En fin mañana sera otro dia y que publico capitulo, pues ya saben que si aunque sean las once de la noche XD


Capitulo 34: Consuelo


Ella levanto al instante su mirada y cuando Sakura pensó que iba a correr a sus brazos y buscar consuelo recibió todo lo contrario. Una mirada fría con llena de un sentimiento que conocía tan bien: dolor.

Sus labios apretados y después de un minuto mirándose fijamente las lagrimas volvieron a brotar por sus ojos.

Dio un paso hacia al frente y ella se hecho a correr al baño mientras los demás en la estancia escuchaban las arqueadas sordas que resonaban en toda la sala. Matsuri corrió junto con Tenten, mientras una le sostenía el cabello y la otra al final le daba agua para hidratarla. Por su semblante Sakura supo que no había probado bocado desde lo sucedido.

Saliendo de su transe mental se acerco hasta a ella, pero apenas ella iba a rozarla con las manos y comenzó a gritar con la garganta rota.

-¡no! ¡no, no, no, no, no, no, no, no!- gritaba repetitivamente alejándose de ella. Lo cual solo causo la caída de sus defensas

-Hina, tranquila, es Saku, es Saku- trataba de tranquilizarla Tenten

-¡vete! ¡vete por favor! ¡VETE!-le grito sin mirarla a los ojos

-Sakura salte- le soltó Matsuri con los ojos rojos. No había vuelto hablar con ella desde que sus suposiciones se hicieron realidad la pasada noche

-no voy a irme sin hablar con ella- dije firme aunqué por dentro estaba desecha

-¡NO! ¡NO QUIERO!- grito mas rota y cerro los ojos tapándose los oídos

-Sakura, no empeores la situación- la empujo al vestíbulo con los demás, mientras Temari sustituía a Matsuri y las dos la levaban a una de las dos recamaras, cerrando la puerta tras ellas.

Se dejo caer al suelo sin poderse creer lo que acaba de presenciar. Hinata su mejor amiga, la que siempre estuvo ahí para apoyarla desde un principio, la que aprendió a mentir por ella, la que daba todo por ella, la que la toleraba hasta al cansancio y la cuidaba como su madre, la que siempre le dio valor, la que se hecho la culpa de la muerte de Jeremy cuando ella no tuvo nada que ver, la que la recibió con los brazos abiertos, la que nunca le ha ocultado nada, la que siempre la apoyaba, la que siempre la defendía, la que nunca la delataba, la que siempre estaba ahí… la que le tendió la mano cuando todo el mundo le dio la espalda.

Sabia lo que había echo, sabia que le había hecho daño a la persona que nunca quería hacérselo. Una de sus pesadillas se convirtió en realidad. Hinata había sido herida por su culpa, ella había cometido el dolor que esta sintiendo, su pesadilla se había vuelto realidad: Ella le tenia pánico y miedo.

-tomaste- Matsuri la miro con dolor- Dijiste que nunca mas lo harías- sus pequeñas manos se convertían en puños mirándola con furia y dolor… otra mas de sus pesadillas cumplidas

-Yo…- era la primera ves que se quedaba sin habla en tantos años

-¿tu?

-lo siento- bajo la mirada incapaz de sostenérsela

-¿¡lo sientes!?- la miro irónica- ¡Tu no sientes nada!- la señalo con un dedo

-no paso nada. Lo juro- la miro de nuevo a los ojos

-¿¡lo recuerdas!? ¿dime que paso ahí y te perdonare que hayas roto tu promesa?- se le quebró la voz- dime que solo fueron unas cuantas… dime que no llegaste a perder la conciencia…dime que estabas sobria y regresaste a casa- le suplicaba con lagrimas en los ojos

Sakura se quedo callada al no poder negarle eso, de nada le serbia negarlo… pronto se enteraría. Se había olvidado por completo de los seis chicos que las miraban expectantes y dolor.

Compasión… odiaba esa mirada. La única que solo parecía furiosa con ella era Ino que dibujaba una sonrisa sarcástica en sus labios… pero las lagrimas ahí estaban. Lagrimas de decepción, de sufrimiento...lagrimas de odio.

