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Lentamente levanto su mirada, y como lo había sospechado, aquel muchacho la miro directo a la cara. El corazón de Sakura le dio un vuelco, los ojos de él sobre ella descargaron una mar de sensaciones sobre su cuerpo, y por primera vez en toda su vida se sintió atrapada y completamente vulnerable en aquella mirada.
— ¿ya estás mejor? — pregunto sacándola de sus pensamientos, pero aquella sensación todavía seguía ahí.
— ¿Cómo? Yo… si ya estoy mejor, Gracias. —Intento parecer Fría y no mostrar interés, así que tomo un sorbo de café, desviando su mirada hacia la ventana.
Una sonrisa se dibujo en el rostro de él, a simple vista se notaba que Sakura quería evitar su mirada.
—Discúlpame no me he presentado, mi nombre es Sasuke—se presenta, mientras estira su mano—; Uchiha Sasuke—repite esta vez resaltando su apellido.
Sakura se limito a sonreír, también estirando su mano para finalizar el saludo y presentarse.
— Haruno Sakura—Cuando ambos unieron sus manos, el estomago de Sakura sintió un pellizco al observar como los ojos del chico brillaban mirándola—. Quiero agradecerte, por lo de esta mañana, no sé qué hubiera pasado si no hubieses llegado.
—Ese tipo debe estar en estos momentos arrepintiéndose por lo que quiso hacer contigo. —Dijo él desviando su mirada hacia la ventana.
En ese momento Sakura aprovecho para detallar su rostro, que era blanco y atractivo, sus ojos negros y profundos, y ese aire de misterio rustico quedaba perfectamente con su aspecto. Sakura estaba a punto de morderse el labio inferior cuando de repente una imagen aparece en su mente, era aquella escena que vio en el estacionamiento del restaurant el día anterior: aquella chica que lloraba y reclamaba a él, aquel joven que en ese momento se encontraba justo en frente de ella.
Sakura frunció los labios, mientras lo observaba esta vez con rabia.
—Tú…—dijo en voz baja, pero Sasuke logro escucharla, volviendo su mirada hacia Sakura.
— ¿sí? —pregunto inocente de lo que la chica estaba pensando.
—Eras tú el chico, aquel que vi en el restaurante, llegando a Iowa…—Sasuke no entendía absolutamente nada de lo que Sakura estaba diciendo, así que se quedo callado para seguir escuchando—. Pobre chica, ha de estar muy dolida. Se notaba por la forma en que te hablaba.
—Hum… —Sasuke soltó un largo suspiro, mientras se recostaba en el espaldar de la cilla, cruzando los brazos, la miro directamente a la cara entrecerrando los ojos, mientras analizaba el rostro de Sakura, y esta vez ella no evito su mirada.
—Y sé que no me incumbe, pero quiero decirte que me dio mucha rabia ver como aquella chica lloraba delante de ti y tu solo te quedaste ahí parado sin hacer nada. —Dijo finalmente Sakura.
—Tienes razón—comento sin expresión alguna en su rostro, a lo que Sakura sonrió de medio lado—No es de tu incumbencia—continuo.
En ese momento Sakura soltó un bufido levantándose de la silla, con la intención de retirarse.
Al salir del lugar Sakura comenzó a caminar, afincando cada paso que daba, lo cual hacia que el sonido de sus botas se escucharan fuertes como truenos en el cielo. Volvió su mirada hacia atrás, cuando vio que Sasuke la perseguía con esa sonrisa arrogante y a la vez atractiva que lo caracterizaba. Chillo por lo bajo para luego seguir caminando, pero Sasuke igual seguía detrás de ella.
Acelero más el paso, hasta que lo escucho justo detrás de ella. Junto con un chasquido, se dio vuelta para quedar frente a él y su mirada, pego un brinquito y retrocedió dos pasos, pues la cercanía era un poco peligrosa.
Suspiro, pues se encontraba tan estresada, Sasuke al principio parecía otro chico, de esos amables y caballerosos, pero cuando recordó lo que vio en aquel restáurate pensó que resultaba ser todo lo contrario a lo que aparentaba. Por esa razón se hallaba molesta.
