Capítulo 8: Maniobras. Por: Airam Viña Gómez (TokiKiriyama)

Una vez más, sonó la alarma a las siete de la mañana. Toki abrió un ojo para apagarla la alarma de un taponazo pero recordó su método para no dormirse. Poner chinchetas en el botón y tener que pulsarlo cuidadosamente. Se levantó, desconectó la alarma y se vistió con ropa estándar de entrenamiento. Hoy tocaban maniobras.

La ropa de maniobras era una ropa simple. Pantalones de camuflaje con correas para llevar las cartucheras y los cargadores. Una camiseta negra de manga larga o corta a elegir con el logo de Umbrella y un número de identificación. El chaleco era muy ligero, no era antibalas y solo servía para transportar otra pistola y útiles de misión.

Tras tomar la pistola reglamentaria y los tres cargadores estándar con doce balas salió de su cuarto. Se reunió con los demás en la entrada. Wesker los esperaba a todos con el mismo uniforme de entrenamiento pero con gafas de sol. Se hacía bastante raro a Toki ver a Wesker sin su atuendo elegante habitual, sin embargo, aun vestido con una camiseta negra de manga corta informal como los demás se notaba quien seguía siendo el líder.

Se puso en la fila con los demás, detrás de HUNK que pese a ir de maniobras llevaba el mismo uniforme de siempre. Su TMP y la máscara eran inseparables, como si pertenecieran a su cuerpo desde que nació.

-Bien. Estamos todos. Como sabéis, hoy es día de maniobras. Hemos tenido unas misiones muy ajustadas últimamente y no quiero que el rendimiento baje. Bastante tenemos con dos bajas en el cuerpo de Fuerzas Especiales y no quiero más. Hoy haremos un circuito diverso. Empezaremos por un curso de obstáculos, prácticas de tiro a distancia, prácticas de tiro con sujetos reales, hacking avanzado, sacar muestras de cuerpos en el menor tiempo posible y por último combate cuerpo a cuerpo.

Todos se prepararon y salieron por la parte trasera de la entrada. Caminaron varios metros hasta llegar al circuito de entrenamiento. Era una explanada enorme con un circuito bastante ámplio de obstáculos, un campo de tiro con las dianas a más de un kilómetro y una tienda de campaña con otros portátiles. Desde luego que Umbrella había gastado un dineral en esto.

Comenzaron calentando dando vueltas alrededor del circuito de obstáculos. Toki mientras corría detrás de HUNK no se quitaba de la cabeza lo sucedido en Turquía. Había vuelto a ver a Heather después de que Lucky Joe le dijera que le mandase saludos. Era como una premonición venida desde un muerto. Pensaba en aquella tarde tras el trabajo.

-Es muy temprano.- Dijo Heather en la entrada de la sede de la BSAA.- ¿Nos tomamos un café en el Andrew's y hablamos un rato?

-¿Por qué no? Total, no tengo nada mejor que hacer.

Dicho esto, emprendieron una marcha hasta el bar, dos calles más arriba. Se sentaron en la misma mesa de siempre que da a la ventana, pidieron un doble macciato con virutas de canela en la espuma y hablaron largo y tendido durante horas. El recordaba lo guapa que iba esa tarde. No llevaba un vestido despampanante y iba maquilladísima como otras mujeres. Vestía una camisa básica de tirantes blanca con una sudadera negra y unos vaqueros pero a el le parecía que iba muy guapa. Miraba su pelo rubio, largo y liso. Sus ojos verdes lo miraban con una sonrisa tímida que se ocultaba a veces tras la taza de café. El no apartaba la vista del verdor. La conversación siguió hasta el terreno de lo sentimental, donde Toki no pudo aportar nada. Realmente no había tenido una relación que durase más de cinco meses, sobretodo por su trabajo. Heather le acarició el hombro.

-Eres un buen chico. Algún día encontrarás a alguien.

El simplemente sonrió y sacó una cajetilla de Marlboro del bolsillo. Encendió un cigarro y siguió escuchando a su amiga durante un rato más, justo antes de acompañarla a su apartamento. Allí sucedió.

Podía haber sido algo de una sola noche pero se siguió repitiendo varias veces a lo largo de los meses. La primera vez pudo haber sido simplemente una acumulación de estrés que ambos necesitaban liberar con placer, pero fue algo más.

Cruzaron el portal del edificio y cuando Toki se dispuso a decir adiós los labios de ambos se confrontaron. No mediaron más palabras y entraron en el piso de la rubia. Primero C. Aun lo recordaba. Y tanto que lo recordaba que estaba pensando en eso mientras daba vueltas alrededor de un circuito de obstáculos.

