Por que los divorcios existen y la terapia de pareja no funciona
Hola, creo que ahora si no tengo perdón de Merlín por haberme demorado tanto, pero me vi atascada en la historia, estaba escribiendo y escribiendo, pero por primera vez las ví como ideas inconexas, debe ser por que lo primero que escribí fue el final de lo que iba a ser el capitulo.
Pero bueno, mi crisis paso y acá les traigo este capitulo, que costo, pero salio del horno... Me gustaría advertirles que quizá se puedan desesperar un poco con lo que sucederá, pero presten atención al final... van a tener su recompensa...
Como ya dije, anteriormente nos vamos acercando al final y ahora si se pueden contar con una mano...
Quiero agradecerles a todos los que me ayudaron a crear la mitad perfecta para Mark. Tome todos sus consejos y los convine creando a alguien que me pareció ideal para el.
Por otra parte quiero agradecerles por haber llegado a más de 100 reviews, son muchos , quiza más de los que esperaba, y se los agradezco.
Como siempre: pensamientos en cursiva / Flash Back en cursiva y negrita...
Disclaimer: los personajes y el mundo de Harry Potter son propiedad de J.K. Rowling y la W.B
Espero que lo disfruten... y espero sus comentarios...
- VENATUS AMORIS-
Sumary
Hermione abandona Reino Unido, dejando pasado, presente y buscando un futuro, lejos de las traiciones, y los malos amores. Pero el pasado, lo puedes dejar atrás, pero nunca se olvida, y vuelve, aunque no lo quieras. Luego de seis años vuelve, y en Londres continúa lloviendo, es la misma lluvia, el mismo llanto, y la misma ciudad.
Por mucho que uno intente, con todas sus fuerzas dejar el pasado atrás, es imposible, este vuelve, y muchas veces en forma de avalancha, y somos incapaces de medir las consecuencias que deja, por más que lo intente, nos volvimos a encontrar.
11. No Mientas, Molly
Mark, luego de la conversación con Hermione, se dijo que se merecía| un tiempo para él, ya había hecho lo correcto en relación a la castaña, pero no podía negar que le dolía, pero de eso se trata el amor, no la podía mantener a su lado si ella no sentía lo mismo por él y no quería tener un cuarto del corazón de ella, lo quería todo y de Leah también, amaba a esa pequeña, pero sabía que ella se merecía tener a Harry a su lado, él iba a ser un gran padre para Leah, estaba seguro de eso. Solo esperaba encontrar a alguien a quien le pudiera entregar su corazón de forma completa y que esa persona hiciera lo mismo. Sus pensamientos volaban mientras se encerraba en la cocina de su restaurant a cocinar, amaba cocinar lo que surgiera de su mente cuando necesitaba aclarar su cabeza, posiblemente fuera un desastre y luego sus chefs lo quisieran asesinar, pero después de todos él era el jefe… sonrió ante ese pensamiento.
-Mark…-lo llamó Tamara, su asistente y hermana, entrando a la cocina – Mark… Mark- insistió hasta que tuvo respuesta
-¿Qué? ¿Qué pasa?- interrogó molesto, si había algo que detestaba era que le interrumpieran cunado tenía la comida en el fuego
-Mark, tu entrevista... tienes el restaurant cerrado, llego acá y la periodista está afuera esperando hace más de una hora congelándose, se suponía que habíamos quedado en que la recibirías tú…
-Mierda…- soltó, estaba tan encimado en sus problemas del corazón, que olvido que era dueño de una importante cadena de restaurants y que tenía que continuar con su trabajo y su vida- Lo lamento , deja… terminar esto, en cinco minutos estará listo ¿está bien?
-Está bien – respondió – y Mark, arréglate, te encuentras todo sucio y lleno de comida… no comería tus platos en este momento…- señaló entre risas su asistente y por cierto, trata de portarte bien en la entrevistas y no des esas respuestas cortas que siempre das, la pobre chica…- hablo mientras salía de la cocina, impidiendo que Mark la escuchará completamente.
Mark, se arregló su cabello, se quitó el delantal, y se dijo en el reflejo del metal del refrigerador, si se encontraba decente, como para recibir a alguien, no quería presumir, pero las respuestas cortas eran porque generalmente las periodistas empezaban a coquetear con él, por lo que intentaba salir de esos momentos incomodos rápidamente. Pero cuando salió de la cocina a donde se ubicaban las mesas, no pudo evitar sentir entre pena y risa por la chica que se encontraba de pie, tratando de darle calor a sus manos. La pobre chica de cabello negro, se encontraba con el cabello desarreglado, con una mancha de café en su abrigo de tonos claros.
-eh… señorita Roberts –La llamó despacio, mientras se acercaba
La chica se volteo y en sus ojos azul-violetas destellaban odio por la persona que le hablaba
– ¿Supongo que usted es el Señor Armstrong?- preguntó con evidente molestia en su voz
-Así es…- afirmó, observando que aún la chica de esos asombrosos ojos no entraba en calor, su nariz aún estaba roja por el frio y contrastaba con su piel blanquecina
-y también supongo que usted ha estado aquí todo este tiempo sin escuchar como toque el timbre y golpee la puerta una y otra vez hasta que llegó su asistenta ¿No?- interrogó nuevamente
Mark miro a Tamara pidiendo auxilio, pero ella solo sonrió
-Chicos, lamentablemente no los podre acompañar, tengo que ir a ver a unos proveedores, no creo que tengan problemas para continuar ¿cierto?- preguntó su hermana.
-No, puedes ir tranquila –aseguró Mark
-Hasta luego, ha sido un gusto conocerla señorita Roberts, cualquier consulta posterior no dude en contactarse conmigo –se despidió Tamara de la periodista.
- De verdad, lo lamento- se disculpó Mark, en cuanto su hermana salió del local- pierdo la noción del tiempo cuando entro a la cocina
-Bueno cuando hable con usted, me dijo que sería puntual, pero bueno- Dijo frustrada, estaba molesta, porque además el idiota al que debía entrevistar era un condenado adonis, y la combinación de ella y hombres guapos nunca funcionaba, se ponía nerviosa y era más torpe que de costumbre.