— ¿Qué quieres? —pregunto de golpe.
—No me has dado las gracias. —Contesto él en voz baja—te salve de las garras de aquel tipo.
—Ah, disculpa mi ignorancia y mi falta de modales. —Dijo colocando su mano en su pecho— ¡Gracias! —Exclamo, y cuando estaba a punto de darse vuelta, sintió como él le sujeto el brazo para luego hacerla quedar frente a frente de nuevo.
—Ese agradecimiento no fue muy sincero, señorita Haruno.
— ¿Qué? — Sakura intento zafarse de s agarre hasta que el la soltó—Oye… te estoy agradecida, de verdad, pero ahora quiero irme.
—Te haces muchas películas en tu cabeza, ¿verdad?
Sakura intento comprender porque él había dicho eso— "películas en su cabeza" ¿de qué rayos hablaba? —pensó.
— ¿Qué dices? —pregunto la chica cruzándose de brazos intentando parecer agresiva, o algo parecido.
—Me di cuenta aquel día, sabía que alguien nos observaba, pero debido a la ventana y el reflejo que causaba la luz en ella no pude notar que eras tú, ahora lo entiendo…—Sasuke le miro los ojos, únicamente a los ojos, sus ojos verdes y claros, hermosos y perfecto, parpadeo y luego trago saliva—Escucha, lo que paso ese día no es lo que tu creías, ¿Sabes quién era esa chica?
Sakura se pregunto porque él tenía que darle explicaciones, se acababan de conocer y el mimo lo había dicho, ese asunto no era de incumbencia.
—Pues no. —contesto.
—Ves te haces las ideas incorrectas, ella es hermana de un hombre con el cual discutí hace como una semana, me estaba reclamando porque…
—Ya, no sigas diciéndome más sobre tu asunto. —dijo ella interrumpiéndole—. Me siento como una entrometida.
—Lo eres. —replico él, moviendo nerviosamente los labios, esforzándose por no sonreír ante el enfado de Sakura.
— ¡Te burlas de mi, otra vez!
—Lo siento…—Le resultaba tan graciosa Sakura, que se disculpo más por diversión.
—Oye, porque mejor mañana nos encontramos en este mismo lugar, damos un paseo y así comenzamos de nuevo, ¿Quieres?
Para Sasuke esa idea le resultaba divertida, aquella chica lo hacia reír, quería disfrutar más el rato con ella.
—Estoy de acuerdo.
Para Sasuke, que la acababa de conocer no le pareció extraño tanto apego con la chica, Ya esta era su nueva vida, y quería provecharla lo más que pudiera. Si en verdad hubiera conocido a aquella que le robaría el corazón para después morir por su culpa, alguna señal hubiera aparecido como las veces anteriores.
Aquella vez en 1899, cuando la conoció, solo con verla sintió el deseo de besarla, más no era precisamente un beso de pasión o atracción. Era la sed, sed de absorber toda la energía vital, consumir la vida de esa preciada chica tan frágil y cumplir su destino. Provocar la muerte de cualquier chica que se enamorara de él.
Sakura por otro lado, no parecía muy interesada en él. O eso era lo que Sasuke creía. La señal que tenía que aparecer para hacerle saber cual mujer seria su bocadillo, por así decirlo: Era que ella le salvaría la vida; una vez ocurrido eso, sus lazos estarían compenetrados y él tendría que quitarle la vida lentamente por ella salvar la de él. Y hasta ahora aso no había pasado, al contrario, El le salvo la vida a ella.
Sasuke soltó un largo suspiro, mientras caminaba lentamente hacia su casa. Tenía suerte de haber comprado esa casa en Iowa, pues era grande, cómoda y para su suerte, tenia mayordomos y sirvientas, cocineros, hasta tenía su propio chofer. Todo ese lujo fue gracias a sus padres.
Pensó un momento en sus padres, ellos lo enviaron por motivos de estudios, ya han pasado cinco años desde que llego a Iowa, tendría que estar graduado para ese entonces, no podía seguir vagando sin hacer nada.
