Skip Beat no me pertenece.

Capítulo 3:

Una vez llegando a la habitación, Kyoko se dirigió a la cocina a preparar la cena y Ren se metió al baño a darse una buena ducha. Cuando salió la cena estaba lista, se sentó a comer y vio que Kyoko ya había comido su porción por lo que ella se metió a duchar también. Cuando Kyoko salió del baño, vio la mesa limpia y a su hermano dormido hecho bolita, ella no tenía ni la menor idea de cómo iba a dormir esos días por lo que Cain le había dicho, así que solo se acercó a la cama, pero de repente fue tomada de la mano, y jalada directito a los brazos fuertes y bien formados de su querido nii-san.

-Mmmmmm….qué rico hueles Setsu-dijo Cain.

-Nii-san, pensé que ya estabas dormido, suéltame-mencionó una roja Setsu aunque intentando seguir actuando y no salirse de su rol.

-No me iba a dormir sin ti, solo te estaba esperando, recuerda que solo hay una cama, así que durante estos últimos días que te tendré solo para mí, quiero dormir abrazado a ti y cuando despierte lo primero que quiero ver son tus bellos ojos a mi lado-dijo muy en serio Cain o mejor dicho Kuon.

-Aiiissshhhh nii-san está bien, tú ganas-Kyoko ya no podía seguir en su papel, eso no sería lo que Setsuka diría, ella estaría muy feliz por dormir con su hermano, pero la verdadera Kyoko estaba sumamente nerviosa, aunque no le disgustaba para nada estar así con su sempai aunque no quería admitirlo, así que lo que hizo fue acurrucarse en su enorme y perfecto pecho sin verle la cara, para no alucinarse más de lo que ya estaba, pero fue sorprendida por los brazos de su nii-san que la abrazaron por la cintura y la pegaron más a su cuerpo; definitivamente esa sería una larga semana para Kyoko.

A la mañana siguiente, Kyoko se estaba despertando por el ruido de la alarma la cual fue apagada casi de inmediato, se estiró pero sentía que algo la impedía moverse del todo, así que abrió los ojos y cual no fue su sorpresa al encontrarse con la mirada más tierna del mundo brindada por Tsuruga-san, perdón, Cain, ella se sorprendió y estaba intentando recordar cómo es que se pudo quedar dormida en los brazos de su sempai, pero recordó que en ellos se sentía tan cálida y protegida que Morfeo la venció y se fue al mundo de los sueños, en los que estuvo soñando con su príncipe azul, que por cierto, recordó que ese príncipe azul era nada más y nada menos que Tsuruga-san.

-Buenos días, Setsu, cómo me encantaría despertar todas las mañanas así contigo-

-Ettoo…buenos días nii-san ¿qué te parece si entras a bañarte mientras preparo el desayuno?-

-Ok, pero antes dame un beso-

-…-

-Si no me lo das, yo te lo daré en donde yo quiera-

-…..-

-Setsu-

-Ammmmmmmmmmmmmm, nii-san, ammmmmmmmmmmmm…..ok….-poco a poco Setsu se acercó a la mejilla de su hermano, no sabía porque le seguía el juego y no sabía que es lo que quería ganar con eso su sempai, pero en verdad tenía tantas ganas de besarlo que no se resistió más.

Cuando estuvo a punto de darle el beso, Ren movió un poco la cara e hizo que Kyoko lo besara justo al lado de sus labios, a lo que ella al darse cuenta solo pudo salirse de la cama directo a la cocina; uno de estos días su hermano le produciría un infarto por sus pedidos tan raros. Cain se metió a bañar, después mientras él comía, Setsu se bañaba y los dos se vistieron para ir al set, pero había entre ellos un silencio extraño pero raramente era un silencio agradable.

Cuando Kyoko se bañaba realmente era un mar de nervios, lo que había hecho Corn un día antes con esa forma no era nada bueno para su salud. Ahora por culpa de ello, estaba expresando un poco sus verdaderos sentimientos y eso no le gustaba para nada.

Así transcurrió una semana, Setsu y Cain dormían abrazados mutuamente, lo cual ambos disfrutaban, Kyoko pensaba que era pura actuación aunque muy en el fondo de su corazón esperaban que no fuera así. Ren al fin sabía que esa en realidad era Kyoko y no Setsu, así que aprovechándose un poco de ello Cain todas las mañanas le pedía un beso a su hermanita, a lo cual ella se negaba al principio pero cuando ponía su carita de cachorro no podía resistirse y se lo daba, pero él muy astutamente siempre se movía para que el beso fuera depositado justamente junto a sus labios; aunque Kyoko ya sabía esto de antemano intentaba evitarlo, pero su sempai era demasiado astuto y siempre lograba que ella lo besará ahí.

En Tokyo se encontraban Lory, Jelly y Yashiro a quien ya le habían contado parte de la historia, emitiendo el detalle de que Kyoko también estaba enamorada de Ren, ya que Lory no quería traicionar la confianza de su miembro favorito y número uno de la sección Love me, ellos ya tenían un buen plan ingeniado que ese día daría lugar y que su pareja de tontos favorita no sospechaban de nada.

