Por que los divorcios existen y la terapia de pareja no funciona
Nuevamente pido disculpas, por demorarme en publicar, pero es culpa de un pajarito que me hizo dudar mucho... Ya verán a que me refiero más adelante...
Les agradezco a todas y todos sus comentarios, el que agreguen a sus favoritos mi historia, de verdad me siento super feliz, por que he recibido criticas super positivas y constructivas y eso siempre se agradece, hacen que quiera más esta historia, por que el que a otros les guste, la hace más especial. Además me da gusto leer sus ideas y conclusiones... :)
Entrando un poco más en la historia, hay hartos enredos, pero esa es la idea, pero estos poco a poco se iran desenredando... Lo unico que les puedo decir, es que se deben percatar bien en algunas conversaciones.
No odien a Harry...
Disclameir: Por supuesto todos los personajes e historias son pertenecen a JK y a WB.
Ahora si, las dejo y vamos por nuevo capitulo
- VENATUS AMORIS-
Sumary
Hermione abandona Reino Unido, dejando pasado, presente y buscando un futuro, lejos de las traiciones, y los malos amores. Pero el pasado, lo puedes dejar atrás, pero nunca se olvida, y vuelve, aunque no lo quieras. Luego de seis años vuelve, y en Londres continúa lloviendo, es la misma lluvia, el mismo llanto, y la misma ciudad.
Por mucho que uno intente, con todas sus fuerzas dejar el pasado atrás, es imposible, este vuelve, y muchas veces en forma de avalancha, y somos incapaces de medir las consecuencias que deja, por más que lo intente, nos volvimos a encontrar.
3. Caracoles Hervidos, Eres Harry Potter
-Ronald, ¿querías verme?- le preguntó Luna al pelirrojo. Sentándose al frente del, el pelirrojo ya le había pedido una cerveza de mantequilla. Esa mañana la rubia había recibido una carta por parte del cazador para que se reunirán en Las Tres Escobas, la rubia no se mostraba muy emocionada.
-Luna, la verdad es que si, no había tenido la oportunidad de hablar contigo, luego de lo que pasó en la casa de mis padres
-¿Y de que quieres hablar?, últimamente no tenemos muchos temas de conversación.
-Luna, yo no entiendo ¿porque actúas así conmigo?, estás distante… te he visto conversar feliz con los gemelos, hablar con ellos, sin ningún problema, pero a mi- reflexionó el pelirrojo tomando un sorbo de cerveza d mantequilla que pido con anterioridad.- a mi, me miras casi como si fuese Ginny-
-Es que quizá Ronald ahí esta el problema-
-¿Es por eso que terminaste conmigo?
-Nunca termine nada contigo, porque nunca tuvimos nada, no podría tener algo, con alguien que traicionó a su mejor amiga de esa manera
-Ginny es mi hermana, y Harry es mi mejor amigo… Hermione…¿Que se suponía que tenia que hacer?
-Con mayor razón, porque era tu hermana y Harry- le espetó Luna-Para Hermione eras su hermano, y ella pensaba que le tenias igual aprecio
-Se que me equivoqué, debí haber hecho algo
-Debiste, pero no quisiste arriesgarte, cuando estábamos en el colegio, te admiraba, pensaba que le dabas una chispa a ese grupo "El trío de oro". pero me decepcionaste, no eres más que un cobarde, preferiste perder la amistad de Hermione, pero no la de Harry, el es el famoso ¿NO?-dijo molesta. El pelirrojo nunca había visto a la rubia tan enojada, el trato de evitar esta conversación por años, pero era imposible no darse cuenta de lo osca que era Luna con él y más después de que Hermione se había aparecido en su casa como si nada hubiese ocurrido.
