Condujeron los chicos a toda prisa a la dirección de la supuesta culpable, pero la puerta estaba abierta y las luces apagadas, todos, excepto Castle, sacaron sus armas y se prepararon para inspeccionar el lugar.
La detective entró primero enfocando el arma, atrás le siguieron Esposito y Ryan (a cada lado), Castle entró último haciendo el trabajo más importante: encender la luz.
El escritor se sorprendió al ver que la mayoría de las cosas estaban tiradas, como si alguien hubiera entrado a buscar algo, todo estaba desordenado incluida la cocina.
-No hay nadie-gritaron los chicos mientras revisaban las habitaciones.
-¿Amber estas bien?-le preguntó la inspectora, pero no obtuvo respuesta, la muchacha estaba tirada en la sala, parecía que había sangre en la alfombra, lo cual no hacia mas que preocupar a la detective.
La joven estaba tirada sobre la alfombra, su cabello le cubría el rostro, tenía la misma ropa de hace un rato, pero ahora se encontraba manchada de rojo, Kate se agachó para mover su cabello y comprobar que aun respiraba, su aliento golpeó contra las fosas nasales de la detective, apestaba a alcohol.
- ¿Qué paso?-inquirió ayudándola a ponerse de pie.
-No lo sé-respondió la muchacha -venia del trabajo y después tomé una botella de vino y no lo recuerdo, todo está borroso-dijo casi inaudiblemente.
-¿Hace cuanto fue eso?
-No lo sé-respondió de nuevo.
-Chicos preguntad a los vecinos si alguien vio entrar a alguien aquí, tenemos que llevar la botella con Lanie para que la analice, pregunten al portero a qué hora entró.
-¿Qué haremos con ella?-inquirió Castle.
-Será mejor que la llevemos con nosotros o se matará ella misma.
-Muy bien-nosotros vamos a preguntar mientras tú le ayudas a arreglarse un poco, se ve fatal-dijo el irlandés.
Los detectives salieron del departamento y comenzaron a hacer su trabajo mientras la inspectora y el escritor llevaban a Amber hasta su habitación. Al igual que en las otras habitaciones su dormitorio estaba de cabeza, todas las cosas estaban regadas.
Apenas entraron vieron que en un pequeño mueble de madera había una foto, les pareció extraño que no fuera de ella y la victima.
-¿Castle ves algo raro?-preguntó la detective.
-No, ¿qué debería ver?
-Mira la foto, ese no es Peter ¿quién es él?-preguntó Beckett señalando a un muchacho de una fotografía.
-Es Benjamín, él era mi ex novio.
-¿crees que el ex novio tuvo algo que ver?
-No lo sé, pero es un poco raro que no tenga una foto con Peter. -No creo que puedas caminar con tacones será mejor que te pongas zapatos bajos y tal vez deberías cambiarte-le dijo a la chica, esta asintió- no te preocupes yo buscare las cosas, sentó a la chica en la cama y se puso a buscar la ropa.
-¿Qué te pasó con la cátsup?-preguntó Castle.
-Quería prepararme un emparedado.
-¿Con cátsup?-preguntó extrañado mientras la detective abría el closet de la mujer, Beckett se impresiona al ver la gran cantidad de zapatos de tacón en su armario, eran más que los suyos y estaban ordenados por color, la mayoría de estos eran rojos, se sorprendió no sólo por la cantidad sino porque era lo único de la casa que no estaba tirado, muy en el fondo encontró un par de zapatos bajos los sacó y los colocó sobre la ropa que había escogido.
-Tengo gustos raros-respondió.
-¿Qué son todos estos comics?-inquirió el novelista señalando una repisa.
-Mi pasatiempo favorito, una razón de que me enamorara de Peter, teníamos una gran pasión por los comics.
-¿Había uno en especial?
-Uno que le regaló su madre cuando era niño, la verdad no se cual, él nunca quiso enseñármelo, dijo que era como un tesoro familiar, tal vez mentía.
Y entonces lo recordó cuando ojeaba sus revistas encontró un comic antiguo muy bien cuidado, con la tapa de una revista porno como si fuese un sobre, estaba amontonado entre sus otras revistas, pero no le dio demasiada importancia.
-Ponte esto.-le dijo la detective entregándole la ropa y los zapatos bajos -¿Crees que puedas vestirte sola?-inquirió.
-Si eso creo -dio un paso sola, pero entre el alcohol y los tacones, perdió el equilibro, estuvo a punto de caer y el escritor la tomó de la cintura.
-Yo te ayudo- dijo Castle ofreciéndose.
-No es necesario Castle yo lo hare- le dijo la detective-apartó la mano de Castle de la cintura de Amber y se metió al baño con la mujer, le ayudó a ponerse unos pantalones y una blusa, Amber se agarró del cuello de la detective mientras esta le abrochaba el pantalón, cuando terminó de hacerlo la mujer la miró de una forma extraña, sin pensarlo, Amber colocó sus labios sobre los de Kate, después se retiró lentamente abriendo los ojos, viendo a Kate asustada y con el rostro sonrojado.
-Lo siento no se qué sucedió-dijo la chica.
-No te preocupes-dijo la detective alejándose un poco de ella-estas ebria.
Castle esperaba afuera, ajeno a esa escena, esperó a que la chica estuviera cambiada para volver a comisaria.
-¿La botella que tomaste fue la misma de la que tomó Peter?-inquirió la detective.
-Si era de una caja de vino.
-¿En dónde está la caja?
-En la cocina.
-Quédate aquí y no te muevas-le ordenó.
-Castle- Kate le dio unos guantes –póntelos, ve a la cocina, hay una caja de vino
-¿Vamos a embriagarnos?-preguntó ilusionado.
-No, necesito que coloques todas las botellas en la caja, aunque estén vacías, tenemos que llevárselas a Lanie para que las analice, saca todo lo que contenga alcohol y dile a Ryan y Esposito que te ayuden a llevarlo al coche, nos vemos allí.
Después de unos minutos llegaron Ryan y Esposito, ayudaron a Castle a cargar las botellas, sólo eran dos cajas de vino, Rick esperó a la detective y la ayudó con Amber, la señorita hablaba estupideces y sin querer dijo –Es la primera vez que beso a una mujer, ¿es tu primera vez también?
-¿Te besó?-preguntó Castle abriendo la boca, Kate fulminó a Amber con la mirada y le dedicó la misma mirada asesina al escritor.
-Cállate o te rompo las piernas, lo mismo va para ti Amber.
-De acuerdo de acuerdo me calló, pero admite que fue divertido.
-¿A caso quieres chantajearme?
-Algo así –dijo la muchacha.
-Está bien fue divertido-dijo justo cuando el ascensor se abrió.
-Lo ves deberías hacerlo más seguido, tu deberías hacerlo con ella-le sugirió al escritor.
-No lo alientes- le dijo la detective caminando ahora en la calle, viendo como su chico cargaba a otra mujer.
-Me callo y no digo nada… sí admiten que ustedes dos se gustan.
-Te dejo encerrada en una celda si no te callas-le advirtió la detective.
-Ya veo por qué te gusta tanto-le dijo al escritor-te gustan las mandonas, no te preocupes tu también le gustas.
Kate quería matarla, no se callaba y no la obedecía, era peor que Castle…y pensar que tendría que hacer de niñera el resto del día.
