Unas risas de complicidad inundaban el ambiente, pronto cesaron, para dar lugar a un nuevo silencio, esta vez más que satisfactorio, incomodo. Se miraron el uno al otro, temiendo encontrase con esa mirada que los delataba, sus ojos irradiaban una luz familiar, un pequeño destello que les brindaba esperanza. Sus rostros en total felicidad y armonía se acompañaban con una sonrisa sincera.

Ese beso fue gratificante y reciproco. No existía palabra alguna para describirlo y no existía silencio que fuera tan grande y perturbador como este, ¿Qué debían decir ahora?, estaban seguros que algo había cambiado desde hace tiempo, pero ¿cómo tratar al otro?, cuando estaba claro que esta relación iba más allá que la amistad y el compañerismo, no había forma de seguir posponiendo aquella conversación tan importante que lo cambiaria todo.

-Castle yo- el teléfono de la detective comenzó a sonar, pero ella lo ignoró-Castle creo que será mejor-de nuevo el teléfono sonó, "¿Quién será?"-pensó., se dispuso a decir algo pero de nuevo fue interrumpida, resignada tomó el teléfono entre sus mano y contestó.

-Beckett-dijo un poco molesta.

-Hola linda

-Hola Lanie

-¿interrumpo?

- "claro que si"-pensó-para nada-respondió.

-Tomé una muestra de pintura, un pequeño fragmento que comparare con la que la víctima tenía en la mano, la industria de las pinturas utiliza más de un millar de materias primas y productos intermedios comprender el uso propiedades e identificación de la pintura puede representar la carrera profesional completa de un químico de pinturas.

-¿Entonces no se pudo hacer nada?

-Mujer de poca fe

-¿Lo lograste?

- Ambas fueron parte alguna vez de un recubrimiento continuo, sin embargo tomar la muestra fue una proeza.

-Ooh Len olvide decirte….

-No te preocupes nadie me descubrió, y casi terminó con lo del vino.

- Vamos para haya

-Por cierto, ¿Cómo va tu cita con el escritor?

-¿Cita?-Rick intentó acercarse más al teléfono tratando de escuchar la conversación entre esas dos mujeres.

-No, no tengo ninguna cita con el médico, estoy bien gracias por preguntar- colgó rápidamente.

-¿Te sientes mal de nuevo?-preguntó preocupado.

-No, es...estoy bien

-¿Segura?

-Claro que si, sólo estoy algo cansada, pero es normal-respondió mientras guardaba su teléfono.

-¿Qué querías decirme?

-Tenemos que volver a comisaria… es tarde.

Rick se quedó pensativo, la conocía como a la palma de su mano y presentía que ella le diría algo importante. Kate caminó hacia el coche y se sentó en el asiento del copiloto, se sentía vacía, inconforme, triste, no era la primera vez que se desilusionaba.

Después de repetirse tantas veces que no sentía nada por Rick comenzaba a creérselo, pero cada momento era contradictorio a esa filosofía, a esa regla: Nunca enamórate de un compañero, con él era imposible de acatarla, temía que ese tiempo tan bueno que pasaron juntos jamás pudiera volver.

Hoy es una tarde gris y huele a tierra mojada.

Llueve

Los árboles están empapados. Me encanta fijarme en una gota de lluvia que cae desde una hoja a otra hasta tocar el suelo y hundirse en la tierra húmeda.

Sopla el viento y balancea los árboles que parecen tan rígidos, incapaces de poder moverse y sin embargo, bailan hoy a merced del viento.

El viento sopla más y más y agita las ramas de los árboles con fuerza, una fuerza terrible y descomunal que de vez en cuando una rama golpea una que otra ventana.

Desde la ventana del copiloto veo el parque que poco a poco abandonamos el cual, aunque siempre rebosa de gente y niños riendo, y enamorados paseando de la mano, hoy carece de un alma. Es como si fuese un gran parque fantasma.

Sin embargo, estoy aquí, moviéndome a una velocidad constante, observando esta triste tarde gris, y sólo puedo decir que me encanta. Me fascina su paz, su olor, su color y su silencio. Y me encantan las grandes nubes negras que cubren el cielo. Me encanta ver las calles vacías, por algo tan simple como la lluvia.

El olor áspero a lana húmeda. Supuso que de ese modo recordaría aquel trayecto por New York. En la mañana opto por ponerse un suéter de lana, que al cabo de un rato empezó a picarle la piel, intentó quitárselo, pero Castle la detuvo.

-Ni se te ocurra quitarte el suéter no traes abrigo.

-¿esa es un advertencia?-inquirió pronunciando palabra después de varios minutos de silencio.

-Algo así-rio divertido

-Pero me pica

-Se buena, ¿sí?, Falta poco para llegar.

-Tal vez llegaríamos más rápido si pisaras más el acelerador

- Se lo que intentas hacer, pero no voy a ceder –Kate cruzo los brazos

-Está bien tú ganas, sólo porque me dejaras conducir de regreso ¿no es así?

-Pensándolo bien-Castle piso el acelerador con más fuerza, acelerando un poco la marcha.

