Notas del autor – Chaaan~ no estaba muerta, pero casi, se me ha venido una ola de cosas de un tiempo a acá, pero dejando a un lado mis problemas personales, hablemos de este hermoso fic, he tenido algunas epifanías :v lo que ha hecho que más cosillas interesantes se sumen a la trama, más abajo se darán cuenta, les diré que me emociona más planear el fic que escribirlo :v pero como igual me intriga como seguirá tengo que seguir escribiendo, no se me ocurre que más así que abajo más cositas, los dejo con el capítulo, enjoy.

Música del capítulo – OMINOUS the GazettE

Advertencias – AU. Oc. Algo de luchitas.

Inazuma Eleven no me pertenece así como varios Oc's que aquí aparecen.

Disfruten su lectura.


Capítulo VI – Memory

Llevaba ya varias horas fuera de su celda y le extrañaba que todavía ningún guardia se cruzara en su camino, supuso que el ingenuo muchacho castaño aun dormía y por eso no había hecho sonar la alarma; al nunca haber salido de su celda más que para experimentaciones con su persona e ir al tártaro a enfrentarse a otras tristes almas se hallaba un tanto perdido, su olfato ayudaba bastante a orientarse aunque en ese momento el aroma de las otras bestias le dificultaba hallar otro aroma que no fuera el de ellas, detecto una leve corriente de aire y la siguió, esta lo llevaba a las enormes puertas que separaban su bloque del resto, sabía que esa no era la puerta que llevaba al último bloque porque esa se encontraba infestada de guardias y aunque esta también estaba custodiada por una cantidad considerable estaba seguro de que podría derrotarlos sin demasiado trabajo, dio un paso y se detuvo, si hacía eso alertaría a los demás y no podría llevar a cabo su plan, contuvo un gruñido tratando de idear una nueva forma de pasar hacía el otro lado.

Miro de reojo los conductos de ventilación, su robusto cuerpo nunca cabria por un lugar tan pequeño como aquel, en ese momento se arrepentía de no haber ideado un mejor plan, paso las manos por su cabello en tanto una nueva idea cruzaba su mente, esbozo una estremecedora sonrisa y volvió sobre sus pasos

-Hey- aquella voz detuvo su avance, voleo el rostro a su izquierda encontrándose con unos profundos ojos azules -¿Qué pretendes?- Kogetsu alzo una ceja

-No te incumbe- espeto con su usual tono, el muchacho castaño esbozo una media sonrisa

-Sácame y te ayudare a escapar- el peli-crema entrecerró los ojos acercándose a su compañero

-¿Qué te dice que planeo escapar?- le dio una mirada indescifrable dejando a la bestia de ojos azules intrigado –Te lo diré mañana en el patio- terminó apartándose para volver a su camino.

Soltó un largo suspiro deteniéndose frente a la puerta de su celda, su primer plan no había funcionado y para el segundo necesitaba la ayuda del guardia que seguramente seguía dormido en su cama, bueno, la de su compañero, pero era seguro que esa noche no volvería a aparecerse por ahí, tal vez ni siquiera saliera vivo del tártaro, metió la llave con cuidado y la giro abriendo su prisión personal, entro lo más silencioso posible y cerro tras de sí, tras asegurarse de dejar las llaves donde antes se encontraban se acercó a su cama, fijo sus ojos en el cuerpo desnudo de Momo, el chico se encontraba encogido en la cama, seguramente por el frío, y cubierto hasta la nariz, volvió a suspirar y tomo las mantas que habían en la litera de arriba para colocarlas sobre el muchacho para posteriormente meterse él entre las sabanas, su brazo izquierdo rodeo la cintura del castaño en tanto acerco su rostro a su hombro, podía percibir el aroma a sangre de la herida cerrada en su cuello, el aroma de la sangre mezclado con el propio del chico lo incito a acercarse más olfateando su cuello hasta llegar a su oído, se detuvo de golpe al notar lo que hacía, soltó un gruñido bajo por sus fetiches y se acomodó mejor pegando su fuerte pecho a la espalda fría del dormido guardia, lo escucho suspirar dormido y se preguntó si acaso se debía a él aquel suspiro, le restó importancia cerrando los ojos buscando dormir, mañana era un nuevo día y necesitaba perfeccionar su plan, comenzó a dormirse por el agradable calor del cuerpo ajeno, hace muchos años que no dormía con alguien más, el vago recuerdo de su vida fuera de aquel lugar nublo momentáneamente aquella apacible sensación que lo había embargado, recordó al pequeño hijo que quedo al cuidado de su pequeña hermana, aquellos enormes ojitos infantiles observándolo empañados de lágrimas una última vez antes de ser enjaulado en aquel lugar, apretó el cuerpo de Momo más contra si hasta sentir su suave cabello rozándole la nariz, tratando de alejar aquel repentino dolor, alejo la imagen de su hijo y se concentró en la respiración del cuerpo ajeno, en su aroma y el calor que le brindaba, una vez se enfocó en eso no fue difícil que conciliara el sueño.