-¿por qué?- callo al suelo enfrente de ella con la cara ya perdida entre las lagrimas- ¿¡cuánto tiempo mas vas a seguir haciéndonos esto!? ¿¡cuánto tiempo mas te vas hacer esto!? ¿¡porque no reaccionas!?- la tomo de los hombros- ¡El esta muerto, despierta ya! ¡murió ya no esta aquí y jamás lo volverá a estar!

Sus palabras la taladraron. El ya no estaba ahí y ese era el problema, ese era el maldito problema de que ahora ese departamento sea un mar de lagrimas, aunque ninguna sea suya.

-¡No puedes seguir culpándote por lo que paso! ¡fue un accidente! ¡nadie tuvo la culpa! ¡El destino lo quiso así! ¡El destino te lo arrebato porque no era para ti! ¡Tu no lo amabas!

Las ultimas palabras la sacaron de su nubes, mientras sentía como se estaba acumulando tantas cosas que al final estallo. Aunque sabia que no debía hacerlo, pero lo hizo, siempre les hará daño porque esa es su naturaleza.

-¡Tu sabes nada! ¡tu no estuviste ahí para nada! ¡Tu no lo viste morir en tus brazos!- grito Sakura levantándose del suelo- ¡Estoy arta de toda esta mierda, estoy arta que me quieras poner bajo control! ¡Soy destructiva, todo lo que toco se destruye! ¡Mírala- señale el cuarto cerrado- Mírate! ¡Estoy arta de que quieras cambiar algo que ya esta jodido! ¡Tu no estuviste ahí cuando mis padres peleaban dia y noche, cuando escuchaba la botella de alcohol estrellarse contra la pared, cuando el salía de la casa y no regresaba después de una semana! ¡tu no estuviste ahí cuando me entere de su divorcio, ni mucho menos cuando ella trajo a unos hombres a la casa para abrirle las piernas enfrente de mi cara! ¡Cuando ella lloraba todas las noches por el! ¡Cuando el tomaba por olvidar sus penas! ¡No estuviste en un internado donde nadie te escuchaba y solo te drogaban para que olvidaras tu dolor! ¡Jamás entenderas nada, no sabes lo que se siente vivir con una vida de mierda, que tus ilusiones de niña se vayan al caño porque lo que viste en tu infancia te destrozo la vida! ¡Así crecí, crecí en un mundo donde todos se hacían daño, donde no existe el amor, donde las lagrimas solo te hacen débil! ¡donde el dolor se convierte en tu felicidad!- su garganta se seco y tosió unas pocas cuantas veces para después verla impactada- No sabes lo que es sentir un vacío dentro de ti y que no sepas que puede llenarlo.

Salío corriendo… como siempre. Era una cobarde, era una maldita cobarde que no podía enfrentar sus demonios que la perseguían desde su pasado. No tuvo la infancia que solía tener una niña normal, no tuvo miles de muñecas a su alrededor. Sus amigas no conocían su verdadero pasado, solo una parte de el. Tomo el primer taxi.

Cuando era una niña, su padre no era el hombre rico que es ahora, esa riqueza llego justamente un año después cuando ella había entrado a la MANADA a los siete. A los cinco años empezó todo, las pelas, los gritos y de mas.

Ellos cuatro Vivian en una casa pequeña desgastada y pobre a las afueras de la ciudad, y apenas se mantenían en vida. No sabe porque empezaron las peleas pero una parte fue por el dinero, ella comenzó a reclamarle a su padre y el frustrado se iba a tomar para que después acabaran en gritos y botellas rotas.

Pasaron los años y ella metía hombres a la casa, solo haciendo que se encendiera mas el fuego. Se unió a la MANADA y después de un año el divorcio se puso en marcha y su padre consiguió cada vez mas dinero trabajando para una empresa que no recuerda muy bien. Se mudaron a la casa actual que tenían pero el divorcio tardaba años y ella se quedo a vivir mientras todo eso sucedía.

Las peleas cesaron, el dejo de beber y ella se calmo un poco. Los inscribieron a la escuela y fue entonces cuando conoció a sus amigas.

Su madre poco tiempo después cuando ella tenia doce comenzó a salir con un español que tenía una hija: Hanako y como ya estaba pactado el divorcio ella se fue a España.

Hasta que regreso a enterarse a sus quince años (tres años después de abandonarlos a los tres) de su accidente y llevársela consigo a un internado, donde estuvo dos años y ahora estaba de regreso…afrontando la pesadilla que no la dejaba en paz.

