Narrado desde la memoria de Eiko

Me desperté, ya era de día, me levante de la cama y me dirigí a la puerta pero no la podía abrir, empecé a golpearla.

-¡ABRANME!- grite- ¡PAPA, PAPA SOCORRO!

Empecé a notar que el aire me faltaba, estaba agobiada, no me gustaba estar encerrada….

La puerta se abrió y vi a un hombre sin un brazo mirándome muy mal.

-¿Qué haces mocosa?- se acercó y me levanto por el cuello de la camisa- ves mi brazo, me lo cortó tu madre, ese monstruo….

Lo mire mal.

-¡MI MAMA NO ES UN MONSTRUO!- mis ojos se volvieron rojos- ¡TU ERES EL MONSTRUO AQUÍ!

Un gran impulso hizo que el hombre se estrellara contra la pared, mi cuerpo desprendía calor, y un aura oscura increíblemente potente.

Empezamos a luchar destruyendo mi habitación.

-¡BASTA!- grito una voz masculina- ¿¡QUE DEMONIOS CREES QUE HACES!?

Cuando dirigí mi mirada a esa voz.

-P-papa…- me desmaye.

-¡EIKO!- me sujeto- ¡Eiko despierta despierta mi amor!

Fruncí el ceño y a regañadientes desperté.

-Papi….- sonreí cansada- yo… no soy un monstruo…. ¿verdad…?

Todo se volvió oscuro poco a poco pero pude oír lo último que dijo mi padre.

"no mi amor…. Tú no eres un monstruo… ¿eh? ¿¡QUE DEMONIOS LE HAS HECHO ESTUPIDO!?

En mi interior estaba oscuro.

-Tengo miedo mama…- solloce- mama… mama… sálvame….

"¿Tanto miedo tienes a tu poder?"

-¿Eh?- mire a mí alrededor.

"Eres poderosa…. Tienes demasiado poder en tu interior, y yo puedo ayudarte a usarlo…"

-N-no…- asustada.

La voz de esa chica se reía.

"Los humanos no te aceptan, tu raza no te acepta, solo eres un títere en manos de tu madre…"

-NO ES VERDAD- grite- MAMA SOLO QUIERE PROTEGERME.

"No… tu madre oculta tu poder, tu madre te utiliza como una marioneta, en cambio, con tu padre puedes ser tu misma…"

-¿D-de verdad?- mire a la oscuridad- sin…. Ataduras… vivir sin ataduras…

"Así es, quédate con tu padre… haz tu poder más fuerte… conviértete en tu yo verdadero… ven a mi…. Eiko…"

Unos brazos con las manos ensangrentadas y las uñas negras aparecieron de la oscuridad, y yo fui… me uní…. Con mi yo verdadero…