¡Buenas tardes señoras y señores! he aqui la continuación de esta historia, ya saben en protocolo así que me lo ahorro y bla bla bla

¡Disfruten!


Capitulo 31:Fiesta en la fraternidad


-¡que empiece la fiesta babosos!- gritaba un chico con cejas pobladas

La música llenaba todo el lugar, cada rincón de la habitación que cada vez se colapsaba por mas gente. Los chicos bebían, reían, platicaban y jugaban a diferentes retos.

La fraternidad era una casa demasiado grande donde la parte de había pertenecía a puras habitaciones que componían esta, mientras tanto los demás eran personas de diferentes lugares que fueron invitados a la fiesta y otros que se colaron.

-¡pásame el vodka!- decía Lee a Kiba

-¡muéstrame lo que tienes cejitas!- se burlo pasándole la bebida

-¿te enseño mis uñas?- le pregunto enseñándole sus uñas en forma de flor donde Kiba solo le agrego el dedo anular para completar su ofensa

-el primero que se coja a las primeras tres le da el auto al otro- le reta

-sale, éntrale- le dio un trago a la botella sintiendo la amargura en su garganta.


Al otro lado de la sala en unos sillones que estaban llenos de variantes y a sus pies estaban puros vasos rojos al igual que la mesa chica del centro. Se encontraba Shikamaru con un vaso rojo lleno de vodka con coca cola mientras hablaba animadamente con una rubia. Sai estaba jugando Beer pong con otros tipos.

Sentado en uno de los sillones desgastados se encontraba Sasuke y a horcadas sobre el una castaña que le besaba el cuello sensualmente mientras el con una de sus manos sostenía un vaso rojo y con su otra mano acariciaba el muslo de la chica mientras veía atentamente el juego que jugaba Sai.

-… ¿y si vamos arriba?- le decía ella mordiendo su labio inferior

-no- le devolvió el juego

-pero…- empezó la chica antes de ser silenciada por un beso ardiente suyo

-no me hace falta privacidad para hacer lo que quiero- descendió a su cuello

-no sabes cuantas ganas tengo de sentirte dentro- le susurro al oído

-empecemos con el juego entonces- le mordió el lóbulo de la oreja para que después sus bocas se encontraron y empezaron a besarse y restregarse sin pudor alguno, mientras cada quien se hacia ajeno antes los toqueteos de los dos.


Y ahí estaba. Siempre terminaba donde no quería estar, siempre encontraba la manera de convencerla y cejarla un poco para acceder para que haci cuando le quitara la venda ya no se pudiera resignar. No sabia porque exactamente había terminado en esa locura, pero ahí estaba.

-es imposible que este aquí- bufo Sakura bajándose de la moto y viendo con asco la casa que se les presentaba llena de música.

-te lo recompensare lo juro- dijo Temari animada estacionando su moto y amarrándola con un candado

-solo dos horas y después me llevas a casa- la miro amenazante- si no apareces dentro de dos horas no dudare en robarme tu moto y dejarte tirada en este lugar

-bla, bla, bla- rodo los ojos

Se limito a solo mirarla seria y caminar rumbo a la puerta que estaba abierta, en su trayecto atravesando el gran jardín se encontró de todo: desde personas tomando aire o fumando hasta unos que vomitaban en los arbustos a muerte.

Si el exterior ya no le agradaba sabia que mucho menos por dentro. Si tan solo ella la hubiera traído tres años atrás seguramente hubiera sido ella misma la que propondría la idea y anduviera completamente feliz por estar ahí.

Cunando entro el interior no le sorprendió para nada, personas bebiendo, cogiendo y bailando era tan normal verlas solamente se sintió que no encajaba en ese sitio. Todas las mujeres traían vestidos cortos o faldas con tacones altos, comparadas con ellas Sakura era la oveja negra de ellas, con sus tenis, pantalón y suéter… parecía una amargada y ñoña.

Se dirigieron a la cocina, donde había cuatro tarros de barriles donde cada uno contenía cerveza al tope. Mas vasos eran su panorama y se hizo un espacio en la barra que tenia esta donde se recargo y espero a Temari que se fue a servir una vaso lleno del liquido amarillo.