- de verdad me gustaría que acepte mis disculpas… Señorita Lena Roberts…
-Es Lexi, Lexi Roberts… -Lo corrigió, mas irritada aun de que el idiota de enfrente no pudiera ser capaz de recordar un nombre de cuatro letras
-Este no es mi día, discúlpeme nuevamente – señaló Mark, definitivamente estaba echando a perder esta entrevista, y de verdad la necesitaba, era una de las revistas más importantes de la sociedad de Londres y no solo hablaría del restaurant que inauguró en el país y de la cadena de restaurants, si no que había elegido esa revista para dar a conocer su nuevo emprendimiento, no lo podía echar a perder…
- no se preocupe con sus disculpas- dijo hastiada- pero me estuve congelando por más de una hora, se me cayeron algunos papeles a la nieve, mi pelo igual con la humedad, porque llegando acá me tropecé y caí y traspasó todo el frio, pero no hay problema, además de que hace dos días descubrí que mi novio me engañaba y hoy supe que con su jefe, y no es que sea homofóbica, ni nada de eso… pero es que ahora me doy cuenta de ciertas cosas, él amaba pintarme las uñas y veía Downton Abbey conmigo inclusive la prefería a los partidos de Arsenal, y yo me hubiese ido a los diez minutos de tardanza, pero mi editora me amenazó con despedirme si no me quedaba a esperarlo, pero no se preocupé por que hoy ha sido un día perfecto – habló rápidamente la periodista, desahogándose, de verdad estaba frustrada y esperar a la intemperie no era lo suyo, si había algo que odiaba en el mundo era pasar frio.
-Lo lamento… mucho- dijo sonriendo apesadumbrado, al parecer no era el único que se encontraba mal en esos momentos- Sé que nosotros insistimos por que se hiciera la entrevista con la revista, pero… hoy también tuve unos problemas y me distraje cocinando
-Como acabo de decir no hay problema… Total usted es un playboy multimillonario y se puede dar el lujo de dejar plantada a la revista más importante de Londres y a la periodista que le tocaba realizar la entrevista por más de una hora congelándose en la que podría ser una de las mayores nevazones de este invierno – Escupió molesta, con sus ojos centellantes. Sabía que sus palabras podrían costar su despido, total una llamada y ella quedaba fuera.
-yo… - se trató de disculpar, odiaba que lo trataran de Playboy, se había hecho fama durante sus últimos años en la preparatoria y le costó deshacerse de esa imagen para que lo trataran como el empresario que es hoy en día- disculpe…. Tiene una imagen errónea de mí…
-Como sea… - lo cortó - podemos hacer esto… que de verdad estoy congelada y un tanto mojada, sé que debo ser profesional, pero me caí en la nieve… y todo – dijo con sus ojos llorosos, por todo el disgusto y desagrado que sentía y porque realmente sentía que estaba haciendo el ridículo frente a ese hombre de ojos tonos calipso.
-señorita… no… llore… - dijo al ver los ojos de Lexi, no pudo evitar sentirse más culpable al ver a la linda chica de esa forma.
-pero… pero… es que me van a despedir… es decir, le acabo de decir Playboy y ofenderlo, y cuando salga de acá de seguro llamara a mi editor y se quejara y yo también…es decir… con razón el estúpido de Eric me abandono
-¿Quieres un café Lexi?- ofreció sorprendiéndola y sorprendiéndose a si mismo por el tono tan amistoso que utilizó
-Puede ser un chocolate caliente –respondió, limpiándose las lágrimas
-Por supuesto-Dijo esta vez sonriendo abiertamente, mientras la invitaba a la cocina. Esta joven tenía serios problemas de cambio de humor, pero le agradaba y sinceramente no quería dejar de ver sus hermosos ojos.
-H&H-
Harry esa mañana no se había podido concentrar en su trabajo, le pidió a su asistente que trasladara todas sus citas a otro especialista, no se sentía lo suficientemente despejado como para atender a sus pacientes, y no quería cometer errores. El buscador se encontraba abrumado por todo lo sucedido el día anterior, durante la madrugada y finalmente en la mañana con la pelea con Ginny. Sirius le había enviado una carta para que se juntaran a hablar en la tarde, su padrino ofreció aconsejarlo con respecto a Leah, quien era su mayor preocupación. Por lo que a eso de las cinco de la tarde, tomo polvos Flu, de la sala de médicos y se trasladó por la red hasta la casa del animago.
Ya en la biblioteca de su padrino, sintió unos chillidos, que reconoció inmediatamente, lo que no entendía que había ido a hacer a ese lugar, por lo cual con cautela se acercó a la sala, el lugar de donde provenían esos gritos, no había querido interrumpir esa discusión
-Aleja a tu hija de Harry- Logro escuchar, que decía la pelirroja. Se puso histérico al pensar que le hablaba a Hermione, por lo que salió sigilosamente de su escondite para lograr tener una mejor visión y soltó un suspiro de alivio al ver que con quien discutía era Natalie. -mi madre ya te lo advirtió, no pensé que necesitaras que viniera yo –Se encontraba furioso ante esta revelación, es decir Sirius se lo había dicho, y Hermione mencionado, pero aún tenía sus dudas, aunque era un alivio que Molly no le hubiera dicho a quien le hizo la verdadera amenaza.
-Cierto, tu madre…- escucho Harry decir a la pelirosa dubitativa- Ya me había olvidado de esa adorable conversación, eso es lo que pasa cuando no se hace caso de amenazas inútiles y sin sentido
-Pues no deberías estar tranquila- amenazó- tanto yo como mi madre cumplimos lo que prometemos para…
-Ginevra, para que te quede claro- escucho Harry hablar a Natalie, el buscador se estaba temiendo lo peor, no conocía mucho a Natalie, pero tenía claro que era confrontacional - no me voy a exaltar contigo- advirtió- no te conozco, pero viniste a mi casa, amenazándome, y principalmente amenazando a mí pequeña hija. Pero te voy a dejar ir, antes de te quedes sin ese lindo rostro y ese lindo cabello- Mientras sucedía esto, Harry tomaba aire para tranquilizarse y no intervenir - me entendiste, lárgate por las buenas.
-No lo voy a hacer, no me interesan tus amenazas
-A mí tampoco las tuyas, crees que puedes venir acá y actuar como la dueña de todo el mundo, pero querida no me conoces y no quieres hacerlo, me gustaría ver ensuciarte esas garras de zorra salvaje, pero tienes miedo de romper tu manicura barata- Harry, coincidió con Natalie, Ginny nunca se atrevería a atacar por temor a desarreglarse, rogaba porque su novia se fuera pronto del lugar, sabía que tenía que encontrar la forma de hablar con ella, pero al escuchar esta conversación, a pesar de que sabía que estaba mal espiar, se daba cuenta de que la pelirroja tenía una doble cara y eso no le estaba agradando.
-Te equivocas conmigo, soy la bruja más poderosa que ha salido de Hogwarts, no sabes a quien te enfrentas- En ese momento Harry tuvo el impulso de salir y negar tal afirmación, quería a Ginny, pero tenía claro que respecto al poder y los conocimientos no le llegaba ni a los talones a Hermione, pero el ojiverde dejo sus pensamientos de lado al percatarse de que ella amenazaba con sacar la varita de su abrigo.
-Mira como tiemblo –Escucho decir a Natalie entre risas- No te he visto en los libros- Harry recordó que hay un capítulo dedicado a él, Ron y mayormente Hermione en el libro de Historia de Hogwarts y un poco más en libros de historia de la magia.