Y fue cuando llego, a esa casa demacrada que escondía todo su sufrimiento. Hace diez años que no se paraba por ahí. Estaba tal y como la recordaba, el pequeño césped ya con varias varas gigantes y el pasto fuera de lugar, sin contra el musgo. Cuando tomo una roca y rompió la pequeña ventana de la puerta abrió por dentro para entrar enfrentándose así al dolor que ya la inundaba.

Estaba todo igual, los muebles, las cortinas, la cocina, los marcos... la única diferencia era que en todo el polvo adornaba. Subió las escaleras con el alma en la mano mientras las paredes solo le recordaban lo duro que fue vivir en ese infierno.

Al llegar a la parte de arriba se encontró con las tres puertas: cuarto de sus padres, el de su hermano y el suyo.

Con una mano temblorosa abrió la puerta y fue su hundimiento mortal. La cama pequeña rosa con sabanas desgastadas, el pequeño poni de manera despintado que se mecía al haber solo un poco de aire… y esa maldita esquina, esa maldita esquina donde se refugiaba de todo el mundo creyendo que nada la alcanzaría, esa maldita esquina donde sus sueños murieron y sus demonios nacieron.

Esa maldita esquina en la que ahora estaba ella hecha un ovillo repasando todas las peleas y malos momentos que vivió en una época mas chica de su infancia.

-¿dónde estabas?- las paredes hablaban- ¿podrías dejar de gastarte el dinero en beber? ¡Mírame cuando te hablo!

-¡este dinero lo gasto para mi, ve y trabaja tu si tanto quieres dinero!

-¡se supone que es tu responsabilidad traer dinero a la casa!

-¿¡me viste cara de banco o que!? ¡¿eres estúpida o que?!

-¡eres un animal!

-¡cierra la boca!- la botella se hizo añicos contra su puerta

-¡estoy arta! ¡arta de ti! ¡arta de todo esto! ¡LARGATE!

-¡me vale madres! ¡me voy a ir y no porque tu me lo dices si no porque eres una vieja insoportable!

-¡pues vete la puerta esta abierta!

-¡consíguete a otro baboso que caiga en tus redes!- la puerta metálica resonó por toda la casa y después los sollozos no se hicieron esperar

La pequeña Sakura abrió la puerta de su cuarto temblando y al abrirla encontró la imagen que no le gustaba ver para nada… las lagrimas de su madre.

-Sakura- una voz la saco de sus recuerdos. Se levanto rápidamente para ver a Sasuke en el marco de la puerta

-¿qué haces aquí?- pregunto alarmada y furiosa- ¡deja de joderme la vida!- como siempre los gritos no faltaban en esa casa

-Tu hermano me conto cada parte de su pasado hace tiempo. Soy su mejor amigo

-¿¡y a mi eso que me importa!? ¡eres su amigo no el mío! ¡Felicidades sabes toda la mierda de mi infancia!-comenzó a aplaudir riéndose- ¡no tienes derecho a estar aquí! ¡LARGATE!

-adelante- se limito a decir

-¿¡adelante que!?- alzo los brazos

-comienza a decirme todo lo que llevas dentro. Adelante, grítame si eso te hace sentir mejor

-¡quiero que te largues eso es lo que quiero! ¡quiero estar sola como siempre lo he estado! ¡moriré sola sin nadie a mi lado porque todo lo destruyo! ¡Mi vida es un asco!- Sasuke cerro los ojos- ¡Quiero que esto pare! ¡Quiero que me dejes de molestar! ¡Eres un egoísta, egocéntrico que solo piensa en si mismo! ¡que siempre es enviado por Naruto para darme la cara!

-…-

-¡Nunca me dices nada! ¡No me ves como mujer, solamente como la hermana de Naruto… como una niña! ¡me ocultas cosas!- se acerco hasta a el para comenzar a golpear su pecho- ¡eres un maldito pendejo que no es capas de darme la cara luego, siempre te vas como todos los demás, siempre me dejas sola!- tembló

-pero ahora estoy aquí…- la miro. Sus ojos ascendieron a los suyos y el pudo notar como retenía su dolor- no lo retengas, sácalo…llora

Y así fue, esa fue la palabra clave que la desmorono por completo. Lloro. Lloro como una niña asustada y desolada, lloro como nunca antes lo había hecho en su vida, lloro dejando que todo el dolor de años saliera por sus lagrimas, lloro por ella, lloro por Hinata y por no ser una buena amiga, lloro por Matsuri por no cumplir sus promesas, lloro por Ino que ahora la odiaba, lloro por su madre, por su padre y por Naruto, lloro por Jeremy, por su muerte y la culpa que la cargaba… lloro por Sasuke que ahora era el nuevo motor para producir sus lagrimas. Y es cuando un recuerdo pasa por su mente.

