Narrado desde la memoria de Saya

Una sensación rara se apodero de mí, ¿miedo tal vez?

-Eiko...- susurre- ¡EIKO!

Fui corriendo a la habitación donde dejamos a Eiko, entre y vi su cama vacía.

Abrí los ojos de golpe, no estaba, Eiko no estaba, su cama estaba vacía y sus zapatos seguían ahí.

-¿Qué pasa?- pregunto Mana, se asomó y vio la cama- ¿d-donde está?

Salí corriendo de la habitación, cogí mi katana y me prepare.

-Mana-la mire- prepara al equipo, os voy a necesitar.

Salí corriendo y pude oír lo que Mana me dijo.

-Lo are- dijo segura de sí misma.

Corrí lo más rápido que pude, tenía que encontrarla, mi hija, mi hija estaba sola, en esta ciudad, n-no podía ser, no la cogerán, Fumito no la utilizara, no podía saber que era su hija, prefiero que me utilice a mí y no a ella, solo era una niña, ¿cómo podía ser tan cruel? utilizar una niña como experimento, antes de que le toque un pelo a mi hija lo matare, prepárate Fumito, toca uno de sus cabellos y te juro que estás muerto, lo juro por mi hija.

Vi a los guardas apuntándome con las pistolas.

-Estúpidos- seria saque mi katana y en medio segundo ya estaban muertos.

Me di la vuelta y los mire, cada uno una raja en el abdomen, se desangraban por momentos, mis ojos se volvieron rojos.

Oí unos pasos y no me di la vuelta.

-Saya- me miro esa mujer.

-¿Donde está mi hija?- apreté la katana- Yuuka...

La mujer sonrió.

-Vaya...-rio- me has reconocido.

Me di la vuelta y la mire furiosa, con mis ojos rojos.

-Te lo repetiré una única vez...- le apunte con mi katana- ¿dónde está Eiko?

Yuuka rio.

-¿Tu hija?- se rio- ella está a salvo... con Fumito, ya sabes, su padre.

Le ataque pero lo esquivo.

-¿¡COMO HAS DICHO!?- grite al oírlo.

No… no podía ser… Eiko… Eiko no puedes estar con ese ser miserable.

-Estate quiera Saya- me apunto con la pistola- ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿6 años?

Reí irónica.

-Que te importa, eres como Fumito….- apreté mi katana- igual de miserable….

Yuuka me miro seria y rio.

-Entonces si yo soy como el de miserable solo siendo su secretaria….- me miro- como será tu hija, que al fin y al cabo es sangre de su sangre.

Al oír eso la ataque.

-Ella no es nada de el- furiosa- es mía solo mía ¡YO LA CRIE SOLA!

Yuuka me miro.

-Olvida a tu hija Saya…- se subió al coche- porque jamás volverás a verla…. A menos… con vida.

Cuando se iba a marchar intente agarrarme al coche pero era inútil…. No pude…

-Eiko….- caí de rodillas- ¡EIKO!

El equipo de Mana vino a por mí, me metieron en el coche y me explicaron la situación.

Te sacare de allí Eiko….

Te lo prometo….