Sakura miro a su alrededor. Todos parecían demasiado animados, a un lado de ella se encontraban diferentes botellas de vino que cada una por lo menos ya se encontraba a la mitad.

Ella no solía tomar, tal ves solo tres pero nunca pasaba de sus cifras o probaba otro alcohol que no haya supervisado ella antes.

Le gustaba mantener el control y haci saber cuantas de cada botella se podía beber para que no terminara borracha por lo que solo la cerveza, las margaritas y los caballitos entraban entre sus opciones. No le gustaba el whisky era muy fuerte para ella y le sabia del asco.

Temari regreso con dos vasos donde uno se lo tendió amistosamente, pero Sakura no andaba de buenas para ponerse a beber por lo que se limito a tirar el liquido por el fregadero.

-¡mujer!- le reprocho

-tus tragos están limitados, máximo solo te vas a tomar tres y después de eso nos vamos- le dijo seria- no voy a partirme la madre en buscarte un lugar donde puedas acabar vomitando

-¡no será necesario amargada!- se burlo de ella tomándose de un trago su bebida- ¡voy a bailar un rato! ¿vienes?

-paso- se cruzo de brazos

-¡ok! Solo quita esa cara de exorcismo que das miedo- soltó una risa antes de desaparecer por la puerta y perderse entre la multitud.

Su amiga no tenia remedio alguno, ella sin duda era el alma de la fiesta y con ella hacia algo explosivo… hacían algo explosivo, ahora parecía que después de esa explosión solo quedaron las cenizas mientras ella siguió echando gasolina lo malo era que Sakura ya no prendería fuego sobre ella.

No le gustaba lo amargada que últimamente se estaba volviendo pero era insoportable estar como si nada pasara y todo fuera color de rosas cuando en realidad nada era haci. Ahorita no tendría que estar ahí en una fiesta con sexo alcohol y drogas, debería estar en su casa repasando sus problemas y encontrarles una solución para quitárselos de enzima.

Suspiro resignada, era obvio que Temari se iba a emborrachar a lo grande y como siempre ella tendría que lidiar con su bienestar después y eso indicaba no tomar ni una gota de alcohol si no quería complicarse mas la vida, aunque tampoco es que quisiera tomar.

-hola hermosa ¿por qué tan solitaria?

Y lo ultimo que le falta era que un cejotas le viniera a coquetear e intentara llevarla a la cama.

-Hmp

-¿quieres un trago? O quizá te apetecería bailar ¿qué opinas?- se acerco un poco mas a ella

-opino que te largues antes de que tome ese vaso y te lo habiente en la cara- le gruño

-oye… no es necesaria la agresividad- puso sus manos en modo de derrota- yo solo quería hablar

-pues no me apetece hablar- le informo

-lo entiendo

En la mirada de Lee reflejaba la curiosidad por ella. Si hubiera sido otra chica la que le hubiera mandado o hablado como ella lo hizo se iría sin mas a buscarse a otra pero ella lo hipnotizo con su cabello y sus ojos. No era muy común una chica haci y el lo sabia y era por eso mismo que se quedaría ahí hasta que a ella le apeteciera hablar con el.

Se recargo a un lado imitando su posición y mirando el punto donde la gente se repagaba y hacia de las suyas. Sakura no sabia porque se sentía que se asfixiaba, ya no estaba acostumbrada al humo y las luces de colores que solo hacían que se mareara con la música a todo volumen reventándole los tímpanos o tal ves era por el chico que tenia a un lado que había ignorado sus palabras

Se debatió varios minutos en irse en otra dirección o darle la cara y ofenderlo. Su instinto no había cambiado por lo cual eligió la segunda opción donde se separo de la barra y lo miro completamente desafiante.

-te puedes ir

-la fiesta es grande- la observo fijamente

-esta bien, si no te vas tu me voy yo- se resigno pues supo que su autocontrol se estaba saliendo de control y pronto de estrellaría una botella

-no tienes que ponerte a la defensiva conmigo

-conozco a las personas como tu- le espeto- y creme que para mi es preferible alguien que me diga desde un principio sus intenciones en vez de actuar como si fuera diferente a los demás

-yo solo soy un tipo que vino hacerte compañía al estar tan solitaria- frunció el ceño

-lo único que eres es un falso- le sonrió malvadamente- y personas como tu, salen sobrando

El se quedo estático con la mandíbula tensa, claro que no era un santo pero sin embargo solo aumento su curiosidad por saber quien era esa chica que a parecer era adivina en los movimientos ejecutables, además de no ser como las demás de fáciles sin contar su atuendo.