-Linda Ginny… pensé que el lugar de la bruja más poderosa lo ocupaba mi amiga personal Hermione Granger- Harry llego a sentir el crujir de los dientes de su novia por la rabia. - Ella aparece en los libros de historia de la magia… en cambio a ti, solo he leído las críticas negativas de tus artículos y he visto tu nombre entre las peores vestidas… Además claro, del hecho de saber que eres una zorra… pero eso bueno es de dominio público.
-Eres una perra maldita
-La verdad duele ¿No?, pero te digo otra cosa cierta… la única perra acá eres tú que se cree con el derecho de venir hasta mi casa a amenazarme, porque siente celos de una pequeña de cinco años que no te ha hecho absolutamente nada – En eso tenía razón Natalie también, ¿Cuál era el problema que tenían con Leah?, bueno él no quería tener hijos con Ginny, y si ella se ponía de esa forma solo por convivir con la hija de unos amigos, no quería ver como se pondría cuando supiese de que era su hija.
-No tengo celos de tu mocosa- Harry se contuvo nuevamente por quedarse a escuchar cuando escucho a Ginny tratar de esa forma tan despectiva a su hija.
-¿Entonces que es…?... porque no te termino de entender…- Harry también quería respuestas, por más que diera vueltas el asunto en su cabeza no encontraba respuestas lógicas ante el rechazo de Ginny a Leah, ella compartía muy bien con sus sobrinos y le insistía por formar familia, pero dudaba de sus capacidades maternales al escucharla hablar así de una pequeña.-Tu falta de seguridad y confianza dejan mucho que desear
-Tengo confianza sobre mi pareja, a diferencia de la estúpida de Granger, se mantener a un hombre a mi lado
-Claro con el Hechizo Ventaus Amoris -¿Hechizo? ¿qué hechizo?, se preguntó seriamente Harry, prestando mayor atención, ante el cambio tan extraño en la conversación -y unas ayudas modificando la memoria del pobre de Potter, por su puesto, de esa manera cualquier hombre caería rendido a tus pies, o ¿me equivoco? – ¿a qué demonios se refiere Natalie? ¿Ginny, hechizarme?¿para qué?, estas preguntas pasaban por la mente del ojiverde, alterándolo de sobremanera, paso sus manos por su rostro intentando calmarse, porque no estaba entendiendo nada
-¿Qué?, ¿cómo…? yo nunca- escucho hablar a Ginny nerviosa
-¿No conoces ese hechizo?
-nunca haría algo así…
-Ginny…Ginny… Ginny… Pensaste que nunca te iban a descubrir ¿cierto…?
-No, estas completamente equivocada… eres una perra mentirosa
-La única perra mentirosa y necesitada acá, eres tu Ginevra Weasley y vas a pagar por todo el daño que le has hecho a mi mejor amiga -¿Daño a Hermione?, pensó Harry.
-No tienes pruebas
-¿Las necesito? Eres tan infantil e insegura, que tu sola te vas a descubrir y todo el mundo va a saber que Harry esta hechizado y que tú eres la culpable… de…
-¿Qué yo que?-Interrogó fuertemente Harry entrando a la sala en la casa de Sirius, ya que habían quedado de reunirse allí luego del trabajo. Ginny lo miraba pasmada.
-¡Harry!- logró exclamar asustada- ¿Qué haces acá?... No deberías estar acá-Murmuró
-Menos tu- afirmó de forma seria- ¿Qué significa todo esto Ginny?, ¿Por qué estas amenazando a Leah y Natalie? Y ¿Qué es eso que dijo Natalie acerca de un hechizo? - Interrogó duramente Harry a su novia, quien se fue encogiendo poco a poco, con lágrimas de cocodrilo en sus mejillas
-¡Oh! ¡Por favor, Ginevra!- Exclamo Natalie- No vas a hacer un show dramático ahora, tuviste mala suerte y Harry te escucho en tu papel de perra patética y déspota, no vas a llorar ahora - sentenció irritada.
-¡Tú no te metas! - Chilló molesta - Harry amor esto no es nada, ella solo quiere envenenarte en mi contra - aseguro acercándose a donde se encontraba el medimago
-Ginny nadie necesita decirme lo que paso o envenenarme, porque yo oí todo lo que dijiste y créeme que no fue agradable oírlo
-Harry, ¿no te das cuenta de que intentan arruinar todo lo que hemos construido?- Interrogó entre llantos. Natalie la miraba como si hubiese perdido un tornillo en su cabeza.
-Ginny, la única que esta destruyendo la confianza que te tenia eres tú, ni Leah, ni Natalie, ni siquiera Hermione tienen la culpa de que no quiera tener hijos contigo… Soy yo y es mi decisión y por cómo has tomado el asunto, no pienso cambiar mi decisión- Afirmó Harry enfadado con la actitud que estaba adquiriendo su novia. Le hizo recordar por que la había dejado en su sexto año en Hogwarts- así que contéstame lo que te pregunte ¿Qué demonios viniste hacer acá y que es eso de que me hechizaste?
-Vine a defender lo nuestro Harry, te amo y esa mocosa esta arruinado todo
-Ten cuidado Ginevra, que no se te ocurra llamara Leah de esa manera nuevamente, porque tu novio acá presente ten por seguro que no te va a salvar de los golpes que te voy a dar- Profirió Natalie irritada de la actitud de Ginevra. - Mejor cuéntale la verdad a Harry, es mejor eso a tus pobres lágrimas, dile que es Venatus Amoris y como lo has estado utilizando en él todo este tiempo.
-Será mejor que me cuentes Ginny, prefiero saberlo de ti a enterarme de otra manera…
-No Harry, es que no… ni siquiera conozco ese hechizo
-Ginny no me mientas, no estoy loco y tampoco sordo… te estoy esperando - contestó exasperado el ojiverde ante la actitud infantil que había tomado su novia
-¿Por qué no me crees?- cuestionó- Si te digo que nada pasa es porque es así y me desespera que no me creas… No sé qué vine a hacer aquí- terminó murmurando
-La verdad yo tampoco- dijo Natalie, picándola…
-¿y tú que haces acá?- cuestionó Ginny a Harry, en un pobre intento de cambiar la conversación a su favor
-No me evadas Ginny con otras preguntas
-Y tú tampoco evadas las mías- atacó enfadada, claramente haciéndose la ofendida- de seguro viniste a ver a Leah a pesar de que sabes que no estoy de acuerdo.
-Estas mal Ginevra - dijo Nat riendo sarcásticamente- No puedo creer que arrojes todas tus frustraciones en una pequeña de cinco años,
- A pesar de que en estos momentos no te debiese explicar absolutamente nada, vengo a solucionar mis problemas con Sirius, pero Tu Ginevra me debes una gran explicación y la quiero escuchar ahora…-demandó con voz fuerte asustando a su novia -¿Que es Venatus amoris?
-yo no sé lo que es- respondió tratando de desentenderse del tema- nunca lo había oído.
