Quién diría que el pequeño Yuri era tan popular entre las omegas?

El pelinegro trato de regresar a su lugar, sin embargo la linda Natasha lo tomo de la mano para un baile de trio, donde bailaban en un extraño circulo ella, Georgi y el propio Yuuri, este último se preguntó cuántos bailes tendría que hacer antes de poder sentarse.

Yuuri regreso a su lugar en la mesa, luego de haber bailado con Yuko y Takeshi también, un poco cansado, bebió un poco más, pero sus manos fueran tomadas otra vez, esta vez tomadas por Viktor, quien tenía un inusual ceño fruncido, pero sus mejillas infladas infantilmente le quitaban seriedad a su rostro.

— A pesar de que estamos comprometidos… —murmuraba atropelladamente por lo bajo— a pesar de que nos casamos mañana… va y baila con todos…

— ¿Príncipe Viktor? —pregunto Yuuri inseguro.

— ¡Ya no importa! —dijo de repente, sobresaltando al omega— bailemos Yuuri.

— ¿Q-qué?, no, ya no quiero…

— Bai-le-mos-Yuuri —dijo con una gran sonrisa, alargando la última silaba de su nombre, escalofríos recorrieron la espalda del menor.

Sin poder rechazarlo, Yuuri fue una vez más a la pista de baile, donde danzo junto a Viktor durante lo que pareció horas y horas, canción tras canción. De alguna manera, se sentía hipnotizado por la enigmática sonrisa de Viktor y su profunda mirada azul.

En algún punto de la noche la zarina tomo una cristalina copa llena de rojo vino. Los invitados del banquete tomaron una copa, levemente más pequeña que la de la zarina, también llena de vino.

— Amigos míos, la razón de nuestra reunión es por la boda de mi hijo, Vitya, con su bello prometido, el príncipe de Enkoku, Yuuri Katsuki. Ver como su amor florece me da mil años de vida, así que, Vitya, procede por favor.

Yuuri se sorprendió de ver a Viktor, frente a si, arrodillándose. Entonces recordó, Yuri le hablo de esto la tarde pasada. Era una tradición que el príncipe heredero de Rosskaya pida matrimonio frente a sus invitados, incluso si ya estaba comprometido, como muestra al resto de que sus intenciones para la persona pretendida eran serias y deseaba que el resto de gobernantes reconociera su decisión de compromiso. Yuuri sintió su rostro enrojecer.

— Príncipe Yuuri, sé que la noticia le tomó por sorpresa, pero me haría el omega más feliz si de sus labio aceptará nuestra boda —este le sonrió de una manera que tenía que ser ilegal, ni los ángeles se atreverían de negarle nada con esa sonrisa, en las manos del alfa una cajita de terciopelo negro se abría, mostrando un sencillo anillo de oro, con montura delicadamente trazada, con un diamante central y dos a cada costado.

Los invitados guardaron silencio absoluto, todos los ojos mirando a la joven pareja, la cual estaba justo en medio de la pista. Yuuri trago el nudo en la garganta con esfuerzo, su rostro rojo hasta las orejas y el cuello.

— La acepto —susurro, pero con el silencio absoluto, sus palabras resonaron por todo el gran salón. Viktor sonrió de esa manera ilegal, poniendo el anillo en su dedo anular izquierdo.

Los invitados aplaudieron, pero la zarina aclaro la garganta al tiempo en que su hijo se ponía de pie, alzo la copa de vino.

— Así bien, me recuerda que el bisabuelo solía decir que algunos matrimonios acaban bien, otros duran toda la vida. ¡Entonces bebamos! Para que el matrimonio de estos dos jóvenes vaya bien toda la vida (**)

— ¡Vashe zdorovie! —gritaron los invitados, bebiendo de sus copas de un solo trago.

Yuuri bebió rápidamente. Finalmente, el banquete termino.

Y mañana sería el evento principal


(*) JAJAJAJAJA! A QUE NO LO VIERON VENIR?!

(**) En Rusia los brindis empiezan con un pequeño chiste que termina por un buen deseo. Es complicado, encontrar una frase que fuera bien con la situación me tomo media hora! La frase final sería algo como "a su salud" :3

Finalmente termine! Fue el capitulo más largo que haya escrito, unas 12 paginas! El doble de lo usual! Espero les gustara :9

Muchas gracias a todas las personas que siguen leyendo este fic! Me hace feliz

Finalmente el capitulo siguiente será la boda! Ya quería llegar a ella! Quiza sea más larga que este capitulo. Depende si lo recorto o no XD

Que les a parecido el cap? A que no se vieron venir lo de Seung!