Ella lo lanzó contra el sillón color crema de la entrada y siguió besándolo efusivamente. Toki simplemente se dejaba llevar, acariciando la piel de su cara, de su espalda y poco después de sus pechos. Tenía una piel muy suave para ser una guerrera increíble que se había llevado tantos golpes en combate. El lo veía tan claro mientras corría que era como si lo volviese a vivir. Las camisetas salieron despedidas contra una silla de la sala y se recostaron en el sillón mientras seguían los besos.

-¡Toki! ¡No me obligues a soltar a los cerberos! ¡Acelera el paso y deja de pensar en tus cosas!

El melenudo volvió al mundo real entonces. Recordó que estaba entrenando y que Wesker le tenía puesto encima el punto de mira desde el incidente de la comisaría. Que saldase parte de su deuda con el oro robado en la última misión no quería decir que fuese a perdonar los graves errores que había cometido. Y lo de los cerberos no era precisamente una broma.

Sherry le pasó por un lado y mantuvo su ritmo.

-¿Que? ¿Pensando en la francotiradora de la última misión?- A Toki se le quedó una cara que Sherry hubiera pagado lo que fuese por poder enmarcarla en el salón.

-Condenado Steve...le voy a patear el culo en el combate cuerpo a cuerpo.

-¿Quien era? ¡Nunca me has contado nada de ella, se supone que somos amigos!

-Es algo de hace tiempo...ya te contaré cuando acabe el entrenamiento.

Con levantar la mano Wesker ordenó que se terminó el calentamiento. Tocaba circuito de obstáculos.

El primero fue Steve. Corrió por los neumáticos sin tropezarse a gran velocidad, se arrastró bajo la alambrada de espinos y trepó por la pared. Cuando iba por la mitad del trayecto le tocaba a HUNK, el cual redujo el tiempo corriendo por los neumáticos y alcanzó a Steve mientras aterrizaba desde la parte trasera de la pared. Toki fue el siguiente. Corrió a trompicones por la primera parte del circuito pero se deslizó como una serpiente por la alambrada. Escaló la pared y descendió velozmente hasta la zona de rápel, en la cual HUNK y Steve rivalizaban por ver quien llegaba hasta la cima y tomaba la bandera antes. Una norma que incluyó Wesker en el entrenamiento es que valía cualquier cosa para llegar a la bandera salvo herir a un compañero, pero eso no quitaba que no pudieran darse golpes mientras trepaban. Sherry alcanzó la zona de rápel cuando Toki igualó a HUNK en altura. Steve estaba casi en la zona superior pero sus compañeros ya le pisaban los talones, por los cuales le dieron un tirón para que descendiera varios metros.

-¡Eso no vale, malditas ratas!- Dijo picado.- ¡Os váis a enterar!

Los tres soldados empezaron a darse puñetazos y rodillazos colgados de la pared mientras Wesker los miraba de lejos.

-A veces es como entrenar a críos...

Dijo ligeramente decepcionado con la actitud de los tres soldados, que se daban golpes mientras Sherry ascendía paulatinamente por el muro.

En el intercambio de golpes en las alturas, Toki vio a Sherry ya casi superando su altura con el rabillo del ojo.

-¡Estamos comportándonos como auténticos críos! ¡Wesker nos va a dar una paliza a todos como sigamos así!- Bramó HUNK.

El melenudo se separó de los otros dos soldados para agarrar la pierna de Sherry, la cual se lo quitó de encima con mover ligeramente la pierna ya que la tomó a la altura de la barbilla. Toki salió como una bola de bolos que golpeó a los otros dos soldados mientras Sherry agarraba la banderilla arriba del todo y se coronaba en la cima, sentándose mientras veía a los otros tres soldados maldiciendo y gruñiendo colgados del circuito.

-Debería cortar las cuerdas con vosotros ahí colgando. No había sentido tanto ridículo en la vida ¿Y vosotros os hacéis llamar agentes de élite de Umbrella? Si esto sigue así en las próximas pruebas me replantearé vuestros contratos.

Dijo Wesker mirándolos con cierta rabia mientras Sherry bajaba con la bandera en la mano.

-Entregadme vuestras armas. Todos. Y vosotros tres a hacer flexiones mientras preparo la próxima prueba.

Sherry se sentó a la sombra de un arbol pequeño, mirando divertida a sus otros tres compañeros haciendo flexiones a pleno sol, Steve y Toki dándose de vez en cuando un manotazo con su consecuente bronca de HUNK.

