Hola a todos los de Fanfiction :D. Lo sé, lo sé, lamento no haber actualizado capítulos durante un buen tiempo en este Fic.. lo siento D': . Espero que les guste este capítulo de "Por que decir más de mil palabras..." y de verdad perdón :( se los compensare :D, tratare de subir más capítulos esta vez :3 !Ah! cambie el formato de escritura para más comodidad... espero que no haya problema, ya saben por cambiarlo XD

!Que comience el capitulo!


Capítulo 7-Secuestro y Escape

Desde ese momento todo cambió, "Sí no hubiera dejado que Blaze lo dejara vivir con nosotras no estaría en este aprieto… como lo detesto" pensó la eriza llena de furia en sus adentros. Pero qué podía hacer aparte de estar molesta por lo que ocasionó ese supuesto vagabundo, que resultó siendo una de las personas más poderosas de todo el reino y también el futuro heredero del mismo. Sentía como la soga que le sujetaba las manos le lastimara las muñecas y el estar con los ojos vendados era algo que no le agradaba mucho, aunque por una parte le gustaba estar sin visión ya que así no podía ver la cara de ese fastidioso erizo azul.

Sitió como la carroza saltaba haciendo que su cuerpo se moviera bruscamente hacia los lados y hacia arriba, seguramente se encontraban cruzando por un camino rocoso. Estaba cansada, quien sabe cuánto tiempo ya había pasado desde que los Dark Swords los metieron a la carroza a la fuerza, en pocas palabras desde que los secuestraron. Pudo escuchar con dificultad como sus secuestradores hablaron de que se los llevaran al reino de al lado para después chantajear a la reina y que les dé una gran cantidad de monedas de oro a cambio de su odioso hijo. Pesaba un montón de emociones y pensamientos por su joven mente hasta que…

—¡Ah!, no puedo desatarme —dijo el erizo azul entre forcejeos—, ¿Cómo vas tú?

Esa voz hizo que el estrés se le subiera a Amy hasta la cabeza haciendo que ésta estuviese calientita y que le diera una leve jaqueca.

—¿Qué tienes?, ¿Por qué no me contestas? —Preguntó ingenuamente el erizo.

Ella siguió aplicándole la Ley del Hielo con la esperanza de que en algún bendito momento se callara.

—¿Estás enojada?...

Esa pregunta, esa pregunta fue lo que más le dio odio a la joven eriza, trató de aguantar el no dirigirle la palabra pero el erizo continuó haciendo la misma pregunta boba que usualmente todos los hombres hacen.

—No —dijo sumamente enfadada.

—¿Enserio? ¿Segura que no estás enojada? —insistió.

—Sí… no estoy enojada —aun más molesta.

—¿De verdad? Te escuchas como si estuvieras eno…

En ese momento la bomba estalló.

—¡Ah! ¡Ya shhh! ¡Deja de preguntar que si estoy enojada! —gritó haciendo que Sonic se espantara—. ¡Claro que estoy enojada!, ¡¿Qué acaso no lo notas?! ¡Me enoja que me preguntes que si estoy enojada!

Mientras la eriza chillaba llena de furia, los Dark Swords escuchaban con asombro desde afuera de la carroza los gritos de la chica, todos tenían gestos de susto menos el jefe Scourge quien traía una cara relajación y de satisfacción. Él se volteó hacia donde se encantaba su acompañante y dijo:

—¿Escuchas eso? —el sujeto de al lado asintió—, eso amigo es señal del sufrimiento de un hombre —suspiró—, y yo amo el sufrimiento de las personas.

Amy seguía regañando al erizo pero esta vez con todo lo que él había provocado, mientras Sonic era regañado empezó a desgastar poco a poco la soga que le amarraba las manos gracias a un clavo salido de la parte de al lado del asiento, que si no fueran por los gritos de la chica seguramente el jefe de los Dark Swords ya se habría dado cuenta.

—¡Todo esto es tu culpa! ¡Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla!

Pronto sintió como unas cálidas manos tocaron la parte de atrás de su cabeza desatándole la venda de los ojos y posteriormente la de las manos.

—¿Pero co…?

—Shhh —la silenció poniéndole el pulgar en su boca—, gracias por tus gritos, no hubiera podido hacerlo sin tu ayuda —le sonrió provocándole un leve muy leve sonrojo a la eriza.

El erizo vio por la ventanilla de la carroza, observó un campo de flores y un bosque a una distancia más o menos corta de ellos, la carroza se encontraba subiendo una gran colina de tierra llena de pasto esponjoso.

—Hay que darnos prisa —abrió cuidadosamente la puerta de la carroza que se encontraba al lado y llevó a Amy hasta ella—, el suelo tiene mucho pasto y no hay señales de rocas así que no dolerá mucho.

—Wo, wo, wo, no voy a saltar hacia mi muerte —dijo sorprendida de lo que planeaba hacer el erizo.

