CAPITULO 5

En cuanto escuche su voz me gire inmediatamente y lo vi, estaba hecho un desastre, pantalones sucios, camisa mal puesta, su cara... Daba pena, parecía que había pasado días llorando sin parar.

- Yamcha... ¿Pero qué demonios te paso?- le dije con gesto preocupado.

- ¿Y tú me lo preguntas?-Me dijo mostrandome su telefono celular, era un mensaje de whatsapp y decia: "Yamcha, terminamos, porque eres un imbecil, egocentrico hijo de puta, bye" y entonces me acorde que lo habia terminado esta mañana, en mi defensa puedo decir que fui amable con él.

- Yamcha...

- Bulma, mi amor, no me hagas esto... No puedes dejarme... Yo te amo.-Me dijo.

- Tu no me amas.- Le dije tranquilamente, estaba tratando de entender un poco su estado, quiero decir, todos estos años que hemos estado juntos me ha engañado una y otra vez con cualquiera que se encuentra en su maldito camino y ahora viene a decirme ¿Que no le haga esto?.- Yamcha, no finjas, no trates de engañarme... Tu no me amas de verdad, si no yo no te estaría dejando, y si está es tu manera de amar, engañándome una y otra vez, es hora de decir, no gracias.

- Cariño, ¡Por favor, te lo ruego! ¡No me dejes así!- Se arrodillo, me abrazo las piernas y no lo soporte más, lagrimas comenzaron a surcar mis mejillas.

- ¡Yamcha, deja de hacerme esto! ¡Siempre lo haces, esperando que yo te perdone para que vuelvas a hacerlo y yo te vuelva a perdonar! ¡Pero YA. NO. MÁS!.- Me solté de su agarre y retrocedí unos pasos, pensé que esto sería más fácil, inclusive tenía la esperanza de que después del texto de esta mañana ya no me buscara más, pero me equivoque, aquí está.

- ¡Bulma, por favor! No nos hagas esto, nosotros somos complemento, somos el uno para el otro, eres el sol de mis mañanas, la luz de luna llena que ilumina mis noch...

- ¡SOY LA MUJER QUE HAZ ENGAÑADO UNA Y OTRA VEZ! ¡Soy la mujer que ha pasado noches enteras llorándote!...

- ¡Eres el amor de mi vida!...

- ¡Y soy la mujer que nunca más contigo va a regresar!... Me he dado cuenta que mi amor, mi atención y mi compañía valen, valen mucho, que me he humillado cada vez que regreso contigo y con ello te he dado a entender que puedes seguir haciéndolo, una y otra vez, pero ya no más, ya no puedo seguir así, lo siento, pero no.- Y me fui, salí corriendo en dirección de mi auto, quería llegar a casa y recuperarme, porque eso es lo que tengo que hacer, recuperarme y no volver a caer, no con él. Me seque las lágrimas, subí a mi auto y arranque con rumbo a casa, mi día no podría ir peor.

En cuanto llegue a casa, lo primero que vi fue a mi madre en el jardín, estaba tarareando alguna canción que no reconocí, esperaba pasar desapercibida y que no se diera cuenta de mi presencia, pero eso no iba a pasar.

- Bulmiiiitaaaa, hijita, que bueno que has llegado.

- Ah, hola mamá.- Me encamine hacia la casa, estaba agotada, no tenía ánimos de charlar con nadie.

- Cariño, ¿Cenaras con nosotros?.- Me dijo entusiasmada.

- No, mamá, hoy no, prefiero cenar en mi habitación.- Le dije sin detenerme, en cuanto entre a la casa escuche vagamente la respuesta de mi madre, era un "de acuerdo, cariño".