Al cabo de unos minutos Wesker volvió y se detuvieron las flexiones y el descanso de Sherry. Todos fueron a la zona de prácticas con sujetos reales, donde aguardaban seis jaulas. Dos de ellas con sujetos infectados por Las Plagas, dos con otras mutaciones fallidas y dos con zombies.

-Tenéis que ocuparos de las criaturas que hay en el interior de estas jaulas. Al menos hay veinte infectados así que racionad bien las balas. Podéis usar el cuchillo táctico pero si os hieren habéis fracasado. Ahora el handicap. Sherry al obtener la bandera tiene la ventaja de que su arma no ha sido desmontada. Las vuestras están desmontadas en la mesa. Tenéis treinta segundos para armarlas antes de que se abra la jaula a partir de ahora.

Wesker presionó el botón de un mando y las jaulas emitieron un pitido. Todos corrieron a sus armas. Sherry simplemente quitó el seguro y la amartilló. Steve, HUNK y Toki tenían un problema mayor.

-¿Por qué habré elegido una semiautomática como arma estándar?- Decía Toki armando su Beretta.

-Si te quejas todavía te la comes...- HUNK no se quejaba, sabía que el tiempo era escaso y que armar una TMP era mucho más complicado que armar una pistola.

Steve no contaba con tanto problema. Su pistola estándar era un revólver de ocho balas modificado y solo tenía que introducir el tambor y armar el martillo de nuevo. Las criaturas ya salían de las jaulas y avanzaban agresivas hacia ellos. Toki colocó la corredera en el arma, la cargó y disparó la primera bala, seguida de otra de Sherry y una de Steve. Derribaron a la primera mutación, que se quedó unos segundos en el suelo moviéndose antes de quedar inerte.

-HUNK, date prisa con esa TMP y échanos una mano. Nostros no tenemos suficientes balas.

HUNK resopló cuando Steve terminó de hablar. Colocó el cargador y lo miró.

-Tenemos que usar el cuchillo con los zombies y ocuparnos de las mutaciones con balas. Las Plagas las podemos eliminar con las balas que sobren.

Toki obedeció y enfundó la Beretta. Sacó su enorme cuchillo táctico y se abalanzó sobre un infectado de Las Plagas al cual rebanó la garganta. Otro se le acercaba por detrás y le propinó una patada que le destrozó la mandíbula, a lo que Steve terminó por rematar con un súplex, partiéndole el cuello. Sherry por otro lado daba puñaladas y cortes con gran dominio de su daga larga a unos zombies, que eran cortados como mantequilla frente al filoso metal. Uno de ellos se le aproximó desde un lateral, le hizo un barrido bajo con la pierna y lo derribó para rematarlo con una puñalada certera en la frente. HUNK acababa a ráfagas con las mutaciones, que no soportaban las balas de 5.56 que disparaba su subfusil modificado. Esta vez no podía usar los proyectiles especiales de la misión en Alemania, Wesker se los había confiscado. Sin embargo, cuando los cargadores de todas las armas estaban vacíos, aun quedaban dos mutantes y una Plaga.

Se escucharon dos detonaciones de una Killer 7 desde lejos. Wesker había abatido a los dos sujetos restantes.

-No ha estado mal, un buen trabajo en equipo sin dudas y pese a que las municiones fuesen escasas las habéis aprovechado bien, pero se podían haber empleado mejor. Ahora al campo de tiro a distancia, tiro con rifle de precisión en dos minutos. Poned el seguro de las armas y bebed agua.

Toki se sentó a la sombra a beber de su cantimplora y su mente volvió al pasado de nuevo. Las cálidas manos de Heather recorrían una vez más su espalda y sus labios bajaban por su cuello hasta el pecho. Su cuerpo sintió un escalofrío como aquella vez mientras ella lo desvestía. El no se quedó atrás y la despojó de su cinturón mientras abría su pantalón. Mientras avanzaba hacia su L96A1 su mente avanzaba hacia la cintura de Heather, ya sin ropa pero ambos envueltos en un éxtasis. Volvía a sentir su calor, sus uñas en la espalda desgarrando la piel a cada movimiento de su cintura, los gemidos en sus oídos que se iban amplificando a medida que el se movía. Ya bastaba. Tenía que ser preciso ahora. Se acabó la divagación mental.

