Narrado Desde La Memoria De Dark Eiko

-Por fin…- hable- por fin me apodere de ella…, por fin tengo control absoluto de nuestro cuerpo- reía mientras me acercaba a la puerta.

Una sustancia negra caía de mi mano y atravesaba la puerta abriéndola desde afuera, salí y me dirigí a la habitación donde estaba mi "madre".

Me asome y la vi dormida, la misma sustancia atravesó la puerta y cogió un poco de mechón de cabello de Saya, me lo dio y lo apreté con todas mis fuerzas.

Poco a poco mi cuerpo iba cambiando, me mire al cristal y me vi, era exactamente igual, había logrado convertirme en un doble de Saya, mire hacia abajo y vi el cuerpo de Eiko inconsciente.

-Me servirás para más tarde…- le bese la frente y la sustancia absorbió su cuerpo- cuídala mientras yo no estoy.

Me quite la ropa y me puse una sábana roja por encima.

-Ahora solo hay que buscar a "papa"- sonreía mientras camina.

Llegue hasta los despachos principales, usando mis encantos y mis criaturas negras para controlar a los agentes.

-¡Saya!- una mujer grito mi nombre y se acercó a golpearme- ¡maldita!, ¿Cómo has escapado?

Solo sonreí esquivándola, mi disfraz funcionaba a la perfección.

-Jajaja- reí mientras la golpeaba en el abdomen y la cogía del cuello estampándola contra la pared- vaya, vaya….

La mujer intentaba respirar.

-Si vas a matarme hazlo ya Saya- me miraba- aunque sé que eres incapaz.

Solo sonreí, esa mujer era una estúpida.

-¿Y qué te hace pensar…?- la mire y mis ojos se volvieron negros completamente- ¿…que soy Saya?

La mujer se sorprendió, la tire al sofá de la entrada, sacó su pistola y me acerqué a ella uniendo mis labios con los suyos, notaba como temblaba pero se fue calmando con el tiempo, al rato me separe y una de mis criaturas entro por su boca, para controlar su mente y cuerpo.

-Mi reina…- se arrodillo.

Le sonreí y levante su cabeza sujetándola por su mentón.

-Levanta Yuuka- sonreí mientras se levantaba, me acerque a su oído y le susurre algo.

-Si mi reina- miro a los guardias que estaban igual de infectados que ella- ¡NO PERMITAN QUE SAYA SALGA DE SU HABITACION, VAMOS!

Los guardias fueron yéndose para vigilar todas las entradas, pasillos y salidas.

-Yuuka –la mire- vigila el cuerpo de Eiko, si permites que le pase algo… no cumpliré mi promesa.

Le di la sustancia que cubría el cuerpo de Eiko.

-No le pasara nada mi reina- me sonrió.

Entre al despacho de Fumito y lo vi dormido, corte un mechón de su cabello y lo apreté, intentaba transformarme pero no lo conseguía.

-Maldición…- me acerque a sus labios- me apoderare de tu cuerpo sea como sea… -lo bese mientras la criatura se introducía en su boca por medio de aquel beso.