El fuego de la salvación- Por Airam Viña Gómez (TokiKiriyama)
HUNK bajaba las escaleras al laboratorio, silenciosas y oscuras en ese momento. No encendió la linterna por no delatar su posición así que tanteó a oscuras el terreno y se guió por algunos chispazos que daban los fluorescentes del techo. Mientras bajaba se cruzó en las escaleras con el cuerpo de un científico que sostenía en sus manos una pistola, posiblemente una copia de la M92 hecha en China. Estaba descargada así que la dejó tirada. Al llegar abajo tocó un interruptor que chisporroteaba y de repente los fluorescentes estuvieron estáticos, dejando ver a HUNK el horrible panorama del laboratorio.
El suelo estaba repleto de casquillos, todos o su gran mayoría eran de un mismo arma y de alto calibre, como una ametralladora pesada. Los casquillos solo se podían comparar con la sangre y cadáveres de la estancia, así como cristales y paredes destrozados. Encima de una mesa, yacía un terrorista agarrado fuertemente a su Zastaba en una mano, sin embargo, en la otra tenía una especie de vial con un líquido espeso y verde.
- Con permiso- Dijo arrebatando al cadáver el vial, que miró detenidamente y luego introdujo en su mochila.
Miró con más detenimiento el laboratorio y siguió buscando más muestras. La mayoría de las que podía haber cogido hubieran estado al alcance de la mano si el enemigo de la ametralladora pesada no hubiese destrozado medio laboratorio. Sorteando cristales, cadáveres y varios trozos de pared y techo, buscó por toda la sala un contenedor oculto. Todos los laboratorios secretos suelen tener uno para esconder sus más preciados experimentos, también conocidos como proyectos negros. Tras sortear toda la destrucción que encontró, pasó a una parte trasera donde halló una especie de pasillo, casi limpio de casquillos y de sangre pero aun así no se libraba de ella. A lo largo de este habían cuatro puertas, dos de ellas ponían dormitorios y debajo placas con nombres ilegibles por algunos disparos que recibió la puerta mientras que los otros dos ponían "Datos". Esto no le cuadraba a HUNK ya que se supone que la planta con archivo informático es la séptima, donde se escuchaba mucho ruido, por lo que supuso que Toki estaría cerca.
Sin saber que encontraría, echó abajo la puerta y encontró a un científico sentado en la silla de su despacho con una nota en la mesa, una pistola al lado de esta y en el suelo un vaso roto. Pese a que había una pistola, HUNK no dudó, era un suicidio en toda regla y eso le hizo leer la nota, pese a que pensaba que sería una de despedida o algo así. El papel amarillento de despacho estaba algo marcado por lágrimas del cadáver y con la tinta algo desplazada pero era legible.
- Querida Kaethe: Nunca quise llegar a este extremo, siempre quise estar contigo, no quería acabar así. Con lo que tengo en mi cuenta y os dejo en herencia podréis vivir bastante bien tu y el pequeño Matthias. No pensé nunca que en Excess tendría que llegar a esto. Tras meses de investigación y de pruebas de parásitos en humanos y animales, hemos descubierto que esta sustancia podría ayudar a la destrucción de la raza humana y crear otra especie.
De pronto, tras HUNK se escuchó algo de ruido, como de arrastramiento pero nadie entró en la sala por lo que siguió leyendo.
- Las pruebas que hicimos eran realmente sádicas aunque muchos soldados a los que se lo inyectamos tras hacerles prisioneros, entre ellos un infiltrado de Umbrella descubierto en Jersey, mejoraron notablemente sus habilidades. Resistencia al dolor, agudeza visual incrementada, mayor velocidad e incluso la capacidad de repeler balas de alta velocidad. Esto último solo se da en pocos casos pero aun así, hizo falta gas nervioso para poder finiquitar estos elementos. Sin embargo lo que más me llamó la atención fue como el coronel Von Schimmer se presentó voluntario para ver sus efectos y casi pierde la cabeza, aunque nadie dudaría luego de su fuerza y habilidades militares.