-¿Qué es Venatus Amoris Ginevra?
-¡no lo sé!- gritó la pelirroja descontrolada
-Si lo sabes…- afirmó Natalie- pero si quieres se lo puedo decir yo- señaló astutamente.
- ¡No!- saltó asustada- No te metas, desquiciada, lo único que quieres es arruinar mi amor con Harry, yo me voy de acá- señaló repentinamente antes de que uno de los dos la pudiese detener. Al parecer a Sirius se le había olvidado que todavía la tenía entre las personas que se podía aparecer y desaparecer de la casa, para fortuna de la pelirroja.
-Ella… ella… - intento decir Harry, sorprendido ante la reacción de su novia
-Sí, ella huyo Harry- le confirmó Natalie, quien realmente lamentó la acción de la pelirroja no por tenerle compasión, si no por su falta de inteligencia, se delato sola - ¿le crees que no sabe acerca del hechizo?- le preguntó a Harry, quien aún lucia pasmado
-pareciera ser que a mi alrededor están sucediendo una serie de cosas, todos saben que significan o de que se trata y todas me incluyen y yo solo soy un imbécil e ignorante…- habló el buscador
-No lo ignoras Harry, solo no lo vez, no te logras percatar de aquello, hay pistas, hay señales, pero finalmente ninguno puede ignorar lo que está pasando dentro de su propia vida.
-¿tú no me vas a decir?, ¿cierto?- preguntó Harry, a pesar de saber de antemano la respuesta- dijo tratando de encontrar una respuesta a todo lo que estaba pasando frente a sus ojos
-Nup- respondió sencillamente- y no es porque espero que sigas las pistas y te des cuenta tu solo, por que pasaran seis años más antes de que te des cuenta- se burló divertida Nat - la verdad Harry, sinceramente no sé qué vio en ti Hermione, si eres más lento que una tortuga, si ofender claro está- comentó la señora Malfoy, mientras sonreía levemente- no te digo lo que es, porque es Ginny quien debe confesar sus pecados esta vez, porque si yo te cuento aunque sea una mínima parte, no me creerás y Ginny tendrá una nueva oportunidad, ella y su madre deben pedir perdón por todo el mal que les han hecho a ustedes tres, aunque debo admitir algo a mi pesar-confesó Natalie
-¿Qué?- preguntó Harry, mientras se servía un vaso de Wiski y lo tomaba al seco
-no voy a cuidar a borrachos Potter, así que deja esa botella donde estaba- ordenó Natalie, al ver que Harry tenía la intención de volver a servirse otro vaso.- volviendo al tema, debo confesar de que no eres tan imbécil como creí que eras, eres lento y ciego, pero esta semana ha sido del terror y recién es martes y te has sabido comportar a la altura de las circunstancias – señaló, dándole un pequeño voto de confianza al ojiverde - Hermione me comento que conversaron, no sé qué dijeron, pero mi amiga estaba tranquila y eso se agradece y aunque tuviste un momento de debilidad con ese desmayo de niñita, has sabido compórtate, ojala con todo lo que se viene sigas igual- termino entre murmullos.
Harry no se sorprendió ante la sinceridad en las palabras de Natalie y tampoco busco más información, solo quería calmarse, mientras una idea le empezó a dar vueltas en la cabeza, ansiaba poder hablar con Sirius, cuando este llegará, para saber si estaba bien lo que planeaba hacer y claramente pedirle algún consejo para hablar y acercarse a Leah.
-H&H-
A la pelirroja, supo que al único lugar que podía ir y no verse atrapada por Harry, era a la Madriguera, sabía que su madre la iba a querer matar, pero era preferible eso antes de confesar la verdad.
-Mamá… mamá… Harry lo sabe…-gritó desesperada entrando a la sala, agradeció que su madre se encontraba sola, ya que Arthur aún no llegaba del ministerio.
-¿Qué sabe?- preguntó expectante, a estas alturas eran muchos los secretos y ninguno se podía descubrir.
-Sobre… sobre el hechizó… sobre Venatus Amoris, lo sabe… -habló nerviosa
-Ginevra Molly Weasley ¿Qué acabas de hacer?- interrogó ardiendo por la rabia que estaba sintiendo
-Es que fui hasta donde la madre de Leah, tus amenazas no funcionaron Harry sigue cerca de ella… y yo no lo soporto, no lo podía permitir, por lo que fui a la casa de Sirius, ella se está hospedando allá y la enfrente y ella me empezó a hablar del hechizo y de la nada apareció Harry… y yo lo negué, y me aparecí acá- dijo desesperada…
-Eres una estúpida y lo peor es que no podemos modificar sus memorias por que no puedes estar en el mismo lugar que tu novio porque lo echaste a perder… como siempre… como en sexto año cuando te equivocaste con la Amortentia y luego no pudiste recuperar a Harry… había demorado mucho para que cometieras otro error…- expresó con desprecio.
-¡pero mamá!-exclamó
-Mama nada… estas arruinando tus oportunidades como siempre…-habló con molestia. Molly no sabía que era peor, que Harry se enterará del hechizó o que tenía una hija con Granger, tenía un plan para deshacerse de la mocosa, no le haría daño directamente, pero convenciera a Harry de firmar el divorcio mágico, mucho antes de que Hermione pudiera hacer algo, lo demás no importaría mucho, ya que para esas alturas, Hermione iría a desaparecer y las memorias de Harry las podría transformar con mayor facilidad, solo tenía que lograr que Ginny pudiera hablar con Harry y solucionar sus problemas…. Porque finalmente a quien el idiota de Potter le creería, pensó la matriarca, sería a su hija.
-H&H-
-¿Has hablado con Potter?- Pregunto Draco a Hermione, entrando a la biblioteca.
Hermione se encontraba recostada sobre un sofá, leyendo, había sido un día demasiado largo y a pesar de que pudo hacer algunos avances acercándose a Leah, ella todavía se encontraba reacia a hablar con ella. Tenía sueño, pero no podía dormir, la conversación en la madrugada con Harry no podía dejar de darle vueltas en su cabeza y por más que intentase comprender todo lo que estaba ocurriendo
-Sí, en realidad le escribí a penas Sirius me dijo que estuvo acá, le dije que viniera a medio día, para conversar acerca de Leah y charlar con ella también.
-¿Sabías que Ginevra estuvo acá también, a escondidas de Harry y el la encontró?- interrogó suspicaz, mientras tomaba asiento al lado de su amiga.
-Ginny… eso no me lo contó Nat- contestó
-Vino a amenazarla, para que sacara a su hija del camino de Harry… él escucho eso y otras cosas más- contó sin revelar todo lo demás. Quería ver si causaba alguna reacción en la castaña, pero lo único que obtuvo fue una pobre respuesta.
-¡oh…!
-Si oh….- repitió a modo de burla el rubio.
