Skip Beat no me pertenece.

Capítulo 26:

Después, lo primero que hicieron fue darse una ducha.

-Kuon báñate tú primero-

-No, mejor tú primero-

-Tú-

-Tú-

-¿Por qué no nos bañamos los dos juntos entonces?-sugirió Kuon.

-¿Ah?-

-Ya lo hemos dos veces, no hay parte de tu cuerpo que no conozca, así que ¿por qué no?-

-Es diferente-

-¿En qué?-

-Ammmmm, en que…es diferente y punto-

-Si no me dices una razón que valga, entonces insistiré. Además ya no somos solo novios, estamos comprometidos-

-Eso tampoco cambia las cosas-

-Claro que sí-

-Mmmmmmm-

-Kyoko-

-Está bien, tú ganas-

-Perfecto, vamos a bañarnos-

Y así lo hicieron. Disfrutaron de una muy buena "ducha".

Durante los siguientes seis meses estuvieron planeando su boda, ya que querían que coincidiera con su aniversario de noviazgo. Tanto Lory, Kuu y Juliena querían tirar la casa por la ventana y aunque Kuon y Kyoko se negaran nadie les hacía caso, así que tuvieron que abstenerse a lo que sus padres decían.

Pero aun así no podían quejarse, ya que Kyoko al ver el vestido que su madre le confeccionó quedó enamorada de él y comenzó a participar también en los preparativos.

El día de la boda llegó en un abrir y cerrar de ojos, todos los invitados vestían sus más elegantes trajes. La prensa también fue invitada por ser la boda más esperada, no podía pasar desapercibido un evento de tal magnitud.

Kyoko estaba hermosamente vestida; llevaba un vestido blanco de novia, con los hombros descubiertos, la tela que cubría la espalda solo era de encaje, la falda del vestido estaba bastante voluminosa pero no de manera exagerada e igualmente tenía bordadas muchas rosas, llevaba unas zapatillas blancas de tacón, en su cabello tenía una tiara plateada que le hacía resaltar su cabello negro el cual lo traía más largo, por último tenía varios accesorios que hacían juego tanto con la tiara, como con el vestido y las zapatillas y no podía faltar el anillo de compromiso en su dedo y la princesa rosa en su cuello.

Kuon por su parte, llevaba un esmoquin blanco con un saco de mangas largas que lo hacía lucir como un príncipe sacado de los cuentos de hadas que Kyoko tanto amaba.

La ceremonia se llevaría a cabo en una linda iglesia de la ciudad y la fiesta en uno de los salones que Lory poseía.

El padrino era Yashiro y las damas de honor, Mouko-san, Chiori y María. Lory entregaría la mano de Kyoko, aunque Kuu también insistió en que él quería hacerlo, pero al ser el padre biológico del novio y no de la novia no lo dejaron.

La hora de la ceremonia llegó y como era costumbre Kuon no había podido ver en todo el día a su futura esposa, así que cuando Kyoko entró en la iglesia vestida tan magníficamente no pudo evitar perderse en su belleza.

-¿Esta mujer en serio va a ser mi esposa? Qué afortunado soy-pensaba.

Cuando llegó a su lado y Lory le entregó su mano, él la tomó delicadamente para dirigirse ante el oficiador de la ceremonia, pero aprovechó la situación para decirle en un susurro:

-Soy muy afortunado, jamás imaginé que me casaría con una princesa tan hermosa-

Kyoko solo pudo sonrojarse después de escucharlo. Ya habían hecho muchísimas cosas más vergonzosas anteriormente pero el resultado era el mismo, Kyoko siempre se ruborizaba, siempre.

La ceremonia pasó sin contratiempos. Casi al terminar, el oficiador mencionó la frase que todos esperaban con ansias.

-Hizuri Kuon, ¿acepta usted a Takarada Kyoko como su esposa, para amarla y respetarla hasta que la muerte los separe?-

-Claro que acepto-

-Takarada Kyoko, ¿acepta usted a Hizuri Kuon como su esposo, para amarlo y respetarlo hasta que la muerte los separe?-

-Acepto-

-Ahora los declaro marido y mujer, puede besar a la novia-

Y dicho esto, Kuon ya no pudo soportar más, tomó a su ahora esposa de la cintura y la atrajo hacia sí, dándole un beso profundo y duradero.