Dirías que todo es bueno pero no es así. Hace cuatro días, nos asaltaron la base, hemos estado bajo asedio constante de los chechenos. Quieren robar la sustancia para hacerse más fuertes pero no se los consentiré. La he dividido en tres viales: Verde, Azul y Naranja. Cuando los tres se mezclen obtendrán la fuerza que hemos creado pero hasta entonces la he decidido dispersar, escondiendo la verde dentro de un falso enchufe en el laboratorio y la azul se la he dado al Coronel. En la nevera del laboratorio está la naranja pero sellada bajo código. El código se divide en cuatro partes y yo en mi despacho tengo oculto la primera parte, la segunda está en mi tarjeta y las otras dos ya están introducidas por defecto. Si se erra dos veces en el código, el contenido de la nevera se destruirá así como si se fuerza. Mientras el sistema de electricidad esté activo, nadie podrá forzarla.
Para despedirme, siento haber recurrido a la solución final pero no quería que unos bastardos chechenos me torturasen...se que es cobarde pero no podía joder. Te amo Kaethe, espero que tu y Matthias rehagáis vuestras vidas pero que me tengáis en mente.
HUNK guardó la carta junto a la muestra y registró el cadáver para obtener su tarjeta, sin embargo, algo golpeó la puerta del despacho y esta vez rompió la puerta. Era un brazo amarillento y viscoso, como si se tratase de un Bandersnatch de los que tenía Wesker en la base solo que este era distinto. Tenía una forma más humanas y no esas propiedades tan elásticas y deformes, sin embargo, sus venas se marcaban en verde y sus ojos relucían color púrpura. De su boca desprendía una sustancia similar a la sangre pero muy oscura y gelatinosa. HUNK no se lo pensó, era una amenaza, una especie de BOW de Excess del que Toki seguramente se llevaría un pedazo para analizar pero eso no estaba en el objetivo, tenía que eliminarlo y cuanto antes. El bicho soltó un gemido lastimero, como si le doliese ser esa deforme criatura, sin embargo a HUNK no le dio ninguna lástima y le disparó directamente a la cabeza, perforando con tres balas su cerebro y dejando la criatura en el suelo, con su triste mirada al suelo mientras convulsionaba. Necesitaba conseguir el líquido del coronel pero este estaba rondando por otro área de la base y no tenía ni idea de como era. En el pasillo se fijó que varios científicos se habían levantado de su estado de muerte aparente y otros que estaban partidos por la mitad se arrastraban. Todos en dirección a HUNK, con sus bocas abiertas y hambrientas. De todos le sorprendió un terrorista con Zastaba. Era el de la mesa con la muestra, estaba infectado antes de morir y de pronto se reanimó por el virus que fuese que Excess usaba en sus experimentos.
HUNK abrió fuego contra todos, disparando a ráfagas cortas para no desperdiciar la munición. Era un bien muy valioso en ese momento y eran escasas, aunque tenía el cuchillo y una pistola de reserva en la cartuchera.
El pasillo ya estaba limpio y decidió ir a la nevera. Al llegar al panel numérico, tomó la tarjeta y la miró. Habían dos dígitos cubiertos con un fino papel que despegó e introdujo la clave "7301", haciendo que la nevera se abriese de pronto y permitiendo a HUNK agarrar el componente que se ocultaba en esta nevera y otros viales que consideró interesantes. Justo había rellenado la mochila cuando su radio dio señal.
- ¡HUNK! ¡HUNK! ¡Deja de jugar a los científicos y sube a la puñetera planta siete, no puedo llegar a la sala de ordenadores si no me ayudas!- Era Toki y por sus gritos no le hacía falta usar el Walkie Talkie.
- No estoy de juegos Toki, recolecto las pruebas que pidió Wesker. Tengo que encontrar a un puto coronel con el vial que falta o sino esto será un fracaso.
Los disparos sonaban muy cercanos a la radio y por el tono de Toki, las balas de AK comenzaban a escasear y necesitaba una mano. Del suelo agarró la M85 del terrorista, el no la echaría de menos, junto a sus municiones. Mientras subía los escalones vió como el cuarto de tuberías de agua explotaba por efecto de la presión ¿Que demonios habría hecho semejante barbaridad como para hacerlas reventar.
Las plantas uno y dos estaban selladas herméticamente por el sistema de seguridad, así como el vestíbulo
- HUNK, ya era hora ¡Dame munición de esa M85!- Dijo Toki mostrando el cargador vacío del AK.
- Tengo una mochila llena, usa esto mientras me cubres. A lo mejor en ese despacho encuentro algo útil para encontrar al coronel ese.
