7 AÑOS DESPUES.

Viviamos en un pequeño apartamento, era perfecto para las 2, pero sabia que necesitábamos mas que eso, asique me puse a trabajar en varios empleos, quería darle una vida mejor a Eiko, ella era muy importante para mi, me daba igual si también era hija de Fumito, ella era mi hija, yo la crie sola, sin ayuda de nadie, la protegi y la seguire protegiendo con mi vida.

Oi la puerta de abrirse, sonreí y dirigi mi mirada hacia ella.

-Hola mama-una voz dulce me llamo mama- ya volvi. Sonrei, todavía se me hacia estraño que me dijera mama, pero tenia que acostumbrarme, era raro que en 7 años no me acostumbrara, pero bueno, es lo que hay.

-Hola cariño, ¿Qué tal te fue el dia en el colegio?-seguia cocinando. Eiko fue corriendo a la cocina y sonrio.

-Muy bien mama-sonrio alegre- e sacado un 10 en lengua, historia, ciencia y dibujo, y 7 en matemáticas, sociales, música y gimnasia. Sorprendida porque saco un 7 en gimnasia la mire.

-¿Un 7?- la mire preocupada- es muy bajo para gimnasia. Me miro triste.

-Es que el profesor dice que lo hago muy rápido y que….-Eiko empezó a llorar.

La mire nerviosa, y la abrace.

-¿Qué mas te dijo?-la abrace fuerte.

Eiko me abrazo y me lo conto todo.

-Dijo que me drogaba…-empezo a llorar mas fuerte. Al escuchar eso la abrace mas fuerte, ¿Cómo un adulto podía decirle eso a una niña de 7 años?

-Tranquila cariño- le acaricie la mejilla- eso solo es envidia.

Me miro con los ojos llorosos y se calmo.

-Mama…-calmada- ¿Qué son las drogas?

La mire seria.

-Eso son cosas que nunca ¡NUNCA! Debes probar-la abrace preocupada- te quiero Eiko.

Me abrazo.

-Y yo a ti mama-cerro los ojos y pasados 5 minutos se quedo dormida.

La cogi y la lleve a su cama, la arrope.

Fui a mi habitación y me puse el abrigo y cogi mi katana con la funda morada, abri la puerta de casa.

-Enseguida vuelvo…-mis ojos se volvieron rojos- cariño….