Narrado desde la memoria de Eiko.
Me desperte, y lo primero que vi fueron estrellas brilantes...
"Estrellas"- pense.
Me sente en la cama y mire a mi alrededor, era una habitacion de una niña.
-Al fin despiertas...- mire hacia el sillon que daba cara a una gran ventana, un hombre se levanto con una copa de Wisky en la mano, se la bebio de un golpe y me miro.
-Tu...- asustada.
Era el, el hombre de mi miedo, era mi padre, Fumito.
Se acerco a mi y me acaricio la mejilla.
-Eres tan bella...- se sento a mi lado- tan hermosa... como ella... como mi Saya...
"¿Su Saya?"- pense- "pero si el la utilizo".
Fumito me tumbo a la cama y el me miro desde arriba, me abrazo y puso su mejilla contra la mia.
-Eres hermosa...- susurro- eres muy hermosa...
Los ojos de Fumito se volvieron rojos azulados.
Vi que el se quedo parado mirandome.
-¿Q-que le pasa?- le mire temblando.
Fumito me acaricio me mejilla y mi cuello, note que besaba mi mejilla e iba bajando los besos, intentaba pararlo gritandole, pero no funcionaba.
-Saya...-susurro- mi amada Saya...
¿Saya?, me estaba confundiendo con mi madre.
-¡NO NO PARA PARA- le grite- PARA...¡PAPA!
Me tape la boca y le mire, tenia los ojos a normales y me miraba confunso.
-¿P-papa...?- pregunto confundido, se levanto y se tambaleo- ¿como que... papa?
Le mire y agache la cabeza triste.
-Tu...-le mire furiosa- ¡TU ABANDONASTE A MI MAMA!
Le grite furiosa y le empuje, mis ojos se volvieron rojos.
-No- me miro temeroso- yo nunca... nunca abandonaria a mi amada Saya...
Se arrodillo, y se disculpaba varias veces mientras lloraba.
Me acerque y le acaricie la cabeza mientras le cantaba una cancion.
Fumito me miro y me abrazo, me sento con el en la cama, me conto su version de la historia, y despues de llorar ambos... nos quedamos dormidos... profundamente.
