Por que los divorcios existen y la terapia de pareja no funciona
Creo que no hay escusas que valgan, les prometí un capitulo antes de navidad y un regalo... pero creo sinceramente que la navidad y sus preparativos me consumieron. Además que atravesé una etapa de depresión por el fin de mitad de temporada de Arrow... es un martirio esperar hasta el 21 de enero.
Pero bueno, aca estoy nuevamente, con un capitulo nuevo, que espero que les guste, es un regalito para ustedes
Nuevamente como siempre agradezco todos sus comentarios, sus aportes son realmente valiosos para que esta historia siga firme y construyéndose con muchas ganas.
Por eso mismo, invito a todos los lectores que me dejen consultas acerca de la historia, o ideas, o si quieren saber acerca de quien escribe... la idea es contestarla al fin de la historia, dentro de los próximos caps.
La conversación que tuvo Luna con Harry va a influir dentro de este caps, espero sinceramente que les encante...
Disclameir: Por supuesto todos los personajes e historias son pertenecen a JK y a WB.
Espero que disfruten este nuevo cap, nos vemos más adelante...!
- VENATUS AMORIS-
Sumary
Hermione abandona Reino Unido, dejando pasado, presente y buscando un futuro, lejos de las traiciones, y los malos amores. Pero el pasado, lo puedes dejar atrás, pero nunca se olvida, y vuelve, aunque no lo quieras. Luego de seis años vuelve, y en Londres continúa lloviendo, es la misma lluvia, el mismo llanto, y la misma ciudad.
Por mucho que uno intente, con todas sus fuerzas dejar el pasado atrás, es imposible, este vuelve, y muchas veces en forma de avalancha, y somos incapaces de medir las consecuencias que deja, por más que lo intente, nos volvimos a encontrar.
5. Seis años atrás
Habían pasado ya algunos días desde que Hermione había regresado a Estados Unidos, Leah, hablaba con ella tres veces al día como mínimo, y en la noche se contactaban gracias a los polvos flu. Era viernes, y la pequeña, según notaba Natalie, se veía triste, por lo que con Draco decidieron hacer algo para animarla.
-Leah, ¿Qué quieres hacer hoy?-Le preguntó Natalie a la niña, mientras corría las cortinas de su habitación, dejando entrar la luz- tus padrinos hoy son tus padrinos mágicos y van ha hacer todo lo que pidas-agregó sonriendole a la menor.
-Quiero ver una película de princesas-dijo la niña levantándose entretenida, saltando en su cama.
-Bien, entonces bajemos a tomar el desayuno con tu padrino, los abuelos Sirius y Remus, nos arreglamos y salimos
-Yep, y ¿podemos ir al parque de diversiones?-preguntó la menor
-Si, por supuesto
-Y ¿podemos invitar a mi amigo Harry Potter?-pregunto nuevamente de manera inocente, Natalie no esperaba esa pregunta, culparía después a su esposo.
-Veremos que podemos hacer, el esta con su novia.
-¿tiene novia?-pregunto con tristeza.
-Si, se llama Ginevra Weasley-contesto, viendo la cara de decepción que puso la pequeña-¿A que se debe esa carita, Leah?
-Es que pensé que no tenía novio, y es que no me gusta Mark para mi mami, ella y mi amigo Harry podría ser novios y casarse y ella podría vestirse de blanco y esas cosas bonitas que hacer todas esas cosas lindas que hacen las princesas-Contestó alegre
La respuesta de Leah, dejó impresionada a la Natalie, nunca pensó, que quisiera actuar de casamentera, y menos en los más remotos pensamientos, supusieron que quisiera ver a harry casado con Herm. Si, más tarde culparía a Draco.
-Flash Back-
-Hola, soy Natalie Bale, mi jefe me informo que me mandó a llamar-Dijo la mujer con cabello de color rosa entrando a la oficina de Hermione.
-Si, así es… me informaron que usted es fotógrafa y trabaja para el Diario de Salem Times-Preguntó Hermione, interesada.
-Lo soy, ¿en que puedo ser útil?
-Se que tambien trabajas en el mundo muggle¿estoy en lo cierto?
-Si, ¿tiene algún problema con eso señora Granger?
