Disclaimer: Digimon ni sus personajes me pertenecen.

Colección para la actividad "Escribe a partir de una palabra" del Foro Proyecto 1-8


Ukiyo: literalmente "el mundo flotante", vivir el momento, sin preocuparse por los problemas de la vida.

Taichi & Mimi


VII.

Sus manos exploraban su cuerpo, acariciando y tocando por donde podía. Las hundió bajo su falda, deleitándose con la torneada piel de sus muslos, con la suavidad y calidez que desprendían.

Sus labios recorrieron de su boca hasta su cuello, dejando besos por la quijada. Mordiendo conforme iba bajando, pasando su lengua hasta llegar a su clavícula.

Aspiró su aroma cuando hundió su nariz en su sedoso cabello. Se maravilló ante lo que aquello producía en su cuerpo.

Un deseo prohibido que se desencadenaba y salía a la luz.

Las manos de ella agarraron su rostro, y esta vez, fue ella quien tomó la iniciativa. Hundió su lengua sin cuidado en su boca y lo saboreó, de la forma en que solo ella sabía hacer.

Las manos de él se anclaron a sus muslos cuando sintió como el mundo le daba vueltas. La situación se les iba a ir de las manos.

Se alejó de ella y jadeó, la miró buscando un ápice de cordura. Mimi cerró sus ojos y dejó sus manos caer a sus costados.

Sus respiraciones erráticas teñían el lugar.

Fue un segundo, contando en la mente. No duró más.

El mundo moría fuera de las ventanas, ellos vivían ahí dentro.

Las manos de ella subieron hasta el pecho del castaño, lo acarició suavemente, repasando sus músculos tensos que se dejaban ver. Una sonrisa se formó en su rostro, levanto su cabeza y pasó su lengua sin vergüenza por su pecho.

Eso le destapó. Las manos de él volvieron a apretar sus muslos, la acercó hasta su cuerpo.

Sus manos subieron tocando su níveo estómago y volvió a besarla.

Mañana se preocuparían.

Mañana sería otro día.

Hoy eran solo ellos dos.