Tal vez buscaba en Momo lo que había perdido gracias a Faust y sus propios errores.

o-o-o-o-o-o-o

Masaki observo el lugar al que prácticamente lo habían lanzado con temor, era un espacio vacío hecho completamente de metal, cerca suyo se encontraban algunas armas manchadas de sangre seca en una especie de mesa metálica ubicada en diagonal a la pared, dio un pequeño salto de terror cuando escucho golpes detrás de la puerta a varios metros de él, detrás de aquella puerta alguien o más bien algo parecía luchar por salir, golpeando y gruñendo, se estremeció ante la idea de que lo soltaran frente a él, trago saliva nervioso y retrocedió algunos pasos cuando vio la puerta comenzar a levantarse, no fue necesario abrirla siquiera a la mitad para que aquella bestia peli-roja saliera rauda en busca de su presa, ahogo un grito y esquivo el primer ataque que fue directo a su cuello, su corazón latía desbocado ante aquella espeluznante situación, se encontraba huyendo de lo que parecería ser humano, seguramente era algo mayor que él, de furiosa mirada ámbar y cabello rojo, la piel que se hallaba a la vista se encontraba llena de cicatrices posiblemente adquiridas durante aquellos enfrentamientos, había saliva deslizándose por su mentón mientras le gruñía con sus increíbles y puntiagudos dientes a la vista.

Lucia como un humano pero no era uno en realidad.

Corrió alejándose de aquella bestia, sus orbes vislumbraron todas aquellas armas que no había tomado a tiempo y se maldijo por lo bajo, trato de poner la cabeza fría, pero las voces empujaban y se arremolinaban tratando de hacerse oír sobre todas, sintió un leve mareo ante tanta confusión provocando que aquellas garras se hundieran en la piel de su pierna, gimió de dolor en voz alta a la vez que su rodilla tembló, lucho por no caer, tratando de volver su atención a la situación.

Burn deslizo la lengua viperina por sus dedos ensangrentados y una sonrisa escalofriante se dibujó en su rostro, se apresuró a clavar sus garras una vez más en la suave carne pero fue esquivado apenas por el más bajo, gruño en descontento y volvió a atacar, de alguna forma aquel chico lograba a duras penas esquivar sus ataques lo que hacía que su mal humor fuera en incremento; cojeando Masaki corrió con la leve esperanza de alcanzar alguna de aquellas armas para defenderse de aquella implacable bestia, Burn lanzo sus garras hacia el haciéndolo caer boca abajo, el más bajo gimió de dolor al sentir aquellas filosas garras aferrándose a su pierna, jalándolo hacia sí, cerró los ojos tratando con esfuerzo de dejar de lado aquel intenso dolor y con su pierna libre tomo algo de impulso para golpear de lleno el rostro del peli-rojo mayor, Burn gruño adolorido sintiendo la sangre escurrirse rápidamente fuera de su nariz, la sangre ensucio los labios y se deslizo por el mentón, en lo que Burn se reincorporaba Masaki gateaba hasta la mesa, la bestia de ojos ámbar clavo una vez más sus garras en la pierna del chico que con ojos llorosos volteo sobre si para clavar la navaja que había alcanzado a tomar en el brazo del mayor, Burn soltó un bramido de dolor, la navaja clavada hasta el mango obligándolo a soltar una vez más a su presa, agitado y tembloroso Masaki termino de acercarse a la mesa tomando lo primero que sus ojos encontraran mientras Burn a su vez quitaba el objeto punzante de su brazo, tomo un mazo de mango corto y al voltear se encontró con aquella mirada furiosa viéndolo directamente antes de correr en su dirección dispuesto a atacar, haciendo uso de la fuerza que años de boxeo le habían brindado lanzo el mazo hacia el peli-rojo, su objetivo era la cabeza pero con el dolor de sus heridas y la vista borrosa solo logro atinarle al hombro haciéndole soltar otro bramido de dolor, retrocedió y su mano choco con lo que segundos después descubrió era una nudillera, busco la otra y se las coloco, soltó un largo suspiro y haciendo uso de toda la fuerza de voluntad que tenía se decidió a no morir a manos de aquella bestia, trato de controlar el temblor de sus manos mientras veía a Burn acercarse hecho una furia hacia él, respiro profundo enfocando su atención en una voz en particular.

