Narrado Desde La Memoria De Fumito
Cogí a Eiko en brazos y la lleve al laboratorio subterráneo de mi equipo, Yuuka entro después que yo.
-Señor Fumito, ya hice lo que me pidió- hizo una reverencia ante mí.
La mire.
-Muy bien, ¿y que ha pasado Yuuka?- pregunte con Eiko en brazos.
Yuuka suspiro.
-Saya vendrá a por su hija- me miro- ya le conté que esta con usted.
Sonreí.
-Bien bien…- deje a Eiko en la camilla- pronto tendremos a las dos y encontrare una cura para esta maldición…
Yuuka miro a Eiko con lastima.
-Señor… usted…- trago saliva- usted no… no matara a la niña ¿verdad?
La mire y sonreí.
-Oh Yuuka- me acerque a ella- ¿tan malvado me crees?
Yuuka negó.
Sonreí y mire como metían a Eiko en una capsula, estaba atada para que no se moviera y cerraron la maquina con mucha seguridad.
-¿Qué pasaría si Eiko despertara?- Yuuka me miro dudosa.
Mire la capsula.
-Si te soy sincero no lo sé- mire a Eiko desde afuera- puede que solo llore, o…
Empecé a reír.
-¿Qué tiene tanta gracia señor?- pregunto Yuuka.
Me gire y la mire.
-Puede que despierte su verdadero yo…-mis ojos se volvieron rojos- para siempre.
Yuuka se asustó.
-Pero eso significara el fin para la especie humana- nerviosa.
Asentí.
-Exacto- la mire- la especie humana es débil, mueren rápido, porque no acabar con su sufrimiento en un momento, esta era es para nosotros ¡PARA LOS FURUKIMONOS!
Yuuka me miro preocupada.
-¡Pero ustedes también se extinguirán señor!- dijo Yuuka alterada
La mire y la cogí por el cuello.
-No Yuuka, Saya, Eiko y yo viviremos- reí- tendremos más hijos y más y más y ¡nos apodaremos del mundo entero jajjajaajaja!
Yuuka agarro mi mano.
-Me ahogo….- intentaba respirar.
Mis ojos se volvieron de su color natural, solté a Yuuka y caí de rodillas.
-Mierda…- susurre- ¡NO TE ACERQUES! –le grite a Yuuka al ver que se iba acercar a mí.
-Señor…- susurro.
Me levante como pude.
-Debo acabar con esta maldición…- mire la capsula donde esta Eiko- no voy…. No voy a permitir que Eiko pase por esto…. ¡AUNQUE ME CUESTE MI VIDA NO PERMITIRE QUE ELLA SUFRA LO QUE YO!
Yuuka me miro.
-¿Tanto ama a su hija? – me pregunto- aunque no la conozca…. ¿tanto la ama?
La mire y sonreí.
-Es mi hija- la mire- no me hace falta conocerla, solo saber que es mía, pero te soy sincero, aunque fuera de otro hombre… no permitiré ni permitiría que lleve esta vida que llevamos Saya y yo.
Suspire.
"Yo…. Las salvare… a las dos…"
Metieron la capsula en un gran laboratorio y empezaron a analizarla.
-Saya vendrá a por ella…. No tardara señor- suspiro.
-Lo se…- sonreí- ella es así, protege lo que es suyo al igual que yo lo are.
Mis lágrimas caían por mis mejillas.
Sabía que Saya nunca me perdonaría, lo tenía asumido, pero debía entender que no dejare que mi hija… NUESTRA hija sufra…
Miraba a Eiko….
Pronto… muy pronto la curare…
Aunque Saya intente impedirlo…