—No morirás, si acaso solo tendrás heridas graves por todo el cuerpo —exclamó relajado.

—Ese es el problema —pronunció enojada— no pienso saltar de…

Rápidamente el príncipe tapó con su mano la boca de Amy para que no hiciera ni un ruido y seguidamente se lanzaron de la carroza. Sus cuerpos rodaron brusca y velozmente por el suelo cubierto de pasto, Sonic trató de que la eriza rosa no recibiera muchos golpes cubriéndole la cabeza con su pecho. Rodaron y rodaron hasta que llegaron a una parte en la que no se podía ver por dónde iba la carroza de los Dark Swords.

Cuando se detuvieron por completo los dos comenzaron a quejarse del dolor, Amy se encontraba arriba del erizo mientras que él la abrazaba fuertemente. Ella se quitó rápidamente de encima de Sonic para después sacudirse el vestido, en cambio el erizo se quedó acostado en el fresco suelo quejándose en sus adentros.

—Mmm que dolor tengo en mi cuerpo —se quejó el erizo.

—Fue tu idea saltar de la carroza —cruzó lo brazos.

—Yo prefiero mil veces saltar de una montaña a irme con esos tipos, además no pudría dejar que te hicieran algo.

En ese momento ella se sonrojo, ¿acaso el se preocupo por ella y por eso hizo eso?

—No es que este interesado en ti pero no puedo permitir que le hagan algo a una chica, soy un caballero —dijo con una sonrisa.

Amy rodó los ojos y se quedó viendo el horizonte, ya era de tare y el sol le quemaba la piel y el pelaje. Trató de cubrirse con su mano la parte d sus ojos para que la luz no la lastimara. Sonic se sentó de golpe y miró a la eriza.

—Por cierto, vaya espectáculo que me hiciste —exclamó Sonic con tono burlón.

—Fue tu culpa —lo volteó a ver—, todo.

—Sí, sí, sí, ya sé, ya sé, todo fue mi culpa —suspiró—. Pero bueno, lo pasado ya es pasado así que —se levantó—, lo mejor será regresar lo más pronto posible.

El erizo observó a su alrededor con una mirada deductiva, dio unas cuantas vueltas en su propio eje para después quedársele viendo fijamente a la chica de enfrente con una cara de preocupación.

—Y bien, ¿A dónde vamos? —preguntó la eriza con una cara de curiosidad.

En eso el erizo tomó un profundo y largo respiro para posteriormente decir:

—No tengo idea de a donde ir —con un gesto de llanto y los brazos caídos.

—¡¿Cómo que no tienes idea de a donde ir?! —Se levantó para darle a Sonic leves golpecitos—. ¡Te voy a matar!

—Espera, quizás, solo quizás si cruzamos el campo y atravesamos el bosque encontremos un pueblo —cubriéndose de los golpes.

La eriza se detuvo para pensar la propuesta del príncipe.

—No es mala idea —se puso a pensar—, solo que… sería demasiado peligroso cruzar el bosque —dijo con tono nervioso y con una expresión igual a su sentir—, mejor, mejor esperemos a que pase alguien por aquí.

—Seamos realistas, se ve que casi nadie pasa por aquí —alzó una de sus cejas.

—Nosotros pasamos por aquí. Además que tal sí por milagro alguien pasa por aquí y nos lleva a un lugar seguro —continuó con un tono esperanzado.

—Puf, claro que no pasara —exclamó arruinando los pensamientos de Amy—, ¿Acaso eres tan miedosa para no querer entrar en el bosque o será que tienes mucha pereza de caminar? —dijo con tono retador.

—¡Cállate! —Enfadada—, pienso en lo que es más seguro, pero si quieres entrar en el bosque y que te coma un oso, adelante por mí no hay problema —se sentó—, yo me quedare aquí a esperar a que alguien aparezca.

—Bien, como quieras —se volteó—, te aseguro que te cansaras de esperar muy rápido y te volverás loca —comenzó a caminar.

—Mm no te escucho —se tapó las orejas—. La, la, la, la, la, la, la.

Sonic se dirigió hacia el bosque, ya que estaba muy seguro de que encontraría un pueblo, en su cara se podía ver una cara de felicidad "Estoy seguro de que me seguirá" pensó con una voz victoriosa y seguro de que Amy lo seguiría tarde o temprano. "Es un idiota, no lo seguiría por nada del mundo… ¡Ja!" pensó la eriza.

El tiempo pasó y se hizo más largo de lo que la joven eriza pensó, comenzó a desesperarse y a cansarse de esperar y esperar. Ya casi estaba atardeciendo ya que se veía ese color naranja en el cielo.

