Un niño de unos 5 años estaba llorando solo en el parque y con su rodilla lástimada.
Sintió como alguien se acercó a el, levantó la mirada y vio a una niña de su edad que la miraba con curiosidad.
Niña: ¿Qué te sucede niño tomate?
Niño: ¡No me llamo tomate! Me llamó Nathaniel. ¿Y no vez que me caí y me lastime?
Niña: ¿Es grave? ¿Llamó al hospital?
Nathaniel: ¡No! Los doctores me querrán sacar el pié. Ya no me duele.
El pelirrojo se puso de pie y se contuvo las lágrimas ganando una risita de la niña.
Niña: Eres chistoso y lindo.
El pequeño Nathaniel puso cara de asco al ser llamado lindo por una niña.
Niña: Pero mi amigo Adrien es mucho más guapo y un día nos vamos a casar.
El niño sacó la lengua con asco pero ella solo río.
Niña: ¿Sabes? Mi mami siempre me dice que los hombres no lloran. Pero yo se que ustedes son muy débiles y siempre lloran.
Nathaniel: ¡Yo no soy débil! ¡Soy fuerte como un superhéroe!
Niña: Entonces demuestralo y no vuelvas a llorar.
El pelirrojo miró a la niña sorprendió por unos segundos y asintió decidió.
Nathaniel: ¡No voy a llorar nunca jamás por que soy un superhéroe!
La pequeña niña rubia le sonrió alegré antes de irse.
Niña: Muy bien super tomatito, esperó que cumplas tu promesa. Ah cierto, mi nombre es Chloe y soy una princesa.
Nathaniel: Cuanta imaginación tienen las niñas para pensar que son princesas.
Chloe se encogió de hombros y se fue donde no muy lejos estaba su madre.
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Una semana después.
Chloe regreso al parque y vio como Nathaniel se peleaba con las palomas... e iba perdiendo.
Nathaniel: ¡Alejense de mi animales! ¡No quiero usar mi poder en seres inferiores!
Chloe: ¿Qué haces?
El niño se sobresalto y las palomas se fueron al ver como una señora que las alimentaba llegaba.
Nathaniel: Solo buscaba súbditos.
La rubia entre cerro los ojos.
Primero era héroe y ahora villano. ¿Qué sigue? ¿Santa Clous?
Miró al césped, vio un cuaderno con unos garabatos y se acercó contenta.
Chloe: Yo también quiero dibujar.
Nathaniel: ¡No toques éso! Es mío. Ve con tu amigo a dibujar con el.
Chloe: El es un chillón que nunca se aparta de a lado de su mamá, su papá me da miedo y hoy fueron a un parque de diversiones, o éso cree él, en verdad lo llevaron al dentista. Pero no lo digas, es un secreto.
Se sento en el césped, agarró el cuaderno y se puso a mirar los dibujos con una sonrisa mientras Nathaniel fruncia el ceño.
Nathaniel: ¡Te dije que no lo toq...
Chloe: Están muy bonitos.
El pelirrojo párpado y luego sonrió con orgullo.
Nathaniel: Dibujar bien es uno de mis grandes poderes.
La niña se puso de pie y le sonrió de oreja a oreja.
Chloe: Si un día dibujas una rosa como si fuese real y me la das olvidaré a Adrien y me casare contigo.
Nathaniel retrocedió con cara de asco.
Nathaniel: Entonces jamás te daré tal dibujó.
Chloe le sonrió mientras se daba la vuelta para irse.
Chloe: ¿No lo recuerdas? Soy una princesa y siempre tengo lo que quiero.
Se fue corriendo mientras Nathaniel tomaba su cuaderno enojado.
Nathaniel: Niña tonta, fea, con piojos y oxigenada a corta edad. Yo jamás te haré tal dibujó.
Luego de éso Nathaniel no volvió a ver a Chloe en el parque con su madre.
Años después conoció a otra chica en la escuela llamada Chloe pero ella era una chica mandona, malhumorada y mimada así que descartó la idea de que fuese la niña a la que conoció de pequeño.
Fin... ¿ó inicio?
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¡Hola!
Regrese después de tanto tiempo dejando intriga.
Me enganché mucho con mis historias en wattpad, lo siento.
Espero que les haya gustado el capitulo luego de tanta espera.
Gracias por su tiempo.
Volveré...