- ¡Deja a tu amor platónico y dispara! ¿No se supone que no quedaba nadie aquí y que esto estaba abandonado?- Toki cargó el AK y disparó por encima de su cobertura, la cual ya se desmoronaba, una columna de hormigón no dura para siempre y menos cuando recibe balas de alta velocidad.
- Oye, estos soldados son raros, fíjate en sus ojos. Abajo me encontré a unos tipos con ojos púrpuras, estos tipos son soldados mejorados solo que ellos no han sucumbido a los efectos secundarios.
- ¿Efectos secundarios? ¿De que hablas?
- De nada Toki, luego te explico- HUNK buscó en la mochila de balas una granada de humo o cualquier objeto que le pudiese ser de utilidad para acabar con la agudeza visual de los soldados.
De pronto, los soldados agotaron los cartuchos de sus carabinas M4 y las lanzaron, desenvainando sus cuchillas velozmente para saltar sobre ellos. Pese a que HUNK intentaría un combate cuerpo a cuerpo, Toki disparó con el AK al que iba a por el pero este cortó el cañón de su arma con un potente mandoble.
- ¡Nadie rompe mis armas, payaso!- Toki no tardó en tomar su machete y dar un tajo al aire tratando de alcanzar el brazo del soldado, que esquivó veloz.
HUNK estaba entretenido peleando con su cuchillo contra el otro enemigo, sabía que su pistola y su TMP serían inútiles de cerca con este enemigo cerca. Le costaba contrarrestar sus estocadas y cortes por la elevada velocidad del oponente pero se defendía bien. De pronto, avistó un punto débil: Las rodillas estaban al descubierto y parecían heridas por algún corte o disparo. No dudó y rápidamente dirigió sus gruesas botas a golpear la rodilla del enemigo, al cual rompió la pierna con gran fuerza. Al caer, HUNK le clavó su puñal en la garganta y lo mató mientras que el otro se enzarzaba con Toki, el cual se defendía bien pese a tener un arma mucho más lenta y pesada. Iba a golpearle por la espalda cuando el soldado de un salto golpeó con ambas piernas a los atacantes en la cara, tumbándolos. El machete de Toki salió despedido al cuatro eléctrico de la pared, haciendo que explotase y electrificase el agua que continuaba subiendo, estando ya a apenas un piso de distancia. El soldado ahora lanzó a Toki contra una pared, dejándolo al lado de un cadáver de un terrorista mientras estrangulaba a HUNK. El soldado ejercía mucha presión y este apenas podía defenderse, sin embargo, de atrás vino un disparo que impactó en el cuello del atacante. Toki estaba usando una Beretta que tenía el cadáver ya que sus armas seguían tras la columna derribada, haciendo así que el soldado soltase a HUNK, corriendo hacia Toki para desarmarlo. Craso error. Sin previo aviso, HUNK le tomó de la cabeza, tiró hacia el y giró las manos como si tratase de atrapar un balón de rugby mojado, haciendo que el cuello del soldado se rompiese. Por si no fuera poco, Toki se impulsó y le dio una patada voladora que lo lanzó al agua electrificada.
- Bien hecho, no esperaba una jugada tan buena por tu parte- dijo HUNK recogiendo su TMP.
- Déjate de tonterías y busquemos como bajar la persiana de seguridad de esta planta o nos electrificaremos cuando el agua llegue aquí. Te recuerdo que las cañerías se han roto.
- Seguramente esté en la sala de seguridad más adelante, pero de eso me encargaré yo, tu ve a buscar ya la información de los ordenadores y salgamos de aquí en cuanto acabe con el coronel.
- De acuerdo, trata de no liarla ¿Quieres? Creo que el sistema se bloqueará si la pifias con el panel y eso no me hace demasiada ilusión- Tras recoger sus armas e intercambiar el AK por la Zastaba M85, señaló su objetivo y luego el de HUNK- Nos reuniremos afuera en una hora y media, cerca de la escalera de emergencia hay un conducto abierto por el que podemos deslizarnos cuando acabemos, bajaremos del edificio haciendo rápel.