"Mátalo"

La voz grave resonó en su cabeza y dio el primer puñetazo en la mejilla del más alto, corto la piel haciendo que la sangre saliera con rapidez, Burn gruño reacio a dejarse vencer, el saldría victorioso como tantas otras veces, lanzo sus garras hacia el chico dándole de lleno en el hombro, el puño de Masaki se estampo contra su rostro nuevamente a la vez que el hombro del menor sangraba dejando expuesta la piel y nervios, el muchacho más bajo gruño de dolor, aquella voz cada vez más fuerte, su mirada opacándose a cada segundo, ignoro la herida y siguió golpeando; Burn esquivaba y atacaba, de pronto los golpes del chico se habían vuelto más certeros, de pronto aquellos ojos lo miraban como una bestia hambrienta, de pronto él parecía haberse vuelto la presa, gruño completamente molesto ante ese último pensamiento, los recuerdos de su estancia en los laboratorios llenaron su mente cegándolo, no volvería a ser la presa, nunca más volvería a ser pisoteado, soltó un fuerte gruñido cuando el puño del menor se estampo en su hombro roto, fijo sus orbes en los contrarios, ámbar contra ámbar rugiendo furiosos; los ataques eran cada vez más bruscos, más salvajes, más animales, ninguno cedía, las rodillas de Masaki temblaron, las garras de Burn clavadas en su estómago y la sangre precipitándose por su boca, su vista se nublo mas antes de perder la conciencia aquella voz ronca y baja lo obligo a moverse, choco su frente con toda la fuerza que le quedaba contra la de Burn, los ojos de este se nublaron antes de caer de rodillas, Masaki cayó frente a él completamente inconsciente, Burn gruño y sus hombros temblaron, sus garras llenas de sangre se movieron pero su cuerpo no hizo ademan de levantarse, de pronto aquellos orbes se habían llenado de lágrimas, de pronto el recuerdo más amargo lo inundo haciéndolo finalmente perder el control.

Fue cosa de segundos para que seguridad apareciera, el jefe de ese nivel acompañado de un grupo de guardias aparecieron, el cuerpo inconsciente de Masaki fue retirado y los guardias procedieron a cumplir su trabajo, Gazelle apretó los labios mientras veía con perfecta y fingida indiferencia como aquellos hombres intentaban apresar al peli-rojo con golpes y tirones, cuando finalmente lograron meterlo en la jaula lo llevaron a la parte de atrás en la que se encontraba antes de la pelea fue que el albino decidió acercarse, Burn daba vueltas en el reducido espacio furioso tratando de salir, golpeaba los barrotes y gruñía, Gazelle dudo antes de hablarle

-Hey- musito en voz baja, el peli-rojo se quedó quieto un momento para luego negar y seguir dando vueltas en su jaula, el oji-azul suspiro acercándose un poco más –Burn- volvió a llamar consiguiendo esta vez llamar la atención de la bestia, sus ojos chocaron con los de él y por un segundo estuvo seguro de ver rastros de su antiguo yo, Burn gruño apartando la mirada dejando a Gazelle con un mal sabor de boca, se atrevió a tomar uno de los barrotes con su mano acercándose lo suficiente para que el oji-ámbar pudiera dañarlo si quisiera, contrario a lo que espero este se acercó olfateándolo, el albino lo observo en silencio, sintió como su corazón daba un salto cuando aquella mano llena de sangre se posaba sobre la suya, despacio, casi con delicadeza, su corazón se encogió y sintió los ojos arderle por las lágrimas que se comenzaban a juntar –Me recuerdas…- susurro cuando el peli-rojo se acercó un poco más buscándolo como un cachorro en busca de mimos, deslizo su mano libre por el cabello enmarañado notando como este entrecerraba los ojos disfrutando plenamente de aquel contacto, la puerta sonó antes de ser abierta lo que advirtió a Gazelle a tiempo para apartarse de la bestia, Burn gruño en desacuerdo para luego posar su mirada molesta en los recién llegados, Murdoc y su hermanito, el peli-azul se acercó revisándolo con la mirada