Podía sentir algo calentando mi rostro, lentamente abrí mis ojos para encontrarme con que ya era de día, nuevamente, otro día más en la vida de Bulma Briefs, suspiro y me siento en la cama, estiro ambos brazos todo lo que puedo, liberando todo el adormecimiento. En cuanto me levanto escucho un sonido extraño, trato de buscar de donde proviene, miro por todos lados, pero no encuentro nada raro, me acerco a la puerta de puntillas y de un tirón la abro, esperando encontrar del otro lado a la fuente del sonido extraño pero no hay nadie, de echo ahora que estoy completamente despierta recuerdo que mis padres irían a desayunar con unos amigos, así que nadie podría haber estado detrás de la puerta, nosotros no tenemos sirvientas. Pronto dejo de escuchar el ruido y pienso que tal vez estoy sobre reaccionando, 'Basta, Bulma, relájate' me digo a mi misma, pudo haber sido cualquier cosa, debes de dejar de ver películas de terror, así que mejor decidí dejar el asunto por la paz.

De todas maneras decidí ir a la planta baja a verificar que no hubiera nadie en la casa, y en efecto, soy la única aquí, decidí subir a darme una ducha, ya era tarde, estaba por llegar al final de las escaleras cuando volví a escuchar el ruido, ahora con más claridad, provenía de algún lugar en mi habitación, de acuerdo, ahora estaba oficialmente asustada, tome un jarrón que se ubicaba de adorno en el pasillo con mis manos, y lo apreté fuertemente, tome todo el valor que me quedaba y me adentre en mi habitación, a simple vista todo parecía en orden, me dirigí a las cortinas.- ¡AH!.- De acuerdo, ese grito no hacía falta, probablemente ya alerte al ser que este aquí de mi presencia, ahora no dudara en matarme, ¡Ya basta, idiota! ¡Tranquilízate!, en las cortinas no había nada, en el baño tampoco, pero encontré algo que me podría servir como defensa personal, un insecticida ¡Jajaja, ya verás con quien te has metido ladronasesinoviolador!, me dirigí a la cama, despacio me subí en ella y con un movimiento ninja vacié el insecticida abajo de la cama, espere unos cuantos minutos y al ver que nada pasaba me agache con cautela y me asome, no había nadie, muy bien, abajo de la cama ¡despejado!, solo quedaba el armario... Tome mi spray para cabello y me dirigí tan sigilosamente como podía hasta ahí, estaba harta, quería terminar con esto de una vez, así que rápidamente abrí ambas puertas y con un grito de guerra vacié todo el contenido de la botella que tenía en mis manos, pero cuando tuve los pantalones para abrir los ojos no había nadie, nadie estaba ahí, ¿¡Entonces QUE DEMONIOS ERA ESE MALDITO RUIDO INFERNAL!?, estaba tratando de explicármelo cuando lo escuche de nuevo, alguien estornudo, muchas veces, y luego dejo de hacerlo, fruncí el ceño, ¿Que rayos pasaba?, volvió a pasar, los estornudos provenían de... ¿Mi bolso?, con brusquedad lo tome, saque mi celular y lo mire con incredulidad cuando volvió a estornudar, observe la pantalla, era una llamada de Milk, respondí.

- Milk, ¿Qu...

- ¡BULMA!.- Casi me quedo sorda.

- Milk, ¿¡Qué demonios te pasa!?.- Esta tipa estaba loca, el hecho de que fuera mi mejor amiga no le daba el derecho de privarme de uno de mis cinco sentidos.

- ¡Oh por dios! No me digas... No me digas... ¿Lo...? ¡¿LO OLVIDASTE?!.- ¿Qué?

- Oye, escucha, no sé de qué... Mierda.- ¡Mierda!, ¡hoy es el cumpleaños de Milk!.- Eh...

- ¡No puedo creer que!- No dejare que continúe por ese camino, si la dejo seguir me destrozara los oídos

- ¡Jajajajajajaja! ¡Caíste!, Milk ¿Cómo crees que podría olvidar el cumpleaños de mi mejor amiga?.- Corre Bulma, corre, me dirijo corriendo al baño y me comienzo a desvestir.

- Bueno Bulma es que te he llamado decenas de veces y no contestabas, pensé que...- La volví a interrumpir.

- ¿Que dices Milk? es que no te escucho, hay mucho tráfico...¡Muévete imbécil!.- Espero que me crea...

- Digo que te he llama...