Ella llorando por los mismos motivos, borracha, en el suelo de un cuarto desconocido y el… el cerrando la puerta y dejándola en la oscuridad.

Lloro en su pecho arrugando su camiseta y empapándola de lagrimas, mientras que el la sostenía de su cadera y la abrazaba… la abrazaba, el no se había ido, seguía ahí y el vacío comenzaba a llenarse.

-quiero que pare- susurro entre sollozos y mas lagrimas

El no la alejo ¿por qué? No lo sabia. Quizás porque al verla débil le recordaba lo que el realmente era, le recordaba que no era el único que se ahogaba en dolor, que se tragaba en dolor como veneno letal.

Ahora sabia la razón por la que nunca se aparto de ella: era porque el se parecía tan jodidamente a ella. Era porque sentía un gran alivio tenerla entre sus brazos y sentir su empapada camisa.

Era como si le estuviera transmitiendo a ella su dolor y ella se encargara de expulsarlo. Ambos estaban podridos, ambos estaban acabado, solos, amargados y dia a dia intentaban luchar con sus tormentos.

No sabia porque la estaba abrazando como si la vida dependiera de ello, solo sentía alivio, alivio que tanto deseaba tener en el y que ella solamente le transmitida.

Le reconfortaba y el necesitaba de eso. Pero el hecho de que ella llorara también le causaba insomnio, no le gustaba ver su lado débil.. no esta acostumbrado ver su lado débil, por el simple hecho que no sabia que hacer o decir. Nunca jamás en sus malditos dieciocho años había tenido a una mujer llorando abrazada a el… ni siquiera Kayumi.

¿Qué decir? Debía empezar a calmarla si no quería que mañana amaneciera mas destrozada de lo que ya estaba. Quería de vuelta a la Sakura vale madres no a la chica que lloraba por su pasado. Dijo lo primero que se le vino a la mente:

-ahora somos dos malditos desconocidos que se conocen jodidamente bien- pensó en voz alta, pero ella solo lo tomo mas fuerte de su camiseta y lo pego mas a el.

Pasaron los minutos, donde con cada minuto su llanto iba disminuyendo así como su agitada respiración. Cuando pensó que se había quedado dormida, la separo de el, para ver que solo tenia la mirada perdida en su pecho mientras tocaba la humedad que había dejado.

Nadie dijo nada, ni el ni ella. Ambos tenían tantos pensamientos en sus cabezas que no dejaban de abrumarlos. El dolor había desaparecido casi por completo hasta solo quedar tal y como ya estaba hace tiempo… pero la culpabilidad iba a seguir ahí hasta que hablara con Hinata sobre el asunto.

-vámonos- pronuncio el al fin y sin esperar respuesta de ella la saco de ese lugar que la habían dejado un poco peor de lo que ya se encontraba.

Cuando ella escucho como cerraba la puerta de metal no pudo evitar que los recuerdos la abrumaran de nuevo. Había sido una mala idea volver… pero de alguna manera sentía que volvía a tener los pies en la tierra. La subió a su carro sin medir palabra para después sumergirse en la ciudad.

Recargo su cabeza en la ventana mientras a toda costa veía como cada árbol lo iban pasando haciendo que estos terminaran difuminándose. No estaba lista para volver, pero de todos modos ¿qué mas da que la vean en ese estado? La mitad de la gente que estaba ahí ya conocía su pasado unos cuantos mas no cambiaria ni alteraría la historia.