—Je, je, que horror —mató un mosquito que le picó en la cabeza. Volteó a ver el bosque—, mm… no —se quedó viendo el horizonte para después volver a observar el bosque—. Mm…

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Amy se encontraba en el interior de aquel bosque al que había entrado el príncipe Sonic, ya estaba algo oscuro y su visión no era muy buena, sentía como los bichos la picaban en casi todos lados y como la humedad la hacía estornudar. Sintió como una hoja le rozó su brazo haciéndola pensar que se trataba de bicho que recorría esa parte del cuerpo dando por ultimo un gritó atormentador.

—Ah —exclamó agotada—, debí irme con él —chilló.

Pronto encontró un tronco en el cual se sentó en seguida, sus pies estaban muy calientes casi parecía que le fueran a explotar del cansancio y dolor que sentía. Escuchaba como los sonidos de la naturaleza estaban por todos lados, aleteos, gruñidos, bichos, todo un conjunto atormentador para sus oídos. En eso escuchó como algo golpeaba otro algo, se oyó bastante fuerte y terrorífico para que la eriza se abrazara a ella misma.

—¿Qué fue eso? —dijo para sí misma.

Pronto volvió a escuchar ese mismo sonido pero esta vez más cerca.

—¡¿Quién está ahí?! —su corazón comenzó a bombear sangre más rápidamente y sentía como el sudor le recorría el cuello junto con una gran presión en todo su ser.

El ruido se hizo más fuerte y más fuerte pero después se escucho solo silencio en su alrededor. Eso tranquilizó a la chica quien soltó un largo suspiró, agarró aire y volteó la mirada.

—Hola…

En ese momento el grito que estaba conteniendo Amy salió como rayo al ver una cara en frente de ella. Rápidamente golpeó esa cara con su puño para alejarla de ella haciendo que un gemido saliera del golpeado. Luego de escuchar una voz de chico muy familiar ese susto se convirtió en enojo rápidamente.

—¡Tu! —Vio al erizo azul que se encontraba en el suelo.

—Yo —dijo Sonic sobándose la nariz.

—¡¿Qué haces aquí?! —pronunció con una mezcla de asombro y enfado.

—Bueno escuche muchos grititos de niñita asustada y pensé que eras tú, y taran sí eras tú —se burló aun sobándose—. Sabes, no tenías que golpearme tan fuerte.

—¡Tonto!, eso te ganas por asustarme así —se cruzó de brazos—, pero ya enserio ¿Qué haces aquí? No se suponía que estarías ya en un pueblo o algo así.

—En realidad… me perdí

—Torpe…

—Ya estaba oscuro y decidí buscar un refugió en donde pasar la noche, pero bueno no te seguiré molestando… adiós —se levantó.

En ese momento antes de que el príncipe diera el primer paso fue detenido por Amy, este se volteó hacia ella y se le quedó viendo.

—E-espera —exclamó haciendo que el erizo se detuviera—. ¿Se-será que pueda quedarme contigo? —dijo apenada y con la cabeza agachada, a lo cual él sonrió.

—Está bien, puedes quedarte conmigo.

Amy con mucho trabajo se levantó del tronco ya que como tenía los pies muy cansados eso resultaba una tarea difícil, al momento en que dio un paso ella se tropezó haciendo que se fuera hacia adelante, en ese instante el príncipe tomó velozmente la cadera y la mano de la eriza para detenerla. Luego la alzó haciendo que sus miradas se cruzaran, él con una mirada dulce y ella con una mirada de impresión, se quedaron viendo unos momentos hasta que ella quitó su mirada cuando ya se había sonrojado mientras mostraba un gesto de enojo.

—Seguramente estas agotada de tanto caminar… permíteme ayudarte —pronunció con suavidad.

Sonic puso una de sus manos atrás de las piernas de Amy y la otra en la espalda, la alzó delicadamente y la sostuvo con sus manos, así inicio su viaje hacia el refugio que había encontrando llevando entre sus manos a la eriza rosa, ella se encontraba algo confundida por lo que él estaba haciendo "¿Por qué lo hace?" se preguntó confundida y a la vez sonrojada por la situación.

Todo el recorrido se la paso así, confundida. Cuando legaron al refugió, el cual era una cueva de tamaño medio, el príncipe llevó a Amy adentro y la sentó cuidadosamente en el suelo del lugar, ella se le quedó viendo pero rápidamente volteó la mirada para poner una de enojo.

Poco después Amy se quedó, mientras que el príncipe vigilaba la entrada. La humedad y el frío aumentaban un poco cada determinado tiempo. Amy, quien sin querer se quedó dormida en el pecho del erizo, temblaba frío. Sonic se dio cuenta de lo que le pasaba a la chica y decidió colocarle la capa con capucha que tenía puesta. Cuando se la puso ella dejó de temblar y él sonrió dulcemente para luego seguir viendo la entrada de la cueva.


¿Como vieron el capítulo? ¿Me dejaran algún Review? Espero que les haya gustado :3

Bueno me despido de todas y todos ustedes.

Hasta luego :D