-¿cómo te llamas?- pregunto con curiosidad

-si tanto te interesa averígualo

Ella salió de la cocina, por mucho que parecía ya había transcurrido una media hora y ya se quería ir. Como sabia a leguas que eso se minimizaba a lo imposible se dirigió a unos sillones de estar que daban a un ventanal, necesitaba aire lejos de todo ese enjambre.

Al salir se sintió completamente aliviada relajándose solo un par de minutos. La casa era muy grande parecía una casa de puros chicos… claro que lo era después de todo era una fraternidad eso se veía a luces.

Observo el cielo y se preguntaba que estarían haciendo ahora sus amigas, sabia que las cosas con Ino solo iban empeorando pero no sabia como ponerle un alto a la situación.

Odiaba que las cosas no pudiera manejarlas pues no sabría lo que vendría después, lo único que ella quería era que no saliera dañada en todo esto, lo hacia por ella pero Ino no podía ver sus verdaderas intenciones.

Quería demostrarle que Sai no era como aparentaba y no es porque llevara algo en su contra sino por lo contrario, lo conocía, sabia su reputación y su comportamiento.

Pero lo cierto es que al parecer Sai no es como lo conoció en un principio, quería a Ino y quería lo mejor para ella… tal ves lo mejor seria dejar ese problema y confiar en que lo suyo no es una mentira, por lo menos de su parte.

Al regresar la mirada a sus espaldas para observar el interior su mirada como un imán se dirigió a los asientos quedándose de piedra. Y ahí estaba su prueba de que no podía confiar Ino en Sai, lo sabia, lo tenia claro y estaba apunto de tirar todo a la borda por volver hablar con su amiga, estaba a punto de permitirle a ese imbécil que anduviera con su amiga.

Sus manos se convirtieron en puños al ver como el jugueteaba con el cabello de una Yuugao, sentía como la sangre le iba subiendo de manera temperamental hasta sentir la misma furia. La gente no cambiaba por mas que se intento convencer de la platica que tuvo con Sasori, la gente solo prometían promesas pero no eran capaces de cumplirlas… los hombres no cambian y ahí mismo estaba la prueba de ello.

Sin perder mas tiempo se propuso a poner en su lugar a ese donjuán y aventarle toda la mierda que se merecía por engañar a su amiga. Entro de nuevo a la casa asfixiante directamente a su destino.

Lo iba a hacer por Ino, porque ella confió a ciegas en el, porque el la engatuso y ahora tenia que hacerle ver la verdad que ella nunca vio. Siempre le tocaba resolver los platos rotos de los demás y llevarse con todo el desprecio pero si era por ella no dudaría en hacerlo, si era por la persona que velo por ella cuando después de empedarse la cuidaba, por la persona que la cubrió y siempre estuvo ahí para todo lo haría.

Llego a el lugar de encuentro y estaba mas que dispuesta a partirle esa sonrisita que llevaba en la cara y estrellarla contra la pared. la sangre le bullía en el interior que solo la hacia enfurecer cada vez mas, cada ves que el tocaba a la enemiga de Ino solo hacia que se ganara un boleto al infierno. Dio un paso hacia a el.

-¡Sasuke consíguete una habitación cabron!-

Ella detuvo los pasos de repente y sin saber porque miro a su lado derecho se encontró con algo que la dejo estática. La sangre que le bullía se había esfumado para ser suspendida por una corriente de hielo que la dejo sin habla.

Karin se encontraba piernas abiertas sobre una mesa dejando ver como los dedos de Sasuke desaparecían de entre sus muslos mientras ella le tocaba sin pudor su miembro y gemía como toda la puta que era.

-ahhh Sasuke-kun, ¡por dios!- se retorcía del placer

Mirando la escena sin ninguna expresión sentía como algo dentro de ella se empezaba a romper por completo, el extraño sentimiento que la hacia seguir de pie se esfumo sustituyéndolo por el odio. Sus uñas se clavaban en sus manos ante la presión que ejercía y en su mirada poco a poco comenzó apagarse.