Ambos se separaron de nuevo, quedando Toki solo por el pasillo que llevaba a la sala de ordenadores. Por el camino vio varios soldados, algunos de ellos con cuadernos en las manos donde escribían con horror los últimos sucesos. Parece ser que los chechenos los asediaron duramente y que por la lejanía de las montañas de la sociedad no enviaron autoridades a protegerles. Algunos estaban muriendo de hambre, otros se suicidaban y los demás caían por los asedios constantes de los terroristas. De camino se encontró una foto en el suelo, con una mancha de sangre. Era uno de los soldados abrazado a su mujer pero como la foto incomodaba a Toki, este decidió tener el "detalle" de rajarla por la mitad.
- Tsk, parejitas- dijo mientras seguía andando con la Zastaba en la mano.
Tras un rato de deambular por la base, logró llegar a la sala adecuada, donde habían dos informáticos en el suelo frente a la puerta, ambos parecían haber sido envenenados. Toki cruzó la puerta y dio con lo que buscaba, los ordenadores de Excess en Alemania y por suerte, todos estaban allí a mano, lamentablemente, acceder a los discos duros era difícil ya que requería clave y nombre de usuario.
- Yo no soy de los hackers ¿Que se creen que soy? ¿Un lumbreras? A tomar por culo hombre- Sin mediar más palabras, Toki arrancó de la corriente los cables de los ordenadores de la pared y abrió la carcasa de un tiro- Si esperaban que me llevase esto como un espía del MI6 las llevan claras- Toki extrajo del ordenador el disco duro y repitió el proceso con los cinco restantes, además, robó de una mesa todos los disco duros externos y USB que encontró.
Cuando salió de la sala escuchó de pronto la TMP de HUNK. El ya tenía lo que necesitaba pero aun así tenía que proteger las muestras que cargaba su compañero por lo que corrió por el pasillo hacia la sala de seguridad donde se tenía que encontrar, aunque el paseo se vió truncado por una alarma.
- ¡Alerta, Alerta. Fuga de experimentos en planta siete! Todo el personal no militar que evacue el área- dijo una voz femenina que pronto cesó.
No tardó en aparecer el experimento uno, desgraciadamente, Toki ya se había enfrentado a uno igual antes de esta misión. Era una especie de Hunter pero más encorvado y con escamas más duras y oscuras. Además, sus garras eran amarillentas y muy afiladas. El bicho encaró al chico, que amartillaba la M85 y decidió hacer lo mismo de siempre que lo encontraba, atacar a los ojos. De su ametralladora salieron tres balas que impactaron en la cara a la criatura, haciéndola retroceder apenas unos pasos.
- ¡Vamos bastardo! ¿Vienes a matarme? ¡Acaba con mi miseria de una vez!- dijo Toki corriendo hacia el- ¡Tienes tres putos segundos antes de que te mate!
Como si le hubiera entendido, el monstruo corrió alzando su garra y dio un mandoble que podía haber cortado un muro de hormigón como si fuese de mantequilla, pero fue evitado por Toki al echarse a un lado, tal como había visto hacer a Wesker en otras peleas que había presenciado. Estando ya al lado de la criatura, tomó en una mano la M85, en otra el machete y le dio un pesado tajo en la zona superior de la cabeza,dejándole muy tocado, para acabar de rematarlo con un disparo dentro de la brecha que abrió. Dejó el cadáver del bicho tras si y siguió corriendo hacia la sala de seguridad mientras envainaba su machete pero de pronto vio a HUNK cruzar una pared, rompiéndola por el impacto. Su TMP salió disparada contra Toki el cual la recogió y apuntó a la brecha que su compañero había abierto tras semejante impacto.
Del boquete salió un tipo de un metro setenta y cinco de alto, con los brazos algo musculados, camiseta negra sin mangas, pantalones de camuflaje ártico algo manchados de sangre y botas pesadas. Alrededor de su pecho habían varias cintas de balas de alta velocidad rodeándolo y en la parte posterior de su pantalón, una funda de cuchillo de donde desenvainó un K-BAR del ejército americano. En el lado derecho del mismo pantalón se apreciaba un tubo con una sustancia azul acuosa en su interior.
- Toki...debemos matarlo. Tiene la muestra que necesitamos para completar la fórmula que estos tipos desarrollaban aquí- Dijo HUNK incorporándose pero el soldado lo fue a apuñalar.
- Me cago en la leche...siempre en las mismas con estos energúmenos mutados. Buenas noches idiota.