Y en un segundo planeo su nuevo horario, buscaría un trabajo, y comenzaría a estudiar en una universidad, así no decepcionaría a sus padres, o a la familia que le toco en esta vida.
Sakura se hallaba de nuevo en su departamento, falto a su trabajo, pero ya le perdonarían, después de todo fue por una razón justa, pensó ella.
Ino ya se encontraba levantada, y el aroma en el departamento era dulce y deliciosamente agradable. Sakura sonrió como niña emocionada al adivinar que era lo que preparaba su amiga.
—Por fin te animaste, huele delicioso. —Comento Sakura mientras Ino caminaba por el pasillo hasta sentarse en frente de ella, del otro lado de la mesa del comedor.
—Sí. Leí la receta en internet, no sabía qué hacer pasteles era tan fácil. Además TenTen y Hinata vienen hoy a visitarnos —dijo mientras tomaba una de las manzanas que se encontraban en una cesta en medio de la mesita—.Y tu… ¿no fuiste a trabajar hoy?
— ¿te cuento lo que me ocurrió?
— ¡¿Qué paso?! —Pregunto mordisqueando un pedazo.
—Camino al trabajo, un hombre me persiguió e intento matarme…—Sakura dijo esto como un simple comentario, porque en realidad la parte emocionante de la historia que había vivido esa mañana fue al extraño guapo joven que la salvo de lo peor.
Por otro lado Ino se atraganto con el pedazo de manzana que estaba a punto de tragar, Sakura se levanto rápidamente, cogió un vaso con agua y se lo dio a su amiga, mientras le daba golpecitos en la espalda.
Después de que Ino mejorara su garganta, tomo a Sakura de las manos, con enojo y preocupación le dio un golpecito en la frente.
—¡Oye…!—Exclamo Sakura sobándose la frente.
—Hace como media hora que llegaste y me sueltas menuda noticia treinta minutos después—Dice Ino en voz alta reclamándole— ¿Cómo ocurrió? —pregunto esta vez bajando la voz.
—yo… solo estaba caminando cerca de aquí para dirigirme hacia la florería de tus padres y de repente un hombre se me acerco por la espalda, saco una navaja y me dijo que me cercara a un callejón solo, detrás de una tienda y…—Sakura paso sus manos por sus hombros, sobándoselos.
— ¿Y qué? —Pregunto Ino preocupada.
—Un Chico, no sé como sucedió, pero no dejo que aquel hombre me hiciera daño, me salvo; por así decirlo.
—Oh Sakura… que horror.
—Sí, todavía siento escalofríos al recordarlo.
— ¿Te encuentras bien, cierto? —Ino miro con curiosidad los ojos de Sakura, faltaba una pregunta por hacer— ¿Quién era ese chico que te salvo?, ¿lo conoces?
Sakura negó con la cabeza.
—Nunca lo he visto, pero gracias a él estoy bien… Aunque resulto ser un total cretino.
Ino soltó una risita, y cuando iba a pregunta por el nombre del supuesto cretino, un olor comenzó a inundar el departamento.
—¡El Pastel! —Gritaron ambas mientras corrían hacia el horno sacando el pastel que estaba a punto de quemarse por la distracción de las chicas.
Sakura e Ino soltaron un largo suspiro de alivio al notar que los daños no eran tan graves.
—Tranquila tiene arreglo, tiene arreglo…—Dijo Sakura para relajar a Ino.
Por su parte Ino coloco el pastel en la mesa mientras comenzaba a arreglarlo. Sakura comenzó a rociar perfume para que el olor a quemado despareciera, y así cuando TenTen y Hinata llegaran no supieran que Ino de nuevo estuvo a punto de dejar quemar tan preciado pastel de chocolate. Era día de chicas y para Sakura significaba diversión, mientras que para sus amigas de seguro seria la escusa perfecta de hablar sobre compras, moda y chicos. Cuando pensó esto a Sakura no le parecía mala idea el hablar sobre hombres, en especial si ella por primera vez hablaría sobre chicos.