Se sentía traicionada de alguna manera, no sabia el porque pero ella pensó que estaba cambiando, tenían un gran avance desde que lo conoció, ya no solo se limitaban a hablar lo que se requería. Se sintió como una mas de sus zorras ¿pero que esperaba? ¿qué después de que le hiciera lo mismo que le estaba haciendo a la puta Karin no volviera a tocar a nadie? Se rio de si misma ante su estúpida suposición. Era Sasuke Uchiha, el vale madres, el mujeriego, el mentiroso, el arrogante, el impostor, el seductor… el traidor.

El era un hombre que no le bastaba con una mujer ¿y creía que solo le bastaba con a verle metido los dedos? Si una mujer ya cogida no era suficiente menos ella. Se sintió estúpida.

"A si que después de todo las palabras de esa ramera eran ciertas cuando me dijo que el le había llamado para pedirle un favor" Por muy patético que sonara algo en ella le hizo no creerle porque creía que el… creía que el… ¡JA! Era una estúpida de primera.

La sangre comenzó a bullirle pero con mas intensidad, eran hombres después de todos eran unos sucios cerdos impostores mentirosos. Se fue de ahí antes de cometer alguna estupidez como demostrarle que en verdad le importo ese hecho.

Llego de nuevo a la cocina y se sintió completamente descontrolada. ¿por qué con ella? ¿por qué mejor no con otra? ¿por qué? Se maldijo en su mente

-¿te sientes bien?

Y lo que le faltaba para completar el pastel era el mismo chico falso que creía ser inocente ante sus ojos.

-si

-estas pálida, deberías beber algo para bajarlo- le tendió una bebida con un liquido rosa

No quería beber, no debía pero las sospechas de los anteriores recuerdos no paraban de atormentarla, necesitaba sacar de la cabeza esos recuerdos que no deberían importarle, necesitaba sacarse de la cabeza a un don juan que la masturbo.

Sin pensar el porque lo hizo acepto la bebida y se la bebió de un solo trago, sin importarle las consecuencias que podría traerse después.

Al instante se sintió bien, sentir la bebida refrescante sabor a cereza en el paladar le sentó bien. Le devolvió el vaso y el solo la miro sonriéndole, como si pudiera leer sus mirada fue por una botella y le volvió a rellenar el vaso.

Ella lo volvió aceptar un poco mas calmada sentándose en una silla mirando el liquido y tomándoselo de trago a trago. Le gustaba el sabor, era refrescante y dulce aunque cuando llegaba a la garganta la desgarraba sintiéndose cada vez mas aliviada. El al ver el la mirada examinante de su nueva compañera le informo:

-Sour de cereza- le sonrió- ¿te gusta?

-no esta tan mal- admitió volviendo a darle un trago al vaso

-estas aburrida ¿por qué no vienes con mi grupo?- la invito- estamos jugando Beer pong

-no lo creo- se sirvió por si misma otro vaso de la bebida

-será divertido, no es nada malo lo prometo

-¿cómo se que no intentaras invadir mi espacio?-alzo una ceja, la verdad es que tenia que distraerse o si no volvería al lugar de los hechos y armaría un escandalo

-si te sirve de algo seré del equipo contrario- le sonrió

-solo una ronda- acepto

-una ronda será


-el es perfecto- Ino rodo en su cama sonriente sosteniendo el teléfono con una mano

-la perfección no existe, creo que estas exagerando- la corrió Hinata

-el me entiende en todo, me apoya y me reconforta a la vez… supe que el era para mi desde el primer dia que lo vi

-¡guah! Eso suena muy empalagoso- hizo cara de asco sin embargo la sonrisa no desaparecía de sus labios

-¡cállate!- rio con ella- por cierto ¿por qué no viniste el otro dia?- se recompuso de su ataque

