(Narra Natsu)
-¿Listo?-Lucy preguntó con unas pinzas de depilar en la mano. Con esa cosa,iba a hacer el intento de sacarme la bala del brazo.
Luego de haber encendido el fuego y de habernos calentado lo suficiente,Lucy sacó de la caja especie botiquin que había sacado de su bolso-Todavía me pregunto por qué tiene un botiquin de mano en el bolso-en donde tenía alcohol,muy poca gasas,hilo y aguja. Supe de inmediato sus intenciones y me negue desde el momento en que vi la aguja incrustada en el hilo. Pero claro,Lucy hizo uno de sus particulares berrinches,encaprichandose como una niña mimada, y como ya no tenía ganas de escucharla hablar,le dije que si. Sabía perfectamente que me arrepentiría de eso y tal como predije,eso pasó. Ni bien ella tomó esas pinzas,supe que había sido una pésima idea dejarla que me cure.
-Si eres tan hombre machote como te haces ver,entonces que te incruste esto para sacar la bala y luego suturar la herida no debe ser tan horrible-Me dijo la descarada.
Entonces así estabamos,a punto de que me metiera la pinza en la carne y sacar la bala.
Aparté la mirada,porque sinceramente no tenía ganas de ver,pero al no sentie ningún tipo de dolor o molestia,voltee la cabeza hacia Lucy. Parecía estar preparandose mentalmente,respirando sonoramente y moviendo la cabeza de vez en cuando. Cuando ella me preguntó si estaba listo,supe que la pregunta se la estaba haciendo a ella misma.
-Creo que la pregunta correcta es si tu estas lista,¿Que haces?
-Tenme paciencia,es mi primera vez curando una herida.
-Santo Dios,hazme el favor de desmayarte de la impresión así no me tocas con esas pinzas.
-No voy a desmayarme,la sangre no me da impresión. Ahora cállate y déjame concentrarme-Decidí que era mejor hacerle caso,porque viendo la situación, era yo quien si no recibía atención con urgencia terminaría sin un brazo-Bien,aquí voy-Dijo,soltando un largo suspiro.
Las pinzas penetraron en mi piel y tuve que apretar los dientes para no soltar una maldición.
-Me llegas a tocar un nervio Lucy y te juro que...
-Que te calles...-Las pinzas siguieron entrando hasta parar-Creo que la encontré,a menos que te esté sacando un pedazo de músculo,cruza los dedos-comenzó a tirar de las pinzas y cuando estuvieron totalmente fuera de mi cuerpo,pude ver la bala en el é todo el aire que tenía de repente.
-Bien,ya hiciste la parte difícil, ahora desinfecta un poco la herida y suturala-Le dije las instrucciones y ella no se negó en lo absoluto. No podía negarse ya que ella no sabía que hacer y era mejor seguir órdenes que hacer cualquier cosa-Oh demon...-Maldije cuando el algodon toco la herida.
Lucy tomó la aguja quirúrgica y puso el hilo en el diminuto agujerito de esta. Cuando estuvo puesto,sus ojos me buscaron esperando mi aprobación. Yo le sonreí para intentar tranquilizarla y asentí ligeramente. Ella volvió a concentrar su mirada en la herida y preparó la aguja. Sentí la aguja atravesar mi piel y luego como el hilo unía los dos pedazos de carne separados. Apreté los dientes.
(Narra Lucy)
-ho,esto no está tan mal-Dije ya mucho menos nerviosa de lo que estaba en un principio,volviendo otra vez a pasar la aguja y tirar para poder unir.
-Habla por ti,¡Auch! ¡No lo aprietes tanto mujer!-Dijo Natsu a lo que yo solo rodé los ojos.
-¿Te comportabas igual cuando te suturaban las otras heridas?-Pregunté señalando las cicatrices en todo su pecho. Ah,no les mencione,estaba desnudo de la cintura para arriba,por lo que de vez en cuando la vista se desviaba hacia abajo y era un poco difícil volver a concentrarme.
-¿A que te refieres con igual?
-Igual de llorón.
-¿Llorón? Estás apretando los hilos como una maldita loca,¿quieres intercambiar lugares y ver como se siente?-Pasé por última la aguja e intencionalmente tiré fuertemente de los hilos-Maldita hija de...
-Terminé-Corté el hilo y tomé la vendas para envolverlo alrededor de su brazo. Quince lindos puntos en forma de luna decoraba su brazo bien formado-No fue para tanto ¿O si?