De muy mal humor, el chico, armado con la M85 y la TMP disparó ambas armas contra el pecho del soldado que tenía el cuchillo casi en la nuca de su oponente. El cargador de 35 balas de la Zastaba M85 se consumió pronto pero el de 100 de la TMP duró lo suficiente como para que Toki avanzara hasta su objetivo mientras disparaba. Cuando estaba próximo a el y con aun unas pocas balas restantes en el cargador, lo lanzó de una patada giratoria contra una mesa, luego descargó las pocas balas sobre el cuerpo, que convulsionaba encima de las tablas partidas. La muestra salió rodando hasta los pies de Toki, que la recogió y la guardó junto a los discos duros.
- Tsk, no dejas de sorprenderme...aunque quizás es porque esperaba poco de ti- Dijo HUNK recibiendo la TMP que Toki le entregaba. Este se limitó a recargar la M85 y a señalar el conducto de huida.
Sin embargo, mientras ellos trepaban, su amenaza no se había disipado. El endeble soldado que Toki había abatido casi sin problema comenzó a crecer, sus brazos se engrosaron y sus venas se iluminaron en carmesí. Del suelo recogió un arma pesada que había empleado antes pero que ni tocó durante la batalla contra HUNK. Salió al pasillo aprisa y cargó una cinta de balas en la M60 que portaba. Corrió hasta el conducto y sin dificultad pese a su arma, trepó hasta alcanzar a ambos agentes de Umbrella, que estaban asegurando el rápel.
- ¡NADIE ROBARA A EXCESS! ¡VAIS A MORIR, MALDITOS ESPÍAS!
De pronto, comenzó a disparar al suelo, abriendo un agujero en este por la potencia de las balas, que destrozaron el hormigón. Después enfocó a Toki pero este le disparó una ráfaga de balas y mientras las encajaba, rodó hasta detrás de una caja.
- ¡Es el coronel!- dijo HUNK- Los de Excess le inyectaron un virus para fortalecerlo y ha funcionado.
- Vosotros...perros de Umbrella...¡ Nos habéis intentado joder siempre, pero ahora moriréis! No os llevaréis esas muestras ni los discos duros.
Tras las palabras, el soldado se armó de nuevo y disparó contra la caja donde se cubría Toki, la cual se hizo pedazos, alcanzando una bala el gemelo del pistolero.
- Agh...¡Mierda!- gritó mientras se arrastraba a detrás de una estructura metálica.
HUNK disparó cubierto tras una esquina de esta estructura. El coronel no podría disparar para siempre pero tenía mucha munición de todos modos. Dirigió sus ojos a la cabeza del mutado soldado y observó que se encontraba bajo un depósito de de queroseno para helicópteros. Por su estado no sabría si quedaría algo dentro ya que lucía demacrado, sin embargo tenía que probar. No dudó más y mientras el coronel bajaba el arma para dejarla enfriar tras veinte disparos, HUNK disparó al depósito, agujereandolo. Por suerte, de este comenzó a caer un ligero chorro de queroseno que no vió su oponente, bajo el cual se creaba un charco de este líquido inflamable.
- Toki, necesito que hagas algo- Dijo HUNK bajando la TMP.
- ¿Tengo pinta de poder? ¡Tengo una puta bala del 7.72 en la pierna!
- Es fácil...dame tu M85 y aguanta mi TMP- tras darle a un botón situado bajo el láser del arma, HUNK le intercambió el arma a Toki- Cuando la luz que hay en el punto de mira pase a verde, pásame el arma ¡Y con cuidado, maldita sea!
Toki asintió y mantuvo presionado el botón. HUNK corrió con la M85 afuera y comenzó a dar vueltas en círculos, tomando cobertura donde podía para evitar las balas de la M60 de su enemigo, que agujereaban todo cuanto tocaban como si fuera papel maché.
- No eres rival para mi- dijo el militar, dejando su arma en el suelo junto a la munición- Peleemos como auténticos guerreros.
HUNK sabía a lo que se refería por lo que dejó la M85 y ajustó su cuchillo de combate a la muñeca. Tras esto se puso en postura de Tae Kwon Do mientras que su oponente hizo lo propio, pero se preparó en postura de Mantis.