-¿De verdad crees eso de mi?-Le cuestionó, arrastrando las palabras
-lo se, y sabes que más se, que Ginevra, te pidió que te reunieron conmigo, para saber por que no les he dicho que tenía contacto con Herms, durante todo este tiempo… pero sabes que… a diferencia tuya, yo se cuando y a quien se le deben guardar los secretos- Dijo levantándose de la mesa, abrió su cartera y dejó el dinero para pagar su bebida, se estaba yendo, pero se dio la vuelta para mirar al pelirrojo nuevamente- Además Ronald, tardaste demasiado… en seis años los sentimientos cambian, se van…Además, estoy saliendo con alguien hace algún tiempo- La rubia se fue del local, dejando a Ron con su orgullo por los suelos.
-H&H-
Harry odiaba ir a la oficina de Aurores, era reconocido en la comunidad mágica, que quienes ocupan esos puestos, lo hacían más para lucirse frente a las cámaras, los flashes, y todas las garantías de ser los protectores del mundo mágico. Cuando Remus quedó en coma luego de la batalla por largos meses, no quiso aceptar el puesto que le ofrecieron como jefe del departamento de Aurores, por lo que quedó a manos de Fanfarrones como Cormacc MClaggen, y Blaze Zabini, quien se rectifico, luego de la batalla.
-Traigo los informes médicos del ataque de hoy-dijo Harry secamente entrando a la oficina de Aurores, prácticamente tiró la carpeta sobre el escritorio de Mclaggen
-Potter, ¿Por que tan hosco?, vi a tu esposa paseando espléndidamente por los pasillos del ministerio ¿No sabia que había vuelto a Londres? ¿Sabes si esta saliendo con alguien?
-¿Capturaron a quienes realizaron el ataque?- preguntó el ex-buscador
-¿por qué el cambio brusco de tema Pottercito?-Rió Zabini, girando en la silla de su escritorio
-Estamos en horario de trabajo y no soy tu amigo como para hablar de mi ex mujer ¿les quedo claro?-cuestionó de manera autoritaria Potter
-Entonces esta soltera, me quedo claro, gracias por la aclaración.-señaló McLaggen para irritar al ex buscador con una de sus mejores sonrisas.
-Idiota-dijo al salir de la oficina, cerrando fuertemente la puerta
Harry salió ofuscado de la oficina de Cormac, caminando rápidamente por los pasillos del ministerio, estaba disgustado por la conversación con esos idiotas, cuando sintió un quejido, al parecer había chocado contra alguien, no se había percatado de que había otra persona.
-¡Pequeña!- Exclamó al ver a una pequeña niña rubia, de ojos castaños, que no aparentaba tener más de cinco años. Se agacho para poder ayudarle a levantarse, y ver si se había hecho daño- Disculpa, perdón, no te vi, princesa- dijo sonriendo-¿Te golpeaste muy fuerte?¿que parte te duele?- Cuando la pequeña estuvo de pie, miró directamente a Harry, ya que este aun se encontraba a su altura, para revisar si la menor tenia algún tipo de herida, pero Harry se percató de que la niña lo miraba asombrada.
-¡Caracoles hervidos!, ¡Eres Harry Potter!- Exclamó la pequeña, sonriendo tiernamente. Harry rió ante el asombro de la pequeña, ademas sentía que había escuchado esa frase con anterioridad, por lo que le sonrió a la niña.
-Lo soy, princesa, y además soy medimago, dime ¿que te duele algo?-le pregunto tranquilamente, sentía que la pequeña miraba cada parte de su rostro con mucha impresión. Generalmente los más adultos eran así, los menores, exceptuando los sobrinos de Ginny, generalmente le tenían admiración, pero también cierta vergüenza, por lo cual no se le acercaban mucho
-Me duele mi brazo-dijo el pequeña, mostrando a Harry una pequeña razmilladura en su codo- ¿Es verdad que eres un SuperHéroe?-le pregunto el pequeña
-Deja limpiar tu herida-dijo Potter, conjurando un botiquín- no soy un superheroe, derrote a una persona mala, pero tuve mucha ayuda-le contesto a la niña, al ver su cara de expectación-
-WOW-exclamó la pequeña con los ojos bien pequeños- y ahora que ya no hay malos -¿con que persona mala peleas?