-Llévenlo con Kidou- ordeno, dicho esto el peli-rojo fue sacado de la habitación entre gruñidos y golpes –Y lleven al otro chico a mi laboratorio- salió del lugar tras eso, Gazelle soltó un largo suspiro posando su vista en el pasillo por donde se habían llevado a Burn, negó suavemente y su siempre fría mirada regreso sin embargo en el fondo de su mente la preocupación y ansiedad por el chico se mantenía presente, giro sobre sí mismo dispuesto a volver a su puesto de trabajo.

o-o-o-o-o-o-o

Un suspiro largo abandono los labios del muchacho de orbes de un peculiar verde toxico mientras observaba a su alrededor, luego de llegar a Faust los habían llevado a un lugar extraño, un lugar que no parecía Faust, paredes metálicas y mucha seguridad, demasiada para un simple instituto mental, apartaron a Masaki de ellos nada más bajar, el muchachito de alborotados cabellos cobrizos y su acompañante fueron llevados por varios guardias a un lugar completamente ajeno a lo que él conocía como Faust; ahora se encontraba en una especie de celda blanca pensando en la forma de salir de allí, las cosas se habían desviado del plan original, demasiado para su gusto, sus compañeros debían estar esperando noticias de ellos

-¿Y ahora que haremos?- la voz temblorosa del muchacho de liso cabello caoba a sus espaldas lo saco finalmente de sus pensamientos

-Supongo… que buscar cómo salir de aquí- dio una vuelta por la habitación con la mirada de Iván fija en su persona –Aunque, también es una buena oportunidad para recolectar información- musito más para sí que para el tembloroso chico

-¿Y cómo? Estamos encerrados en este lugar, no podemos buscar información aquí- sus hermosos orbes turquesa comenzaron a llenarse de lágrimas, Noda solo rodo los ojos, no le agradaba mucho el hecho de que su compañero fuera tan llorón sin embargo seguía siendo mejor que estar solo en ese lugar

-No lo sé- se sentó en la litera de abajo junto a Iván –Tenemos que pensar en algo- mientras Noda se sumergía en sus pensamientos Iván se levantó algo temeroso registrando la habitación, se asomó por la pequeña ventana de la puerta tratando de ver lo más que pudiera, solo un largo pasillo que se extendía a ambos lados y un montón de puertas iguales a esa, no había ni un solo sonido causándole cierta inquietud al muchachito

-Yugata se enfadara si no regresamos pronto- murmuro llamando la atención de Noda, un puchero se había formado en sus labios, las ganas de llorar haciéndose presente nuevamente

-Se enfadara si no le llevamos información útil- dijo de vuelta, ante esto Iván volteo a verlo tras limpiar las traicioneras lágrimas que habían escapado de sus ojos

-Tienes razón- soltó un largo suspiro tratando de calmar sus miedos internos y volvió a acercarse a su compañero, se sentó junto a él pensativo, luego de unos minutos en silencio al oji-turquesa se le vino algo a la mente – ¿Faust no tiene un horario similar al de una prisión?- Noda lo miro distraído

-¿Qué?-

-Que Faust más que un instituto mental es como una prisión así que tiene que haber un horario donde todos los internos se junten en algún patio o algo por el estilo- aquellos enormes y brillantes orbes turquesa lo taladraron haciéndolo estremecer

-Cierto- dijo luego de un rato, soltó un suspiro y paso la mano por su cabello lleno de bucles desordenándolos en el proceso –Supongo que entonces solo podemos esperar- Iván asintió en acuerdo

-¿Y qué hacemos hasta entonces?- ladeo el rostro suavemente sin apartar sus ojos del pecoso rostro del peli-rojo

-Planear un escape- le regalo una sonrisa antes de ambos acomodarse mejor en aquella litera para comenzar a planear una forma de escapar de ese sitio.


Notas del autor – Luego de un pequeño análisis podemos decir que hemos acabado finalmente con el "primer" capitulo, de hecho estoy pensando que podría editar todo esto que he subido y hacer un solo capitulo, sin borrar nada de esto, posiblemente lo subiría a Wattpad o subiría un pdf o no sé; en el próximo capítulo veremos un poquito del pasado de algunos personajes tal vez, aparecerá un nuevo bloque o reorganizare los bloques aún no se bien pero algo voy a hacer, una aclaración que recién se me está viniendo a la cabeza :v los capítulos tendrán sub capítulos, por ejemplo desde el prólogo hasta aquí es un capitulo y desde el siguiente hasta no sé cuándo será otro capítulo, lo que me dice que difícilmente pueda terminar este fic en la fecha que me lo propuse u-u creo que eso es todo por ahora así que me despido, hasta la próxima semana –espero-

Si llegaste hasta aquí, muchas gracias.

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