-he..he tenia cosas que hacer- su voz cambio por completo

-¿pasa algo? De repente sonaste muy abrumada-se sentó en su cama alerta

-nada ya sabes mi padre a veces me quita energía- se excuso

-ok- se limito a responder- nos vemos mañana entonces

-si- aseguro- oye…- la llamo

-mande

-¿sigues peleada con Saku?- pregunto tímidamente

-no estoy peleada con ella- suspiro- ella es la que lo esta, no la entiendo ¿sabes? Debería sentirse feliz por mi estabilidad, pero no. Ella solo esta viendo por si misma siendo envidiosa, yo solo quiero que entienda que tengo derecho a ser feliz y que Sai es mi felicidad

-sabes que para ella no es fácil- la defendió- Esta siendo abrumada por muchas cosas

-la vida no es camino de rosas

-solo intenta comprender un poco el terror en sus ojos, la conoces y sabes que para ella no es fácil

-lose…- dudo un momento- yo no quiero verla destrozada de nuevo- recordó las palabras de Matsuri y el dolor que sintió al comprobar sus teorías. Lo único bueno es que confiaba que ella esta en su casa descansando.


Sakura había conocido a Kiba y a otros chicos mas que están en el grupo de los amigos de Lee. Kiba había anotado apenas tres veces en cambio Sakura había anotado como unas diez.

-¡a mi no me engañas ya habías jugado este juego antes!- le reclamo Lee divertido

-¡lo juro que no!- dijo en su defensa- ¡solo tengo una buena puntería!

Se encontraba ya relajada, los recuerdos de hace ya unos minutos se fueron desvaneciendo hasta solo encontrar la alegría que le inundaba, ya había olvidado lo que se sentía. Los crecientes ánimos iban y venían.

-te reto- le propuso Kiba

-te ganare de todos modos- le guiño el ojo bebiéndose de un trago uno mas de los vasos rojos y colocándolo donde debería


Temari había dejado de beber hace unos cuantos minutos. Había transcurrido ya dos horas por lo que apenas con conciencia recordó que Sakura la debía de estar buscando y seguramente estaría furiosa. Fue a la cocina y no la encontró por lo que empezó a pasearse por el lugar para dar con ella. Cuando la busco unos diez minutos mas frunció el ceño al recordar lo que le dijo si no estaba en dos horas.

-¡genial Temari! Te ha dejado botada- negó con la cabeza dirigiéndose a la salida.

Su moto para su sorpresa aun seguía ahí. Conociéndola seguramente se toco el corazón y prefirió dejársela ahí para que después ella se marchara. La había pasado bien, hace mucho que no se divertía así sin embargo mañana tendría que madrugar y hacer que una resaca no la invadiera.

-bueno… es hora de irnos- suspiro resignada viendo la fraternidad calentando el motor para después alejarse cada vez mas de ella.


Kiba volvió a sumergir la pequeña bola de golf en el bote lleno de agua a un costado suyo para luego lanzarla y atinarle en un vaso enfrente de Sakura. Ella tomo la pelota y sin esperar que el regresara volvió a tirar lanzando una vez mas y tirándole a la ultima que les faltaba para concluir el juego.

-Touche- sonrió victoriosa

-eres buena- le lanzo un cumplido Kiba

-y creí que no tenia buena puntería- soltó una carcajada que después acompañaron sus acompañantes -¡ todos a bailar!- grito animada

Habían jugado tres rondas. No sabia que contenía cada vaso solo se limitaba a seguir su instinto. Se sentía completamente feliz y victoriosa, con un gran sentido del humor, jamás se había sentido así en siglos.

El sour de cereza se había convertido en su nueva bebida favorita tanto que cuando se terminaba el contendido de un vaso se iba a otro.

Termino en una bola de desconocidos, donde se formo una rueda y segundos después anunciaban el juego que seguía.

-ya saben como se juega, esta ves lo haremos con una paleta- anuncio uno de pelo teñido verde- empecemos

El chico tomo el palo de la paleta en los dientes y se dirigió a su lado izquierdo donde estaba una chica con cabello azul, la chica abrió la boca y recibió la paleta miniatura pasándosela al siguiente.

Pasaron asi hasta llegar al momento de Kiba que le toco por el palo, la paleta ya estaba derretida y solo quedaban como tres o cinco centímetros. Sakura acerco su boca y tomo la paleta entre sus labios deleitándose con el sabor a uva, antes de que el pudiera hacerse para delante ella se alejo y se la paso a un chico desconocido que la tomo con majestuosidad.