-No peleó contra nadie- dijo mientras le limpiaba la herida.
-pero en los dibujos animados que veo, Perry el ornitorrinco, siempre pelea contra el doctor malo…-Harry sonrió ante la comparación de la pequeña
-Bueno, es que esto no es como en los dibujos que ves, el malo ya no esta y esperemos que no vuelva, además los Aurores se encargan de los más malos, y yo me encargo de curar a las pequeñas princesas como tu- le sonrió- ¿Por cierto, tu ya sabes mi nombre, pero yo no se el tuyo?
-Si, soy Leah.
-y, pequeña ¿Que hacías en los pasillos del ministerio?-Dándose recién cuenta de que la niña se encontraba sola.
-Ehhh-La menor dudo antes de contestar- Es que estaba con ...Dra.. mi ti… mi papá- se corrigió-tenía una cosa importante y lo acompañe porque me prometió un helado con chispas de colores- dijo inocentemente- pero se me acabaron las hojas que tenía para dibujar y la señora fea que me vigilaba no me quería dar más y salí a ver si podía pedirle a alguien, pero…
-Te perdiste
-Si...de verdad no quería… y es culpa de la señora sin hojas…-dijo la menor acongojada.
-Princesa, ¿Te ayudo a buscar a tu padre?
-¿De verdad señor Harry Potter?-le pregunto la niña emocionada
-De verdad y puedes llamarme Harry, pequeña princesa -Harry le tendió su mano a la pequeña, esa pequeña niña le inspiraba mucha familiaridad, delicadeza y ternura.
-Leah, ¿como se llama tu padre?-Le pregunto
-¡LEAH!¡LEAH!- se escucho gritar desde el otro pasillo, la pequeña salió corriendo, doblando por el pasillo, Harry la logró alcanzar, y vio que se abrazaba a alguien
-Pequeña, no me hagas más esto, tu madre me mataría si se entera…
-No, perdón, pero no es mi culpa, es de la señora fea sin hojas…
-¿MALFOY?- preguntó Harry, en voz alta interrumpiendo la conversación entre el pequeño y el rubio.
-Potter, pensé que habíamos dejado de tratarnos por nuestros apellidos.¿Como estas Harry hace tiempo que no nos vemos?
-Si, la última vez que te vi, fue hace dos años, pero no sabia que tenias una hija
-Digamos que nuestra conversación no duró mucho..
-¿Qué estás haciendo acá?,¿vienes de visita?
-No, vuelvo para hacerte la vida imposible- dijo Draco sonriendo- nuevamente- agregó.
-Me alegro Malfoy
-¿es mi idea o estas tratando de decir que me extrañaste?
-Idiota
-Dra… Papa- el señor Harry Potter dijo una palabra fea
-Lo se, y por eso va a tener que invitarnos un chocolate caliente y tu helado de chispas ¿como se te ocurre Potter exponer ante semejante vocabulario a mi pequeña?-Rió Draco
Los adultos y la menor, se dirigieron a una cafetería cercana al ministerio. Draco, dejó que la niña, comiese todo lo que quisiese ya que Potter pagaba. Mientras que ellos pidieron un expreso.
-Y Leah ¿cuantos años tienes?-Le pregunto Harry, mientras que la pequeña disfrutaba su helado triple.
-tengo cuatro .-dijo la pequeña indicándole con sus pequeños dedos- y faltan- empezó a contar con sus deditos- estos días para que tenga cinco.
-Entonces felicidades, princesa- dijo sonriendo ante la cara de la niña, feliz porque pronto estaría de cumpleaños.
-Esta de cumpleaños el 16 de noviembre -le informo Draco
-Bueno, entonces tengo que hacerte un regalo, ya que somos amigos
-¿Soy amiga del señor Harry Potter?- pregunto Leah asombrada, mirando a los dos adultos alternadamente-
-Por supuesto que sí, eres mi pequeña amiga princesa- Le sonrió. Draco miraba sonriente la conversación, si alguien se enteraba de esto estaría muerto, pero la cara de felicidad de Leah al ver a Harry, valía la pena.
