Capítulo cinco


行きましょう!— Exclamó con emoción levantando a Teru por los brazos.

— ¡Vamos! — Gritó emocionado.

Era su primer día en la escuela. A Teru no le gustaba la idea de volver a quedarse varias horas encerrado en una gran habitación. Pero el hecho de poder hacer amigos de su edad hacía que se olvidase de eso.

A Teru le encantaba ver por la ventana del auto y "contar" los coches que pasaban en la carretera. "Contar" entre comillas, ya que aunque su madre le ayudase en esa tarea, casi siempre se perdía después del número siete.

Pues, del cinco al siete hay un avance...

Una vez ya en la entrada de la escuela, el pelirrojo se despidió de su madre mientras una de las profesoras que había en el lugar le ayudaba con lo que traía y orientaba que hacer.

Teru miró en todo su alrededor, todo era nuevo para él. Cuando empezaron las lecciones él se mantenía casi todo el rato callado, no sabía que hacer o decir. El sonido del timbre que indicaba la hora de receso lo calmó.

Tuvo que comer solo durante los primeros minutos. Ya casi todos sus compañeros estaban en un grupo de amigos ¿Cómo iba él a unirseles? Mientras buscaba una solución a su problema logró ver algo. Un pequeño mechón verde que sobresalía por encima de todos sus compañeros. Se acercó un poco más, si tenía suerte podía ser él.

Ahí estaba, un pequeño niño de cabello color que parecía verde y a la vez no armando un rompecabezas en el suelo. ¡Era él!

— Tsubasa — Dijo tímidamente mientras tiraba suavemente de la camisa de su compañero ¿Y sí se equivocaba de persona?

— ¿Mh? ¿Telu? — Volteó a ver hacia arriba.

...

— ¿Entonces alguien más te cuida? — Le dio un mordisco a su sándwich.

— Sí, y es demasiado serio ¿Por qué los mayores son así? — Tomó su cajita de jugo.

— Mmm... —Hizo una pausa— No lo sé ¿Te vas a comer eso? — Señaló un onigiri que había en la lonchera de Teru.

— Traje uno de más, toma — Sonrió.

ありがとう!— Tomó el onigiri y empezó a comerlo.

No recordaba el gran apetito de su amigo, se sentía bien recordarlo. Tal vez la próxima clase le traía un sándwich.

Minutos después de esa conversación volvieron a jugar, esta vez a los pilotos. Tsubasa el capitán de un avión y Teru como el copiloto.

Creo que no hace falta decir que ese avión casi se estrella.

Tocó de nuevo el timbre. Era hora de volver a la clase, esta vez ellos dos se sentaron juntos. Ya no estaban solos como hace unos minutos.

...

— Oye, ¿Como puedes armar esto? — Preguntó viendo el gran rompecabezas que estaba armando su amigo.

— La verdad, yo solo pongo las piezas dónde entren, ni yo sé que estoy haciendo — Respondió mientras encajaba otra pieza en el tablero, a la fuerza, pero entraba.


Traducción de las palabras en japonés que usé:

行きましょう! - ¡Vamos!

ありがとう - Gracias.