-No, para nada, soy hija de muggles y defiendo nuestro derechos-se defendió esbozando una pequeña sonrisa. Natalie noto sus ojeras, al parecer Granger era joven, pero su rostro cansado, su vestimenta y su seriedad la hacían aparentar muchos más
-Me alegro, si no empezaremos a tener problemas-contestó duramente.
-Se que tomaste fotografías de la protesta de los profesores de magia de la universidad de Salem
-Si, ¿Estoy en problemas?-Preguntaba ya que esas fotos no salieron en el periódico para evitar problemas
-No, es solo que me molesta que traten de ocultar esa información, más aún cuando estamos tratando de mejorar las cosas dentro del ministerio
-¿No eres de acá cierto?
-Lo dices por el acento
-No, lo digo porque acá hace décadas que es lo mismo, por eso me aburrí, me encanta la fotografía y disfruto de esto, pero acá no les gusta la información… una imagen vale más que mil palabras, así que por eso me involucre con la fotografía en el mundo muggle.
-Bueno, eso es lo que estoy buscando cambiar, y para eso me mandaron buscar, creo que haremos un buen equipo Natalie,
-Gracias señora Granger
-Puedes llamarme Hermione, y no soy señora, ya no-ahi pudo percatarse Natalie que esa mirada de cansancio era el reflejo únicamente de tristeza.
-Fin Flash Back-
Natalie no pudo evitar recordar la vez que conoció a la que es hoy su mejor amiga y todo lo que sufrió los primeros años de su estancia en New bien le parecia divertido ver a Leah tan entusiasmada con Harry, no podía evitar pensar en todo el daño que el buscador había causado en la vida de su mejor amiga.
Luego de unas horas, después de que Draco le enviara una invitación a Harry para reunirse con ellos en Londres, la pequeña y sus padrinos, junto a Potter y su novia, se encontraban caminando por las calles del centro de Londres, estaba comenzando noviembre, y ya algunas tiendas empezaban a lucir aspectos más navideños, por lo que Leah estaba encantada, preparando sus peticiones para Santa y para su cumpleaños, para el cual ya faltaban pocos días.
-H&H-
-Recibí esta mañana una carta de Teddy, me pide que arreglemos las cosas con Harry, porque lo invito a pasar la navidad con nosotros y, al parecer Harry se negó-le comentó Remus a Sirius, entrando al escritorio del animago.
Dile a Teddy, que es el que no quiere solucionar las cosas… -contestó Sirius, dejando a un lado algunos informes, para concentrarse en su amigo-Remus, le dijiste a Teddy que Hermione estaba en Londres, y se estaba hospedando con nosotros, al igual que Leah, Draco y Nat-le cuestionó
-Si, pero mi hijo cree que así se puede solucionar todo
-Me encanta la inocencia de Teddy, es igual a Tonks en ese sentido.
-Lo se…-Suspiro Remus, extrañando a su mujer.
-Harry no quiere saber nada de mi… así que no creo… que pueda hacer mucho, la verdad, al parecer muchas personas no quieren saber nada de mí.
-¿problemas nuevamente con Anne?-interrogó divertido
-Es que no entiende que soy un alma libre.
-Porque no admites que estas enamorado de ella y maduras…
-¡OYE!-se quejó el pelinegro-Soy lo bastante maduro, pasa que es la sangre Black….
-Sirius, viendo todo esto objetivamente, eres un casanova, engañaste y le mentiste a no una, si no que a varias mujeres- sentenció Remus, mirando a su amigo-¿porque ayudas a Hermione en esto, si en cierto sentido, siempre has actuado igual que el?
-Es totalmente diferente, yo no engañé a mi esposa, y además Hermione es una hija para mí y la pequeña Leah es mi nietecita- contesto, miro una foto en la que estaban los cuarto, James, Lily, Remus y él, en alguna celebración. Suspiró.- Se que el descerebrado de mi ahijado, no hubiese hecho en sus cinco sentidos, se que hay algo detrás de todo esto.
-¿No estarás esperando mucho?-cuestionó el hombre lobo- No dijo que nunca haya amado a Herm, pero se equivocó y quizá lo que sentía no era real.