-¿Que quieres para tu cumpleaños?
-Le pedí a mamá una escoba, pero no quiere dice que es para niños.
-A Leah le gusta el Quidditch- dijo Draco-su mamá no esta muy de acuerdo, pero…
-él me deja volar a escondidas de mamí.
-¡WOW!, eres una princesita rebelde, aunque debes tener mucho cuidado- Le dijo Harry, aunque esto último mirando a Draco-¿Te gustaría ir a ver un partido?
-Sí-Dijo Leah
-Te voy a regalar entradas para tu cumpleaños entonces-le dijo el ex buscador, a lo que la niña, dejó su helado a un lado, y se lanzó a abrazar a Harry con ternura. Harry se sintió extraño, a pesar de que él había convivido con niños anteriormente, esta pequeña le inspiraba algo diferente, algo especial.
-¿Cuando llegaste?-le pregunto Harry a Draco, cuando la menor volvió a su asiento y se concentró en sus dulces.
A principios de la semana-dijo Draco- Tenía que finiquitar unos asuntos en mi trabajo anterior, y volví con Leah.
-Y¿donde te estas quedando?¿no creo que en la mansión Malfoy?
-No, la vendí-respondió el rubio- Compramos una casa- Natalie, mi esposa vino antes para recibir las llaves, pero ahora esta en proceso de remodelación
-No creí que venderías esa casa
-hay veces Potter, que es mejor desprenderse de algunas cosas que te traen cierto tipo de recuerdos, esa casa…no me dejaba vivir en el presente.
-Entiendo...y, ¿donde te estas quedando mientras arreglan tu casa?
-Con Sirius, él nos invitó a quedarnos con él y Remus, ambos están mimando a esta pequeña-sonrió, mirando a Leah, quien ahora se encontraba comiendo una torta de chocolate.
-¿Sirius?
-Si, además me contó…-señaló Draco un poco dudoso-¿Están molestos?
-Si, me escondió información y además la esta ayudando…
-Me gustaría verla, según se, es otra mujer
-Te llevarías una sorpresa
-Bueno, no vas a negar que siempre fue hermosa, no por nada te casaste con ella-le sonrió Draco, de forma superior.
-Si, no te lo niego, pero estos últimos meses con ella, se apago, y no era la mujer que yo quería…
-Por eso…
-Si, se que las cosas no las hice bien, pero todos nos equivocamos
-y, ahora que volvió
-Y ahora que volvió, no se… es… esta hermosa y tan inteligente como siempre-dijo sonriendo con añoranza-… pero Ginny no se puede enterar que te dije esto-terminó, pasándose una mano por la cabeza, desordenando su cabello, e intentando que las punzadas en su cabeza se fueran.
-¿no estarás arrepentido?¿no Potter?
-No
-Ya veo- dijo- Potter, cambiando de tema, ¿Podríamos hacer algo con nuestras mujeres, para que se conozcan?, además Natalie, se fue de Londres con sus padres cuando tenía ocho, así que no conoce mucho, me gustaría que se divirtiera.
-Suena una buena idea, a Ginny le encanta salir y conocer gente-sonrió-Y, Princesa, ¿Te gusto la torta?-Le pregunto ahora Harry a la niña
-Si, esta super… me encanta-
-y ¿te gusta Londres?
-Si, pero llueve mucho, en casa no llovía tanto…
-Ah, pero esa es una de las gracias de este país.
-Es lindo, a mamá le gusta
-Que bueno…
-Oh… Potter me tengo que ir, quede de ver a Natalie, para elegir los muebles… me va a matar si no llegamos…¿No es cierto, Leah?
-Sip, se va a enojar…
-Bueno, entonces anda tranquilo, estamos en contacto entonces…
-Por supuesto- dijo Draco, extendiendo la mano en forma de despedida a Harry
-Hasta pronto, y princesa ha sido un gusto conocerte-Dijo tiernamente
-Gracias-
-H&H-
Ginny entro como una ráfaga al ministerio, estaba molesta, Harry no había estado pendiente de ella como era costumbre y eso le irritaba, estaba molesta con Granger y el día en que decidió volver a Inglaterra, todo estaba bien sin ella.