Toki apoyó el rifle el el hombro y se colocó de rodillas, observando por la mira la diana. Contuvo la respiración tres segundos y tiró del cerrojo. El primer segundo observó, el segundo empujó el cerrojo y en el último apretó el gatillo. La bala giró por el cañón y golpeó de lleno el punto de máxima puntuación de la diana. A un kilómetro y cincuenta y dos metros no desvió ni un milímetro la bala. La práctica hizo al maestro. Sherry también era una francotiradora excelente pero su bala quedó a escasos milímetros de la de Toki, la de HUNK casi al lado de la de Sherry y la de Steve perforó el corazón de la diana.

Wesker asintió contento y con la misma todos fueron a la tienda con los portátiles. Cada uno tenía que hackear una terminal y Wesker los cronometraría. Menos de dos minutos era lo pedido.

Todos se pusieron frente a su ordenador a la señal indicada y comenzaron a teclear. HUNK, Sherry y Steve iban con calma, tenían mucha práctica pero Toki pese a que la química se le daba muy bien era casi pésimo hackeando ordenadores. Se colocó un cigarrillo en los labios y lo encendió.

-Toki...el cigarro.- Advirtió Wesker.- Déjalo o te lo quito yo.

Toki dejó caer el cigarro en el suelo con apenas dos caladas y siguió tecleando. Había pasado ya un minuto y medio. HUNK fue el primero en completar el hackeo seguido de Sherry por escasos segundos mientras que Steve terminó poco antes del minuto cincuenta. Toki seguía encasillado en el último firewall cuando llegaron los dos minutos. Cinco segundos después logró desbloquear el terminal.

-El tiempo que perdiste con el tabaco podías haberlo empleado en el ordenador, Toki. Por cinco segundos esa terminal se habría bloqueado y habríamos perdido el contenido que había.

El pistolero bajó la cabeza y escuchó la reprimenda de Wesker, pero no pudo evitar lo del tabaco. Se ponía muy nervioso intentando hackear terminales y casi siempre lo hacían sus compañeros.

-Los ordenadores no están hechos para tí ¿Eh?- Dijo HUNK mientras abandonaban la tienda.- Ya te explicaré en algún momento algunos truquillos para que la próxima vez acabes antes y te puedas fumar un cigarrillo tranquilo.

Las pruebas de extracción de muestras concluyeron bastante rápido, todos lo hicieron bastante bien pese a que a HUNK le reventó una de las venas del cuerpo del que extraía una muestra de tejido y le salpicó la máscara. Llegaron las pruebas de combate.

Wesker se puso en el centro y se despojó de todas sus armas. Los demás soldados dejaron en el suelo sus armas, incluyendo las armas blancas. Por el suelo habían desperdigados varios objetos contundentes tales como palos, alguna tubería, sillas plegables y demás cosas que se pueden encontrar en una pelea. Lógicamente no eran de peso real pero si hacían bastante daño si eran empleados.

-Ahora comienza la prueba cuerpo a cuerpo. Todos contra mi. Si lográis dejarme inconsciente o al menos dañarme lo suficiente como para que no pueda con todos daré por terminado el entrenamiento. Sino esta noche habrá patrulla para dos de vosotros seleccionados al azar. ¡Empezad!

Todos se pusieron en posición mientras Wesker los esperaba en el centro, moviéndose de un lado a otro. Al principio ninguno se atrevió a atacar hasta que HUNK fue corriendo hacia el. Se tiró al suelo y se deslizó entre sus piernas para ponerse a su espalda y darle una patada, a lo que Wesker respondió con un cabezazo antes de que la bota golpease su espalda. Toki fue el siguiente que fue hacia el con una patada voladora pero con moverse velozmente la evadió y la patada golpeó a su compañero. Steve y Sherry rodearon a su jefe y desplegaron varios golpes del estilo Tae Kwon Do. Las patadas de Steve no eran tan rápidas como las de Sherry pero eran demoledoras, golpearon varias veces las costillas de Wesker mientras que Sherry golpeaba su pierna izquierda para intentar doblarlo. Wesker pese a recibir los daños no le hacían tanto como creían y los apartó con un doble Shôtei lateral. HUNK y Toki se levantaron del suelo, HUNK con una silla y Toki con un palo. Wesker se llevó un sillazo de HUNK en la espalda pero de una patada a la silla lo devolvió al suelo mientras que Toki le golpeó con el palo en la cabeza, estando a punto de tirarle las gafas de sol al suelo. Wesker sonrió con el golpe.

-Muy bien...¡A ver si puedes con esta!