-fue cuando tenia siete años- al hablar sintió su voz pastosa y pesada- Esa noche mi padre estaba partiéndose el lomo intentando hacer una cosa buena en su vida. Naruto estaba jugando afuera, pero no había regresado a pesar de que ya era noche…- su mirada se perdió en el exterior- pensé en ir a llamarlo, pero al salir, al bajar las escaleras me arrepentí de haberlo hecho…-

-no sigas..- quiso detenerla pero ella lo ignoro

-Ahí estaba ella, abierta de piernas mientras un cerdo se la follaba arriba de la barra, oía sus gemidos de zorra, como pedía mas y como el le decía toda clase de obscenidades…

-no tienes que contarme esto…- la miro pidiendo que parara

-una de ellas fue:- suspiro pesadamente- "Te voy a follar tan fuerte que hasta la misma niñata de tu hija querrá mamármela"- Sasuke apretó el volante fuertemente para no explotar.

No quería escuchar. No es porque no quisiera entenderla. ¡Carajo! El era el primero de la lista que quería hacerlo, pero no podía escuchar sus palabras… sus recuerdos ¿Por qué le contaba esto a el?

-horrorizada por la escena me quede ahí, de pie hasta que terminaron… y después salí corriendo como la cobarde que soy- se aferro al asiento- como hoy…- se sorbió la nariz para continuar- Cruce la calle tan rápidamente sin fijarme que no me di cuenta de que casi era atropellada al tener el carro a centímetros de mi- sonrío melancolicamente- Fue entonces cuando pense que mi vida comenzaba a tener sentido. Mamut y Sasori bajaron enseguida y como era de esperarse me riñeron para después apiadarse de mi y llevarme con ellos… llevarme a la MANADA.

-¿por eso odias tanto a tu madre?- la miro de reojo

-no especialmente- sonó firme- la odio por mas razones… esa es la que menos me duele- soltó una pequeña risa de satisfacción

-deberías escuchar las razones que tiene para ti

-carajo Sasuke- se enderezo- no te atrevas a defenderla. Esa bruja no solo cogió delante mío mientras su juguete sexual hablaba obscenidades involucrándome. Ella me abandono, ella no supo hacerla de madre y ahora actúa como la verdadera puta que es- le riño enfadada

-Maldición Sakura, no te estoy diciendo que la perdones. De hecho ódiala, ódiala hasta que tu alma ya no pueda mas. Se tiene bien merecido la mierda que le lanzas pero ¿te has puesto a pensar que solo estas alimentándola?- la miro- No la estoy defendiendo ni mucho menos excusando, es a vieja es una vale madres

No era la respuesta mas reconfortante que esperaba sin embargo era justamente lo que necesitaba. Todos estos años que intentaba hablar, todos le daban la razón a su madre, era bueno saber que ya no estaba sola en eso. Era bueno saber que alguien la apoyaba.

Antes de que le pueda decir algo, llegaron a su departamento. Al igual que la primera vez no presto atención a la decoración luminosa y solamente se subió al elevador con el mientras los pisos iban pasando.

-¿tienes helado?- pregunto

-no vas a comer helado hasta hincharte- le prohibió

-no era para mi- admitió- esta noche será muy larga- suspiro

-tendré que rogarle paciencia a Dios para soportar a tantos fofos

El comentario hizo que ella embozara una pequeña sonrisa de diversión. El miro su sonrisa y no pudo deleitarse un momento antes de que las puertas del elevador se abrieran en par en par y exigieran su salida.

Caminaron hasta la puerta y la sonrisa que mantenía se esfumo para sustituirla por una mueca de preocupación.

-no le des tantas vueltas. Es Hinata después de todo

-¿tienes algún consejo para no llorar?- bromeo un poco

-solo recuerda las veces que te he jodido, con eso basta- dijo también bromeando antes de abrir la puerta y enfrentarse de nuevo a la realidad.

Para sorpresa de Sakura la mayoría se habían ido y solo quedaba Naruto sentado viendo un partido en bajo volumen. En la cocina estaba Temari tomando un poco de agua y recargado en la pared estaba Neji junto a Shikamaru. Las miradas no tardaron en enfocarse en ellos y solamente Sakura se limito ir junto a Temari que la miro a los ojos con entendimiento.

-Ten esta adentro con ella. Tuve que obligar a Matsuri y a Ino a irse, no quería que en tu llegada la tensión fuera evidente

-¿cómo esta?