-Remus, amigo- lo llamó el pelinegro- Tú los conociste de pequeños al igual que yo, ellos se complementaban de una manera tan especial, tan mágica, que me llegaba a asustar. Su química era innegable.
-Si, lo sé-Admitió Remus, quien esperaba que lo que planteaba Sirius fuera cierto, y algo más hubiese pasado allí.
-Cuando, cuando vi a Harry- Explicó-entre esa neblina extraña, que consumía todo mi ser, mientras me encontraba encerrado en el Velo de la Muerte, vi en él una determinación tan grande, y supe segundos después que se debía a que estaba acompañado de Hermione, ella no debía estar allí, podía morir, pero como yo era importante para Harry, también lo era para ella,
-Es cierto, no he visto a ninguna pareja con tal conexión, y tengo por seguro que Harry no la tiene con Ginny.
-Supera toda lógica, tú entiendes más que yo de esto, pero desde que Hermione se fue, Harry no puede hacer su patronus
-Lo sé, se lo ha comentado en secreto a Teddy también. No es seguro, pero puede estar conectado a su recuerdo de Hermione, y a lo que posiblemente esté detrás de su separación.
-Se que Harry no es estúpido, y de verdad espero en el alma que no deje ir a Hermione otra vez, por eso estoy ayudando…
-Tienes la esperanza que de que vuelva
-Estoy seguro, tu no viste la cara del cuando la miraba en la oficina de su abogado, sus ojos relampagueaban y se que Herms, aun siente algo por él
- Se que hay mucho dolor, detrás de todo esto que es imposible de borrar, pero el lazo que existe entre los dos es irrompible, y no me refiero a Leah…-el licántropo se quedó callado unos segundos y agregó- si, las cosas se llegasen a arreglar entre ellos y Harry puede hacer nuevamente su patronus, ese sería el indicativo más grande de que su mayor felicidad es tener a Herms con él y que todavía se aman
-Por merlín Rems, eres un romántico empedernido, tanto chocolate durante estos años te han hecho mal.
-H&H-
Mientras en New York, Hermione se encontraba revisando unos archivos en su oficina, tenía que dejar todo listo para quién iba a ser su reemplazo, estas dos semanas sería su entrenamiento. Había elegido a esa persona con pinzas,así que esperaba que realizara su trabajo, tan bien como lo había hecho ella. Por otra parte, su negocio personal, mientras, sabía que estaba siendo bien cuidado. Buscando entres sus carpetas, se deslizó un papel, cayendo al suelo, la castaña lo recogió y vio que se trataba de una de las primeras cartas que le había enviado Harry tratando de contactarla. Aún recordaba como se había dado todo, y le dolía en el alma. Releyo la carta y fue imposible dejar de traer algunos recuerdos a su mente.
Hermione.
Te fuiste sin darme ninguna explicación. Creo que lo merezco.
Necesito que vuelvas para firmar el divorcio.
Saludos, Harry.
Esa carta, esas palabras le producían una rabia inmensa. El caradura, pedía explicaciones, cuando el que se las debía era el., Se sentó, y miró una de las fotografías de Leah cuando era recién nacida y las lagrimas volvieron a acumularse en su rostro. En esos pocos días en Londres había perdido todas la fortaleza que había ganado en Estados Unidos.
-Flash Back-
Hermione se encontraba recostada en una camilla de una clínica Muggle, estos últimos días no se había sentido muy bien, y tenía que confirmar sus sospechas que tenía.
-Felicidades Sra. Potter, esta embarazada- señaló la doctora, indicando un pequeño bulto que se reflejaba en una pantalla. Mientras Hermione, no podía creer lo que estaba viendo, no hallaba la hora de contarle a Harry, quería que fuera algo especial. Desde hace algunos meses lo había visto lejano inclusive hosco, reclamando que ella no debería trabajar tanto y que debía estar para él, pero quizá también había algo de responsabilidad en ella ya que luego de su ascenso, se encontraba más ocupada con su trabajo en el Ministerio, en un principio pensó que Harry entendería, pero también no quería descuidar su matrimonio. Últimamente las cosas no habían estado bien, la relación se estaba apagando al igual que ella, pero amaba a Harry y sabía que estaban pasando una etapa, que sería superada al igual que todas las pruebas que tuvieron en su juventud y esperaba que él se alegrará con la noticia de que serían padres, al igual que ella.