-Sadista del demonio-Dijo él,lo que no hizo más que hacerme reír a mi. Natsu volvió a ponerse la remera y gracias a Dios mi respiración se volvió a normalizar también. De pronto un ruido extraño proveniente del estómago de Natsu alteró el silencio que sorpresivamente había comenzado.
Busqué en el bolsillo de mi pantalón las gomitas que había tomado de la tienda y se lo entregué.
-Ten,aproveché el momento en el que nos atacaban para robarme algunos dulces.
-¿Y tu crees que unos ositos de goma con sabor a fresa van a sacarle el hambre a alguien?
-Si no los quieres puedo comermelos yo-Alargue la mano hacia él,pero no quiso darme el cambio,puso mala cara y se llevó tres de los ositos a la boca. Me tenía que tocar a mi convivir con la persona más terca y orgullosa después de mi.
-Entonces...cuéntame algo de tu vida,señor militar-Intenté crear un poco de conversación.
-No es una vida interesante.
-Oh vamos,has estado en el ejército,seguramente tienes mucho de que hablar-Dije llevándome la barra de chocolate a la boca-Cuando volviste aquí, ¿Sufriste de ese miedo raro que le agarran a los soldados?¿Como se llamaba?
-No tengo ánimos de hablar de la guerra,Lucy
-Uff bien. Entonces háblame sobre tu familia-No sabía por qué estaba tan curiosa en saber más sobre Natsu,pero cuando me lo ponía a pensar la verdad es que ciertamente no sabía casi nada de él.
-Oh por favor...-Exhaló frustrado y se llevó las manos a la cara
-¿Qué?
-¿Por qué te interesa?No tiene nada que ver contigo.
-¿Y?Dijiste que no te gustaba que haya leído tu expediente ¿no? Que tenía que preguntartelo a ti,pues ahora te estoy preguntando que onda con tu vida y tu no quieres responderme-Le dije seria-¿Cómo quieres que confíe en ti si ni siquiera sé quien eres?-Natsu volvió a exhalar profundamente y me miró.
-No me gusta hablar de mi vida privada Lucy ¿Puedes entenderlo?-Se quedó callado un largo tiempo, al igual que yo,pero luego de apartar la mirada unos segundos volvió a mirarme-Crecí fuera de la ciudad,en el bosque. Mi madre murió justo después de que yo naciera y mi padre me abandonó cuando tenía diez años.
-¿No has intentado...buscarlo?-Pregunté tímidamente.
-No y no me interesa. Prefiero ahorrarme las molestias de investigar,encontrarlo y saber el motivo por el que me abandonó.-Natsu tomó las mantas que había traído del auto,me arrojó una a mi, se puso su manta arriba suyo y se tiró en el suelo.
-Pero ¿no te da curiosidad saber...?
-No me interesa,Lucy. Vé a dormir,mañana tenemos que despertarlos temprano.-Se giró del lado contrario al mío, dandome la espalda y me ignoró.
(Narra Natsu)
No oí que dijera nada más,lo que agradecí eternamente al cielo. El sueño estaba comenzando a apoderarse de mi cuando la escuché murmurar.
-¿Todavía lo recuerdas?-Pronunció-¿Recuerdas como era él?
-...Si...-No me di la vuelta para contestarle. De pronto sentí su presencia detrás mío y segundos después como tiraba levemente de mi ropa,estrujandola con los dedos.
-Yo no los recuerdo-Su voz sonaba quebrada-Tengo su foto conmigo,pero cuando intento recordarlos no puedo hacerlo. Los estoy empezando a olvidar...-Sus manos se apartaron y yo me voltee a verla. Se había llevado ambas manos a la cara,pero podía oirla llorar-Y lo peor es que está dejando de importarme, ¿Cómo puede ser posible que deje de importar el olvidarme de las dos personas que salvaron mi vida?-Solté un suspiro y no tardé en rodearla con mis brazos y estrecharla en un abrazo.
-No puedes culparte por eso Lucy,han pasado muchos años-Dije-Tus padres murieron para protegerte,ten por seguro que tu no olvidarás su valiente sacrificio-Lucy siguió llorando,hasta que se calmó. Se apartó solo lo necesario para verme a la cara. Ambos estábamos muy cerca. Lo suficientemente cerca que mi nariz casi chocaba contra su mejilla. Yo seguía rodeando la espalda de Lucy con mis brazos.
No tenía idea de el motivo pero mi corazón había comenzado a ir más rápido y como el pecho de ella estaba tan pegado al mío,pude sentir como su corazón también iba a la misma velocidad.
De pronto,y sin preguntar,Lucy acortó la distancia y besó suavemente mis labios.
-Gracias,Natsu.