-Esa maldita perra me las va a pagar-murmuró irritada mientras caminaba a las oficinas principales del ministerio.
-¿En que oficina puedo encontrar a Hermione Granger?- preguntó secamente a una de las secretarías
-La oficina de las señora Granger, se encuentran en el sector de la oficina del ministro, es la tercera oficina de esa planta-le respondió la secretaria.
-Esa maldita-susurró, fue hasta la oficina, y divisó a la asistente que había llevado a la reunión con los abogados.
-¿Donde esta tu jefa?- le preguntó secamente
-Señorita Weasley-la mujer la reconoció- Ella no esta, salio a una reunión con el ministro y luego sale su vuelo a Estados Unidos, vuelve en dos semanas.
-Desgraciada- esta vez no ocultó su ira- Dile a la perra de tu jefa apenas hable contigo, que la estoy buscando, ¿Te quedo claro, niña?
-Sí, señorita-le respondió atemorizada, la asistente de Hermione. Mientras Ginny, se giró para salir del lugar e ir a la madriguera, en esos momentos la única que la podría ayudar, era su madre.
-Gin, querida, Harry ya te eligió una vez, lo va hacer de nuevo- dijo la señora Weasley, intentando calmar a su hija, que había llegado desesperada a buscar ayuda
-Si, pero ahora es el quien no quiere darle el divorcio- indicó molesta- a estas alturas no me voy a poder casar con Harry.
-Amor, tienes que convencerlo de que le de la casa, no entiendo porque se aferra tanto a esa casa roñosa, además tu que eres su mujer no puedes entrar, con mayor razón.
-Si, pero Harry salió con toda esa tontería sentimental de que es la casa de sus padres,¡una idiotez!-exclamó- Pero yo odio esa casa...es horrible
-Debería agradecer que la mosca muerta de Hermione no le pidió nada más
-Esa es otra idiota, pero es verdad
-hija, tu sabes que debes convencer a Harry, de esa manera se podrán casar
-Si, pero no bajo la ley mágica
-Eso a estas alturas da lo mismo, vas a tener el apellido Potter, y eso es lo importante.
-Yo todavía creo que debería embarazarme, no me gusta la idea de arruinar mi cuerpo por un mocoso, pero es la forma más útil de asegurar tener el apellido de Harry.
-¡no!, ya te he dicho que esa es una mala idea en tu situación
-No entiendo… lo sabes-Exclamó Ginevra
-Si tuvieses un hijo de Harry, no sería reconocido, por que Harry aún no anula su matrimonio mágico, , y nuestra ley, solo reconoce a los hijos nacidos dentro del matrimonio realizado. Por lo tanto un hijo tuyo con Harry, por mucho que el le quiera dar el apellido, sería un Weasley. Por ello Harry, tiene que anular el matrimonio Magico, nuestras leyes son mucho más estrictas que la del mundo muggle.
-Esto es una injusticia.
-Si, pero debes tener algo en claro, ellos firman su separación y tu buscas quedar embarazada- señaló Molly seriamente
-Lo se mama, lo se…
-H&H-
Draco, se encontraba abrazado a su mujer, en un pequeño sillón, que se encontraba en su habitación, comentándole lo que había aconteciendo durante el día
-Hermione, ella te va a matar...
-Lo se, pero fue inevitable-le respondió Draco, acariciando la espalda de Natalie
-Confio en que cuidaríamos a Leah durante estas dos semanas, sabes lo que me costo convencerla de dejarla viajar contigo y más aún que la dejara con nosotros estas dos semanas. No se despeja de ella por ningun segundo. La pobre Hermione necesitaba un poco de aire y por eso le di esta idea... por eso acepto, pero si se entera, nunca más nos dejara ver a nuestra ahijada. Te va a matar
-Lo se amor, pero ¿Que podía hacer?