- Lo siento Milk colgare, nos vemos en tu casa.- Rápidamente me duche, al terminar me seque el cuerpo con una toalla, me vestí y comencé a secar mi cabello con el secador, al terminar puse un maquillaje natural, tome mi bolso y mi teléfono, salí corriendo de casa, de nuevo era tarde ojala Milk no me mate, con un poco de suerte y llego a tiempo, me subí a mi auto y comencé a conducir, después de un par de minutos decidí acortar camino por un par de calles por las que no solía pasar, empecé a ir más lento porque observe que había casas tan grandes como la mía por esta zona y a simple vista parecían muy lujosas, 'bueno ya Bulma, basta de distracciones, mejor asegúrate de llegar a tiempo a tu destino' y en eso estaba hasta que vi salir de una de las casas un hermoso Audi r8 negro, instantáneamente me acorde de el delicioso... Del idiota que se había atrevido a humillar a la Gran Bulma Briefs, apreté fuertemente el volante, nadamas de recordar me daban ganas de... Romper algo o.ó, pise el acelerador y me fui de ahí, pasados unos minutos llegue a la casa de Milk, ahí se va a celebrar su cumpleaños número 21, es un lindo lugar, muy apropiado con su personalidad.

Mientras trataba de buscar a Milk entre todos los invitados recordé con pena algo muy importante, el regalo, ¿Porque estas cosas me pasan a mí?, así que antes de seguir buscándola regrese a mi auto y para mi suerte estaba ahí, resulta que no lo había bajado desde que lo compre, pufff palm face.

Volví al interior del lugar, esta vez con el regalo en mano, rápidamente divise la hermosa melena negra de mi mejor amiga y corrí a abrazarla.

- ¡Felicidades, hermana!.- La abrase con todas mis fuerzas, tenía meses que no la veía, desde que mi padre decidió comenzar a "involucrarme" en los asuntos de la Corporación que un día seria mía.

- ¡Hermana, gracias!.- Nos abrazamos un poco más y luego le mostré su regalo.- ¡Oh, Bulma, no debiste!.

- Por supuesto que debía, no lo abras hasta que llegues a casa, te quiero.- Y la abrace de nuevo.

- Y yo a ti, pero pasa, te llevare con los chicos.

-¿Quieres decir que si vinieron?.- Le pregunte con ilusión, si no veía a Milk desde hace meses, a los chicos no los veía desde hace más de un año.

- Si, por supuesto, si no, los mato.- Voltee a ver su rostro para asegurarme de que era broma, pero se veía muy segura de lo que decía.

Pronto llegamos a la mesa en la que se localizaban los chicos Z, aún recuerdo cuando nos solíamos llamar así en el instituto, que tiempos -suspiro-

- ¡Bulma!.- Los chicos se acercaron a mí, y al menos tuvieron la prudencia de saludarme uno por uno, estuvimos hablando un muy buen rato sobre lo que habíamos hecho en todo este tiempo que no nos vimos, Krillin fue el primero en contarnos, al parecer ahora trabaja junto con el maestro Roshi, lo ayuda a llevar la academia de artes marciales; Ten y chaoz son dobles de películas de acción, ha de ser muy entretenido para ellos; Yamcha no vino, pero ya se a qué se dedica, él es actor... Y de los mejores, pero ya, no pensare en él, solo me pone triste.

Las horas pasaron rapido en compañia de mis amigos, cerca de las 10 de la noche me despedi de mis amigos, estaba cansada, aunque ultimamente casi siempre lo estoy.

Cuando llege a casa magicamente el camsancio se me fue, me sentia muy hiperactiva, queria hacer cosas, asi que despues de cambiarme y ponerme más comoda encendi mi estereo y lo puse en un volumen bastante alto.

Me puse a bailar, estaba sola en casa pero ese no fue un impedimento para mí, ultimamente me siento fatigada por todo, despierto, me ducho, desayuno, trabajo, almuerzo, trabajo, casa, ducha, duermo y se vuelve a repetir, hoy tuve suerte, de no ser el cumpleaños de mi mejor amiga mi dia no ubiese sido muy diferente a todos los demas. Le subi el volumen a la musica al máximo, quiero dejar de pensar, más volumen, ya no se puede más, no quiero pensar, sigo bailando, hoy no voy a pensar.