Una sincera y enorme disculpa por este gran y extrenso ausentismo. juro que trabajar y estar en la carrera es dificl.

en fin , intentare ser mas constante.

Fairy tail no me pertenece, bla, bla bla.


Una hora atrás.

Mirajane regreso a su casa con las manos llenas de bolsas con la comida de la semana. Acomodo en el refrigerador las verduras y carne, en la alacena las latas de comida, la fruta en un canasto y dejo para si misma un paquete de galletas. Camino a la sala dispuesta a disfrutar del maratón de películas cursis cuando escucho una voz.

- Si, ya voy de salida, te veo en unos minutos-

Mirajane se dirigió rumbo a la puerta del cuarto de su hermana menor, instante en el cual Lissana abría la puerta y la miraba sorprendida.

- Mira-nee creí que hoy saldrías como el resto de las chicas- comentó.

Mira negó con la cabeza.

- larga historia - dijo tratando de restarle importancia, miro el reloj en su muñeca- son casi las cinco, si no te das prisa llegaras tarde a tu cita.- Lissana desvío la mirada.- ¿pasa algo?-

- Etto...¿ cómo lo digo? , no voy a ir a mi cita, lamento no haberlo dicho antes, pero yo ya tenía planes, tu, todos estaban tan emocionados que no pude decir no.-

- Pero Natsu estará esperando por ti- señaló Mirajane algo confundida por la actitud de su hermana.

- Es Natsu, el no se toma este tipo de cosas en serio- comentó con algo de amargura. - no quiero ni imaginar lo que él entiende por cita.

- Debe ser alguien realmente importante, para que dejes plantado de esa manera a Natsu-

- Lo es, no sabría decir con exactitud como sucedió, pero ha sido maravilloso el tiempo que he pasado con el.- en su rostro se veía la ilusión que en ella surgía.

Mira consideró por un momento decir algo, pero la expresión de su hermana la detuvo.

- ¿Quién es?- preguntó cuando su hermana casi abandonaba el lugar.

- Laxus- fue la respuesta.

Mirajane sintió en su pecho la contrariedad y el choque de sus sentimientos. No entendía en que momento todo se tornó así. Las hermanas se miraron por un momento. Lissana guardo su celular en la bolsa y dejo a Mirajane de pie sin decir una palabra.

Lo siento Mira-nee, hablamos luego –

La puerta se cerró y el paquete de galleta resbalo de la mano de la joven chica. Aun si la noticia era impactante, rara y sentía el impulso de abofetear a Laxus con todas sus fuerzas, la detuvo un pensamiento. Natsu.

Lissana tenía razón, Natsu no era precisamente el tipo de chico que podría definir como romántico, no sabía captar indirectas, mas de una chica se había rendido ante la indiferencia de su pelirosa amigo. Sin embargo el era alguien dulce y honesto y no merecía ser plantado, ella estaba casi segura de que el chico tomo muy en serio la cita. Miro el reloj de su muñeca nuevamente, corrió a su cuarto y busco su vestido negro favorito, el de holanes blancos, tomo la chaqueta sobre el respaldo de su silla y salió corriendo. (Que habilidad de las mujeres para correr en tacones)

¿Por qué demonios el lugar de encuentro con Natsu tenía que estar en el otro extremo de su casa? Se pregunto mientras corría a todo lo que podía.

A lo lejos pudo ver al chico y sintió alivio de que el realmente estuviera aun ahí.

-Natsu,..- Dijo jadeando- disculpa no era mi intención pero se me hizo tarde -

-¿Tu eres mi cita? - pregunto salamander algo sorprendido.

- ¿esperabas a alguien más? - preguntó con un ligero tono molesto en su voz.

¿Acaso sabia que tanto había corrido? ¿a qué tantas personas casia tropello por llegar lo más rápido posible? A todo esto… ¿había olvidado que podía volar? Maldita sea.

No, es solo que nunca imagine que fueras tu, aunque sabes, de algún modo me alegra que sea así- Natsu le sonrió mientras jugaba nervoso con el pulgar de su mano.

El impulso de casi golpear a Natsu despareció de la mente de Mira, ella lo observo y noto que aun en contra de lo que parecía el parecía interesado en el evento. Suspiro más tranquila y levanto la mirada al cielo que se teñía de colores naranjas y rojizos.

Y bien, ¿Que tienes en mente? – pregunto la chica algo curiosa.

Tenía algo en mente, algo que pudiera ser atractivo para cualquiera de las chicas, pero ya que eres tu… -

Ya que soy yo.. – regresaba el impulso de darle un ligero y duro golpe -¿Qué? ¿tanto afecta tu plan que sea yo?-

Demasiado – la sonrisa en su rostro se marco – porque se me ocurre algo mejor –

¿de qué hablas? –

Solo sígueme –

Natsu tomo la mano de la peliblanca y comenzó a correr, hasta que se detuvo de golpe.