-¿Como se te fue a escapar una niña de casi cinco años, se supone que tienes entrenamiento como auror
-Eso es un golpe bajo, estaba en la entrevista por el puesto de trabajo y a Leah no le quisieron dar más hojas para colorear, y fue a buscar más, allí choco con Potter, no sabia que iba a estar allí, se supone que trabaja en San Mungo,
-Esto es cosa del destino, se tenían que encontrar, pero le fallamos a Hermione
-Por lo menos creyó, que Leah es mi hija, además el hechizo ayudo
-Hermione, lleva años exponiendo esto y tu lo expones en menos de un segundo
-Entiendo, entiendo, pero no sigamos hablando de lo que paso, si no de lo que vamos a hacer
-¿De verdad estaba entusiasmada al ver a Harry?
-Si, es su superheroe favorito... todo gracias a Sirius, y Remus
-¿Como si tu no hubieses contribuido?
-Por eso, no me arrepentí de haberlos juntado, aunque sea unos veinte minutos, le brillaban los ojitos, y extrañamente Harry estaba emocionado con ella, la llamaba princesita
-Te he dicho que serias un excelente padre- le dijo Natalie, depositando un suave beso en los labios de su marido, mientras Draco sonreía- pero, de vuelta a lo anterior, eso es una sorpresa.
-Es la sangre, Nat- dijo Draco- existe una conexión entre ambos muy fuerte, y ahora hay que hablar con Leah, para que no le cuente a Herm, que conoció a su heroe favorito gracias a su sexy padrino-dijo riendo.
-no te rias tanto, pobre Herm, además de lidiar con todo esto, además Leah hizo de harry su héroe favorito, gracias a las historias, los cromos en las ranas de chocolate y todo lo demás.
-Siempre he sido de la idea de que Granger debiera decirle la verdad a Potter-indicó Draco, esta vez un poco más serio
-No, Potter no tiene ningún derecho, menos después de lo que le hizo.
-Harry... sabes, Harry estaba raro, cuando me hablo de Hermione, dijo que estaba hermosa, no se supone, que debas encontrar hermosa a tu ex y tenia esa mirada de idiota , que tenia siempre que estaba con ella , ¿Tu crees que ella todavía sienta algo por él?-le pregunto Draco a su esposa
-La verdad, a pesar de que me diga lo contrario, yo estoy segura de que nunca lo olvido, y lo va a olvidar
-a propósito, me llamo Mark, viene a Londres en búsqueda de Hermione, sabes que no se dará por vencido.
-Lo se, me gusta Mark para Herm, mira que abrir un restaurant, solo para tener una escusa y seguir a Herm, es lindo de su parte.
-Pero Hermione no le hace caso, pobre desperdicia su dinero- dijo sarcástico el rubio.- pero bueno, ya fue mucho de ellos por hoy, ahora nos toca a nosotros, por que ya sabes... me encantaría ser padre- Dijo riendo, mientras tomaba a Natalie, como recién casados, y la llevaba a su cama.
Bueno, termino el tercer capitulo, esperó con toda mi alma que les haya gustado, me costo mucho escribirlo, por que un pajarito me dijo, que fuera una nena de papá... y eso me quedo dando vuelta, analizando los pro y contra. En un principio pense que el pequeño debia ser un niño, ya que de esta manera iba a poder conectar más facilmente con Harry... pero, ¿Quien quiere facilitarle el camino a Harry?, por lo menos yo no, aún.
Espero que les guste esa decisión.
Aún quedan misterios por resolver... pero, pronto entenderán todo...
Sin más me despido, agradeciendo a cada una de ustedes, y nos vemos en el prox capitulo... y como siempre les dejo un pequeño adelantillo...
-La verdad señor Weasley, se que usted no quería esto para su hija, yo no lo querría para la mía. Pero amo a Gin, y lo que dice además es verdad, yo aún no he dejado a Hermione, por que siento lastima por ella.Saludos... nos leemos...