Salió de la clínica, y se dirigió hasta su hogar, Grimmauld Place, Sirius les regaló para su matrimonio la mansión. Para ambos el lugar les traían recuerdos de su juventud y de todo lo que enfrentaron. Sirius por otra parte se había comprado una mansión a las afueras de Londres en un sector bastante elegante.
Cuando llegó hasta su casa, entró, se percató de que Harry ya había llegado, ya que se encontraba su maletín encima de una mesa, a la entrada de la casa.
-¿Harry?-Lo llamó, pensando que se encontraba en la cocina, pero no sucedió nada, la casa estaba en silencio, pero buscando a su esposo sintió un ruido que venía desde el segundo piso.
-¿Harry?- lo llamó nuevamente, sintiendo más cercanos los ruidos, cuando se dio cuenta del tipo de ruido, y de donde provenían, se le heló la sangre, no quería pensar mal. Despacio abrió la puerta del dormitorio matrimonial, y lo que vio la impacto, le bajo la presión, se le congeló el cuerpo, y las lágrimas corrían por su rostro sin cesar. Harry había llegado a su casa pero no solo, estaba teniendo sexo salvaje con quien había considerado su mejor amiga durante años, en su cama, sin pudor alguno, sin temor a ser descubiertos. Ellos no sintieron cuando ella abrió la puerta y menos cuando cerró dando un fuerte portazo. No la iban a escuchar entre los gemidos agudos de la pelirroja mientras el ojiverde acariciaba la parte más íntima de ella.
Hermione salió corriendo de esa casa, no quería volver a estar allí, no supo cómo llegó a la casa de su madre, quien la vio impactada, por el estado en que se encontraba. La señora Granger logró comprender entre los balbuceos de su hija lo que había pasado. Le pido ayuda a su marido, para llevar a Hermione a su habitación. Ella no se podía su cuerpo, se sentía devastada, las imágenes que había visto, eran desgarradoras, más ahora que sabia de la existencia de su bebé.
Harry no se dio cuenta de que Hermione estuvo allí y menos de que no llegó durante esa noche.
-Fin Flash Back-
Siempre que Hermione recordaba esa escena, pensaba en que habría pasado por la mente de Harry al hacer aquello. Sabía que madre le escribió una nota a Harry diciendo que iba estar con ellos durante unos días, pero él ni siquiera la buscó.
Las lágrimas caían libremente por el rostro de Hermione, no podía creer que había gente, gente como Luna que insuara que aun estaba enamorada de Harry. No podía negar que el fue el amor de su vida, y que a pesar de todo le dio una hija maravillosa, pero el daño, por más amor que ella pudiese sentir por él era demasiado profundo como para olvidarlo de un día para otro y menos cuando en tres ocasiones estuvo a punto de perder a Leah por su culpa.
-Flash Back-
Hermione se despertó desconcertada, no sabía donde se encontraba solo veía paredes blancas, y a unas personas controlando algo junto a ella. Cuando pudo recobrar al cien por ciento el sentido, entendió que se encontraba en un hospital. La enfermera cuando notó que había despertado salió a buscar a alguien.
Su madre entró a la habitación, preocupada, con su cara reflejando el cansancio que sentía.
-¿Que paso?¿porque estoy aca?¿Esta bien el bebé?-Pregunto Hermione, alterada ya que nadie le explicaba que estaba haciendo allí.
-Hermione, hija, relájate no es bueno que te alteres…
-Ayer llegaste a casa devastada, y te vino una crisis de pánico, con tu padre no sabíamos que hacer y te desmayaste, cuando llegamos al hospital a urgencias, el Doctor que te atendió nos dijo que sufriste un principio de pérdida por tu crisis nerviosa.- La cara de Hermione se inundó de dolor, no podía ser recién había recibido la noticia de que iba a ser madre, no podía creer que por la traición de Harry estuviera a punto de perderla-Pero no tienes nada que temer, la bebé se encuentra fuera de peligro, según lo que me comentó Remus, posiblemente tu magia la protegió.