Al igual que hizo Monterrey con Chris, Wesker agarró el palo de Toki y comenzó a darle vueltas, como si fuera a hacer lanzamiento de un saco. Se mantuvo agarrado al palo todo lo posible hasta que voló contra el suelo, dando varias vueltas por el. Con el palo, Wesker se deshizo de Steve mandándolo hacia un lado tras golpearle las costillas, aun magulladas. Justo después Sherry le envió una doble patada voladora que hizo recular a Wesker. Era el momento. HUNK volvió a por el, desplegando una variedad de golpes pasmosa mientras Wesker devolvía todos los que podía a sus dos soldados, Toki en el suelo miraba la pelea aturdido pero se levantó de nuevo y corrió hacia Wesker, situándose a su espalda y propinándole una patada en la parte posterior de la rodilla, haciendo que tropezase y cayera al suelo de espaldas. Con una patada del estilo Capoeira se quitó de encima a todos sus alumnos y se volvió a poner de pie, ahora en posición de Judo. Steve de nuevo fue hacia el y le dio dos puñetazos pero cuando intentó conectar el tercero Wesker lo evadió y lo lanzó sobre su hombro con un movimiento veloz, a lo que HUNK respondió con un intento de patada que falló. Toki volvió sobre Wesker y recordó una pelea que tuvo una vez con Mitzuno, un soldado de la BSAA al que neutralizó en una misión con numerosos golpes. El problema es que Wesker dominaba todos los estilos que el conocía así que contrarrestar sus golpes no era gran dificultad para el, salvo que sus compañeros mientras lo atacasen. Cuando Sherry comenzó un mano a mano contra Wesker, cuya velocidad a veces hacía a Wesker perder en otros entrenamientos la capacidad de respuesta a todos los golpes, decidió que era la oportunidad. Los demás fueron a por Wesker y comenzaron a descargar una lluvia de golpes sobre el rubio, que contrarrestaba la mayoría aun llevándose otros tantos de otros. Sin embargo, Toki se fijaba en que Sherry no golpeaba con todas sus fuerzas, si todo lo rápido que podía pero no con todo el empeño que podía poner. Luego pensó en todo el tiempo que pasaban juntos y en las veces que ambos habían desaparecido de repente. Algo le olía raro. Un directo de Wesker directo a la mandíbula lo trajo de sus pensamientos al mundo real como una caña sacaba un pez del mar. Ya era momento de terminar la pelea. Cuando todos parecían estar empezando hacer a Wesker recular, Toki tomó impulso y se lanzó en un placaje contra el jefe. Lo derribó y entonces le tiró las gafas de sol a un lado.

-Suficiente.- Dijo el rubio.- Muy buen trabajo en equipo y veo que al menos el entrenamiento en artes marciales es sobresaliente. Retiraos todos.

En ese momento todos respiraron aliviados. Se había terminado el entrenamiento que había ocupado casi toda la mañana. El resto de la tarde descanso.

Toki se encerró en su cuarto tras darse una larga ducha y meditar largo y tendido acerca de Heather. Quería verla de nuevo en otra misión y hablar con ella. Sentía que era una necesidad incluso mayor que el tabaco. Luego de un rato de pensamiento en ella recordó que tenía patrulla nocturna así que daba igual que hubiese ganado a Wesker. Se recostó a dormir hasta las once, hora en la que se ajustó las rodilleras, el casco y se preparó para salir a patrullar.

Se aburría mucho en las patrullas por el patio trasero, a veces tenía suerte y un ratero que pensaba que era una oficina de lujo entraba, entonces lo molía a patadas y lo tiraba en el primer callejón que encontraba. Pero hoy era distinto, no había nada y la noche de luna llena estaba en calma. Con el subfusil FN P90 patrullaba por el jardín trasero hasta que escuchó una conversación. No estaba bien meter las narices pero quien sabe si tenía suerte y eran dos ladrones. Se aproximó sigiloso y llegó hasta el cobertizo del que venían las voces. Una femenina y otra masculina.

Pegó el ojo a una pequeña abertura que había en la madera y observó a dos personas. Ambas eran rubias. Ambas las conocía. Eran Sherry y Wesker.

Las voces eran casi murmullos, pero Wesker al parecer le decía algo sobre las pruebas de combate de hoy. Cuando Sherry, con los ojos fijos en los suyos le dio una explicación, ambos se besaron.

-Ay la Virgen...- Masculló Toki con los ojos abiertos como platos.- Y luego quiere que le cuente las cosas.

Tras ver esto, Toki se apartó del cobertizo y retornó a su posición, encendiéndose un cigarro y dándole vueltas a lo que acababa de ver.