-ya pudimos meterle algo en el estomago, ahorita esta dormida y yo tengo que regresar a casa- la tomo de los hombros- volveré mañana por la mañana, avísame si necesitas algo

-dudo que ella quiera verme

-Saku es Hina, no se la razón por la que reacciono de esa manera, pero te aseguro que tarde o temprano te escuchara. No fue culpa de nadie

-empiezo a debatirme eso- se sobo las cienes

-Ten se quedara a cuidarla la mayor parte de la noche. Neji no se piensa mover de aquí y supongo que Naruto se quedara- le beso la coronilla- Nos vemos Saku, te llamo mañana- le lanzo una mirada antes de salir de la cocina- Y contestas

-si- susurro débilmente

Shikamaru repartió unas miradas a sus amigos, para después salir por la puerta quedando solo así seis chicos en el departamento que lucia demasiado apagado.

Llego a la sala donde Naruto ya se había acomodado agustamente y adueñado del sillón. Tenten dormiría en la habitación con Hinata y por la postura de Neji sabia que el se iba a quedar en el pequeño sillón que estaba recargado a una pared, por lo que solo le otorgaba espacio en uno individual.

Cerro los ojos intentando quedarse dormida, Hinata lo estaba así que no tenia caso seguir despierta si su amiga no estaba en disposición de hablarle. Se dejo llevar por los sueños.. la única desgracia era que se estaban convirtiendo en pesadillas.

Debajo de un gran árbol se encontraba ella, la paz que abrumaba el aire cantaba a su alrededor llenándola de absoluta paz, hasta que el ruido de una rama romperse se abrió paso en su sonido auditivo.

Al girarse lo vio a el. Radiante como siempre, y como seguramente siempre lo recordaría. Jeremy le miraba desde el otro lado de la ahora ya habitación.

-que hay novata

-que hay novato- respondió enternecida

-¿te sientes culpable?

-de que debería…- se comenzó a acercarse a el

-de mi muerte claro- le sonrió malévolamente para después cambiar de panorama y estar en la tierra húmeda.

Grito presa del pánico al verlo ahí tirado, muerto y sin vida. Corrió a el y lo tomo en sus brazos mientras gritaba desesperada su nombre, cuando bajo de nuevo su mirada a el ya no era Jeremy el que sostenía en sus brazos… si no Sasuke.

Al levantar la mirada por completo asombro y terror, a lo lejos observo la silueta de una niña arrastrándose y después… ojos azules perdiéndose en la marea

-¡Hey despierta!- la despertaban unas manos fuertes a su alrededor de los hombros

Tardo un instante en recuperarse y fijar la vista en el hombre que tenia enfrente, el mismo hombre que ahora aparecía en sus pesadillas. Sasuke estaba sin camisa y con unos pantalones de yoga mostrando así su musculatura.

-¿estas bien?- miro sus ojos desorbitados y su cara empapada de sudor. Sakura se le quedo mirando como si fuera una alucinación- Sakura- la volvió a llamar al ver que estaba en el limbo

-si…- suspiro rendida- Voy a darme un baño estoy empapada- anuncio poniéndose de pie

-¿desde cuando las tienes?

-¿las que?- se giro para ver sus hermosos ojos

-las pesadillas

-son solo sueños… nada importante- le resto importancia marchándose al baño.

Cerro la puerta detrás de si y al instante abrió la llave. Espero un poco antes de meterse desnuda a la ducha y dejar que el agua la despejara. Se sentía insegura de si misma, ya no sabia quien era quien y eso la estaba volviendo mas que loca.

Tenia tantas cosas en la cabeza y dia a dia se le iba incrementando la mente de puras cosas que no le traerían ningún bien. Se quedo unos minutos mas bajo la ducha para después salir de la regadera.

Pensó en ponerse de nuevo su ropa, pero de lo desecho al instante al olerla a puro alcohol, con solo pensarlo se le revolvió el estomago. Miro a su alrededor y encontró justamente lo que necesitaba.

No era muy sano llevar su camiseta pero no tenia mas remedio que hacerlo. Al sentir el contacto de la suave tela le inundo su olor por sus fosas nasales sintiéndose mucho mejor que antes. Sabia que si alguno de los presentes la veía vestida de esa manera les daría el infarto. Además solo la utilizaría cuando la suya terminara de lavarse y secarse.


Hasta aqui llego y una doble disculpa por subirlos de noche. XD

¡Hasta mañana!