-¿Llamaste a Remus?-Le cuestionó Hermione
-Si, a él y Sirius-no sabíamos que hacer, porque antes de desmayarte, empezaron a volar algunas cosas, y nos dimos cuenta que pudo haber sucedido algo con tu magia
-¿Dime que no le avisaste a Harry?-le interrogó afligida
-¿porque no le debería haber avisado a Harry, Hermione?-Preguntó Sirius, seriamente entrando a la habitación sorprendiendo a ambas mujeres
-Por qué….porque no quiero que Harry…. se entere de esto- Contestó insegura
-¿Que paso Hermione?, no es normal verte en ese estado de desesperación ayer con tu padre nos asustamos-Le preguntó su madre, Jane, visiblemente preocupada por su única hija.
-Es verdad-Afirmó Sirius -cuando llegamos a verte con Remus, tu madre comento algo de una pelea con Harry, pero no creo que sea eso lo que te puso así
-Eres una mujer fuerte Hermione, no es normal encontrarte y verte tan desesperada-Comentó Remus, quien había entrado junto con Sirius.
El rostro de Hermione se descompuso y las lágrimas salieron sin que se pudiera dar cuenta, se trató de limpiarlas, pero era en vano.
-Ayer…. ayer me entere... que estoy esperando un bebé-dijo Hermione entre las lágrimas, Remus y Sirius sonrieron, ante la noticia, pero cambiaron su expresión al notar el dolor que sentía Hermione al contarles la historia.-Cuando salí de la clínica, pensaba en como darle la noticia a Harry, las cosas no habían estado bien, y pense… pense como cualquier idiota…. que era por mi culpa, ya saben el ascenso en el Ministerio me había tenido un poco más ocupada de lo normal y no se sentía que tanto yo como mi matrimonio se estaba apagando-explicó, tratando de quitar las lágrimas de su rostro, mientras los presentes le miraban inquietos, no era normal ver a Hermione en ese estado de desesperación-Llegué a la casa, y vi el maletín de Harry, había llegado, lo busqué por todas partes, y supuse que estaba descansando en nuestra habitación, cuando llegue hasta allá, abri… abri… la puer..ta-Hermione a esas alturas no podía evitar llorar fuertemente y que se le enredasen las palabras-y… estaba allí...mamá… estaba allí...yo nunca… nunca… pensé que él pudiese hacerme… esto-Dijo mientras su madre la abrazaba consolándola
-Hija se que es difícil, pero debes decirnos para poder entender
-Es que me duele, me duele mucho...,-Dijo-Harry estaba.. en mi cama…nuestra cama… con otra mujer…-explicó finalmente la castaña, sorprendiendo a los magos, su madre ya sabía lo que había pasado, no con los detalles que estaba contando su hija recién, pero sabía que debía ser algo de esa naturaleza.
-Hermione-La llamó Sirius-¿Estas segura? Jarry no haría nunca algo como eso-Le cuestiono, el animago no podía creerlo, su ahijado siendo infiel
-Estoy tan segura Sirius, tanto que no puedo volver a verlo
-Hermione, sabes que te quiero como mi hija, puedes contar conmigo y entenderé tus razones para no contarle a Harry de esto-Afirmó Remus, quien no entendía la actitud del hijo de sus mejores amigos, ellos eran la pareja perfecta lo sabia desde que eran solo unos niños, pero Hermione no se merecía tal traición.
-Gra...Gracias Rems-contesto
-De nada
-¿Que vas a hacer hija?-preguntó su padre, quien sólo quería ir a asesinar a su ahora ex nuero
-Nada, no voy a hacer nada… no se…
-Hija, yo no voy a permitir que nadie te pase a llevar
-No quiero hacer nada papá-le reclamó-no merece que haga nada, no me ha buscado en estos días, creo que debe estar pasándolo bien aún con Ginny
-Ginny-soltó Remus sorprendido
-No se que te sorprende Remus, te lo dije… al final Molly se salió con la de ella-repuso Sirius apesadumbrado
-Sirius, tu me habías dicho que Molly no se cansaría hasta ver a su hija casada con Harry, aun pasando sobre mi cadáver...Pero esto es de dos, si Harry me amará tanto como yo creía no hubiese caído en las redes de ellas
-Pero Hermione, la magia puede hacer muchas cosas…
-Creerme que lo que vi, era algo mutuo, y no estaba bajo un imperio….