-¿Draco que crees que va a pasar?- preguntó Hermione- Es decir con todo esto…
-Leah en algún momento, espero, aceptará a Harry, al igual que tu…. Algo que por lo visto ya estás haciendo al conversar con él y ponerse de acuerdo con las visitas- indicó mientras la abrazaba, sabía que su amiga necesitaba protección, se hacia la fuerte, pero finalmente estaba sufriendo como nunca con todo lo que estaba sucediendo.
-No lo estoy aceptando Draco, estoy resignándome
-creo que la pelirojja hermana de la comadreja, no va a aceptar que su Harrito tenga una hija contigo y Molly ya hizo su trabajo… pero no creo que lo materialice…
-Creo que en ese aspecto, el hecho de que Harry sepa la verdad, ayuda –dijo, mientras pensaba -¿no le va a hacer daño a Leah?, ¿cierto? – le preguntó realmente aterradora
-Herms… -La abrazo nuevamente al verla tan vulnerable…-sé que Potter ha cometido grandes e irreparables errores, pero ama a Leah, te lo aseguro… y te lo digo con experiencia propia, Lucios era un padre que se preocupaba por el que dirán , las clases sociales y me tuvo porque necesitaba un heredero… y en mis 17 años nunca actuó como un padre… ni cuando fuimos juntos al mundial, él estaba más interesado en su señor, que en estar y disfrutar con su hijo, pero en cuanto Harry conoció a Leah, la conexión fue instantánea… yo lleve a Leah al hospital, y el trato, el brillo en los ojos de ambos, no era fingido Hermione, ese cariño es único, y surgió aunque no sabían de su parentesco… sé que el ciego de Potter puede no ser confiable, pero te prometo que ese vínculo es real.
-Es que tengo miedo
- y es entendible Herms, pero era algo que tarde o temprano tenía que pasar… -afirmó el Slytherin -y tu ¿Cómo vas con Leah? -Preguntó
-hoy pude hablar con ella en la casa de mis padres, pero aún se encuentra reacia, me costó mucho que se sentara junto a mí para poder explicarle las cosas…. La verdad, yo estaba alistándome para hablar con ella cuando tuviese 15, pero ahora recién cumplió cinco años y no puedo decirle todo lo que paso… es decir…
-te entiendo Herms, y sé que fue mi error desde un principio…
-Si, en realidad estoy pensando quitarte el título de padrino- Bromeo Hermione, pero aún con la mirada triste-No, Draco… hable con mi mamá y ella me dijo algo que es verdad, si el destino quiso que se conocieran, no había nada en el mundo que lo pudiera evitar, ni siquiera yo… yo podía elegir, pero las cosas se dieron así… quizá en unos años más. Quien sabe nos podríamos haber encontrado en otro lugar, y pensándolo bien, tiene razón, por lo que voy a dejar que las cosas desde ahora fluyan….
-Por cierto, se me olvido comentarte que Harry discutió con Ginny acá…- comentó hábilmente
-¿y eso me interesa porque?
-Se peleó con Ginny- repitió, como si en esas palabras la castaña fuera a encontrar la respuesta.
-repito ¿me interesa porque?
-Creí... bueno... Que ustedes solucionarían sus problemas
-Draco, eso es demasiado simplista inclusive para ti…
-Si…- respondió decepcionado de sí mismo.
-¿Te preocupa algo?- cuestionó Hermione
-te puedo contar sin que le digas a Nat que te dije, ella me va a matar, pero sabes que soy horrible guardando secretos y esas cosas…
-Créeme que lo se… inclusive Voldemort lo sabía… No entiendo por qué Nat sigue confiando en ti y los secretos
-Esta… estoy embarazado
-¡WoW!- exclamó con una gran sonrisa, quizá la primera en todo el día- es decir… es raro que tu estés… pero entiendo la idea… Felicidades... Draco Malfoy Padre
-Shhhshshh- la silenció- baja la voz, Natalie no puede detectar ningún símbolo de emoción en ti…
-¿pero por qué no lo ha dicho?, sabes que es lo más lindo que les podía suceder, además están haciendo el intento hace años...
-Lo se… es que quiere acostumbrarse a la idea primero… de hecho fui yo a buscar los exámenes hoy, apenas lleva tres semanas, y queremos contar cuando ya sea más oficial
-Entiendo,
-Nat, empezó con malestares muy pronto, así que vamos a vivir los nueve meses enteros…
-Eso es lindo- señaló la castaña con alegría por sus mejores amigos -Los felicito a ambos, serán padres fantásticos… y odio que me hagas guardar el secreto, quiero ir donde Nat a abrazarla y hacerle mimos…
-Y para mi…-preguntó divertido
-No... Tu no… -lo abrazó la castaña. Sabía que Draco merecía formar una linda familia junto a Natalie, era imposible creer que se hubiesen casado a las dos semanas de conocerse y que hayan durado tanto tiempo, pero se alegraba, por que formaban una pareja perfecta.
-H&H—
La mañana del miércoles, Harry había tomado una decisión, Sirius lo había apoyado, y sabía que Hermione se molestaría, pero no dejaría que nadie le hiciera daño a su hija, por lo que se despertó temprano y partió a la madriguera, antes de juntarse con Leah.
-Harry, ¿Hijo que haces acá?- Interrogó una sorprendida Molly. La matriarca de la familia Weasley, había entrado a la cocina a buscar unas galletas para sus nietos para el desayuno, y dio un pequeño salto al encontrarse a Harry sentado en una de las pequeñas sillas, que se encontraban allí. Aunque se sorprendió más por el serio rostro que tenía el buscador. Ahora le tocaría arreglar los enredos de Ginny.
-Tengo que hablar contigo de algo muy serio - Respondió Harry, mientras seguía mirando a Molly con el entrecejo fruncido.
-¿Qué pasa cariño?- preguntó con su tono maternal -¿Por qué no vamos a la sala?, están Fleur y Audrey, con los niños, vamos a desayunar- invitó al ojiverde, tratando de lucir contenta.