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-De acuerdo-respondió Ryan al teléfono.

-¿Cómo les fue?-inquirió Esposito.

-Bien-respondió Beckett

-¿Se mojaron?-inquirió el irlandés uniéndose a la conversación.

-Un poquito-respondió Castle, tratando de no sonreír al recordar lo que sucedió en el parque.

-¿Tenemos algo nuevo?-Preguntó la inspectora

-Venga Espo dile tu

-No, dile tu Ryan

-Tú

-No, tú

-Vamos chichas decidan ya-dijo Beckett

Esposito se animó a hablar: -Lanie termino de analizar el vino y…

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Escuchó que la puerta se abría y se incorporo rápidamente asustada, la luz estaba apagada y una mano conocida la prendió, la muchacha adapto sus ojos a la luz y suspiró un poco más tranquila

-¿Ya te sientes mucho mejor?- preguntó la detective

-Si tuve un sueño muy raro soñé que besaba a una mujer castaña de ojos verdes- dijo reacomodándose el cabello alborotado. -Castle se rio sonoramente, la detective se puso roja.

-¿Si lo hice verdad?-preguntó la mujer.

-si lo hiciste-le respondió Castle entregándole un café

-Tómatelo y volvemos luego ¿vale?

Momentos después

-¿se puede saber en qué pensabas para beber tanto?

-solo quería olvidar he tenido un pésimo día-dijo llorando

-Kate no seas tan dura con ella, no sabía lo que hacía-dijo el escritor

-¿Qué hago aquí?-preguntó Amber sin entender nada

-Entramos a tu apartamento y estabas tirada en la alfombra con salsa de tomate encima, se te ha roto un tacón probablemente caíste por eso y no tuviste la suficiente fuerza para levantarte-le dijo la inspectora

-¿Por qué entraron a mi apartamento?-inquirió la abogada a la defensiva.

-La evidencia sugiere que podrías ser la asesina

-¡¿Qué?!

-trajimos el alcohol que había en tu casa para analizarlo y se encontró Vallium en todas las botellas de las dos cajas de vino.

-¡¿Qué?!

-hemos pedido tu historial médico y sabemos que lo han recetado varias veces por problemas musculares.

-Si eso es correcto-dijo la mujer

-La evidencia sugiere que tú envenenaste a Peter

-¡¿Qué?!

-No te preocupes, el GPS del celular te ubica en tu casa aun así hemos preguntado al portero y nos ha asegurado que no te vio salir ayer, entonces creemos que alguien quiere incriminarte alguien que sabe sobre el Vallium y que tiene acceso a tu casa, que tal vez no se llevaba muy bien con Peter-comentó Castle tranquilizándola

-¿Qué tengo que hacer ahora?, ¿Me encerraran?-inquirió dirigiéndose a la detective.

-No tenemos evidencia suficiente que sugiera que eres la asesina así que quiero que vayas a casa de tu padres, tendrás vigilancia policial las 24 horas del día y te acompañaran al trabajo y de regreso a casa hasta que se resuelva el crimen.

-¿Qué? ¿Pero por qué?

-Alguien forzó la entrada de tu apartamento y creemos que quiere asesinarte también, por desgracia nadie vio nada, una cámara le identifico pero no se ve su rostro ni la matrícula del vehículo, tu casa estaba toda desordenada cuando llegamos, así que quiero que vayas con los detectives Ryan y Espósito y hagas una listada de lo que te robaron, si es que entraron a robar, después ellos te llevaran a la casa de tu padres y te presentaran a la escolta que te acompañara los próximos días.-dicho esto la detective salió de la habitación, poco después el escritor también lo hizo.

Esposito Ryan y Castle que se les unió, hicieron lo acordado mientras la detective trataba de encontrar algo que sugiriera la culpabilidad o la inocencia de Amber, pasaron dos horas y sus compañeros volvieron, eran las 11:30 hora de volver a casa.

-No te preocupes Beckett mañana encontraras al asesino, tenemos a Amber bien vigilada si da un paso en falso lo sabremos.

-Lo sé Espo

-¿No robaron nada?

-No, todo estaba bien a excepción del vino y un beso-le comentó Esposito en tono jocoso.

-¿Quién te lo ha dicho?

-¿Quién crees?

-Castle

-Ha dicho que quiere hacer un capitulo de Nikkie Heat sobre eso-comento Ryan

-¿Quieres que los llevemos a casa?-inquirió Esposito

-No

-Podemos quitarle a Castle la billetera, el reloj y el celular, lo bajamos antes de llegar y ya no podrá pedir un taxi-sugirió Esposito

-En realidad planeo vengarme de otra forma, además el Ferrari está estacionado afuera y no usarlo sería un desperdicio.

-Ya veo a donde quieres llegar -dijo el detective Espósito tomando su chaqueta- que te diviertas

-Y no lo tortures mucho o terminaras asustándolo-Agrego Ryan

-¿A quién terminaras asustando?-preguntó un desconcertado Castle que traía dos cafés en las manos

-A nadie, escuchaste mal-respondió tomando su café.