Hubo un silencio largo, todos tratando de comprender lo que estaba sucediendo, tratando de ver alguna solución o ver cómo avanzar.
Hasta que Hermione tomo la palabra nuevamente
-Me iré a Estados Unidos, voy a tener a mi bebe allá-dijo Hermione, segura, por primera vez sin ser interrumpida por las lágrimas
-¿Que?-Soltaron los cuatro presentes
-Hace una semana me llegó una invitación a trabajar en el Ministerio de Magia de Estados Unidos, para implementar las mismas innovaciones en la leyes y funcionamiento mágico que llevé a cabo acá. La rechacé inmediatamente, sin pensarlo. Me dijeron que si cambiaba de opinión el puesto me iba a estar esperando. Lo decidí no quiero tener ninguna relación con Harry, y menos quiero que el sepa que estoy embarazada-término, mientras los adultos la veían con pena. Tanto Sirius como Remus, sabían que no iban a poder hacer nada para hacer cambiar de opinión a Hermione.
-Estas segura, no conoces a nadie allá, además acá con tu padre, Sirius y Remus te podemos apoyar con el bebé, hija debes pensarlo.
-Mamá-las lagrimas empezaron a salir nuevamente- ya tome la decisión
-pero Hermione-insistió
-Creo, que es lo mejor mamá-respondió, tratando de evitar que siguieran cayendo lágrimas de sus ojos. Era la mejor decisión que podía tomar en esos momentos, en que se encontraba internada grave en el hospital. Alejarse era lo más sensato.
-Fin Flash Back-
Harry, extrañamente, desde que había conocido a la pequeña Leah, su cabeza se descuadro. Se imaginaba a él siendo padre, a él con una familia. Tenía bastantes dudas, si bien Luna le había explicado varias cosas que él no entendía, sentía que había muchos cabos sueltos respecto a la llegada de Hermione. Eran muchas las coincidencias, ¿Es que acaso Hermione tenía algo que proteger, le escondía algo?. Y para su pesar, cada vez que empezaba a pensar en formar una familia con Ginny, las palabras de Luna venían a su cabeza. No se podía engañar, la imagen de familia que se formaba en su cabeza, no la podía construir con Ginny en su cabeza, y eso era lo que lo estaba matando. Tenía claro que él no supo manejar la situación, pero luego de seis años no quería comenzar a cuestionar sus decisiones, e imaginarse a una familia, con Hermione siendo parte principal de ella no ayudaba mucho.
-Flash Back-
Harry, había estado ocupado desde el jueves con Ginny, no se dio cuenta de que Hermione no había llegado a casa, sabía que debía ser más cuidadoso, pero la pasión que sentía por la pelirroja lo descontrolaba alguna veces. Se tranquilizo al ver a la mañana siguiente una escueta carta de su suegra diciéndole que Hermione se quedaría con ellos unos días.
Hace meses ya que había empezado una relación clandestina con Ginny, la chica lo había seducido completamente y lo sacaba del aburrimiento que estaba sintiendo con Hermione, todo era muy monótono, sentía que cuando estaba con la castaña, lo estaba por obligación y no por amor, sentía que ella se estaba descuidando, así como también estaba descuidando su matrimonio. Sentía que era un completo error estar con Hermione, que esa pasión dentro de los primeros meses de noviazgo y durante su matrimonio se había extinguido completamente, ya que la castaña había apagado todo con su seriedad y monotonía.
Es por ello, que en Ginny encontró ese sentido de la aventura que sentía que estaba buscando.
El viernes en la noche le llegó otra carta tan escueta como la anterior, diciendo que se verían en la madriguera el sábado para el almuerzo semanal de la familia Weasley.
Al día siguiente Harry se levantó temprano y luego de arreglarse se fue hasta la madriguera, si tenia suerte podría ver a Gin, antes de que llegase Hermione.
Se apareció en la madriguera, pero al parecer no era ese su día de suerte, allí se encontraba Hermione riendo con Luna y Fred. La fue a saludar como lo haría cualquier marido, pero ella fue fría al hablar con él, la vio diferente. Pero sus pensamientos hacia Hermione quedaron de lados en cuanto llegó Gin a saludarlo. De alguna manera durante el almuerzo lograron escapar de los demás para poder estar juntos. Aprovecho, también de aclarar algunos asuntos con los señores Weasley, a quien les debía algunas explicaciones luego de que Ginny les comenta de su relación.
