Capítulo seis


— Llega más tarde — Dijo.

— ¿Eh?

—Que llegues a traerme más tarde de la escuela.

— ¿Por qué? — Dejó de empujar el columpio.

— Quiero estar más tiempo con Tsubasa, además, cuando me voy de la escuela él se queda solo ¿No es malo eso? —Volteó a ver a Sakuraba— Llega a traerme más tarde — Dijo tratando de convencerlo.

Tsubasa se quedaba solo apenas unos minutos, lo llegaban a recoger unos 10 minutos después de Teru. Se quedaba armando rompecabezas para matar el tiempo.

— No puedo hacer eso —Explicó— tú mamá me dijo que debía recogerte a la hora que ella indicó y es mi obligación cumplir — Se agachó a la altura de Teru.

El otro solo bajó la mirada y puso una expresión de tristeza, Sakuraba no sabia que decirle, aún teniendo tantas palabras en su cabeza. No recuerda haber pasado algo así cuando él era pequeño, y si le llegó a ocurrir no recuerda como le hubiera hablado su madre en ese momento.

A él le convendría dejar a Teru un poco más de tiempo en la escuela, pero después el afectado iba a ser él y mejor ni intentarlo. Tsubasa era a quien le tenía más afecto al parecer. No lo conocía, solo sabía un poco de él por lo que Teru le decía. Ideó algo, podría llegar a ser más trabajo, pero podría funcionar.

— ¿Y si invitamos a tu amigo a jugar con nosotros?

— ¿En verdad? ¡¿Cuándo?! — Preguntó emocionado.

— Todavía no lo sé —Bajó a Teru del columpio—Pero va a venir con nosotros, es una promesa — Empezaron a encaminarse hacia el hogar de Teru con el cielo anaranjado sobre ellos.

...

Tomó su tiempo, pero lo logró. Tsubasa estaba con ellos por ese día, todo lo que tuvo que hacer para lograrlo fue un lío. Hacer una cosa aquí y otra allá. Pero el ver a Teru ya no lo molestaba a cada momento, le hacia sentir que todo eso había válido la pena.

Tsubasa se veía como un niño bastante tranquilo, todo lo contrario a Teru ¿No será que él será una mala influencia para su compañero? Ya se estaba arrepintiendo de haberlo traído con ellos.

Fueron al mismo lugar de siempre, el parque. Era el mejor lugar en el que los niños podían jugar y en el que Sakuraba podía leer un libro que había llevado ese día. Una vez ya en el lugar, los más pequeños dejaron sus pertenencias en una banca del parque y se fueron a jugar; Sakuraba por su parte se sentó en la misma banca para cuidar sus pertenencias y empezar a leer su libro; claro, sin descuidar a sus dos acompañantes porque sino, se llamaba Sakuraba Kaoru.

Hacía un buen tiempo ese día, no había demasiado sol, pero tampoco señales de que fuese a llover. Así que los dos amigos pudieron divertirse por todo el lugar durante un buen rato.

Cada vez que Sakuraba intentaba acercarse hasta donde estaba la pareja de amigos, Teru siempre intentaba tenerlo lo más lejos posible de ellos. Aunque se notaba que a Tsubasa no le agradaba del todo la actitud de su amigo, éste le decía que todo estaba bien y seguían conversando normalmente. La única vez que lo buscaron fue para que jugasen a las escondidas, pero solo era para que él contara y los otros dos se escondieran.

Una vez cansados de tanto jugar, se pusieron a dibujar en la tierra mientras esperaban a la madre de Tsubasa. Kaoru se les unió también una vez que terminó de leer su libro. Teru dibujó a un perro en la tierra.

Ah no, que era otro superhéroe...

Tsubasa y Sakuraba por su parte solo hicieron varias líneas al azar en el suelo. Tsubasa porque no sabía que más dibujar, y Kaoru... él porque su mente no daba para más. Los niños lo habían dejado exhausto, otra vez.

Se había decidido. Nunca en su vida tendría hijos.