-La verdad no, por eso me aparecí acá - contestó de forma seca, lo que llamó más aún la atención de la señora Weasley.- es acerca de…
-Te apuesto a que se trata de Ginny – le interrumpió- supe que ayer discutieron, es una acusación muy grave le que le hicieron
-No, no se trata de eso…
-Entonces, ¿Qué es lo que ocurre?, sé que con mi pequeña han tenido problemas, pero lo solucionaran en cuanto termine todo esto del divorcio - dijo con su tono de voz mandón y tratando de entender que demonios hacia entonces Harry en su cocina, si no era por lo del hechizo - pero tengo una idea de por qué estas acá- dijo entusiasmada
-¿Si?, ¿La tienes? - Interrogó
-Claro, le quieres dar una sorpresa a Ginny, por ello estas acá, pero tranquilo cualquier cosa que le des le va a encantar… podría ser el viaje que tanto quiere – sugirió
-Molly, te acabo de decir que no vengo Ginny – señaló molesto - La verdad, es que en estos momentos no pretendo obsequiarle algo, o hablar con ella o solucionar las cosas con ella, lo único que me debe son explicaciones y me las va a dar- Dijo molesto, mientras se percataba del cambio en el rostro de la matriarca de la familia Weasley, de estar entusiasmada a uno realmente serio, que pocas veces tenia – pero, debo decir que la sorpresa ya me la dieron ustedes… ¿Por qué fuiste a la oficina de Hermione a amenazarla? - Soltó de golpe el ojiverde, sin esperar a que la señora Weasley lo interrumpiera. La cara de Molly fue de película, se descompuso de forma inmediata
-yo… no…. ¿Harry, como se te ocurre?...- Contestó tratando de evadirlo - De seguro es un invento suyo… pero ¿Cómo puedes creerle? -Le interrogó - después de todo lo que le ha hecho a la pobre Ginny.
-¿Sabes por qué le creo?- cuestiono el ojiverde con su voz golpeada- oí a Ginny hablar acerca de eso… así que no te hagas la desentendida.
-¡Harry!- exclamó - sabes que no haría algo así- señaló defendiéndose – sabes que no me he involucrado en este tema - dijo, esperando que Harry confiase en su palabra
-Molly, no me mientas… no quiero creer que me mentirías
-No, Harry no te estoy mintiendo- rebatió molesta
-Molly, lo haces, comprobé todo con los registros de vigilancia del ministerio, allí aparece que fuiste hasta allá el lunes temprano, solo dime la verdad – la descubrió, ya agotado, le molestaba darse cuenta de la facilidad con que le mentía en su propia cara, una persona que había considerado como su madre.
-¡Esta bien! - Exclamó molesta al no poder seguirse encubriendo - Granger ha estado molestando a Ginny, con todo esto, está arruinando la relación entre ustedes dos, ella se tiene que ir… y yo tengo que defender a mi hija, sabes que haría todo lo que estuviera a mi alcance para defenderla.
-Hermione no ha molestado a Ginny –aseguró Harry
-¿La defiendes? – Cuestionó ácidamente
-No, Molly, estoy señalando la verdad- sentenció Potter
-a quien deberías defender Harry- señaló Molly - es a Ginny, tu novia… yo fui a aclararle el panorama a Granger y a defender los intereses de mi hija - Exclamó molesta. No esperaba que Harry la interpelara de esa forma.
-Primero, Molly y para que te quede claro, los problemas entre tu hija y yo, son míos y de ella, no tienes por qué involucrarte – comenzó enumerando- segundo no tienes por qué amenazar a Hermione y tercero, yo también tengo que defender los intereses de mi hija – remarcó Harry, defendiendo a su hija como dijo que lo haría. Por otra parte Molly, parecía que hubiese visto un muerto-… y te exijo que no la vuelvas a amenazar, porque entraríamos a hablar en otros términos- sentenció Harry irritado con Molly y su fingida preocupación, a estas alturas le daba lo mismo que Molly se enterase que él sabía la verdad, su prioridad era Leah y no iba a permitir que estuviera bajo algún tipo de amenaza.
La bruja, solo abría y cerraba su boca, su rostro pálido y sus ojos demasiados abiertos, eran los signos de que no encontraba como defenderse…
-¿A qué?.. ¿Qué quieres decir?... yo no… ¿una hija?- interrogó luego de que pudo hilar alguna frase coherente e intentando fingir que no tenía conocimiento del tema
-No te hagas la sorprendida, fuiste a amenazar a Hermione y Leah y eso no te lo voy a perdonar Molly.
-Yo no… -Molly no tenía como defenderse
-No me mientas más, no soy tan iluso como piensas… Sabías que Leah es mi hija y quisiste que la alejaran aún más de mí –indicó ofendido por la actitud de una de las personas que consideraba parte de su familia.
-y ¿estás seguro que es tu hija? – cuestionó de manera acida, en búsqueda de que Harry dudase, no podía creer lo que estaba pasando, Harry defendiendo a esa mocosa y a la arpía de Hermione, el hechizo estaba fallando, ya no había duda de eso – Harry, esa Granger puede hacer cualquier cosa para arruinarte, más un sabiendo la conveniencia de tener un hijo contigo- agregó maliciosamente
-Estoy seguro, ¿Sabes porque?- cuestionó inteligentemente, mientras veía el rostro de Molly contraerse como nunca antes.
-No
-Porque te tomaste la molestia de amenazarla- dijo tranquilamente – Si no te hubieses tomado esa molestia, las cosas serían distintas.
-Harry, tienes que separarte de Hermione – afirmó, tratando de hacer entrar en razón a Harry, no lo podían perder, o por lo menos no antes de que Ginny tuviera un heredero, podría no ser reconocido mágicamente, pero Harry nunca lo dejaría fuera de su vida y mucho menos sin la herencia correspondiente - ella y la niña van a arruinar tu relación con Ginny, menos mal que mi pobre hija aún no lo sabe
-la única Molly que está arruinando las cosas acá, claro aparate de tu hija, eres tu Molly… no me voy a divorciar por las leyes mágicas, deberías tener eso claro
-¿Por qué no? - Chilló la Señora Weasley, - ¿Es que no ves que vas a destruir tu vida con Ginny si mantienes a esa mocosa a tu lado? - Explotó por fin, sorprendiendo a Harry por la frialdad con la que hablo.
-Esa niña de la que estás hablando, esa mocosa- dijo escupiendo las palabras- es mi hija y no voy a permitir que hables así de mi ella, sabes perfectamente lo que significa una separación mágica y no puedo creer que siquiera lo sugieras, no entiendo que pasa por tu cabeza.
-Pero ¿por qué la proteges?… es decir Hermione te la oculto tanto tiempo, porque ahora permites que destruya todo lo que has construido con Ginny
-Ahora comprendo porque Hermione me oculto a Leah…. Quería evitar esto - dijo a modo de reflexión- Molly, no te lo voy a volver a repetir así que espero que te quede bien claro, la conozca hace seis años o hace un día, no afecta el amor que siento por mi hija y no voy a permitir ninguna persona le haga daño, y la voy a defender y poner sobre todo y todos… inclusive de ti y Ginny… Espero no saber de ti acercándose a mi hija… -Dijo amenazante, antes de desaparecer de la cocina de los Weasley sin dejar tiempo para que la pelirroja pudiera reclamar.
-¡Maldita Mocosa!-Gruñó furioso- Esta me las pagaras Granger, tú y tu maldita hija, no se van a interponer en mis planes para que Ginny herede la fortuna Potter… no señor…
-H&H-
Harry llegó a la casa de Sirius a la hora que prometió, inclusive unos minutos antes, sabía que tenía que jugárselas por su hija y uno de sus primeros pasos fue haberle dejado en claro las cosas a Molly, estaba molesto con la que considero alguna vez como su segunda madre y decepcionado por todo lo que sucedía. Pero alejo esos pensamientos de su cabeza, ahora se debía preocupar por su hija. Al llegar a la casa saludo a Hermione, aun no sabían cómo tratarse cordialmente, así que fue un simple hola y al parecer los demás habían decidido darles su espacio, ya que no había nadie más en la casa.