-Harry-lo llamó el Señor Weasley-ustedes son adultos, saben lo que están haciendo, yo solo quiero que mi pequeña no salga lastimada.
-Lo entiendo- contesto Harry, mirando seriamente al patriarca de la familia-ustedes son mi familia, y no los quiero defraudar, Gin es el amor de mi vida, y Hermione es un error, creo que me deje llevar por la amistad entre nosotros.
-Supongo, ¿que le pedirás luego el divorcio?-comento de forma insidiosa la Señora Weasley
-Por supuesto, no he tenido la oportunidad de hablar con ella, porque estuvo con sus padres estos días, pero tenga por seguro que lo haré. Lo mio con Hermine viene mal, hace bastante tiempo, y ella no supo cuidar nuestra relación y bueno, este tiempo con Gin ha sido perfecto para mí.
-Harry, solo preocúpate de no lastimar a mi pequeña-dijo Arthur
-La verdad señor Weasley, se que usted no quería esto para su hija, yo no lo querría para la mía. Pero amo a Gin, y lo que dice además es verdad, yo aún no he dejado a Hermione, por que siento lastima por ella-señaló Harry, mirando fijamente a su futuro suegro Terminaron la conversación, ya que sintieron un ruido afuera de la cocina, no querían que nadie oyese lo que estaban conversando.
Salieron del lugar, y Harry respiró tranquilo, Hermione aún conversaba con Luna. Luego de almorzar, Hermione se acercó a su esposo, le hizo cariño y daba besos, Harry se sentía un poco incómodo con la situación,ya que Ginny era espectadora del Show de su esposa, hasta que le dio un beso que le robó el aliento. Se sintió en las nubes, y correspondió con ansias el beso, olvidándose de todo, pero en cuanto él empezó a corresponder Hermione se separo, le dio un beso en la mejilla y se acercó a su oído, mordiendo el lóbulo de la su oreja disimuladamente-
-Espero te aproveche-Susurró Hermione, en su oído para que solo él escuchase. Se separó del, y camino dignamente hasta la chimenea. Lo observó sonriendo. Harry había entendido todo, Hermione lo había descubierto.
-Fin Flash Back-
Luego de eso nunca más había vuelto a tener siquiera un contacto con Hermione, y nunca más volvió a tener esa misma sensación al ser besado, eso solo lo lograba ella, desconectarse del esa ocasión no supo qué hacer, cómo actuar, solo se quedo viendo como ella se iba, con elegancia, sabía que Hermione nunca le haría un escándalo y no por tener miedo del qué dirán, sino porque era demasiado inteligente como para dejarse llevar por ese tipo de cosas e inclusive en momentos como esos en el cual su relación se quebraba sin ningún tipo de explicación por parte de ella, por su partida, o del dando motivos, supo leer la mirada de la que en ese entonces era su esposa, tan bien como siempre y pudo ver lo lastimada que se de Hermione, o pensar en ella, le provocaba jaqueca, y el asumía que se debía a su cargo de conciencia. Así que trato de quitarse todos esos pensamientos de la cabeza y buscar la forma de poder solucionar todo lo más pronto posible. No quería empezar a dudar de sus decisiones.
Lo salvó la campana cuando llegó una carta de de Draco invitándolo a él y Gin para que se reunieran el el parque de diversiones de Londres, Leah quería divertirse y conocer Londres.
- VENATUS AMORIS-
Bueno, primero ¡Feliz Navidad!... Espero que Santa se haya portado bien con ustedes...
Como dije en un principio, lo lamento, se que quizá estaban esperando un capitulo nuevo como lo prometí, pero el espíritu navideño, estuvo como atrasado en mi casa y ya ven lo que paso...
Pero tengo una deuda con ustedes... y se los debo, así que espero publicar un cap nuevo en menos de tres días.
Ahora, no les encanta la pequeña Leah...
Dejo abierto para que hagan sus sugerencias, preguntas y todo lo que quieran saber...
Saludos y Felices Fiestas...
