Capítulo tres
— 見て! 見て!—Gritaba emocionado mientras daba pequeños saltos hacia donde estaba Sakuraba con un papel en sus manos.
— Está muy bonito — Tomó del dibujo que Teru le había pasado — ¿Pero qué es? — Trató de no sonar muy grosero. En verdad no sabía que había ahí, parecía un perro.
— Es un superhéroe —Alzó uno de sus brazos y apuntó con su dedo índice hacia arriba— como los de las películas. Un superhéroe que ayuda a las personas.
— ¿Te gustan los superhéroes? —Volvió a ojear el dibujo, seguía pensando que eso parecía de todo, menos un superhéroe.
— ¡Sí! —Volteó a ver a Sakuraba— Cuando sea mayor quiero ayudar a las personas, igual que los superhéroes.
Sakuraba solo mostró una pequeña sonrisa después de oír lo que dijo el pequeño, le recordaba a sus años de niñez. Después de haber interferido en su cuarto aquel día, Teru fue soltándose de a poco. Aún no le tenía la confianza suficiente al mayor, pero ya no trataba de evitarlo. Era un avance.
Teru estaba dibujando en el comedor de la sala mientras Sakuraba veía las noticias de la tarde. Al parecer en lo que restaba de ese día habría un buen clima ¿Por qué no aprovechar e ir al parque ese día?
— ¿Por qué tengo que ponerme esto? ¿No es primavera ya? —Señaló el suéter que traía puesto.
— Sí, es primavera ya. Pero no me voy a arriesgar y esperar a que te enfermes— Explicó— no quiero perder tanto tiempo de vida en tratar de sanarte. — Tomó la manito de su acompañante para luego salir en dirección al parque.
La caminata hacia su destino fue bastante callada, Teru no decía nada, solo miraba a su alrededor de un lado a otro, parecía buscar a alguien. Aunque tampoco es como si Sakuraba quisiera poner de su parte para iniciar una conversación.
— Ya llegamos —Soltó la manito del menor— ¿A qué quieres jugar?
— ¡A las escondidas! Tú cuentas y yo me escondo — Dijo ya poniéndose en posición para correr.
— Te doy hasta el 20 —Empezó a caminar hacia un árbol— ¡Ya! —Empezó la cuenta regresiva. Se tapó los ojos con sus manos mientras empezaba a contar.
La búsqueda de Teru fue bastante difícil, aunque casi no hubiese gente en el lugar y pocos espacios para esconderse, al parecer tenia bastante experiencia en esto, sumándole el hecho de que era bastante pequeño eso aumentó la dificultad. En cambio, cuando fue el turno de esconderse de Sakuraba fue más fácil encontrarlo. Al parecer él no tenia experiencia en esto.
Tendo era un niño muy, pero MUY energético. Tenía demasiada energía almacenada y al parecer nunca se cansaba. Con su niñero el asunto era todo lo contrario, él se cansaba de tanto perseguirlo un lado a otro. Esa salida lo había dejado exhausto. Apenas tuvo energía para volver caminando a casa de Teru.
Apenas llevaban tres semanas juntos.
Faltaban once meses y un poco más para al fin irse de ahí.
¿Por qué?
Traducciones:
見て!: ¡Mira!