Ambos corrieron al centro de la azotea y comenzaron a intercambiar golpes. Los del coronel eran altamente potentes ya que el virus incrementaba no solo su velocidad sino su fuerza, estando más de uno a punto de romper la máscara de HUNK. Este, por otro lado golpeaba las costillas del coronel con ferocidad, dándole una y otra vez con sus rodillas hasta que lograba apartarlo. Tras esto, propinó una patada giratoria a la cara del coronel, derribándole contra un contenedor de basura instalado en el tejado. Hasta el momento no habían usado los cuchillos que permanecieron aun más tiempo envainados. Solo intercambiaban puñetazos y puntapiés hasta que el coronel decidió romper con su estilo de lucha y dio un cabezazo a HUNK, dejándolo en el suelo por el terrible impacto, donde el casco apenas amortiguó el golpe. El coronel desenvainó su cuchillo y se lanzó sobre el soldado de Umbrella, que recogió sus rodillas contra el pecho y de un impulso con la planta de sus pies lanzó por los aires al enemigo, para luego desenvainar su puñal y asestarle cuatro duros cortes al torso de su enemigo, brotando de este un líquido carmesí similar a la sangre. El coronel retrocedió de un salto y se miró el pecho.
- No está mal- dijo sorprendido- Pero aun no hemos acabado de calentar...
Tras esto, desenvainó su cuchillo, cinco pulgadas más grande que el de HUNK, siendo un cuchillo muy grande pero que manejaba con soltura. El coronel corrió por la pared de la sala de vigilancia de la azotea, donde tomó impulso y cargó contra HUNK, el cual evadió el ataque y trató de pinchar a su oponente pero este le contrarrestó con un codazo en el pecho y un corte vertical que si no fuese por la máscara le hubiera rebanado el mentón y los labios.
De pronto, Toki surgió de la estructura donde se refugiaba e hizo una seña a HUNK. Este la vio y se deslizó cerca del charco de queroseno, donde aguardaba a su rival que pronto corrió veloz hacia el, alzando el cuchillo. El sprint finalizó en una potentísima estocada que HUNK evadió saltando a la derecha y dejando a su rival enganchado a la estructura del depósito de queroseno. Toki entonces lanzó la TMP a HUNK y esté se alejó tras agarrarla.
- ¿Quieres fuego hijo?- dijo sonriendo bajo su máscara. Presionó el gatillo y de pronto salieron disparados del arma cuatro arpones finísimos que hacían juntos el grosor de una bala.
- ¿Que demo..?
El coronel vio como los arpones se dirigían a el antes de hacerle explotar. Tras esto, Toki quedó boquiabierto mientras se vendaba la pierna y HUNK colocaba los cables para hacer rápel.
- ¿Que fue eso?- preguntó Toki muy sorprendido- Eran como arpones pero han reventado en pedazos a ese bastardo.
- Es una invención mía. En el arma oculto cerca del cañón un pequeño contenedor de esos arpones y al mantener el botón, se abre el contenedor, ocupando el lugar de la bala que ha de ser disparada, luego presionas el gatillo y ¡Boom! Se acabó igual que acabó un chubasco.
- Joder...Espera que tomaré una muestra de ese bicho y nos largamos, el Virus N está ya restaurando mi pierna.
Toki se levantó y recogió lo poco que no se había carbonizado del cadáver, apenas un dedo del soldado y lo metió en el tubo de pruebas. Tras esto, bajó junto a HUNK por la cuerda hasta el suelo, donde llamó Wesker.
- ¿Y bien? ¿Como progresa la misión?- preguntó sin mirar la cámara que le retransmitía sino a unos informes que le pasaba Sherry a su derecha.
- Jefe, hemos inutilizado la base y obtenido unas muestras interesantes pero los datos no los he podido comprobar aun por un fallo en la base de Excess pero tengo todos sus discos duros- respondió Toki, mostrando a Wesker algunos discos duros.
- Bien. El satélite detecta que los chechenos están todos muertos. Ahora mismo solo quedáis vosotros en la montaña. Seguid la carretera doscientos metros y allí os irá a buscar un helicóptero que os llevará directamente al aeropuerto para que regreséis. Quiero esos datos aquí cuanto antes.
Wesker colgó la llamada y dejó que sus soldados siguieran. Toki localizó una moto de nieve con la cual descendieron en apenas dos minutos hasta el lugar de la extracción. Allí, HUNK vigilaría mientras el reposaba un poco.
El helicóptero llegó y los dos agentes subieron a bordo. Otra misión más cumplida.