-¿no es un poco complicado correr así? Pregunto señalando el calzado de la chica.

-¿eh?.. – Mirajane se puso un poco nerviosa – si, un poco en realidad, pero me gustan y me veo bien – argumento ella.

- jejeje – Natsu rasco su mejilla – si te ves muy bien, mucho debería decir –

- gracias – respondió ella, sorprendida por mirar esa faceta d su amigo.

Caminaron a paso más lento, para el gusto de ella, Natsu no soltó su mano, El silencio la llenaba de incertidumbre ante lo que sucedería, pues era impredecible para ella lo que el chico era capaz de hacer, eso era algo que ella con el tiempo había aprendido a querer, la habilidad del salamander de sorprenderla y de robarle sonrisas con nuevas e inesperadas bromas y tonterías.

- espera un minuto – dijo él mientras se diriga a un establecimiento bastante conocido. Desapareció tras la pueta por unos minutos y salió con una canasta y una bolsa en las manos - ¿esta seguro ? - Natsu iba saliendo del lugar mientras platicaba con el anciano mago, exmiembro del consejo.

- Si claro, hoy la casa invita - dijo el viejo amablemente - tomalo como un gracias por todas las ocasiones en que has ayudado al consejo -

- ok, muchas gracias, si algun dia me nesecita para algo, con gusto lo ayudare - y con esto se acerco a su compañera - Bueno, fase 1 lista -

Natsu paso el asa de la bolsa por su antebrazo y coloco la canasta en las manos de Mira quien algo desconcertada la tomo. Apenas la habia tomado cuando el salamander deslizo el brazo izquierdo por su esplada y con el derecho la levantaba del suelo. La peliblanca estaba decidida a protestar lo antes posible pero su instinto de no caer fue mas rapido y termino rodenado con el brazo a Natsu, con el unico pensamiento en su mente sobre la calidez del chico olvido objecion alguna.

- sigamos - dijo el pelirosa y camino tranquilamente.

- llamame quisquillosa, pero juraria que la plaza y los eventos son en la direccion contraria -

- confia en mi, esto sera mejor -

- ¿mejor? , dime cual era tu plan Natsu - pregunto ella.

- mmm, era encontrar un lugar para mirar los fuegos artificiales, hablar un poco, comprarle algun aperitivo si ella asi lo deseaba y para rematar una cena en un buen lugar -

-¿un buen lugar?, ¿cual es un buen lugar para cenar? -

- La cafeteria de Fairy Tail sin duda - respondio el sin vacilar. Mirajane no pudo contener la risa y asi estuvo hasta que pudo autocontrolarse.

- ¿sabes que soy yo quien cocina verdad? - replico la chica - ¿que hubieras hecho sin mi? - Natsu se detuvo y la miro incredulo.

- demonios, no lo habia considerado, siempre estas tu al frente, atendiendo y sirviendo con una sonrisa, de alguna manera no logro verlo de otra forma - se quedo pensativo unos segundos - creo que no coincibo el gremio sin ti.

Mirajane solo sintio como esas palabras resonaban una y otra vez, esa idea de que era tan importante para alguien la llenaba de mucha felicidad, aunque tal vez estaba exagerando, Natsu queria a todos como su gran familia, pero queria quedarse con esa idea. Se recargo en Natsu y guardo silencio, solo reposando y respirando con rapidez y luego un lento, normal se podria decir.

- Bueno, seguro que ya te notaste donde estamos, tome otra ruta, una un poco mas sencilla, que hace tiempo descubri - hablo por fin el pelirosa.

Mira observo el lugar que le rodeaba, el atardecer iba cediendo a la oscuridad de noche, pero aun estando casi a oscuras hubiera sido imposible que no reconociera el lugar. El lago en el cual ambos pasaron tiempo juntos, el pasto crecia de forma desuniforme, el naranjo permanecia de pie esperando la primavera, incluso el intento de barco de 2 remos que Natsu trato de construir hasta que recordo que no toleraba los transportes seguia ahi, enmoheciendose. Todo era como lo recordaba.

Natsu se inclino, permitiendo que la joven se apoyara en sus propias piernas.

- ha pasado algo de tiempo desde que vinimos juntos, ¿no lo crees? - comento el.

- si, un poco de tiempo - respondio con una sonrisa al chico.


ok, esto es todo de momento, continuare poco a poco, con esta y las demas historias.

todas. lo prometo.

promesa de otaku. =)

gracias por leer y por los review. en serio , esos comentarios en esta y otras historias me dieron ese impulso que nesecitba para seguir.

asi que gracias a cada uno por su tiempo-

y de nuevo una disculpa por la tardanza