-¡cinco! ¡cuatro! ¡tres!- gritaban todos al ver que la paleta no duraría- ¡dos! ¡Uno! ¡sopla!

En ese momento llego a dos mujeres que sin importarles tiraron el palo al suelo y se besaron lo cual solo les dio un show a los hombres presentes. Sakura comenzó a reír con ellos, hasta que sus dos nuevos amigos de fiesta la jalaron a otra parte de la casa.

-¿¡has besado a una chica!?- le pregunto Kiba encima de la música

-para nada- se rio

-¿no te gustaría hacerlo?

-no lose, se me haría de lo mas extraño- se tambaleo

-dicen que se siente increíble- le ofreció otro trago

-puedes cambiarte de sexo y hacerlo- se burlo de el- ya sabes cirugías- le guiño el ojo

-no creo que me apetezca tener dos melones en el pecho y un agujero entre los muslos- la tomo de la cadera para que no cayera al resbalar- ¿cómo se siente eso?

-normal supongo ¿y que se siente traer una cosa colgando?- no sabia lo que estaba diciendo

-excitante- la miro a los ojos

-¡vengan chicos!- los llamo Lee

Pasaron mas horas y Sakura oficialmente ya estaba totalmente borracha que no sabia ni lo que decía, a pesar de que tomaba alcohol desde muy chica nunca fue buena en resistencia, pero nadie la culpaba se había bebido como unas diez o quince y su cabeza estaba que daba vueltas.

Jugo otros juegos como verdad o reto o incluso con un colchón de aventó desde el segundo piso por las escaleras entre mas locuras que ya ni tenia memoria.

Estaba sentada en una silla con los ojos cerrados moviendo su cuerpo al ritmo de la música y dejándose llevar. Ya no era dueña de sus pensamientos ni mucho menos de su mente.

-quiro bairar- pronuncio con voz ronca- guapos ¿me acompañan a menear el bote?- le soltó a sus dos acompañantes desde que bebió un solo trago

-pide lo que quieras linda- se ofreció Lee

Lee y Kiba la acompañaron hasta la pista de baile donde empezó a sonar la canción: noche de sexo de aventura. Ella veía las luces que le hacían ver figuras entre ellas hipnotizándola sin contar el humo que solo la ponía mas fuera de lugar de lo que estaba, lo que una vez fue molesto para ella ahora le encontraba sentido total.

Kiba se puso detrás de ella mientras lee delante y así ella ajena a lo que en verdad estaba ocurriendo comenzó a menear sus caderas y pasarse el pelo entre sus dedos desordenándolo.

Kiba le coloco sus manos en la cadera y se repego contra ella que solo soltó una risa divertida, Lee imito su movimiento pero por delante y ella solo respiraba tranquilamente. Lee tomo a Kiba en modo de abrazo y asi quedaron los dos aplastados contra Sakura

Sakura se sentía sofocada de repente y sin aire, sentía que le apretaban la tráquea y le cortaban la respiración agregándole que ya no podía enfocar la vista en una sola cosa y no podía mantenerse de pie por si misma

-… nadie te va a tocar como yo, nadie te lo va hacer como yo- le cantaba ronco Kiba en su oído ascendiendo por su vientre y subiéndole un milímetro el suéter- estas empapada, deberías quitarte el suéter- le susurro al oído deslizando el cierre y dejando a la vista una blusa de tirantes negra

-…no- suspiro ella cansada

-pídeme lo que quieras hermosa- le dijo ahora Lee en su cuello

-necesito aire…-

-termina esta canción- se acerco peligrosamente a sus labios

-están duros- dijo fuera de si sintiendo dos presiones desde su trasero y su vientre

-esto es lo que nos provocas hermosa- intervino Kiba- que nos pongamos sin control

Lee sin pedirle permiso tomo una de sus manos y la puso en su pecho mientras comenzaba a descender con la mano de Sakura sintiéndolo.


Deje a Lee el romantico y lo puse en su pose mas "mala" XD al igual que Kiba.

El siguiente capitulo sera completamente Sasusaku y es que enserio: AMO a esa pareja mas que a mi vida ñ.ñ