-Al fin, al fin Kyoko es mi esposa, ¿cuánto tiempo he llevado deseando que esto pasará? ¿en verdad esto no es un sueño? ¿no voy a despertarme en mi cama como si nada de esto hubiera pasado? No. Esto es real. Este bello cuerpo que tengo entre mis brazos, estas tiernas manos que me sostienen y estos deliciosos labios que disfruto me dicen que esto es real. Kyoko es mi esposa. Mi esposa. Para siempre-era lo que Kuon pensaba.

-¿Esto es un sueño, verdad? Si es un sueño no quiero despertar jamás. Jamás imaginé que pudiera casarme con Kuon. Con Corn. Con mi príncipe de las hadas. Porque eso es lo que es, a pesar de no poseer magia, de no ser un hada, para mí lo sigue siendo, él es la persona que ha abierto de nuevo mi corazón, reconstruyéndolo pieza por pieza, llenándolo de un amor puro, de un amor que jamás creí poder sentir, y ahora aquí estoy, cumpliendo mi promesa de amor eterno con la persona que más amo-pensaba al mismo tiempo Kyoko.

Entre el público que los veía, ya no se escuchaban aplausos, sino que se escuchaban risillas y murmullos, al igual que muchos flashes de cámaras. Ese beso había durado demasiado. Y ellos ni en cuenta. Seguían en su mundo idóneo para los dos. En su mundo de las hadas. Porque al fin estaban culminando algo que había iniciado tan pequeño e imperceptible que ahora era demasiado inmenso y notorio. Porque el amor que ellos sienten siempre será más grande que la distancia que los separa.

-¡Ya Kuon, suelta a mi hija!-gritó Kuu.

Solo de esta manera recordaron en donde y frente a quiénes estaban. Se separaron con el sonrojo totalmente evidente.

-No te la comas tan pronto-le dijo Kuu a su hijo, acercándose a ellos.

-¡Papá!-le gritaron los dos.

-Eso es lo que parecía, a mí no me culpes por ello-

-Eso fue lo mismo que hiciste en el día de nuestra boda cariño ¿no lo recuerdas?-dijo Julie cuando se acercó.

-Shhhhhhh, es un secreto, no se los cuentes-

-Demasiado tarde-

Todos los invitados se acercaron a felicitarlos, incluidos Lory, Sho, Reino, Okami-san, Taisho, Mouko, Yashiro, Chiori, María, Meimi-san, entre otros conocidos y amigos.

La fiesta posterior fue dirigida tanto por Lory como por Julie y Kuu Hizuri.

La fiesta tuvo de todo, música, baile, risas, pero sobre todo se sentía el amor en el aire.

Todos estaban más que felices por esta pareja de tontos que al fin estaban juntos.

La hora del waltz de los novios llegó, así que Kuon tomó de la mano a su esposa y la llevó a la pista de baile mientras se escuchaba el tema de "El lago de los cisnes".

-Kyoko me alegra que al fin seas mi esposa-le decía mientras bailaban.

-¿Al fin? Kuon apenas llevamos un año de novios y ya estamos casados-

-Pero tuve un amor no correspondido por un buen tiempo-

-¿Y yo no lo tuve?-

-Bueno, está bien, tuvimos un amor no correspondido por mucho tiempo-

-Pero fuimos unos ciegos y no nos dimos cuenta que en verdad el amor era mutuo-

-Tienes razón, fuimos unos ciegos-

-Totalmente-

-¿Quién iba a pensar que mi linda niña Kyoko-chan volvería a mi vida convertida en la más hermosa mujer del universo?-

-Jajaja exageras Kuon-

-Claro que no exagero, es la verdad-

-¿Y cómo crees que me siento yo al casarme con el actor más deseado de todo el Japón?-

-Exageras-

-Jajajaja yo no exagero-

-Bueno, estamos a mano-

-Por supuesto-

.

.

.

.

.

.

Demasiado apresurado? Cursi? Bueno, como dije al inicio después de varios capítulos mi imaginación fue disminuyendo, pero aún así quise terminarlo de la mejor manera posible. Quedan 2 capítulos.