¡Buenas! Ya se que ahora estoy actualizando con frecuencia, pero igual algún día hago ¡puf! Y desaparezco durante otro mes xd. Que no es por desanimaros ni nada, pero quiero avisaros por si veis que no actualizo, que no os llevéis una decepción como me he llevado yo con otros fanfics, no señalo a nadie Ejem...
Bueno que os dejo con el capítulo 5, disfrutad de la lectura.
Harumin pow.
No sé cómo pero el único rayo de sol que entraba por la ventana le las arregló para darme directamente en la cara. Me removí un poco hasta que sentí un peso y calor desconocido en mi hombro, miré hacia abajo y vi una maraña de pelo rubio. Al darme cuenta de la situación sonreí, pero mi sonrisa se esfumó con rapidez al recodar el motivo por el cual estaba en esta situación.
Ayer Yuzu lloró por culpa de Mei... ella no se merece a Yuzu, es una estirada ricachona que sólo sabe mirar por ella misma y sus intereses.
Yo no sabía que Mei tenía a otra persona, ni siquiera sabía que Yuzu iba enserio con Mei, tan enserio como para pedirle salir. Pero la rechazó, le hizo daño otra vez...
Sentí movimiento en mi hombro y miré hacia abajo para ver a Yuzu restregándose los ojos. Unos segundos después apartó sus manos de su cara y me miró. No vi nada. Sus ojos estaban vacíos, sin vida, como si fuera una muñeca, una estatua, un robot... su sonrisa tampoco estaba, sus labios formaban una fina linea recta. Esa expresión duró unos pocos segundos, tan pocos, que si no la hubiera estado mirando mientras pensaba, no me habría dado cuenta. En su semblante apareció una sonrisa al instante y entonces
me di cuenta, ella siempre estaba sonriendo, pero no era real, simplemente oculta sus emociones.
¿Siempre ha sido así, Yuzu? ¿Todo este tiempo has estado ocultándote bajo una máscara?
-¿Pasa algo?- la voz de Yuzu me sacó de mis pensamientos
-¿Ah? No no no, todo está bien, solo estaba pensando en lo guapa que estás cuando te despiertas- le sonreí ampliamente
-Vamos, no seas pelota Harumin, sabes que no es verdad- dijo hizo un puchero y empujó débilmente mi hombro
-¡Pero eres demasiado mona!- reí mientras me tiraba encima suya, haciéndole cosquillas.
Yuzu empezó a reír como una niña, y me rogó que parara. Por mi mente pasó lo que ocurrió el día anterior, cuando nos besamos. Un flash-back de los acontecimientos vino a mi mente, y paré abruptamente. Creo que a Yuzu le pasó lo mismo, ya que se sonrojó al darse cuenta de mi mirada.
Me incorporé con rapidez y Yuzu hizo lo mismo, ella pegándose al cabecero de la cama y yo al borde.
-Lo siento...- me disculpé con vergüenza
-E-está bien
Ninguna de las dos nos mirábamos a los ojos, hasta que escuché la voz de Yuzu de nuevo.
-Oye Harumin, tú... ¿sientes algo por mí?- hizo la pregunta en voz baja, pero yo la escuché claramente.
Miré hacia ella y vi que miraba hacia abajo, intentando arrancar un hilo que salía de la manta de la cama, como si fuera lo más interesante del mundo. Yo vacilé un poco, pero finalmente hablé.
-Yuzu yo no quiero sufrir, no tengo ni idea de lo que pasa entre Mei y tú, pero sé que ella te ha hecho daño, ella no te merece Yuzu. Y, respondiendo a tu pregunta, no sé si siento algo por ti, eres mi amiga y te quiero, no quiero que sufras...
La miré a la cara y vi una mirada de... ¿decepción? No puedo decirlo con claridad porque desapareció tan rápido como hizo presencia.
-Claro... Gracias Harumin, eres una buena amiga.
Estúpida, estúpida, estúpida ¿Por qué no le has dicho la verdad?
-Yuzu yo...
Tres golpes me interrumpieron, Yuzu se disculpó y se fue a abrir la puerta, era raro que llamaran a estas horas...
Yuzu pow
Al abrir la puerta me encontré con Himeko, otra vez, y más cabreada de lo normal, dispuesta a darme un dolor de cabeza por lo que veía.