En fin, contestare los reviews!

Taurus95: gracias por comentar! Espero este cap también te gustara, yuri al cuadrado XD sigue sonandome raro x9 pero aquí bailaron, eso es bueno cierto? Ciao ciao!

TsubasaClowLi: Yurio es un amor! Y aquí lo demuestra de nuevo! Ya el siguiente será la boda! Espero este te gustara! Gracias por el review! Bye bye!

Angeli Murasaki: Gracias a ti por comentar! Si, no es bueno sobreproteger! Makkachin lo sabe todo! Es que Vik se perdió en el cap pasado XD Pero hoy si salio y me encanto! Yurio es amors, me gusta mucho el pequeñin! Jajaja, el cima es frio, pero no helado, luego veremos a Yuuri desempeñándose mejor! Si, Yuuri no es bueno manejando la ansiedad! Este cap y el anime lo han de demostrar! Ya veremos como pasa la relación entre estos dos amores o3o Jajajaja, espero hacerle una buena pareja a Georgi! La vida real es un horror, se pone peor cada vez, pero aun tengo mi bello yoi, digo yaoi pa consolarme Xd Ciao ciao!

Aly Zama: Lo bueno es que Yuuri es listo! Pero pobre, tanta historia de a una no es buena si no eres fan de Hetalia XD Si, ese Vik tuvo el tiempo suficiente para prepararse! Pero sip, Vik ya sabia quien era Yuuri. Si, Yurio se llevara bien con Yuuri, solo hay que darle tiempo a que asimile la idea xD Si. Ya el siguiente cap es la boda! Investigue mucho para ello y creo que me saldrabien, si es que me sale como imagino ;w; Oh, en mi familia esta esa tradición de orar por que la esposa tenga veces sanos, pero lo cambie por que Yuuri que de embarazado, así es el mundo en algunos lugares! Gracias por el review! Bye bye~~

lena06251: Que alegría que te atrapara este humilde fic! Me esforzaré mucho en el hasta el final! La trama va un poco rápida, pero la idea es que todo pase luego de la boda! Jajaja, la gente con teorías me hacen feliz! Es interesante leerlas! MilaGeorgi o.O curioso pero veré que pasara xD Gracias por comentar! Ciao ciao~~

KathKolmer: Muchas gracias, el resto de la trama esta luego de la boda! Bueno, como Yuuri menciono, se le forzara el celo para que tenga cuchicuchi (?) con Vil! Sera la noche de bodas después de rodó, pero no pienses tan mal de Vik, el no obligaría a Yuuri, este se entregara voluntariamente, claro que el celo es como tenerlo drogado, pero no lo forzaran :'D Og bueno, veamos que resulta espero te guste hasta el final! Gracias por el review! Bye bye~~

Yuratchka: yo estoy sorprendida de lo mucho que a gustado! Soy muy feliz! Lamentablemente el trabajo me chupa el tiemponlibre y la creatividad, pero creonque voy a buen ritmo! Ya quizá en el sig cap aparezca su lemon 7u7r gracias por comentar! Ciao ciao~~

Jhoana-90: Bueno, no recuerdo si salio en la explicación del omegaverse del inició del fic, pero los omegas son auto lubricables, mmm, habrá que esperar a ver como el . de bodas! Lo se, es algo malo del omegaverse, pero es una de sus bases, recuerdo que cuando empecé en el existía algo como ello! La noche de bodas me pone a Yuuri y ami nerviosas! (Lol) pero ya veremos que pasa en la alcoba real 7u7r. Lo que pase pasara omo (?) un Vitya jr es amor. Sobre el otayurio nonore na'a Si, luchare malvado trabajo! Gracias por el review! Bye bye~~

Freebum: muchas gracias por amarlo y comentar! Espero los sigas hasta el final! Es una tradición antigua xD En algunos paises es es así! Según mi investigación! Ciao ciao~~

ZakuryMinashiro: Yurio salvaje trata de domesticar se! Oh bueno, el también puede ser civilizado xD Esos dos Yuris son un amor! Y divertidos de hacer los interactuar! Oh, luego tendremos un punto de vista de parte de Vitya! Pero mas adelante! Quiero hacer algo romántico! Ojala me salga! Espero que este Vik te gustara! Gracias por el review! Bye bye~~

Muchas gracias a todas quienes leen y dan fav y follows! Espero les gustara el cap!

Cuenten me que les pareció!

Espero te gustara Kitty-chan!

Ciao ciao~~