Era una mañana de sábado muy soleada y con un clima perfecto, ése era el último día de la filmación de Tragic Marker en esa localización, aún faltaban 5 escenas por realizar y otras 15 cuando regresaran a Tokyo y con ello finalizaban totalmente las grabaciones. Setsu y Cain ya estaban en el estudio de grabación y se empezaban a filmar las escenas y al terminarlas no se esperarían la sorpresa que sus amigos le tenían preparada.

Ya en la tarde, cuando finalizó la grabación todos se disponían a ir a dormir ya que se levantarían temprano para volver a Tokyo, excepto los hermanos Heel, que regresarían hasta la noche, para no levantar sospechas de nada; así que después de ducharse y cenar, se acostaron a dormir como ya acostumbraban.

Al día siguiente se despertaron hasta el mediodía, al parecer estaban muy cansados o mejor dicho se sentían de maravilla al estar abrazados de la persona que amaban por última vez, entonces sucedió lo de todas las mañanas.

-Setsu, mi beso de buenos días-

-Nii-san, no quiero, debemos arreglarnos para tomar el avión-

-Faltan bastantes horas para irnos, tenemos tiempo para un beso-

-mmmmmmmmmmmmm….aisshhh…está bien, tú siempre ganas-

-Me encanta que seas obediente-

No sabían porque no habían salido de su papel de hermanos, si todos los del staff y los actores ya habían regresado a Tokyo pero ninguno quería admitir que extrañarían esa cercanía que se tenían y que desaparecería otra vez para dar paso a la barrera que tenían como sempai-kouhai.

Setsu se acercó lo más tranquila que podría aparentar a le mejilla de su hermano, pero esta vez Kuon le sacaría un poco más de provecho a la situación, así que esta vez giró su cabeza un poco más de lo que hacía usualmente y cuando ambos se dieron cuenta sus caras estaban de frente, viéndose fijamente a los ojos, sus labios solo eran separados por un escaso centímetro y ambos podían sentir la respiración del otro, ninguno de los dos movía un dedo, estaban extasiados observando esos hermosos ojos que tenían al frente y querían guardar ese momento en lo más recóndito de su corazón, poco a poco ambos fueron acercando sus labios a los de su acompañante y cuando faltaban escasos milímetros para que se unieran, algo les hizo reaccionar a ambos, se detuvieron de repente y una Kyoko colorada se encerró rápidamente en el baño.

-Oh por Dios, ¿qué hice?-pensaban ambos.

Kyoko salió del baño un rato después, decidiendo que era mejor ya no volver a ser Setsu ya que eso la estaba volviendo una pervertida, según ella, al salir vio que su sempai ya no estaba vestido extravagantemente, ya había vuelto a la normalidad, así que dejó a Kyoko desayunando y él se metió a bañar. No volvieron a mencionar nada, tan solo se dedicaron silenciosamente a guardar sus cosas y salieron a la recepción para pedir los boletos de avión que según les había dicho Jelly en una llamada telefónica, les había dejado listos.

Cuando llegaron y Ren pidió los boletos descubrieron algo.

-¿Cómo que tenemos que quedarnos aquí?-respondió Ren irritado.

-Tenemos órdenes estrictas de su jefe de que no le proporcionemos ni a usted ni a la señorita los boletos de avión, se quedarán aquí durante tres días en unas pequeñas vacaciones, así que cuando pasen esos tres días podrán regresar a Tokyo, mientras tanto lo tienen totalmente prohibido, el único problema que tenemos es que tendrán que seguir con la misma habitación, disculpe las molestias- dijo la secretaria, retirándose del lugar.

Tanto Ren como Kyoko que había escuchado todo, no decían ni una sola palabra, lo único que se les pasaba por la mente era:

-¿Y se supone que me quede con mi sempai sola durante 3 días, en la misma habitación, con una sola cama y además después del incidente de esta mañana? ¡Demonios, no voy a resistir!-se recriminaba Kyoko.

-¿Y ahora cómo voy a reprimirme a mí mismo para no tocarla, sobre todo si vamos a tener que seguir compartiendo cama? Hoy por poco y la beso, pero también podría ser una buena oportunidad de demostrarle mi aprecio y sacarle su confesión que tanto anhelo, así que esto tal vez no sea del todo mal-pensaba Ren.

Mientras estaban inmersos en sus pensamientos sonó el teléfono de ambos y sorprendidos por la intromisión contestaron.

-Ren, aprovecha esta oportunidad que te estamos dando para acercarte a Kyoko, pero no te sobrepases con ella…pip…pip….pip….-era Yashiro, solo le dijo eso y le colgó sin darle tiempo de replicar.

-Mogami-kun, lo siento, sé que dije que no iba a interferir, pero solo quiero darte unas vacaciones que tan merecidas las tienes, así que como no podía dejarte sola pensé que estarías mucho más feliz al lado de Ren, pero no te preocupes no le he dicho nada a nadie….pip….pip…-era Lory, e igualmente solo le dijo el mensaje y colgó con la misma.

.

.

.

.

.

.

Aquí les traigo un nuevo capítulo, espero seguir cumpliendo con sus expectativas, muchas gracias por su apoyo!