-¡Aihara Yuzu y Taniguchi Harumi! ¿¡Quién os creeis que sois para iros de una excursión?!
Harumin apareció a mi lado en cuanto escuchó su nombre.
-¿Sabéis cuánto tiempo estuvimos buscándoos? ¡Menos mal que unas alumnas tuvieron la idea de venir al hotel, a ver si habíais vuelto, la presidenta está muy enfadada con vosotras, sobre todo contigo Yuzu!
-Yuzu no se encontraba bien, y no podía perder el tiempo diciéndoselo a alguien. ¿Ves, vicepresi? Para eso sirve un móvil, para avisar en casos de emergencia- Harumin saltó en mi defensa.
-¡Esos artilugios solo nos corrompen y nos distraen de nuestros deberes! ¡Y tú, Aihara Yuzu, te vienes conmigo! La presidenta quiere hablar contigo
Harumin iba a decir algo otra vez, pero le puse una mano en el hombro y me miró con duda en sus ojos. Negué con la cabeza en señal de que lo dejara ya y salí de mi habitación, siguiendo a Himeko para reunirme con mi... hermana.
Himeko me indicó la habitación que compartía con Mei, y se fue. Me quedé delante de la gran puerta de madera, hasta que me decidí y abrí la puerta con decisión. Si algo tenía que pasar, que pasara ahora.
Mei estaba en medio de la sala, con lo brazos cruzados y mirándome fijamente.
Me pregunto si habrá estado todo el tiempo ahí parada...
-¿Qué crees que haces?
-Mei lo siento, pero no me encontraba bien por es-
-¿Por qué no me avisaste?- me interrumpió con brusquedad
-Ya te he dicho que lo siento, pero no me sentía bien, Harum-
-Irse sin permiso de un superior va contra las reglas
-Pero Mei deja qu-
-Igual que tu pelo tintado, tu falda corta, tu maquillaje...
Mei siguió diciendo las normas que incumplía, y yo sentía como mi sangre empezaba a hervir. Nunca me había sentido asi con Mei, siempre que estaba con ella se me aceleraba el corazón y sentía mariposas en mi estómago. En esta ocasión también se aceleró mi corazón, pero no sentía mariposas, más bien sentía como si algo me estuviera quemando por dentro, estaba furiosa de que solo le importaran las estúpidas normas. Ni siquiera me preguntó lo que me ocurría, no me preguntó como estaba ahora mismo, a ella no le importo...
-... llevas pendientes, te traes el móvil a clase, desobedeces a los prof-
-¡Basta ya Mei!-esta vez la interrumpí yo- ¿¡Es que no te importa en absoluto lo que me pasó, o como me sentí?! Se que ahora debes odiarme porque crees que te rechacé ese día de Navidad, se que es por eso por lo que ahora estás con Sara, ¡pero yo no te rechacé! ¡Tenía miedo ¿vale?! ¡Yo te amo Mei, no quiero hacerte daño, no quiero utilizarte como ya te han utilizado antes, solo quiero verte feliz! ¿Tan dificil es de entender?
Al acabar mi pequeño discurso sentí las lágrimas calientes correr por mi rostro. Mei estaba mirándome con los ojos y la boca abiertos, sorprendida. Ante su falta de reacción salí corriendo de allí, escuché como Mei me llamaba por mi nombre, pero yo ya no escuchaba nada, no veía nada, no podía respirar, mis piernas se adormecían, y lo último que vi fue la oscuridad y lo último que sentí, el frío suelo del hotel...
CONTINUARÁ...
Soy malvada ¡Muajaja! Okya, no les quería dejar con la intriga, pero ya he escrito lo suficiente por hoy xd (llamadme floja si queréis) Vale ahora enserio, me pedisteis drama, pues ahí lo teneís, y eso que a mi me gusta mas lo gracioso, me sacrifico por vosotros a.a . Os repito que no tengáis miedo a escribir una historia de esta pareja o de cualquier otra cosa. Tienes que atreverte a hacerlo, las personas te criticaran si, pero quizás lo que escribes es bueno aunque tu pienses lo contrario y estas desaprovechando tu talento. Me pongo filosófica jum jum. Bueno hasta otra y como siempre, espero vuestros comentarios :)