-Leah cariño- la llamó Hermione, luego de saludar a Harry.
La pequeña bajo con paso pausado por las escaleras sin mucho ánimo, no quería hablar con su mami.
-¿Qué hace el acá?- preguntó al ver a Harry a un costado de la castaña
-Leah tenemos que hablar los tres… tienes que entender algunas cosas que te debo explicar y Harry también
-No… no quiero…- dijo la niña molesta, no quería ver a ninguno de los adultos
-Leah, es necesario, Harry es tu padre y tienes que aceptarlo- indicó Hermione
-Leah cariño, eres mi pequeña y te adoré desde el primer momento en que te vi… por favor hazle
-No- dijo tajante- cruzándose de brazos.
-Leah
-Eres feo y tu novia pelirroja también- hablo molesta Leah- parece un payaso- Hermione no supo si reír o llorar, su hija era lo bastante inteligente para percatarse la clase de persona que era Ginny. Por otra parte, Harry, no sabía o no encontraba las palabras precisas para dirigirse a Leah, cosa que antes le era muy fácil… pero ahora dudaba de todo, quería saber más de ella, conocerla, pero ella no lo quería ver a él y lo entendía, juraba que con un niño hubiera sido más fácil, los deportes, la acción, el Quidditch , eran cosas que podría haber tenido en común, pero que sabía el de princesas o muñecas… lo único que sabía era lo que había conocido de Leah hasta ese momento y no era mucho en comparación a todo lo que debería saber de su hija o como conectar con ella, no sabía hacer peinados de niña, apenas podía controlar su propio pelo, no sabía si todo tenía que ser en rosado… o más adelante, como lo haría cuando entrase a la adolescencia con todos los cambios y procesos que sufren las mujeres y descartaba el hecho de que su pequeña se involucrara con un mago de cuarta… no la encerraría y no dejaría que nadie se le acercara… no…
-Leah- la llamó Hermione, tranquilamente- te propongo algo amor- dijo -déjame contarte la historia, como uno de los cuentos que te gustan y luego tú decides si quieres seguir enojada con nosotros –le ofreció a su hija, esperando que la niña aceptará.
La pequeña lo medito por varios minutos, no quería estar cerca de Harry, estaba confundida por que para ella era su héroe, pero también lo odiaba por hacerlas sufrir.
-¿Leah?- la llamó Harry- ¿Qué dices?- La pequeña asintió levente mientras los miraba con el ceño fruncido y los brazos cruzados. Harry estaba emocionado, ya que además la estaba viendo como era en realidad, ya que no tenía el hechizo espejo y era tan parecida a Hermione, puede que tuviera sus mismos ojos, pero sabía que esas expresiones eran propias de Hermione.
-Tu padre y yo nos conocimos en el tren a Hogwarts, cuando teníamos 11 años, en un principio no fuimos tan amigos, hasta que con Ron, el hermano de Tio Fred y George
-Y hermano de Ginny- interrumpió, ambas bufarón ante el recuerdo de Harry
-Y el hermano de Ginny, me salvaron de un trol, en ese entonces empezaron todas esas aventuras que te han relatado tus tíos y abuelos, éramos inseparables, los mejores amigos que pudieras encontrar, hasta que luego de pasar ´por la prueba más difícil, yo empecé a sentir elefantes en el estómago cuando estaba cerca de Harry y supongo que a él le pasaba lo mismo- dijo un tanto avergonzada, mientras Harry la miraba y sonreía discretamente. Leah recordó cuando habló de eso con su madre - fuimos novios por casi tres años y nos casamos, estuvimos juntos por casi dos años más, pero…- en ese momento Hermione empezó a dudar de cómo abordar el tema
-Pero, con tu mamá empezamos a pensar distinto y tener ideas diferentes - la apoyo Harry, al ver que la castaña no encontraba las palabras para continuar
-Tu padre quiso tener una aventura más y yo no lo acompañe, si no que busque la mía propia y yo me mude a Estados Unidos, a nuestra casa, Harry, tu padre, no sabía que yo estaba embarazada, porque no alcance a decirle antes de que él se fuera, y cuando naciste fuiste mi mayor alegría y fui egoísta por que no te quería compartir con nadie, eres mi mayor tesoro Leah y no quería perderte- dijo mientras tomaba la pequeña mano de su hija.- yo me equivoque, nunca debí haberte ocultado, pero estaba triste, y Leah es tu decisión, pero deberías darle una oportunidad a Harry, supe que ustedes se llevaron bien…
-No lo quiero porque me hizo llorar –dijo mirando a su madre, sin importarle la presencia del ojiverde
-Leah, cariño…
-Leah…- la llamó Harry , mientras Hermione pudo notar que los ojos del ojiverde brillaban producto de unas lágrimas que amenazaban con salir -Yo, hubiera sido muy feliz, de saber que tu madre te llevaba en su vientre, pero no importa el tiempo que paso, cuando te vi, tan pequeña en los pasillos del ministerio sentí una conexión infinita contigo. Leah, Sé que me puedes odiar, pero… te prometo que voy a intentar ser el mejor padre del mundo, si me dejas – le ofreció Harry a la pequeña
La pequeña le tendió la mano a Harry, los adultos la miraron sorprendidos, pero Harry la tomo…
-Estas a prueba Potter – dijo seriamente la pequeña. Ambos se preguntaron al observarse, a que se debía la respuesta tan cortante y adulta de su hija.
-¿Leah?- la llamó Hermione- ¿Qué quieres decir?
-Tia Nat me dio la idea y dijo que tenía que decir eso… si yo queria-contestó la niña.
-H&H-
-¿ya le dijiste a Ginny que tienes una hija?- cuestionó Hermione sonando un poco ansiosa, lo que la sorprendió. Leah ya se había quedado dormida, era hora de su siesta, siempre dormía luego de la hora del almuerzo. A pesar de la negación de Hermione, Harry fue quien cocino y aunque Leah comió todo en silencio y muy seria, le había gustado lo que había preparado su padre, Hermione sabía que iba a ser difícil, pero había que empezar por algo, por lo que bajaron a la biblioteca, ambos debían acordar las visitas del ojiverde.
-No aún no- Respondió tratando de evitar el tema de Ginny –ayer estuve aquí – señaló
-Algo me comento Draco- contestó dudosa, no sabía a qué quería llegar el buscador
-Ginny también vino- afirmó Harry, sus frases escuetas estaban colocando de nervios a la castaña.
-Lo sé- respondió de forma cantarina -¿lo que no se es que vino a hacer acá?, es decir... lo se… pero… es que… Ella
-Entiendo tu punto- aseguró Harry, después de todo su novia había prometido no pisar más la casa de Sirius y él ya había hablado de ella acerca de Leah, no todo, debía admitir, pero no se esperaba esa actitud por parte de ella y mucho menos que lo estuviese evitando tan abiertamente, además que quería entender de qué se trataba ese famoso hechizo, aunque eso se solucionaría luego –el tema es que luego de conseguir una información, esta mañana fui hasta la Madriguera- confesó rápidamente esperando alguna reacción por parte de Hermione
-¿dime por favor que no lo hiciste?- interrogó la castaña, conocía a Harry o al menos creyo hacerlo algún tiempo y que él se lo estuviese comentando a ella era por algo
-¿Qué no hice que?- cuestionó Harry, odiando el hecho de que la bruja haya descubierto lo que hizo con tan solo unas palabras por parte del
-Eres un idiota impulsivo y des variante Harry, fuiste donde Molly, con esto pondrás en más peligro a Leah- señaló enfurecida Hermione
-Debes entenderme- explicó el buscador, tratando de que Hermione dejara de mirarlo como si estuviera lanzándole un Avada.- Nunca me imaginé que Molly fuera capaz de algo así… Tenía que…
-¡Claro!-Exclamó molesta e irónica interrumpiendo- ¡el gran Harry Potter!- haciendo énfasis con sus manos-tenía que hacer de las suyas.
-¡Hermione!- exclamó llamandola
-Apuesto a que vas a hacer todo lo que ella dice ¿o no?, te a puesto a que te exigió la separación… Maldita sea todo por hacerte caso y casarnos en los dos mundos… Leah ahora no estaría expue…
-¡Hermione!- la llamó nuevamente
-apuesto a que como quisiste quedar bien con tu linda suegra vas a exponer a mi hija
-¡Hermione!…- la llamó molesto, por tercera vez- Puedes por un demonio dejarme hablar- le grito, sobresaltando a la castaña, que estaba roja por gritarle -sé que me he equivocado, pero, ¿me crees tan hijo de puta como para poner en peligro a mi propia hija, más aun cuando te dije que no la iba a decepcionar?-interrogó harto de la actitud de la castaña
-No- contestó la castaña un tanto avergonzada, era raro sentirse de esa forma frente a Harry en ese momento, pero fue tan tajante que no dejo opción a la duda.
Le deje en claro que no vamos a aceptar sus amenazas y que voy a defender a Leah con uñas y dientes- señaló- a mi hija no la voy a esconder y mucho menos voy a dejar que la amenaces, sea la persona que sea y si no me crees puedes ir directamente donde Molly, no creo que sea muy agradable en estos momentos la verdad.
Hermione se mantuvo en silencio por largos minutos, sopesando las palabras el ojiverde—Bueno, entonces ahora debemos esperar cualquier cosa- dijo Hermione evitando mirarlo
-Tengo por seguro que debemos cuidarnos, y con respecto a Ginny sé que debo hablar con ella, pero lo haré en cuanto me gane la confianza de Leah – Harry, trato de no hablar mucho de Ginny, pues tenía que aclarar muchas temas con ella y no todos eran en relación a la pequeña.
-tu sabes que eso…
-Puede tardar, lo sé- confesó Harry-pero ya viste, a Leah no le gusta Ginny y a Ginny no le gusta Leah y sinceramente, prefiero preocuparme de Leah en estos momentos, se merece toda mi atención.
-bien dicho- afirmó Hermione- ahora con respecto a Leah –empezó la castaña - no sé cómo son tus horarios en el hospital, pero sé que cuidabas a Leah en ocasiones.
-Sí, los jueves, que eran los días que voy a ver a los niños
-bueno como sabrás, no quiero dejarla en una guardería y Nat me ha hecho el favor de cuidarla durante estos meses, o mis padres en algunas ocasiones, pero si quieres y si no interrumpe tu trabajo, puedes cuidarla algunos días y podemos turnarnos los fines de semana…, siempre y cuando Leah quiera- sentenció
Hermione se sorprendió al ver nacer una gran sonrisa en el rostro de Harry, la oferta de la castaña era fantástica, él pensó que la castaña iba a poner mayores reparos, pero fue flexible. Ahora esperaba que Leah quisiera compartir con él.
-Me parece una idea excelente- dijo contento- debo agradecerte esto, pensé que me ibas a colocar mayores reparos
-la verdad es que lo pensé, pero sé que no te puedo mantener alejado de Leah, es decir no ahora que sabes la verdad y que Leah sabe la verdad, aun esto no me convence del todo, pero tengo que aceptarlo.
-H&H-
Ginny Weasley, se encontraba en la redacción de la revista, conversando con unas compañeras de trabajo, finalmente ese era el único lugar en donde podía desesterarse y olvidarse de Harry, Hermione, la mocosa y su mamá. Estaba tan concentrada chismoseando que no se percató de que una persona se acercaba hasta ella
-Señorita Ginevra Weasley- la llamó
La pelirroja se dio vuelta y frente a ella estaba su antiguo compañero de colegio, Blaise Zabini, uniformado con su traje de auror
-¿si?... Blaise, ¿Qué pasa?-cuestiono intrigada. El auror le tendió un sobre
Ginny lo miro impactada, el sobre tenía el sello del Wizengamot
-¿Qué significa esto Zabini?- interrogó de manera demandante
-Estas citada a una audiencia disciplinaria, por el uso incorrecto de la magia, y por el uso de magia negra sobre un mago- le avisó, mientras la pelirroja palidecía y sus compañeras cuchicheaban frente a ella – y la verdad, vine a decírtelo porque quería ver esa cara cuando lo supieras –terminó burlándose de la reportera.
- VENATUS AMORIS-
De verdad, lo dije en un principio espero me disculpen la demora y este capitulo haya comenzado toda la espera, ¿se sorprendieron con el escape de Ginny?, pero todo lo que se hace en esta vida se paga, ahora otro misterio, quien la delato ¿por que le llegó esa carta?...
por su espera quiero regalarles algo, elijan ustedes... tienen tres opciones
-saber como se hicieron novios Herm y Harry
-saber como se conocieron Natalie y Draco, o
-saber por que Mark, llamó modelo a Hermione en el capitulo que hizo su primera aparición.
Diganme su opción en un review y la opción más votada será elegida y saldrá en el proximo capitulo.
Por otra parte, espero que les haya gustado Lexi Roberts y quiero reiterar mi agradecimiento a quienes me ayudaron a crearla...
Y como es infaltable...
Spoliers...
-Salud- dijo Harry mientras alzaba la copa de vino.
-La audiencia se realizará el viernes a las 10 AM
-la ultima opción es el Veritaserum, pero para eso necesitamos el permiso del ministro de magia- dijo Sirius
Bye Bye...
